ACAPULCO

Enfrentada al Océano Pacífico, reflejándose en las aguas brillantes a un paso de doradas arenas, vestida de fiesta con sus flores, murales y vegetación, bajo el tórrido sol tropical, ACAPULCO aguarda seductora. La ciudad del sol, el aire y el agua, se encuentra recostada sobre una profunda bahía considerada como uno de los puertos naturales mejores del mundo. Su geografía en faldeos, sus más de 30 kilómetros de preciosas playas, son una permanente tentación para el viajero.

ACAPULCO fue la segunda Plaza Fuerte de América luego de Cartagena de Indias. Hoy, el Fuerte de San Diego, construido hacia fines del Siglo XVII permanece vigilando la amplia bahía en la espera inútil de los viejos piratas que ya no volverán a inquietar a la ciudad ataviada de lujos centelleantes.

Transitar despaciosamente por su bonita Avenida "Costera", es una ceremonia grata que permite adentrarse en la vida multifacética de un balneario de primer nivel. Por algo alguien alguna vez la bautizó como la Perla de la Riviera Americana, dándole fama internacional.

Tras unos 15 minutos de marcha desde el Zócalo, se llega a La Quebrada, un mítico escenario en donde desde hace décadas, se desarrollan los asombrosos saltos de los clavadistas.

El teatro es una angosta caleta enmarcada en uno de sus lados, por una elevación pétrea cortada en perfecta perpendicularidad. Desde la altura y en un breve tiempo, los nadadores se lanzan en busca de la estrecha lengua de mar de aguas vestidas de encaje, haciendo contener la respiración a los centenares de espectadores.

La tierna imagen de la Virgen de Guadalupe proteje desde siempre a quienes retan al mar en una porfía ritual y repetida.

En esta cautivante y hermosa ACAPULCO se efectuó una vez mes, el ya tradicional Tianguis Turístico, una de las ferias más importantes de América, a través de la cual se promociona a todo México.

"El Turismo y la Hospitalidad" estuvo presente gracias a una invitación especial y pudo así, ser embajador de la vocación turística de nuestro país.

El Centro de Convenciones de ACAPULCO fue el lugar de encuentro y en él, poblado de stands promoviendo los Estados mejicanos y sus bellezas, se desarrollaron actividades culturales, ecológicas, a la vez que se intercambiaron información hotelera y propuestas de los muchos operadores presentes.

El agasajo a los invitados fue excelente: comidas típicas, música de mariachis, bailes y fuegos artificiales vistieron de fiesta las jornadas. Un evento en el cual "El Turismo y la Hospitalidad" aportó su experiencia vinculando el mundo del turismo entre Argentina y México.

Luego ACAPULCO se encargó de continuar sorprendiendo y alentando un conocimiento más íntima de sus paisajes y su gente.

Un lugar paradisíaco, el Hotel Las Brisas, resultó una de las más atractivas sorpresas. Un suntuoso emprendimiento asomado a la vasta bahía, cuyo mayor encanto es posible que resida en su singular estructura, en donde las tradicionales habitaciones fueron suplantadas por 263 encantadoras casitas vestidas de confort e intimidad. La visión permanente del paisaje, la frescura del aire, las comodidades ofrecidas naturalmente, hacen de Las Brisas un lugar ya distintivo en la bella ACAPULCO de Juárez.

La ciudad, guarnecida de encendida pedrería, de rumores marinos, surge en las noches como una visión llena de delicados misterios. La amplísima bahía, su gente amistosa, su sol inmutable y lleno de vida, se complotan para tornar dichosa la estadía.

Octavio Paz dijo en su "Semillas para un Himno":

"La luz se abre en las diáfanas terrazas del mediodía.

Se interna en el bosque como una sonámbula

penetra en el cuerpo dormido del agua".

Quizás el poeta hablaba de ACAPULCO... vale la pena suponerlo.


Carlos Horacio Bruzera
Nota Escrita Especialmente para el PRIMER PORTAL ARGENTINO DE TURISMO MUNDIAL.
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