25 DE MAYO EN SAN CEFERINO

Y otra vez San Ceferino se vistió de fiesta luciendo
una de sus más entrañables tradiciones: la conmemoración del 25 de Mayo.
                                    La mayor y más entusiasta celebración cívica argentina.

 
 

 

Así, con el arribo de más de 400 invitados, San Ceferino volvió a ser una fiesta imborrable. Evocaciones, símbolos, colores, música y aromas inconfundibles de la congregante e inconfundible cocina criolla, convirtieron la festividad en un íntimo regocijo.

 

 

CARRERA DE SORTIJAS

Antiguo juego de destreza, la carrera de sortija fue desde siempre, una de las mayores diversiones de la gente de campo. En canchas vecinas a pueblos, capillas o pulperías, los gauchos ostentaban sus habilidades y sus aperos.


En las carreras, el sortijero luce entonces su dominio sobre el alhajado caballo criollo, muestra su competencia como jinete, su pulso firme y la agudeza de su vista, en la puja tan breve como la carrera veloz que emprende.

 

EL HIMNO Y EL ARIA DE LA BANDERA



El Himno Nacional Argentino fue desde 1813
canto de esperanza y libertad.




El Aria de la Bandera de la Opera "Aurora" del compositor Héctor Panizza, convertida en nuestra canción patria, fue coreada por todos, calando profundamente en la emoción de los invitados.


Cuenta el viajero escocés Basilio Hall, que, estando en Paraná en 1822, se acercó a una ventana al no poder dormir: 
           
"Era una noche de luna espléndida, y el césped de la plaza estaba cubierto de grupos de negros esclavos..." "Cantaban la canción patriótica del día, conocida desde mucho tiempo atrás en los Estados Independientes del Sur. El estribillo de la canción era: Libertad! Libertad! Libertad!".

La canción había recorrido leguas y leguas como canto de redención.

 


EL ALMUERZO  DEL 25


El Ornamentado Salón Principal de San Ceferino, acogió luego a los huéspedes, deseosos de compartir mesas y brindis y de evocar entre tradiciones, un pasado glorioso de tenaz patriotismo y de esperanzadas visiones de un futuro al que no hemos renunciado.

 

 

Empanadas abundantes, locro suculento, vino generoso, colaciones proverbiales, tuvieron otro sabor al compás de guitarras y voces entendidas en timbres y emociones.

A media tarde, con los dulces de campo, el agasajo continuó acercando chocolate con pasteles, alfajores y con la admirable torta de honor, artesanía opulenta de las manos hábiles de San Ceferino.

Lugar bullicioso de encuentros amistosos, el Gran Salón tornó a ser refugio de sentimientos enancandos en la salutación repetida: FELIZ DIA DE LA PATRIA!!!

 

IZAMIENTO DE LA BANDERA Y BANDAS

 

Teniendo como escenario la florida Plaza de San Ceferino, la música de gaitas, los coloridos uniformes del Tercio de Gallegos, de la Banda de Gaitas de la Ciudad de Buenos Aires y de la Guardia Escocesa, pusieron el marco para el izamiento de la enseña nacional. Las salvas en su honor, el severo tronar del cañón de los artilleros del Tercio de Galicia, parecía regresar desde el fondo de la historia un aliento y un empeño reverdecido.

 

TERCIO DE GALICIA

 

El heroico regimiento Tercio de Galicia, es una de las más entrañables memorias argentinas.

Nacido en ocasión de las Invasiones Inglesas, se cubrió de gloria en los sangrientos combates del El Retiro, el Puente de Barracas y de los Corrales de Miserere.

 

Actualmente, el Regimiento conforma la Guardia de Honor de la Escuela Nacional de Náutica Manuel Belgrano.

 

BANDA DE GAITAS CIUDAD DE BUENOS AIRES

 

La Banda de Gaitas Ciudad de Buenos Aires es una agrupación que ejecuta gaitas marciales gallegas, las mismas que en el pasado acompañaron a los Batallones de Galicia en el fragor de los combates.

Originaria de una región de honda taigambre celta.

 

La Ciudad de Buenos Aires tiene el privilegio de poseer la única banda de su tipo existente en América.

 

LA GUARDIA ESCOCESA

La Guardia Escocesa -- Scottish Guard-- tiene como misión escoltar y rendir honores a símbolos patrios y personalidades.

 

Su uniforme revive con exactitud el de un regimiento escocés de infantería de 1900, el Argyll and Sutherlan Gighlanders, con sus kilts oscuros y sus sporran.

La Guardia Escocesa es el único cuerpo de estas características en Sudamérica.

 

Sus voces de mando, su música entre bizarra y mítica, configura con su paso marcial, un encuento de tradiciones que no nos son ajenas.

 

FINAL

San Ceferino aun continua oficiando de forja, de gestora de sentimiento de Patria que calan hondo en los corazones. Como marco de legendarios hábitos convoca de pronto a la tarea de labrar un futuro de ventura. Los símbolos patrios perennes del patriotismo son testigos de promesas reiteradas, de renacida fe y de ansias de lucha y trabajo.

 

 

San Ceferino no hace más que retornar hasta nosotros, sentidos acentos y oraciones impregnadas del Espíritu de Mayo renacido, enancado esta vez en el viejo Cielito de la Independencia:

"¡Viva la Patria patriotas!
"¡ Viva la Patria y la Unión,
viva nuestra independencia
Viva la Nueva Nación.
Cielito, cielo dichoso,
cielo del Americano,
que el cielo hermoso del Sud
es cielo más estrellado.
Cielito, cielo y más cielo,
cielito del corazón,
que  el cielo nos da la paz

Y el Cielo nos da la Unión".   

                                                   

 

- Texto Escrito para Los Especiales de... El Turismo y la Hospitalidad por CARLOS HORACIO BRUZERA -


Un Exquisito Reloj de Sol en San Ceferino
 El origen de los relojes solares está perdido en la antigüedad, pero la relación entre el tiempo y su propia sombra no ha pasado desapercibida por el hombre primitivo.
Era imprescindible para la supervivencia el conocimiento sobre los ciclos diarios y anuales, cuándo sembrar, cuándo reunirse a cosechar, prepararse para el invierno o esperar las tormentas e inundaciones.
Silvina Mariel Pietragalli - Arq. Universidad de Buenos Aires
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