HISTORIA DE ALCÁNTARA

      

Esta localidad ha sido identificada por diversos historiadores con la antigua Norba Caesarea, ciudad de la Lusitania que Plinio y Ptolomeo mencionan. 

Aunque los primeros testimonios en relación con la presencia humana en la zona se remontan a los tiempos prehistóricos como ponen de manifiesto los abundantes restos de construcciones megalíticas, no será hasta la época árabe cuando podamos hablar de la existencia de un núcleo poblacional urbano.

Estos orígenes poblacionales deben relacionarse con la presencia del puente romano, cuya historia ha estado unida a la de la población indisolublemente,    proporcionando a ésta tanto su nombre como su emblema heráldico.

 

Durante la dominación musulmana, se mantuvo una población relativamente estable denominándosela "Cantara-as-Saif", con el fin de asegurarse el control y dominio de uno de los pasos que comunicaba los territorios del norte y sur del Tajo

Su carácter defensivo adquirió notable relevancia cuando los reinos cristianos comenzaron a ocupar la Transierra, así en 1143 fue conquistada por el Rey castellano-leonés Alfonso XII y durante casi un siglo fue pasando de una dominación a otra hasta que la villa fue entregada en 1218 a los Caballeros de San Julián, los cuales trasladaron allí su convento mayo y adoptaron el nombre de Orden de Alcántara . A partir de este momento, la historia de la villa es la historia de la Orden, que desempeñó un importante papel en acontecimientos tales como las discordias entre Felipe IV e Isabel I o las guerras con Portugal

 

Este hecho debió favorecer el desarrollo de la población, pero también provocó momentos difíciles durante los Siglos XIV y XV como consecuencia tanto de los conflictos internos de la Orden, como de las guerras con Portugal.

Su entrada en la época contemporánea supuso una paulatina pérdida de la villa en todos los aspectos.Su potencial demográfico conoció un importante descenso entre finales del Siglo XVIII, 3.176 hab. en 1787, y comienzos del XIX, 2.450 hab.