Feria Internacional de Turismo América Latina 2002

  Discurso de Marco Palacios Presidente de la Cámara Argentina de Turismo y
del Comité Organizador de la Feria
con Motivo de la Inauguración de la FIT 2002


Estamos a las puertas detrás de las cuales, en pocos minutos más, se desplegará una nueva edición de la Feria Internacional de Turismo de América Latina.

Casi no puedo creer que de los iniciales 8 mil metros cuadrados de 1996 a los 33 mil de este 2002, nos separen tan sólo unos instantes. Créanme que me embarga una serena emoción.

Como ustedes comprenderán, para llegar a una feria de esta envergadura, hemos tenido que atravesar muchos obstáculos en estos siete años: desde riesgos financieros, indiferencia, palos en la rueda, hasta dudas, decisiones complicadas, y más. Pero bueno, aquí esta. Es un imposible hecho realidad, y la realidad no se discute. Se acepta, se soporta, tiene muchos dueños, se aprovecha y, por qué no, se copia.

Quisiera, antes de continuar, expresar nuestro sincero agradecimiento a la Secretaría de Turismo y Deporte de la Nación por su importante y decidido apoyo para la realización de esta edición de la FIT. Apoyo que no ha sido solamente económico, sino de una total consubstanciación con este ambicioso proyecto. Sin su colaboración, ésta hubiera sido, sin duda, una feria diferente.

Pero permítanme ahora unos pocos minutos para dirigirme hoy a ustedes con la sinceridad y la decisión que reclama la situación de nuestro país y de nuestro sector. No se pueden negar las cosas que están sucediendo ante nuestros ojos. Sólo un tonto optimista podría negar la realidad complicada del momento. Pero también déjenme decirles algo: esta realidad no procede, de ninguna manera, de la falta de empuje del sector. Porque desde el turismo se trabaja mucho, incansablemente y con creatividad, para ayudar a revertir la coyuntura socioeconómica que nos toca vivir.
En nuestro país, la República Argentina, donde algunos políticos tienen doble discurso, algunos sindicalistas doble intención, algunas empresas doble contabilidad y algunos compatriotas doble nacionalidad, podemos reconocer, cuando menos, algún problema de identidad. Y si no tenemos identidad, se compran o se aceptan modelos foráneos con liviandad.

Por eso quiero invitarlos a reinstalar algunas verdades antiguas para enfrentar ciertos aspectos de esta globalización que en muchos casos asesina por desigualdad.

Basta ya, por favor, de permitir la libertad de mandíbulas entre una mojarrita y un tiburón. No sucumbamos por falta de visión. No actuemos en forma pequeña. Actuemos y actuemos rápidamente. Necesariamente debemos desempolvar nuestras reservas morales. Únicamente así, según mi punto de vista, no sólo lograremos una recuperación, sino haremos que ésta sea perdurable.

Los convoco a que trabajemos unidos para volver a hacer una Argentina grande. Grande en sus decisiones, apostando un poco más a lo nuestro, como hacemos en el turismo.
Tal vez, algunos podrán preguntarse por qué el Presidente de la Asociación Argentina de Agencias de Viajes y Turismo se permite hablar de política desde esta tribuna.
¿Saben por qué?

Porque el turismo es un sector líder en la República Argentina y lo afectan las políticas generales. No se puede crecer en turismo si no se arregla el país. Y tanto el Señor Secretario de Turismo y Deporte de la Nación, Daniel Scioli, como nosotros, los que trabajamos desde la actividad privada, queremos que este sector lidere cada vez más.
¿Por qué digo que éste es un sector líder? Porque el turismo ha sido ignorado durante mucho tiempo. Ha sido golpeado, golpeado y golpeado... y, pese a todo, sigue avanzando con una fuerza arrolladora.
Somos líderes porque nos adecuamos a muchas situaciones adversas. Como al atentado del 11 de septiembre. Como a más de 50 meses de recesión. Como a la convertibilidad o la devaluación. Como a los cambios de gobierno y sus consecuentes cambios de políticas.

Somos líderes porque propendemos a la paz entre los pueblos.
También somos líderes porque generamos todo tipo de niveles de empleo y porque los distribuimos geográficamente como ninguna otra actividad; y esto además en forma inmediata. (En el sector turismo trabajan más de 2 millones de personas en forma directa e indirecta).


Somos líderes porque generamos divisas cuando traemos turistas extranjeros y, en consecuencia, estamos realizando una exportación desde el punto de vista económico. Pero además, esta industria exporta sin provocar contaminación y sin desgaste de la materia prima que son nuestros atractivos turísticos. Porque las montañas no se gastan por mirarlas, ni los ríos por nadar en ellos.

Somos líderes porque cuando los argentinos viajan por Argentina reforzamos nuestra identidad cultural y movilizamos las economías regionales (aunque todavía algunos discuten el corrimiento de los feriados).
También somos líderes porque entramos horizontalmente en más de cien actividades económicas.
Y, como si esto fuera poco, tenemos la responsabilidad de manejar las ilusiones de la gente.
Por todo eso digo que somos un sector líder.

