Los Especiales de...
El Turismo y La Hospitalidad.

Producción Televisiva Realizada en París en Febrero 2005.
Programa Nº 959 Fecha: 26 de Febrero de 2005
Programa Nº 960 Fecha: 06 de Marzo de 2005
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FRANCIA
París
Una Luz de Estrella
Colaboración Elaborada por Carlos Horacio Bruzera para
Los Especiales de... El Turismo y La Hospitalidad

Volver, ese sentimiento que nace del recuerdo y el sentimiento. Volver, volver a París. Recorrer los lugares de fantasía que alguna vez transitamos asombrados y felices. París siempre nos espera y uno vuelve con pasos ciertos ¿y por que no? hasta con la imaginación. Esa que "Los Especiales de... El Turismo y la Hospitalidad" transfiere en imágenes siempre nuevas y tan eternas.
París late, tienta, manipula de una manera distinta cada vez.
Y si la Madeleine conquista a primera vista, y si la Torre Eiffel fascina al igual que su Sena y su Sacre Coeur, el lujo de Saint Honoré, las grandes galerías, sus restaurantes, terminan por envolvernos en fascinantes “tournées”.
París es tan cambiante como la vida misma.
Mil rostros, mil escenarios rotan casi revolotendo sobre nuestra imaginación en su "carrusel" cargado de colores y sonidos.
Todas las audacias del mundo se reunían en París reflejando novedades, decían a mediado del siglo XX los viajeros que hablaban de ella, pero no, se equivocaban, porque París mantiene hoy sus mismas audacias pero cada vez más llena de belleza.
Ostenta un rostro que no avejenta y luce más excitante cada día.

FRANCIA. París. Una Luz de Estrella. Restaurants

Dicen y seguramente es verdad, que el estómago de París consume por año 500.000 toneladas de carne, 15.000 de ostras y otros mariscos, casi dos millones de frutas y verduras y dos millones de hectolitros de vino.
Si a esto le agregamos la sabiduría de la cocina francesa, bien podemos decir que París es una fiesta “gourmet”.
Desde siempre, la delicadeza de la cocina francesa fue lo suficientemente importante para influir en el placer de comer de todo el mundo.

FRANCIA. París. Una Luz de Estrella. Moda.
Las grandes "boutique” de París son aceitadas piezas de encantamiento, conformando el otro París que millones de viajeros vienen a buscar. El vestido nació como una necesidad muy concreta: como prenda de abrigo. Para el siglo XVI, punto de partida para muchos, de la moda, hicieron su aparición nuevos conceptos en el vestido, hasta que para el siglo XVIII, el gusto francés acaparó la atención del mundo occidental el que fijó tras la Revolución Francesa, por ejemplo, el uso del pantalón para los hombres. El siglo XX marcó para el arte francés de la moda hitos insospechados.
La llegada de Coco Chanel revolucionó la moda con sugerentes innovaciones: las prendas de punto, la falda plisada corta, el traje sastre y, sobre todo, el jersey a partir de 1914. Con la creación del “pret-á-porter”, Coco Chanel llegó con su arte a todas las capas sociales.
Con su sencillez y líneas depuradas, la gran innovadora aun tuvo el genio de legar al mundo delicado de la mujer su famoso y perenne "Chanel Nº 5”.
Christian Dior fundó su casa en 1946 e impuso un estilo innovador con el denominado “new look", influyendo notablemente en la moda mundial. A este arte agregó sus perfumes y sus accesorios. Dior con su "new look" tendió a recuperar la silueta ideal de la mujer, desde entonces, y con sus seguidores Ives Saint Laurent y Marc Bohan, se redujeron las distancias entre la Alta costura y el vestido tradicional.
París, en Saint Honoré, Champs Elysées, en Place Vendome, en el boulevard Haussmann con sus galerías Lafayette, en cada una de sus fragancias de "Lalique”, "Dior", "Gres”, "Boss" o "Gianfranco Ferré", testimonia una y otra vez que continúa siendo la Capital de la Moda.
FRANCIA. París. Una Luz de Estrella. Montmartre.
Al norte de París, en una colina cuyo punto culminante de 130 metros se encuentra en la Basílica del Sacre Coeur, se halla uno de los barrios más típicos de la ciudad: Montmartre. Su eje es el boulevard de Clichy y desbordando de él, sus cabarets y salas de espectáculos constituyen una atracción ineludible para turistas y viajeros de todo el mundo.
Por sus calles empedradas, alternativamente silenciosas o llenas de bullicio, empinadas como su rue du Calvarie, diseñada ¿quien nos dice? como una costosa penitencia, retornan codeándose con los viandantes el espíritu de Touluse Lautrec, Pisarro, Utrillo, Van Gogh, Soler Puig y tantos, empeñados en vestir de poesía un rincón imperdible del París de siempre.
FRANCIA. París. Una Luz de Estrella. Moulin Rouge.

En 1869 nacía el cabaret “Folies-Bergére” y de la mano de Antonie Marchand, llegaron las compañías de bailarinas dando inicio a la revista parisiense. En 1892 nacía en Montmartre con similar idea, el Moulin Rouge, el que ese mismo año pintara Toulouse Lautrec. Allí la noche de París se vistió de figuras, colores y sonidos incomparables. Allí se popularizó el deslumbrante "Frech Can-Can”. Allí, al ritmo envolvente de su molino, las grandes figuras del variete francés contagiaron al mundo de alegría.
Una noche en el Moulin Rouge sencillamente significa estar en el más famoso show de cabaret del mundo. Una experiencia formidable.

FRANCIA. París. Una Luz de Estrella. Hotel Meurice.

Todo París... en París.
Distinguido, señorial, suntuoso, con aire de la belle epoque, con todo el buen vivir, con el placer de sentirse protagonista.
El Hotel Meurice reina sobre la ciudad que le dio vida, desde él todo París desfile vestida con las galas nocturnas o con vaporosos atavíos pintados de sol.
El huésped de Le Meurice puede vanagloriarse de sentir todo París a sus pies y de poder transitar por el esplendor de sus salones, resturantes y suites como si nada más y nada menos, transitara por el mismo elíseo.

Hotel Meurice, todo París... en París.

FRANCIA. París. Una Luz de Estrella. Final.

Gira y gira la luz añil de la titilante Torre Eiffel, abrazando a la ciudad siempre transparente. Las luminarias parecen recorrer sus boulevares, sus arcos triunfales, sus mansiones, remedando a la vida que nunca se detiene. La atmósfera diáfana está embalsamada de perfumes, de todos los perfumes, y hay una música que tampoco jamás se demora.
La "Gaite parisien" nos hechiza con artes sigilosas. Acaso suspiramos o sonreímos. A la vieja Lutetia le da igual...
Bonsoir París...bonsoir...

Carlos Horacio Bruzera
Carlos Horacio Bruzera
Nota Escrita Especialmente para el
PRIMER PORTAL ARGENTINO DE TURISMO MUNDIAL.
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Consultas al Dr. Bruzera al 4522-6855