CIUDAD DE MÉXICO

MÉXICO es mucho más que sol, historia y palabras entretejidas en un pentagrama de mariachis. Quizás, quien mejor comprendió el espíritu de este país de hados venturosos, haya sido el historiador Marcos Arróniz, cuando lo pintó diciendo:

"En este bendito país todo el mundo se divierte; aun con las lágrimas y los dolores y cómo no?. El cielo azul siempre ríe sin nubes, las flores frescas y encendidas sirven de corona nupcial a la primavera y el verano, y de lazos amistosos al otoño e invierno; el sol reina, los céfiros refrescan, las aves cantan".

El eje de esta geografía de contrastes saturada de luz y color, es la CIUDAD de MÉXICO y dentro de ella, el Zócalo o Plaza de la Constitución, el lugar que habitara un antiguo lago y donde floreciera sorprendiendo, Tenochtitlan, el alma del lejano imperio azteca. Tenochtitlan deriva del nombre de su fundador, el sacerdote Tenoch, y significa "lugar de piedra y tunas".

Es esta una enorme plaza, una de las más grandes del mundo con sus 600 por 500 metros. El nombre de Zócalo que recibe, nació en 1920 a raíz del basamento de un monumento que nunca se erigió. En torno a él se encuentran edificios entrañables para los mexicanos como por ejemplo, su Catedral. La construcción de este bello templo dio comienzo en 1567 en el mismo lugar donde los españoles a poco de su arribo, en 1525, levantaran una pequeña iglesia.

La Catedral, considerada como la mayor del Nuevo Mundo, fue inaugurada en 1668 y terminada un siglo más tarde. Una de las particularidades que posee es la de hundimiento desde su construcción, unos 30 centímetros, a causa de su suelo ganado al antiguo lago azteca. El templo luce una notabilísima fachada de tres portales flanqueados por cuatro torres. Si bien su arquitectura es de corte clásico, es fácil admirar en ella y singularmente en su vecino Sagrario, elementos del barroco español llevado a su culminación por el incomparable estilo churrigeresco con su derroche de formas decorativas.

Otro bello edificio es la sede del Poder Ejecutivo, antigua residencia de Hernán Cortez, a quien se lo regalara en 1529 el Rey de España.

Situada a 2.267 metros sobre el nivel del mar, la CIUDAD de MÉXICO es una majestuosa urbe moderna, donde es posible a cada paso, advertir los contrastes estilísticos.

La llamada Zona Rosa, creación del pintor José Luis Cuevas como cuna de la vida bohemia, es hoy un sector distinguido sumamente concurrido. Bellas avenidas como el Paseo de La Reforma e Insurgentes, la visten de verdor y le otorgan un encanto llena de arte y elegancia. Transitando por La Reforma y adentrándose en este singular Valle de Anáhuac, es posible llegarse al Parque de Chapultepec, antiguo lugar de recreo de los Emperadores aztecas. Allí se dan cita los Jardines Botánico y Zoológico y la que fuera residencia de Maximiliano hoy convertido en museo.

Más allá de la belleza de los murales nacidos de la mano de Diego Rivera, entre otros dastacados muralistas, la sucesión de monumentos y vegetación le otorgan a la Capital de MÉXICO una personalidad atrapante empeñada siempre en permanecer entre los recuerdos más convocados.

Difícilmente no se vuelva a esta ciudad aunque más no sea con el pensamiento y una agradecida sonrisa.


Carlos Horacio Bruzera
Nota Escrita Especialmente para el PRIMER PORTAL ARGENTINO DE TURISMO MUNDIAL.
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