En Jujuy Protegen una Importante Zona Arqueológica

 

 

En la Quebrada de Humahuaca, ruinas indígenas fueron declaradas Monumento Histórico Nacional

MEMORIA. En Jujuy están las ruinas de los poblados más antiguos de América.


En medio del paisaje de la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy, están los asentamientos indígenas más antiguos de la Argentina. Se trata de los poblados de Coctaca, Los Amarillos, La Huerta y Pucará de Tilcara, pertenecientes a los omaguacas, una población preincaica.

Un Decreto Presidencial firmado la semana pasada declara Monumento Histórico Nacional a este conjunto arqueológico que se remonta al primer milenio de la historia y muestra el gran desarrollo que tuvo la Cultura Omaguaca.

Entre los vestigios que perduran como única memoria de esta civilización hay restos de una estructura agrícola por terrazas en la falda de la montaña, parte de las primeras construcciones de adobe, y piezas de ajuar de una tumba incaica.

"Este conjunto arqueológico es único en el país y resulta fundamental para comprender la identidad del Noroeste argentino", dijo Magdalena Faillace, presidente de la Comisión Nacional de Monumentos y Lugares Históricos.

En el Departamento de Humahuaca, a más de 3.000 metros de altura, se encuentra Coctaca, que es considerado el complejo agrícola prehispánico más grande de Jujuy y uno de los más importantes de la Argentina.

El lugar, de 4.000 hectáreas comprende una red de terrazas, andenes y recintos de cultivo, enclavados en la falda de la serranía de Aparzo. El Arroyo de Coctaca irrigaba los cultivos ayudado por un avanzado sistema de represas y canales que distribuían el riego. Allí también se conservan depósitos subterráneos que, probablemente, fueran utilizados para almacenar semillas en distintas épocas del año.

Hacia el norte del arroyo aún quedan vestigios de pinturas rupestres en la que se ven imágenes de llamas, vicuñas y pastores. La expansión del Imperio Inca, que dominó al pueblo omaguaca hacia el año 1.200 a.c., dejó sus huellas en algunas obras de ingeniería.

Los Amarillos, con 10 hectáreas de extensión es el sitio residencial prehispánico más extenso de la zona. Situado en el cerro Centinela, fue un poblado que albergaba a unas 2.000 personas hacia el año 400 a.C. y que duró hasta la llegada de los españoles. La edificación era "por barrios" y jerarquías en los espacios públicos, lo que pemite conocer su organización social y política.

Este lugar, además está rodeado de leyendas, como por ejemplo la de un cargamento de oro y plata enterrado en el cerro durante las guerras por la Independencia. Esto llevó a muchos buscadores de tesoros a perforar túneles en el cerro, afectando el patrimonio cultural y natural.

A pocos kilómetros de la localidad de Huacalera está el asentamiento La Huerta, que tuvo un rol importante en la región durante la dominación incaica de la quedan, como testimonio, la "kallanka" y otros edificios que rodean la plaza.

En las excavaciones más grandes que se realizaron en las tumbas incaicas, en 1916, se encontraron decenas de piezas pertenecientes a un ajuar y otros elementos, como collares de cuentas venecianas que pertenecen a la época de la dominación hispánica.

El proceso de unificación entre la sociedad omaguaca y los conquistadores es uno de los aspectos que más se evidencian en los restos de este lugar. La Huerta es una de las zonas que más sufrió el abandono y los saqueos, con algunas de sus edificaciones casi desmanteladas.

El más conocido de estos restos arqueológicos es el Pucará de Tilcara, ubicado en la confluencia de los ríos Guasamayo y Grande gracias al trabajo que realizaron en las primeras décadas del siglo XX los pioneros de la arqueología argentina, Juan Bautista Ambrosetti y Salvador Debenedetti. La Iglesia y el Taller Lapidario forman parte de un conjunto ceremonial, donde se fabricaban ornamentos de alabastro y malaquita.

El Pucará —fortaleza— fue habitado durante el Siglo X de nuestra era y allí residía la estirpe de los Viltipoco, gobernantes de los Tilcara. Uno de sus descendientes, Diego Viltipoco, fue quien organizó la última rebelión —que terminó frustrada— contra los españoles en 1595.

Los especialistas sostienen que en términos de la antropología actual, en el noroeste argentino estuvieron las culturas de carácter más complejo.

"La más importante y desarrollada es la de los Incas, que llegaron como invasores desde Perú alrededor de 1480", afirma Alberto Rex González, estudioso de las culturas prehispánicas del noroeste e introductor de las técnicas de la arqueología moderna en nuestro país. Recientemente publicó sus memorias: Tiestos Dispersos.

Una de esas reliquias es El Shincal, ubicado en Catamarca. Es uno de los sitios precolombinos más interesantes del país, declarado Monumento Histórico Nacional en 1997. Fue construido entre 1470 y 1536 y la descubrieron en 1901. Hace nueve años, un grupo de arqueólogos comenzó a reconstruir este lugar.

FUENTE: CLARIN Lunes 27 de noviembre de 2000