"Los primeros lugares donde se escuchaba tango estaban en Palermo, en lo que hoy es el Rosedal:

el Velódromo,
el Tambito,
el Pabellón de las Rosas
y lo de Hansen
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La historia de la ciudad no se cuida y nunca se cuidó. Doy ejemplos: El lugar donde funcionó el Congreso cuando se mudó al barrio de Belgrano, donde se sancionó la ley de la capitalización de Buenos Aires fue destruido. Y hoy, ahí, hay un supermercado. Tampoco se ha conservado nada de lo que fue el impresionante paseo de la Alameda, que fue barrido para construir la avenida Alem. En San Telmo se han destruido muchísimas construcciones que eran demostrativas del pasado porteño. La lista es interminable. Esto pasa, en algunos casos por la desidia de los propietarios y en otros de las autoridades. Y no sólo de ahora sino de todos los tiempos. También se están arruinando muchos edificios que quedan y hoy en vez de ser construcciones históricas son verdaderas taperas. Lo mismo también se da en las calles de Buenos Aires, con la excepción de lo que se está realizando en la Boca. Se están reconstruyendo muchos viejos conventillos y casas de chapas. Y gracias a las iniciativas particulares se han salvado tranvías eléctricos con sus vías que cada tanto hacen viajes educativos. Esa falta de responsabilidad histórica, en nombre de la "modernidad", dio como resultado la destrucción parcial del viejo Cabildo que sirvió de sede para la iniciación del gobierno propio el 25 de mayo de 1810.

No hay barrio que no tenga parte de su pasado perdido porque no ha habido leyes que conservaran, al estilo europeo, por lo menos los frentes de las viejas construcciones".

- ¿Adónde nace el tango?
- El tango nació donde se cantaba y se bailaba, en patios que eran de tierra, que se baldeaban para que mientras se desarrollaba la danza no se levantara polvareda y todo estuviera liso para poder bailar tranquilos.

- ¿Qué hay de cierto en el mito que dice que el tango nació en los burdeles?
- Bastante. Porque estos eran lugares de prostitutas también. El tango se refugió en los prostíbulos y se arraigó en él. Se crió y hasta se empezó a definir como tal dentro del ambiente prostibulario. El conventillo y el prostíbulo fueron para el tango como los orfanatos para los niños huérfanos. Es más, el prostíbulo no sólo le dio ambiente como para que se desarrollara sino que sirvió para popularizarlo, dándole un halo de pecaminosidad, de pecado que en realidad el origen musical del tango nunca tuvo porque es música, básicamente música.

- ¿En que parte de la ciudad estaban estos escondites del tango?
- Mayormente en Palermo. Se escuchaba tango, y se bailaba, en el Velódromo, el Tambito, el Pabellón de las Rosas y lo de Hansen que estaría donde ahora está el Rosedal. A estos lugares concurrían prostitutas de alto precio y hombres de las clases acomodadas que disponían de dinero y lo usaban en satisfacciones personales como mujeres y placeres.

- ¿Los famosos Niños bien?
- Qué además hacían travesuras que eran muy pesadas y siempre quedaban impunes por sus contactos familiares y políticos. También se divertían a costa del elemento humano pobre que va a los prostíbulos, porque ellos tienen dinero. Apaleaban policías, los desarmaban para tirar tiros al aire, asustaban a la gente subiendo los autos a las veredas....En los diarios de esa época hay una cantidad enorme de denuncias a la patota porteña por los excesos que cometían.

- ¿Cómo es que el tango, que se baila en los conventillos y en los prostíbulos, conquista París?
- Eran los años de la Belle Epoque europea. En ellos el buen gusto, el refinamiento, la distinción y superación de los niveles morales, estéticos y éticos se renovaban a diario. En ese marco la oligarquía Argentina, en un gran momento económico, marchó hacia París. Y vaya sorpresa que se llevaron al ver que el tango que tanto despreciaban en Buenos Aires había campeado en los salones más cerrados y escogidos, en los más selectos chateaux. Era bailado aplaudido y festejado cuando ellos lo habían dejado de lado en su país por el origen rufianesco y prostibulario. Había como 100 academias de bailes de tango en París en 1902.

