TURISMO Y ARTE:
Un Marchante Holandés paga por un 'Rembrandt'
la Cifra Récord de 5.300 millones de Pesetas

El marchante holandés Robert Noorman pagó ayer 5.300 millones de pesetas por Retrato de una dama, de Rembrandt, porque, según explicó, se enamoró de ella.
La elevada cotización, la más alta recaudada en subasta por una obra del maestro holandés del XVII, se consiguió tras una trepidante puja en la sala de Christie's en Londres.
Ayer también se vendió por 24 millones de pesetas, en Sotheby's de Nueva York, una carta de Van Gogh redactada poco después de cortarse la oreja, en la que plantea sus dudas sobre su estado mental.

"¿Estoy loco o no?"

"¿Estoy loco o no?, ¿o he estado loco, o sigo loco, o es una imaginación mía?". Estas dudas de Vicent van Gogh sobre su estado mental, reflejadas en una carta después de que se cortara la oreja en una noche de Navidad de 1888
, fueron vendidas ayer en la sucursal de Sotheby's en Nueva York por 126.750 dólares (unos 24 millones de pesetas)No se conocen detalles del comprador. Es una de las escasas misivas del pintor que ha alcanzado el mercado de las subastas en los últimos años. Fue escrita en enero de 1889, poco después del incidente. Está dirigida a uno de sus colegas holandeses, el pintor Arnold Köning. Van Gogh describe así lo sucedido el "ataque que tiene algo que ver con mi cerebro, o quizás una fiebre que casi ha pasado completamente".  "En cuanto a las causas o las consecuencias de dicha enfermedad", prosigue, "creo que debería ser lo bastante sabio como para dejar este problema a los catecistas holandeses que dilucidarán si estoy loco o no, si he estado loco o no he estado loco o es una imaginación mía". La carta hace referencia también a las dudas místicas del pintor que antes de dedicarse al arte, pensó en hacerse pastor.
A continuación describe con detalle y obsesión las obras que tiene pendientes. "Tengo en mi caballete el retrato de una mujer que llamo La Berceuse (...). Es una mujer con un vestido verde, su pelo es bastante naranja y su tez es amarilla". En su correspondencia, Van Gogh sentía con frecuencia la necesidad de dar muestras de su productividad, sobre todo a su hermano Theo, del que dependía económicamente.
Esta carta es muy distinta a otra que debía subastarse ayer en Sotheby's y que al final no consiguió comprador, también dirigida a Köning y en la que Van Gogh, en el verano de 1888, cuenta con júbilo su llegada a Arlés procedente de París. "Es bueno para mi salud andar y trabajar al aire libre".
Siete meses después se cortaba la oreja.

FUENTE: CLARIN 14-12-2000