Según los números de la Secretaría de Turismo y Deporte de la Nación y lo que se puede apreciar, la cantidad de turistas nacionales y extranjeros viajando por la Argentina, terminará este año siendo un récord. Aprovechemos esto para sentar definitivamente las bases sustentables del turismo.
Por ello, es necesario remarcar una vez más la importancia de, entre otras, las siguientes medidas:
Al Gobierno Nacional:

Necesitamos impuestos inteligentes, acordes con la declaración de que el turismo es una Política de Estado, para que seamos definitivamente más competitivos. Medidas como la exención del IVA a turistas extranjeros, la derogación y/o reducción de los Ingresos Brutos y Sadaic, entre otros impuestos, no pueden ser demoradas por más tiempo.
Necesitamos también recuperar la autarquía del impuesto del 5% a los pasajes internacionales para destinarlo, como manda la ley, a la promoción del país. Porque debemos redoblar los esfuerzos en este sentido. Promocionar cada día más para mejorar la imagen, multiplicar los puestos de trabajo, el ingreso de divisas y las inversiones genuinas. Y vale recordar que sin promoción no va a haber un turismo duradero; que la devaluación no puede durar por siempre; y que las ideas creativas de la Secretaría de Turismo y Deporte de la Nación y sus esfuerzos, así como los de la actividad privada, deben ser apoyados cada vez más.

Necesitamos en forma urgente una política aerocomercial, especialmente en lo que respecta a los vuelos de cabotaje, para que esas ideas y esos esfuerzos no se vean más adelante perjudicados por cuestiones ajenas. Digo esto porque hoy, el área de Transporte Aerocomercial no está en manos de Turismo, como según nuestra visión debería estar.

También es necesario que todas y cada una de las actividades del sector sean legisladas con un concepto moderno, ágil y facilitador. La agenda legislativa presentada no debería ser detenida ni postergada por otros intereses políticos.
¿No es acaso ésta una manera de actuar en forma pequeña?
A los dirigentes empresarios del sector:

Debemos estar más unidos cada día. Nosotros y sólo nosotros, unidos, somos la fuerza que permitirá que las políticas solicitadas al gobierno nacional se lleven a cabo sin pérdida de tiempo.
Y, finalmente, a los empresarios del sector:

Sé que hemos sufrido mucho. Pero los convoco a un nuevo gran esfuerzo.
Tiene que haber otra solución más creativa que la diferenciación de precios para turistas nacionales y extranjeros. No hay que privilegiar el mezquino bienestar económico aparente y no pensar en el daño que se le provoca a la comunidad y al sector.

También hemos dicho anteriormente desde aquí: no hay nada que beneficie o perjudique a un eslabón de la cadena de valor del turismo, que no beneficie o perjudique a la cadena misma.
Por favor, reflexionemos: ¿no estaremos acaso incurriendo en una falta de visión?
Lo antedicho vale para el sector en general. Pero para los Agentes de Viajes en particular, subsiste el mismo problema que el año pasado y que el año anterior. Hace casi tres años que enfrentamos el mismo agravio por parte de algunas líneas aéreas, que es la baja de comisiones o, mejor dicho, el no pago de una justa remuneración por un trabajo justo.

Vuelvo a convocarlos al diálogo.
Hemos propuesto soluciones que no han sido siquiera escuchadas. Seguimos sin entender por qué no reconocen nuestro trabajo. Por qué, en lugar de aplicar juntos, mediante el diálogo, la fórmula ganar ganar, es decir el justo beneficio para ambas partes, tiene que ser yo gano, yo digo quién gana, y todos los otros pierden porque yo lo digo; (en otras palabras, la maldita concentración).

¿No será acaso ésta una de las consecuencias negativas de la globalización?
¿No nos estarán vendiendo un modelo foráneo con liviandad?
¿Y nuestra identidad?

Nunca temimos negociar, pero tampoco aceptamos negociar por temor. Me han advertido que son gente poderosa. Que si los contradecimos se van a enojar.
Pero aún así les decimos: estamos cansados, los Agentes de Viajes, de cargar nuestro combustible en sus Mercedes Benz.

No deberían temer nada con la prosperidad y bienestar de los Agentes de Viajes. De todos ellos. Nuestra prosperidad sería la vuestra.

Así, según nosotros, se construye. De la otra forma, sólo se destruye.
De esta otra forma, ¿no estaremos en presencia de un asesinato por desigualdad?
La República Argentina ha sido tradicionalmente reconocida como el granero del mundo.


Pero como los integrantes del sector turismo, ya no sólo los Agentes de Viajes, somos gente tozuda, inteligente y creativa, los convoco a que trabajemos rápidamente y sin descanso para que, a partir de hoy, nuestra Argentina sea reconocida como el Destino del Mundo.

Para finalizar, me gustaría compartir con ustedes una reflexión, especialmente dedicada a mis afectos:
Cuando uno cree que no puede más...
Cuando uno siente que sus fuerzas lo abandonan...
Pero... sigue adelante
Eso es lo que nos hace diferentes....
Disfruten de su feria.


Muchas gracias.