Las Cumbres y sus temas

Abril de 2001 - Cumbre de Quebec

Tres temas para una Cumbre

Los ministros de Relaciones Exteriores del continente americano se reunieron en Windsor, Canadá, durante la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para analizar los temas que se tratarán en la Cumbre de 2001. Los ministros eligieron tres temas para la elaboración del Plan de Acción.

Los temas reflejan tanto la continuidad del compromiso, como un enfoque que reconoce los desafíos y las oportunidades:

Icon Fortalecimiento de la democracia;
Icon Creación de prosperidad;
Icon Concretización del potencial humano.

Los dos primeros temas, centrados en la democracia y la integración económica, han pasado a ser, después de la Cumbre de Miami, los ejes fundamentales del proceso. El tercer tema tiene que ver esencialmente con aspectos de carácter social y es la confirmación del compromiso adoptado respecto de la inclusión social y de una justicia social más integral.

La Cumbre de 2001 deberá igualmente aceptar el desafío que supone el incremento de la interdependencia existente entre los problemas que enfrentan tanto los gobiernos como el sistema interamericano.

A este respecto, se reconoce que es necesario:

Icon una coordinación y compromiso vigoroso de las instituciones financieras internacionales (IFI) y otras organizaciones multilaterales;
Icon tener en cuenta el impacto transformador de las tecnologías de información y comunicación (TIC) y estudiar de qué manera la conectividad puede contribuir a reducir la "barrera digital" existente entre los países del Hemisferio;
Icon fomentar la promoción de la prosperidad;
Icon valorizar la diversidad cultural;
Icon favorecer un mayor grado de comprensión y garantizar que los individuos puedan gozar de un acceso más equitativo a los bienes y servicios públicos.

Fortalecimiento de la democracia

El compromiso con la democracia, los derechos humanos y el estado de derecho es esencial para el proceso de la Cumbre y para el éxito de las acciones tendientes a proporcionar una base sostenible a la integración de las Américas. Se implementarán iniciativas destinadas a fortalecer los gobiernos democráticos y se intensificará la cooperación a fin de que las instituciones sean más transparentes en sus relaciones con los ciudadanos. La colaboración con la sociedad civil podría generar un espacio más amplio en nuestros sistemas democráticos para favorecer un debate profundo y acercar los puntos de vista. La OEA es un foro adecuado para la promoción de estos intercambios que son esenciales para el fortalecimiento de la democracia.

La existencia en el Hemisferio de instituciones y estructuras viables en materia de derechos humanos, así como una cooperación permanente y cada vez más intensa, van a ayudar a la creación de un entorno en el que la democracia pueda ser fortalecida y convertirse en algo permanente. Es preciso considerar otras iniciativas prácticas tendientes a garantizar que haya igualdad entre hombres y mujeres y que se reconozcan los derechos del niño. La cooperación para promover los derechos civiles, culturales, económicos, políticos y sociales de los pueblos amerindios debería seguir siendo una prioridad en el continente.

La administración de la justicia es un sector de cooperación que presenta un gran potencial. Un acceso universal a sistemas judiciales imparciales e independientes fortalecerá la confianza en las instituciones continentales y nacionales encargadas de velar por el respeto del estado de derecho y ayudará a que el sistema judicial sea considerado como una entidad capaz de resolver los conflictos.

El grado de preocupación cada vez mayor que suscitan los problemas de criminalidad y seguridad, obliga a considerarlos desde el punto de vista de un amplio compromiso colectivo en favor de los derechos humanos y del estado de derecho. Ha mejorado la cooperación continental en materia de lucha contra la actividad criminal transnacional, principalmente en el sector del tráfico de drogas, pero sería necesaria una mayor cooperación entre las autoridades judiciales y la policía.

Crear la prosperidad

La determinación con que se han pronunciado las Cumbres en favor de la inclusión y la justicia social constituye el centro de las iniciativas adoptadas en relación con la integración económica y la promoción del libre comercio. Por todo ello, no cabe duda que la implantación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) es el elemento esencial de una acción colectiva orientada a extender a todos los países de América el crecimiento económico y una prosperidad generalizada.

Se están llevando a cabo o se desarrollarán otras iniciativas con miras a una cooperación estratégica más intensa y productiva en el campo de los sistemas de transporte en el plano continental, así como en otros sectores fundamentales tales como la energía y las telecomunicaciones.

