ORDEN   DE    ALCÁNTARA

                 Aunque  tuvo sus orígenes fuera de los límites de la región actual, estuvo ligada directamente a Extremadura.

             Orden religiosa y militar que, bajo la ordenanza cisterciense, fue fundada a mediados del Siglo XII por varios caballeros salmantinos. En un principio dicha orden se constituyó en las proximidades de Ciudad Rodrigo, en la Iglesia de San Julián de Pereiro, lugar situado en la ribera del río Coa, que inicialmente dio su nombre a la Orden. La bula de fundación fue concedida por el Papa Alejandro III en 1177. En algunos documentos de su primera época esta institución también aparece denominada orden de Trujillo, recibiendo como tal algunas donaciones en territorio castellano.

                 Más tarde Alfonso IX otorgó a los caballeros salmantinos la Ciudad de Alcántara,  por lo que la orden paso a denominarse así.

                 Progresivamente, la Orden de Alcántara fue adquiriendo un gran poder económico debido a la gran concesión de tierras y privilegios que recibieron para su propia defensa, de sempeñando un papel importante en los acontecimientos bélicos castellanos de los últimos siglos medievales, en unos casos apoyando al monarca y en otros tomando partido por bandos mobiliarios contrarios al rey.

                 En 1410 el Papa Benedicto XIII cambió su blasón, anteriormente un blasón de sinople por una cruz flordelisada y esmaltada de sinople.

                 Dado que las órdenes en general eran una verdadera potencia económica y militar, los Reyes Católicos procuraron conseguir su control para asegurarse la pacificación del reino y de sus rentas.

                 Durante los siglos de la Edad Moderna el potencial económico de las órdenes militares, administrado teóricamente por la monarquía, se convirtió en un beneficio de los grupos sociales privilegiados, que aprovecharon  las continuas crisis de la Hacienda real para obtener de ellas ingresos muy sustanciosos, primero como arrendatarios de la totalidad de los Maestrazgos  y más tarde como directos beneficiarios  de sus rentas.

                 La crisis demográfica y económica del Siglo XVII afecto de manera considerable a las encomiendas de la Orden de Alcántara, sobre todo a aquellas más cercanas a la frontera con Portugal, que entre los años 1640-1668 y a comienzos del Siglo XVIII sufrieron los efectos devastadores de las Guerras de Independencia de Portugal y de Sucesión, respectivamente.