por Carlos Horacio Bruzera  

La Primera Sede del Diario "La Prensa", fundado el 18 de octubre de 1869 por José Clemente Paz, estaba ubicada en la calle Moreno al 500. Allí, por espacio de 28 años desarrolló su señera actividad periodística, imponiendo un estilo inconfundible en la prensa de habla castellana.

Con la creciente importancia del diario, llegó la necesidad de mayor espacio, por lo que en 1894 se adquirió un terreno sobre la flamante Avenida de Mayo, la primera gran arteria porteña, vidriera en la que se mostraban logros y sueños de la gran urbe que ya era Buenos Aires.

La construcción del edificio realizada en tiempo "récord" entre 1894 y 1897, fue confiada a los arquitectos argentinos Gainza y Agote, fuertemente influenciados por la arquitectura de Francia, en donde habían estudiado.

El edificio está estructurado altrededor de un Patio Central en torno al cual se ubican los recintos, ideados para que en ellos se desarrollaran las múltiples actividades de un diario, es decir, los talleres de impresión, distribución, oficinas técnicas, de atención al público, administrativas, archivos, dirección, redacción, bibilioteca, Sala de Conferencias, Consultorios Médicos, etc.

Es así, que el edificio consta de seis pisos superiores, planta baja y dos subsuelos, el más profundo a 8,30 metros del nivel de la vereda. En su construcción intervinieron técnicos y artistas argentinos y extranjeros.

La estructura metálica de un peso de 900 toneladas capaz de soportar la carga de la maquinaria impresora, fue calculada y producida en París, por la firma "Moisant, "Laurent, Savey y Cía.", de larga experiencia en la materia, que ya había fabricado la estructura para el "Bon Marché", la "Exposición Universal de 1889" y el "Grand Palais" de París.

El sistema de calefacción fue confiado a la Empresa Suiza "P:M: Poullié". Tanto los mosaicos, como la herrería artística y la zinguería fueron de procedencia francesa, mientras que los ascensores fueron provistos por "Spargne", de Nueva York.


Un aspecto excluyente de la obra son sus artísticos frentes, tanto el de la calle Rivadavia como el central de Avenida de Mayo. Es curiosamente el único edificio de Buenos Aires inscripto en el "estilo Garnier". Creado por Charles Garnier, un destacado arquitecto francés autor de obras como la "Ópera" de París" y el Casino de Montecarlo.


Sus producciones se caracterizan por un acentuado barroquismo y por un peculiar empleo del espacio. Garnier falleció muy poco después de la inauguración del edificio de "La Prensa" en 1898.

La importancia y belleza de la obra se puede medir hoy, si consideramos que fue más importante y avanzado que las sedes del "New York Herald" y del parisiense "Le Figaro", constituyéndose en el más valioso del mundo entre los construidos especialmente para un diario.

Dicho lo que antecede, es hora de ingresar al suntuoso edificio. Dos importantes puertas francesas, comunican las calles Rivadavia y de Mayo, con el Gran Patio Central, por donde transitaban los carruajes que distribuían el diario y aportaban los insumos.

Por debajo de él, estaban los subsuelos destinados a las máquinas de impresión, depósitos y calderas.

En el piso bajo, en un espacioso salón con grandes ventanales vidriados, se ubicaba la administración.

En el primer piso estaban situadas la dirección y la redacción. Esta última ocupaba también parte del segundo piso. En el mismo nivel, en el frente que da a la calle Rivadavia se encontraba el Salón de Conferencias y fiestas luego denominado "Salón Dorado".

El tercer piso fue destinado como alojamiento para los empleados y sus familiares., a los que las tareas obligaban a permanecer todo el día en el edificio. También los apartamentos fueron utilizados por visitantes ilustres que llegaban a Buenos Aires. En 1905 se hospedó el compositor Giácomo Puccini.

Mientras se recorren los distintos recintos y pasillos, es posible ver el sistema de tubos neumáticos a través de los cuales se efectuaban las comunicaciones y envíos entre las distintas dependencias.

En el último piso se habían destinado salas para el departamente de tipógrafos y para el servicio médico y jurídico que atendía al público en general, gratuitamente.

 

Otro ámbito escogido era la biblioteca, inicialmente ubicado en el primer piso y trasladada con posterioridad al primer subsuelo, con entrada por la calle Rivadavia. Fue creada por iniciativa de José C. Paz e impulsada por su hijo Ezequiel. Actualmente posee cien mil volúmenes.

El recinto más exquisito es sin duda el "Salón Dorado", de claras infuencias versallescas. Allí dictó su primera conferencia Jorge Luis Borges y disertaron Estanislao Zeballos, Arturo Capdevila, Alfredo Palacios, Ortega y Gasset, entre muchos otros.

Preside la estancia una importante araña de bronce macizo de tres metros de diámetro fabricada en París. El piso es de roble de Eslavonia, ébano y guindo. Las paredes son estucadas con aplicaciones también de madera. El cielo raso fue pintado por el artista Nazareno Orlandi, que pintara los frescos de la Iglesia de El Salvador. La obra del Salón Dorado representa a la Diosa Palas Atenea y siete de las musas.

En el decorado Palco de Orquesta se advierte un bajorrelieve con dos figuras portando la letra "P", vinculada con el apellido fundador, la Prensa, el Periodismo y la Palabra. Por encima de las columnas se hallan varios ángeles sosteniendo instrumentos musicales. Decoran el salón tres gobelinos que relatan tres escenas de la vida de Ester, salvadora del pueblo judío de Persia.

El sello visible y distintivo del bello edificio es su imponente "Farola". Corona el conjunto una estatua de bronce de 4.000 kilos de peso y un alto de cinco metros, obra del escultor Maurice Bouval, que representa a la diosa Palas Atenea. La escultura fue traída de Francia en 1898 e izada por medio de un elevador a 50 metros de altura, el 8 de noviembre de 1898. Unas 20.000 personas presenciaron ese día la titánica empresa de subir el conjunto.

La diosa se encuentra de pie sobre un globo terráqueo sosteniendo en su mano izquierda un periódico y en su mano derecha, una antorcha símbolo de la libertad que ilumina el mundo. Fue la primer farola eléctrica que tuvo Buenos Aires.

Intimamente relacionada con la "Farola" alegórica, se halla la célebre "Sirena" del Diario "La Prensa". Ésta fue inaugurada el 29 de julio de 1900 anunciando el asesinato del Rey Umberto I de Italia. Desde entonces, el sonido inconfundible anunció a los porteños los acontecimientos más destacados del momento.


En 1992 el diario fue vendido y la propiedad adquirida por el Banco Central en 10.500.000 pesos. La Institución bancaria a su vez la alquiló, con derecho a compra, al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que allí instaló la Casa de la Cultura.


Hoy, el bello edificio ha sido declarado Patrimonio Histórico de la Ciudad y Monumento Histórico Nacional.

Detenidos en la amplia vereda de Avenida de Mayo, atisbamos el hall de entrada con sus auténticos mostradores de madera, sus paredes fileteadas, sus techos estucados y sus arañas centenarias.

Pareciera que de improviso todo hubiera renacido y que el trajinar de personas trayendo noticias y avisos dieran de nuevo vida al viejo diario de José C. Paz, como aquél 5 de diciembre de 1898 en que dieran comienzo la labor de periodistas y máquinas impresoras del Diario "La Prensa".


Carlos Horacio Bruzera
Nota Escrita Especialmente para el PRIMER PORTAL ARGENTINO DE TURISMO MUNDIAL.
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