ALCÁNTARA Y  SUS MONUMENTOS

 

El importante conjunto de arquitectura religiosa alcantarina está presidido por el Convento de San Benito. Del primitivo convento que se construyera sobre la fortaleza islámica no se conserva resto alguno. El conjunto conventual que hoy podemos contemplar es el resultado de la necesidad que se plantea la orden alcantarina desde finales del Siglo XV de construir un nuevo edificio capaz de atender a las necesidades de la orden

El nuevo conjunto conventual se inicia  a comienzos del Siglo XVI a cargo de Pedro de Larrea autor del proyecto y Pedro de Ibarra encargados llevar las obras a término, aunque estas quedaron sin concluir al paralizarse los trabajos hacia 1575.

Del convento es necesario destacar el claustro, cuyos elementos góticos revelan la mayor antigüedad de esta parte del conjunto. sus dos pisos,  abiertos al patio mediante sendas galerías de arcos, ponen en comunicación las diferentes dependencias conventuales. La hospedería, se levantó en el ángulo noroeste del convento y se abrió al exterior a través de una bella fachada renacentista, compuesta por la superposición de tres galerías.

La iglesia del conjunto, de importantes dimensiones y planta de tres naves quedaría sin concluir.

 
  •      Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Almocovar

En su lugar existió en tiempos musulmanes una mezquita. Según Torres Tapia, su construcción finalizó bajo el mando del maestre D. García Fernández, sufriendo importantes cambios en los Siglos XVI y XVII, pasando de tener tres naves a una sola, con tres tramos separados con arcos fajones de medio punto y cubiertos con bóveda de medio cañón.

Se conservan en esta iglesia algunas obras interesantes procedentes del Convento de San Benito, como el sepulcro en alabastro de estilo plateresco fechado en 1564 del comendador Antonio Bravo de Jerez y que efigia a éste yacente y vestido con armadura completa  y cinco pinturas de Luis de Morales que representan a Jesús Resucitado, San Juan, San Pablo, la Transfiguración y la Virgen con el Niño.

Entre los epitafios que se conservan en las sepulturas de los caballeros alcantarinos es singularísimo uno que dice así: " Mese Don Fray Martianus: aquí yace aquelle que por nenua cosa ovo pavor en seu corazón".

 

  •      Iglesia de San Pedro de Alcántara

Construcción del  Siglo XVII erigida en honor del santo franciscano a raíz de su canonización, y sobre los restos de su casa natal. En su interior destacan el retablo barroco del lado del Evangelio del año 1720 aproximadamente, de un solo cuerpo con remate en forma de casquete y hornacina central con la imagen de madera policromada de San Pedro de Alcántara sobre calaveras, flanqueada por columnas salomónicas; así como el retablo, también barroco, del presbiterio, rematado con un óleo sobre lienzo de la Virgen con el Niño, también del Siglo XVIII.

Es necesario citar también otros edificios religiosos como el  Convento de San Francisco levantado en el Siglo XVI  del que únicamente se conserva la iglesia, de nave única cubierta con bóvedas de cruceria y los restos del Convento de las Comendadoras , construcción del Siglo XV, con muros de mampostería y sillería en los  contrafuertes.

La arquitectura civil, por su parte está representada por varios edificios nobles, en su mayor parte de los Siglos XVI y XVII entre los que destacamos:

  •      Casa - palacio de los Barco

Edificio de dos plantas organizado a partir de un patio porticado, alrededor del cual se distribuyen las estancias. La fachada principal refleja la estructura del interior. Es de dos cuerpos con cuatro vanos adintelados en cada uno de ellos. El patio, de planta casi cuadrada, está compuesto por tres columnas en cada lado, que sostienen capiteles-zapatas y éstos a su vez, soportan el dintel. En la planta superior rodea el patio una balaustrada.

La falta de documentación sobre el edificio impide que se pueda fechar exactamente, aunque por sus características puede ser del último tercio del Siglo XVI.

Especial atención merece, por cuanto supone el símbolo de las fortificaciones alcantarinas, El Arco de la Concepción, puerta de ingreso del recinto amurallado exterior ampliado por la Orden de Alcántara en el Siglo XV. Se conservan también algunos fragmentos de muros de tapial y pizarra del primer cinturón de murallas levantados en los primeros años de dominación árabe.