VIÑETAS PORTEÑAS
Carlos Horacio Bruzera
Nota Escrita Especialmente para el
PRIMER PORTAL ARGENTINO DE TURISMO MUNDIAL.


B uenos Aires. Calles y Nombres de Plazas. Modificación Constante.

Una tradición de Buenos Aires poco feliz, nada atinada, es la constancia con se que modifican los toponimios ciudadanos. Calles y Plazas han sufrido y quizás sufrirán mudanza, gracias a gratitudes noveles, sentimientos y no muy constantes emociones, como para no desentonar esto último con los cambios de nomenclatura.
Tres son los hitos temporales productores de mutaciones porteñas: los años l734, por obra del Gobernador Miguel de Salcedo, Caballero de Santiago; 1808, por orden de Don Santiago de Liniers a efectos de homenajear a los patriotas que lucharon durante las Invasiones Inglesas y en 1822, por disposición de Bernardino Rivadavia.

Les dejo como referencia: la Calle Balcarce supo llamarse Santo Cristo en la primera fecha, Arce en la segunda y Balcarce desde 1822. El nombre de Arce recuerda a un miliciano llamado Manuel, de destacada actuación durante la Primera Invasión Inglesa, tratando de impedir que los británicos cruzaran el Riachuelo.

La actual Defensa soportó más. Se llamó primero San Martín a causa del Patrono, luego Liniers, después Reconquista hasta llegar a su actual denominación.


Buenos Aires. Plaza San Martín.

La Plaza que más modificó su nombre, o se la modificaron para hablar con más propiedad, es la actual San Martín.
Desde su reconocimiento ciudadano y hasta 1808, se llamó El Retiro, luego Campo de la Gloria, a raíz de las Invasiones Inglesas; Campo de Marte desde 1822 por los cuarteles que contenía, para pasar en nuestros días a merecer el nombre del Libertador.


Buenos Aires. Primer Deporte Practicado.

Más allá del innato correr a caballo, el primer deporte que se practicó en Buenos Aires fue "el pato", el tan telúrico juego considerado hoy el "Deporte Nacional". Aconteció en 1610, cuando la Ciudad celebró la beatificación de San Ignacio de Loyola. El escenario elegido fue sorprendente: La Plaza Mayor, hoy de Mayo.


Buenos Aires. Su Primer Puente.

El primer puente con que contó Buenos Aires fue el que se construyó por 1610 " sobre la azequia del molino de Hernán Suares Maldonado que es a una legua de la Ciudad". La tal "azequia" es el arroyo Maldonado, entubado hoy por debajo de la Avenida Juan B. Justo. El puente se supone estaba en el cruce con la Avenida Santa Fe.


Buenos Aires. Su Primer Garito.

El Primer Garito o Casa de Juego que tuvo Buenos Aires funcionó hacia el año 1615, en un edificio de "ladrillos", situado en la esquina sudeste de las actuales calles Alsina y Bolívar, frente mismo a la Iglesia de San Ignacio razón por la cual, los gritos de los jesuítas debieron escucharse en toda la ciudad. Fueron los propietarios el Tesorero Real Simón de Valdez y el Alcalde Juan de Vergara, dedicados para colmo y según comentarios, al mismísimo contrabando. La clientela era numerosa y podría elegir entre mesa de naipes, dados, ajedrez y el truque, un juego de invite originario de Cataluña, en donde gana la baza quien echa la carta de mayor valor.

¿Habrá sido el juego el primer pasatiempo de salón de los porteños?.


Buenos Aires. Primer Espectáculo.

El primer espectáculo ofrecido por un equilibrista o "volatinero" en la Ciudad, ocurrió en la Plaza de Mayo, por entonces Mayor, en 1758. Ese año el acróbata Berdum, pidió permiso al Cabildo para tender entre dos edificios de la plaza su maroma, y efectuar así sobre la tensa cuerda un acto de volteretas y demás piruetas de su arte, a una altura que terminó por impresionar a la multitud reunida para presenciar su número artístico.


Buenos Aires. Iluminación a Gas.

En 1823, por primera vez, la Ciudad de Buenos Aires vio asombrada la iluminación de gas. En el mes de mayo y como parte de los festejos patrios, el Ingeniero Inglés Santiago Bevans, contratado por Rivadavia, logró alumbrar en la Plaza de la Victoria, la Casa de Policía, dos fuentes de agua y formar con caños de fusiles la frase VIVA LA PATRIA.

El conjunto al decir del propio Bevans, constó de 350 luces.


Buenos Aires. Primer Servicio Urbano de Pasajeros.

El Primer Servicio Urbano de Pasajeros se estableció en Buenos Aires en mayo de 1849. Ese mes comenzó a correr una diligencia y un ómnibus entre el Paseo de la Alameda y la quinta del Gobernador Rosas, en San Benito de Palermo. Los coches partían a las 15 y a las 16 horas, cruzándose en el camino.


Buenos Aires. Primer Bomba de Incendio.

