Retrato

Imre Kertész, escritor húngaro

La novela titulada "Novela de un hombre sin destino", del escritor húngaro Imre Kertész, cuenta entre las obras más importantes de la literatura europea de este siglo. Cuando, hace ahora tres años, vio la luz este libro en una brillante traducción alemana, se convirtió de inmediato en un auténtico acontecimiento literario, y dio fama a su autor. En Hungría, esta novela había aparecido veinte años antes, pero apenas si fue objeto de atención. Imre Kertész alcanzó reconocimiento literario en su propio país sólo cuando se publicó allí, el año 1985, una segunda edición de su libro. Siguieron otros muchos, entre ellos, la novela "Fiasko", cuya traducción alemana verá por fin la luz en este otoño, y "Kaddisch para un niño no nacido", así como el "Galeerentagebuch" (Diario de la galera) y el diario "Yo - otro".

Imre Kertész nació en Budapest el 9 de noviembre de 1929, vástago de una familia judía. Contaba 15 años cuando fue deportado al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau. El año 1945 fue liberado del campo de exterminio de Buchenwald. Siguieron después 15 años, hasta que Imre Kertész comenzó a trabajar en el libro "Roman eines Schicksalslosen" (Novela de un hombre sin destino). Cuando, después de diez años, concluyó el manuscrito, había escrito una de las obras literariamente más destacadas sobre el llamado holocausto, una obra maestra estremecedora y al mismo tiempo provocadora.

Imre Kertész ganó inicialmente el sustento diario como periodista. El diario para el que escribía fue declarado en breve tiempo órgano del Partido Comunista, y él fue despedido el año 1951. Desde 1953 vive como escritor independiente. Ha escrito musicals y piezas amenas para la escena teatral, y depués de que fue publicada la "Novela de un hombre sin destino" comenzó a trabajar como traductor. Friedrich Nietzsche, Sigmund Freud, Hugo von Hofmannsthal, Elías Canetti, Ludwig Wittgenstein, Joseph Roth, Arthur Schnitzler, Tankred Dorst y otros muchos, han sido traducidos por él al húngaro.

El prestigio de que goza Imre Kertész es fiel reflejo del expresivo vigor filosófico con el que se enfrenta a la vida. Kertész cuenta entre los escritores del presente siglo que han devuelto a la tarea narrativa su honda seriedad vital. El no quiere emplear para sus narraciones la levedad de la invención poética. Conoce bien la gravedad de un relato que no se aparta de la vida, sino que permanece firme ante ella, plena de inquietud existencial y de tensión intelectual. La terrible experiencia del campo de exterminio constituye el horizonte de su incansable meditación.

Hay que tomar también en serio a Imre Kertész en sus nocturnos paseos intelectuales. Este escritor no gusta de filosofar a la luz diurna de los tratados lógicos o ensayísticos. Prefiere a ella la oscuridad protectora y reveladora propia de la narración. No será posible superar la consternación que se apodera del lector cuando recorre las páginas de la "Novela de un hombre sin destino", si acaso, reprimirla. Pero si aprenderá a comprenderla si está dispuesto a seguir a Imre Kertész en su línea de pensamiento. Sus novelas son una reflexión profunda de toda una vida, y muy cercana a esta, sobre el destino y la falta del mismo, sobre la libertad y la angustia de sobrevivir, sobre el sistema y la moral. Con Imre Kertész, la literatura europea de las postrimerías del siglo XX ha ganado un escritor que como muy pocos, otorga una voz propia y hondamente expresiva a la gravedad de la vida.

Eberhard Rathgeb / "Frankfurter Allgemeine Zeitung"