Cartago, tres veces milenaria, forma parte del Patrimonio de la Humanidad.

La influencia cultural y económica ejercida por Cartago sobre el mundo antiguo se perpetuó a través de los siglos para legar a la moderna Túnez, sus mejores valores como el de la tolerancia, el de la apertura y el intercambio.

 

 


La voluntad del Presidente Tunecino Zine El Abidine Ben Alí
 de resaltar el emplazamiento de Cartago,
 culminó con la creación del
 Parque Arqueológico de Cartago Sidi Bou Saïd.

El parque se extiende
 desde la colina a la orilla del mar,
 desde los vestigios púnicos a las Termas de Antonino,
 desde las Villas Romanas al Anfiteatro y el Museo Arqueológico,
 ofreciendo a los visitantes un verde recorrido, donde el espíritu
 se embriaga de perfumes que provienen
 de la eternidad.