En el Estado de Rajasthán, se encuentra la Ciudad de Jaipur, la espléndida "Ciudad Rosa", fundada en 1728 por el célebre astrónomo y matemático Maharajá Jai Singh II.

Jaipur está situada en una pequeña llanura rodeada de elevaciones rocosas que alguna vez la protegieron convertidas en fortificaciones. Hoy es centro joyero de la India y una de las pocas ciudades indias dueñas de una situación geográfica tan favorable. Se ha convertido en una hermosa combinación de antigüedad y modernidad amalgadas armónicamente. Su color predominante se debe al uso masivo de la piedra rosa, con la cual se ha construido uno de sus más bellos edificios y quizás el más famoso: "El Palacio de los Vientos", edificado en 1799. Su estructura consta de cinco plantas y su fachada es una complicada talla apanelada, dueña de 953 nichos y ventanas.

El destino del palacio fue el de servir de morada a las mujeres de la corte. A once kilómetros de Jaipur se encuentra la soberbia Fortaleza de Amber, comenzada a construir en 1592. Sus ásperos y sobrios exteriores se contraponen con sus artísticos interiores, en donde sobresalen las pinturas y adornos que decoran sus paredes, en las que no faltan las piedras preciosas y los espejos. Además de sus monumentos, Jaipur ofrece la importancia de su actividad centrada en sus industrias y artesanías, entre las que se destaca el tallado del marfil.

La ciudad es un verdadero placer para el visitante que asimila de inmediato la atmósfera poblada de voces trotamundas, de elefantes transitando por las calles en reemplazo de caballos y de gente, aferrada a una cultura más que milenaria y, por cierto, cautivante.
Allí también es posible encontrarse con un espectacular hotel integrante de la afamada cadena Taj. En él es dable contemplar asombrado, un delicado desfile de encantos. Grandes salones, cocina oferente con una interminable sucesión de comidas y postres tentadores. Habitaciones dignas de una maharajá, en donde el detalle armonioso jamás se pierde, promete el descanso reparador.
Luego, asiste el visitante a un juego sin interrupciones, poblado de curiosidades, tal el caso del ajedrez gigante, de títeres de ricos atavíos, música y danzas ancestrales.
Luego, en la quietud del día en fuga, detenidos al borde de las aguas mansas, un halo de vaporosos misterios nos rodea, invitándonos a adentrarnos en los arcanos de una cultura llena de vida.
Jaipur es algo más que la famosa piedra rosa y su "Palacio de los Vientos", es el encuentro con una civilización que por más de seis mil años nos ha regalado la filosofía de mirar los cielos en el intento renovado de justificarnos.


Carlos Horacio Bruzera
Nota Escrita Especialmente para el PRIMER PORTAL ARGENTINO DE TURISMO MUNDIAL.
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