La Primera Bomba de Incendio de la ciudad fue traída de Francia por el señor Bleumstein, dueño del famoso MOLINO HARINERO SAN FRANCISCO.

La máquina fue estrenada la tarde del 28 de octubre de 1849 cuando el incendio de una mueblería en la Calle Perú. Bleumstein y su socio La Roche, "sirvieron la bomba en persona".

El fuego fue dominado en sólo tres horas cuando, según la policía, sin ella hubiera durado todo el día.


Buenos Aires. El Primer Daguerrotipista.

El primer daguerrotipista de estas playas, fue Gregorio Ibarra, quien en 1839 en su LIBRERÍA Y LITOGRAFIA MERCANTIL, situada en la calle Federación, hoy Rivadavia, "dispone de dos máquinas perfeccionadas con todos los accesorios para retratos".


Buenos Aires. El Primer Circo en Visitarnos.

El Primer Circo en visitarnos fue el NEW YORK, llegado al Río de la Plata en 1848. Levantó su carpa en la Calle Del Temple, actual Viamonte. Asombró a los porteños con el primer mono amaestrado que hiciera sus monerías en el Estuario, y con el atleta italiano Scotto, quien fue capaz de resistir a " dos bueyes tirando".


Buenos Aires. Teñidos de Cabello en Buenos Aires.

Para 1823 las porteñas además de peinarse en negocios "ad hoc", se teñían. Así lo aseguraba un aviso aparecido en EL ARGOS, donde se anunciaba la llegada de París, cuando no, del peluquero Julián Jardel quien, en su negocio de la Calle de la Plata 76, la Rivadavia de nuestros días, "dos cuadras y media de la plaza para el campo", además de perfumes y variados artículos para los peinados, ofrecía "ingredientes para teñir el pelo con todo lo necesario para esta operación, y vende los polvos para esto".


Buenos Aires. Primer Match de Box.

El primer Mach de box en la Reina del Plata se efectuó una mañana de octubre de 1829 en la zona de El Retiro, entre un inglés y un norteamericano.

Según el periódico de lengua inglesa BRITISH PACKET, el vendedor fue el británico.


Buenos Aires. El Primer Club de la Ciudad.

El primer club de la ciudad fue el de RESIDENTES EXTRANJEROS, fundado el 11 de mayo de 1841 en el Edificio de la FONDA DE JAMES FAUNCH, en la actual calle San Martín 36, de cara al paredón de la Catedral. El club continúa funcionando en la actualidad en calle Bartolomé Mitre 430, constituyéndose en el más antiguo de Sudamérica.


Buenos Aires. Primer Negocio de Comercialización de Helados.

El primer negocio de comercializar helados fue el CAFÉ DEL PLATA, que abrió sus puertas en 1857. Era su propietario el portugués Miguel Ferreyra y estaba instalado en la calle Rivadavia, entre las actuales Tacuarí y Bernardo de Irigoyen.


Buenos Aires. Primeras Carreras de Caballos.

Las primeras carreras de caballos en una pista de hipódromo se iniciaron en 1849, al fundarse la FORIENG AMATEUR RACING SOCIETTY, en los terrenos propiedad del inglés Diego Wilde en el Barrio de Saavedra.

Allí corrió el primer "pursang" arribado a Buenos Aires, propiedad de Wilde, bautizado con el nombre de "Belgrano".


Buenos Aires. El Primer Café Burdel Porteño.

Uno de los primeros "café burdel" porteños fue el RIN, propiedad del alemán Enrique Hipold. Estaba situado en el "bajo" y era frecuentado por su vecindad con los barcos, por marineros de todos los puertos. Mala fama tenía el RIN y el alemán y así lo apunta un informe policial de 18333: "Ninguno de los infelices que haya entrado en esta maldita guarida, ha salido sin haber sido robado y saqueado por este individuo".


Buenos Aires. El Primer Deporte Británico Practicado en Buenos Aires.

El primer deporte británico practicado en Buenos Aires fue el "cricket". Durante la primera invasión inglesa los oficiales de BERESFORD lo jugaron en la meseta de EL RETIRO.

Debieron pasar algunos años sin embargo, para que se lo aceptara. Esto aconteció en 1861 cuando se funda el BUENOS AIRES CRICKET CLUB.


Buenos Aires. El Primer Paracaidista de Buenos Aires

El primer paracaidista de Buenos Aires fue un perro. Sucedió esto el 27 de abril de 1874, cuando el aeronauta mejicano ZEBALLOS, desde el actual Barrio de Belgrano, arrojó a su perro provisto de un paracaídas desde el globo blanco aerostático.

El pionero, dueño de más valor que su propietario por lo visto, aterrizó sin inconvenientes en la Chacra de Olivera, actual Parque Avellaneda. El valiente can, cuyo nombre quizás sería INTREPIDO, había cruzado toda la ciudad en alas del viento.


Buenos Aires. El Primer Intento de Vuelo.