El avance vertiginoso de la globalización, con sus ventajas y desventajas, debería llamar la atención de la Cumbre respecto del comportamiento corporativista de la empresa privada. Así, los gobiernos podrían optar por establecer un diálogo franco y abierto entre el sector privado, las instituciones financieras internacionales (IFI) y la sociedad civil, con el fin de llegar a un consenso sobre los principios de sana gobernabilidad corporativa y de responsabilidad social y su debida aplicación.

Siempre en función de una prosperidad estable y de mayor alcance, se podrán analizar los elementos que afectan el rendimiento económico, tales como las condiciones y las normas de trabajo, la cooperación en materia de inmigración, la integración de grupos tradicionalmente marginalizados para que puedan participar en la vida económica de nuestras sociedades.

Las cuestiones ambientales se plantean cada vez con más frecuencia en las discusiones sobre la prosperidad. A este respecto, la Cumbre podría tomar medidas que permitieran suscitar una cooperación más estrecha en el hemisferio.

No se puede seguir ignorando el aumento constante, y cada vez más preocupante, de los niveles de contaminación, principalmente en los medios urbanos. A esta preocupación esencial se pueden agregar otros motivos de inquietud, la pureza del aire y los recursos hídricos, por ejemplo. Tal vez haya llegado el momento en que la Cumbre deba reconocer oficialmente el concepto de desarrollo sostenible y sus principios subyacentes.

Otras iniciativas tendientes a aumentar la prosperidad y a ampliarla a todo el hemisferio podrían ser :

Icon nueva reglamentación en materia de finanzas;
Icon acción común para reducir sensiblemente la distancia cada vez mayor entre los niveles de ingresos;
Icon reducción de la pobreza, que sigue extendiéndose a pesar de las promesas de beneficios derivados de la integración económica;
Icon iniciativas de cooperación orientadas a mejorar el nivel de vida;
Icon iniciativas conducentes a brindar mayores oportunidades de acceso al trabajo y de desarrollo de habilidades que permitan participar en una economía basada en el saber.

ConcretizaciÓn del potencial humano

En lo que se refiere a la definición del programa social de la Cumbre de 2001, el principal desafío consiste en concentrarse en las prioridades más urgentes y formular proposiciones que permitan satisfacer las necesidades reales.

Hay muchos sectores en que es posible actuar:

En una economía mundial basada en el saber global, es importante que toda persona que lo desee pueda adquirir los conocimientos necesarios para hacer frente a la competencia. Las tecnologías de información han despertado grandes esperanzas. Estas tecnologías permiten ahora ofrecer cursos de capacitación a distancia de alta calidad y posibilitan que todas las capas sociales puedan acceder a ellos.

Estas mismas tecnologías, bien utilizadas, pueden ayudar a que las mujeres, la juventud y los pueblos amerindios participen de manera más activa en la vida política, social, cultural y económica de la sociedad.

El medio más eficaz para reducir las desigualdades es facilitar el acceso a educación y mejorar su calidad. En Santiago, la educación fue reconocida como "la clave del progreso". Pero posteriormente, la experiencia ha demostrado que es necesario contar con medios que permitan generar los recursos necesarios para invertir en educación.

En el sector de la salud también hay carencias de recursos, y parece ser que ningún país del hemisferio escapa a este problema. Además de los organismos que actúan en el sector de la salud, las tecnologías de información y de comunicación pueden desempeñar un papel determinante en el desarrollo de iniciativas que brinden un mayor acceso a servicios de salud de calidad. Es preciso alentar toda acción que fomente la prevención, principalmente entre los adolescentes.

Se promoverá un modo de vida sano, sabiendo que a mediano plazo los cambios en este sentido van a beneficiar ampliamente a la sociedad en su conjunto. Todas las iniciativas emprendidas en el campo de la salud, incluyendo las relacionadas con el agua potable y el aire puro, deberán contribuir en alto grado a aumentar el nivel de salud y de bienestar de las poblaciones involucradas.

Se deberá igualmente seguir llevando adelante acciones tendientes a mejorar la salud de las mujeres y de los niños, esfuerzos que seguirán siendo prioritarios.