CASIMIRO AIN, UN BAILARIN DE LEY
Clic aquí para ampliarHijo de un vasco lechero que creció escuchando tangos en los organitos callejeros, Casimiro Ain (nacido en 1874 y fallecido en 1940) asumió su condición de bailarín profesional en 1913, cuando viajó a París con una orquesta típica. Su debut internacional tuvo lugar en el cabaré El Garrón, con extraordinario suceso. De allí saltó a Nueva York. Al regresar a Europa, con su compañera, la alemana Edith Peggy (quien aparece en la foto, de agosto de 1928) recorrieron Dinamarca, la Unión Soviética, Grecia, Suiza, Polonia, Italia, Inglaterra, Hungría y Turquía. Además, el 1° de febrero de 1924, bailó ante el Papa Pío XI, para disipar la leyenda que pesaba sobre la presunta inmoralidad del tango.
Clic aquí para ampliarClic aquí para ampliarDerecha: Magaldi, la voz sentimental que en 1920 surgió de la troupe rosarina Volpe-Galdi. En 1938, año en que murió, se presentaba con Centeno, Collia y Epumer.
Izquierda: La curiosa carrera de Francisco Fiorentino abarca numerosas orquestas, como las de Juan Carlos Cobián, Julio Pollero, Pedro Maffia, Juan D'arienzo y Ricardo Malerba. Pero con ninguna alcanzó tanta trascendencia como con Aníbal Troilo, con quien debutó en 1° de julio de 1937. La importancia de "Pichuco" en su vida como intérprete fue clave. Siete años después, se desvinculó de dicha agrupación y cantó como solista acompañado por Astor Piazzolla. Pero su destino siempre estuvo ligado a Troilo.

ROLANDO CHAVES, "EL MOROCHO DEL ABASTO"

Clic aquí para ampliarEl cine le dio al cantor Rolando Chaves la popularidad que le negó el disco. Sus inicios fueron en Radio La Voz del Aire, en 1937. Pero gracias a la pantalla grande, con los años su imagen se hizo mucho más conocida que su voz. Al punto que, en 1950, fue convocado para encarnar a Carlos Gardel en "El morocho del Abasto", comedia costumbrista escrita y dirigida por Julio Rossi basada en el radioteatro de Roberto Valenti y Nicolás Olivari, con Pierina Dealessi y Diana Maggi (foto). Trabajó en una docena de películas (entre ellas "La morocha", "Vida nocturna" y "Sangre y acero"), pero éste fue el gran papel de su vida.

EL TANGO TRIUNFA EN PARIS

Clic aquí para ampliarEl "Tano" Genaro Espósito fue uno de los pioneros del tango. Nacido en 1886, impuso el género en los cafés de La Boca. En 1920 viajó a Francia con Manuel Pizarro y allí se radicó hasta su muerte, ocurrida en 1944. La foto es de la Orquesta Argentina Doddy-Pizarro, que, a fines de la década de 1920, se presentó en el Bagatelle de París, el Casino de San Remo y el Palm Beach de Cannes. Doddy no es otro que el guitarrista Horacio Pettorossi, quien acompañara a Carlos Gardel entre 1932 y 1934. Ambos ejecutantes fueron notorios difusores del tango criollo en el Viejo Mundo.

CIRIACO ORTIZ, FIGURA DE RADIO EL MUNDO

Clic aquí para ampliarDesde 1935, año en que se inauguró Radio El Mundo, Ciriaco Ortiz se presentó alternativamente con tríos y orquestas, convirtiéndose en una de las figuras clave de dicha emisora. Su fraseo, su manera de dividir la melodía equivalente al punteo guitarrístico del milonguero criollo, lo erigieron en figura insustituible. Por eso se sentía cómodo cuando interpretaba sus temas acompañado por dos guitarras. La escena es de 1938, en la radio. En esos años no tuvo acceso al disco. Recién en 1950 tendría la posibilidad de grabar sus obras, para el sello Pampa, con su sexteto.

PAQUITA BERNARDO, PIONERA DEL BANDONEON

Clic aquí para ampliarLa mitología tanguera la tiene como la primera bandoneonista. No sólo eso: se dice que esta porteña nacida en un pasaje del barrio de Villa Crespo en 1900, a los veinte años dirigía su orquesta y conseguía detener el tránsito de la calle Corrientes. En 1924 obtuvo un premio en el primer concurso de tangos organizado por Disco Nacional, con su tango "Soñando", que fue grabado por Gardel. Murió un año después, abatida por una enfermedad terminal. En su tumba se erigió un monumento financiado a través de una colecta entre sus seguidores.

 

VOLVER