El Primer intento de vuelo fue seguramente el que principió en 1856 un francés apellidado LARTES. Un buen día infló su globo y desde la Plaza Lorea, se echó a andar por el aire. Voló poco ya que su aparato mal inflado, chocó con las aspas del vecno MOLINO LOREA y la aventura dio por tierra con el mismísimo LARTES, bastante golpeado.


Buenos Aires. El Primer Fonógrafo Que Funcionó en Buenos Aires.

El primer fonógrafo que funcionó en Buenos Aires estuvo instalado en la calle Florida 195. La primera audición ocurrió el domingo 22 de diciembre de 1878 a las ocho y media de la tarde. Las funciones continuaron todas las noches al precio de 20 pesos por entrada.


Buenos Aires. El Primer Bar Automático.

El PRIMER BAR AUTOMATICO, una máquina que se accionaba gracias a la introducción de 10 centavos en una ranura, y ofrecía bebidas, sandwiches, milanesas, dulces y empanadas, funcionó allá por 1907 en Bartolomé Mitre 463. Lució el nombre a propósito de BAR AUTOMAT. Su "reclame" afirmaba que se trataba de "la última palabra del lunch higiénico".


Buenos Aires. Los Primeros Buzones de Correo

Los Primeros Buzones de Correo se instalaron en Buenos Aires en 1858. Eran nada más que seis y se ubicaron en Plaza Lorea, Plaza Independencia, Plaza del Parque (actual Lavalle), Plaza del Temple (actual Suipacha), Plaza Miserere y Paseo de Julio (actual Leandro N. Alem). En 1909, el Director de Correos Justiniano Posse creó los "buzones móviles", instalados en los tranvías que iban a San José de Flores, Floresta, La Boca, Belgrano y Villa Catalina Norte (actual Barrio de Villa Urquiza).


Buenos Aires. El Tranvía de Tracción a Sangre.

Y hablando de tranvías y de Belgrano, a fines del Siglo XIX y principios del XX fue famoso en este barrio el "tranwaycito", un tranvía de tracción a sangre que hacía el recorrido entre la estación del bajo hasta la esquina de Juramento y Vidal. El vehículo, cuyo primer guarda se llamaba Natalio, debía repechar la barranca de la Calle Echeverría ayudado por un cuarteador.

Fue todo un símbolo belgranense y según nos lo cuenta Alberto O. Córdoba, dejó de circular en noviembre de 1915, constituyéndose en el último tranvía de caballos que circuló por Buenos Aires.


Buenos Aires. El Primer Viaje de un Tranvía a Caballos.

Pero el primer viaje de un tranvía de caballos a Belgrano ocurrió, tal vez con total inocencia como se hacía antes las empresas, el 28 de diciembre de 1873. Una verdadera multitud esperaba en el pueblo la llegada de semejante adelanto, inspirado por los sueños del concesionario, Don Mariano Billinghurst.

Los coches salía simultáneamente de la Plaza de la Victoria y de la Estación del Bajo. El primer tranvía partía a las cinco y media y, con intervalos de diez minutos, continuaban partiendo y llegando hasta las diez y media de la noche.


Buenos Aires. La Posta LA BANDERITA.

Un lugar entrañable en la historia del Barrio de Barracas fue sin duda LA BANDERITA, o sea el cruce de las calles Montes de Oca y Suárez. Según nos lo cuenta ENRIQUE H. PUCCIA, allí convivían el almacén de los hermanos Berisso, que oficiaba de "postas"; la casilla de peajes, según lo establecía una Ley de 1834 por la cual toda carreta que iba o venía del sur, debía pagar derechos de paso; y un mundo de coches de alquiler y changadores provistos de correa de cuero crudo y cotines.


Buenos Aires. La Primera Carrera de Natación.

En el Riachuelo se corrió la primera carrera de natación que recuerda Buenos Aires. Escucharon o mejor dicho, leyeron Ustedes muy bien: Carrera de Natación en el martirizado hoy día Riachuelo de Barracas. Mutaciones que logran hacer los hombres más que el tiempo.


Buenos Aires. Los Corsos.

Continuando con Barracas es interesante recordar otra cara de Buenos Aires que se nos escapa de las manos y lamentablemente del recuerdo: LOS CORSOS. Los que sucedieron a principios del Siglo XX se efectuaban en la Avenida Montes de Oca dibujando un circuito que terminaba en la Calle Vieytes. Fue famosa y admirada por todos una agrupación carnavalesca denominada LOS TURCOS DE BARRACAS, considerada por entonces y con sabia razón, como la más grande la Argentina.

Poseía banda de altos quilates y más de 300 miembros, a los que se sumaba una airosa carroza siempre lujosamente ataviada de la que tiraban seis yuntas de caballos. Allí se " ubicaban el sultán y su consorte predilecta, con séquito", según lo anota para que no lo olvidemos Enrique H. Puccia.

Está confirmado que el sultán era elegido entre los que contribuían en forma más generosa con la economía de la sociedad de los Turcos.

Por otra parte, la agrupación tenía sede propia, muy confortablemente instalada, en la esquina de Vieytes y Puentecito, actual calle Luján.

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