- ¿O sea que antes de aceptarlo tuvieron que ver con sus ojos la fascinación francesa?
- Claro. También porque silenciosamente sus hijos lo hacían entrar en sus casas. Era como un enfermedad contagiosa. Iba uno a una milonga y después invitaba al primo y este a un amigo y así de boca en boca el tango rompió el circuito prostibulario para convertirse en una música popular.

- ¡Entonces Gardel!
- La importancia de Carlos Gardel en la música popular argentina nadie puede discutirla. En 1918 cantó lo que los entendidos sostienen es el primer tango canción, que es "Mi noche triste". Hizo giras por Europa, grabó muchas de sus películas en Hollywood, el más grande.

- ¿Era gay el zorzal?
- No, de ninguna manera.

- Pero dicen que muchas mujeres no se le conocieron
- Mentiras. Donde él fue siempre tuvo compañías femeninas. Pero como era muy reservado en sus cosas personales nunca dejó escrito los nombres de sus amantes. Pero fueron varias las mujeres que se atribuyeron la función de novias, amantes y concubinas de Gardel porque eso daba nombre y prestigio social dentro del ambiente farandulero. De todas formas me parece que, aún aceptando que hubiera tenido preferencias sexuales no masculinas eso no sirve para menoscabar su bien ganado prestigio. Por otra parte, el Comisario Francisco Romay que lo conoció personalmente y conocía por su función policial los antecedentes de Gardel me lo negó. De todas formas, Gardel sigue siendo Gardel.

- ¿Cómo empezó usted a conocer la historia del tango y de Buenos Aires?
- A consecuencia de juntar material para otros libros fueron apareciendo temas de los barrios, de la ubicación de determinadas instituciones donde vivían ciertos de personajes históricos barriales y sobretodo, temas de tango. Siempre digo que nunca busqué materiales sobre Buenos Aires pero que lo encontré. A este aspecto de mi trabajo lo llamo un subproducto de la investigación histórica.

- ¿Cual es su barrio?

- Soy de Balvanera Norte, barrio cuyo nombre deriva de la iglesia Balvanera, en la Calle Bartolomé Mitre.

- Usted tiene un libro muy conocido que cuenta la historia de la prostitución en Buenos Aires, ¿Cuando aparecieron estas mujeres en esta ciudad?
- Llegaron en el barco de Pedro de Mendoza.

- ¿O sea que la ciudad tenía chicas veloces antes de ser fundada?

- Exacto. Pero no estaban registradas en los libros de la tripulación. Eran mujeres sin futuro en España que se hicieron a la aventura.

- ¿En que lugares de la ciudad fueron creciendo los prostíbulos?
- Buenos Aires nunca tuvo zonas rojas. Antes, en Recoleta estaban los prostíbulos más oscuros, donde iban los malevos. Un ambiente pesado, de cuchilleros, ladrones. Después este se convierte en un barrio bacán y las prostitutas se desparraman por el centro. En Lavalle, entre Callao y Junín, para 1920 había más de 20 prostíbulos. En el bajo, en la calle 25 de Mayo estaban los cabarets, que eran prostíbulos pero más elegantes. En esos lugares dicen que había tanto humo que sólo se veían sombras.

- ¿No había mejores posibilidades para esas chicas en esos días?
- La prostitución en Buenos Aires fue una forma de escapar al rigorismo de las fábricas. Había prostíbulos con más higiene y mejor nivel de vida que los lavaderos públicos. Con la ventaja de que comían y tenían un ingreso fijo, cosa que en las fabricas no existía. Y además no estaban sometidas a las prepotencias del patrón que también abusaba de los cuerpos de las señoritas y no les pagaba nada. También había remates.



- ¿Cómo?, ¿De chicas?

- Sí. Los remates se hacían en teatros barriales. En la calle Corrientes, por la zona de Once, había dos teatros chicos y ahí cada mes había uno o dos remates. Se juntaban más de 100 personas. ¡Y la policía lo sabía! Pero estaba coimeada...

- ¿Cómo ve la situación en estos momentos?
- Hasta hace algunos años, el grave delito de la prostitución, era la prostitución en sí. Ahora es un delito que es abarcado por delitos mayores, como es la pesada, la droga, el robo de bebes, como lo es usar a las mujeres para preparar el terreno e ir a asaltar casas. También hay otro dato: Argentina exporta prostitutas. En Marsella, hoy por hoy, hay prostíbulos que sólo tienen mujeres argentinas. Y, según dicen, con gran afluencia de público.


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