La Historia de la Ciudad

Hace 7000 años, período neolítico, un grupo de pescadores estableció un primitivo reducto sobre las orillas del Mediterráneo, para que más tarde se transformara en Yebeil (Biblos). Como resultado de aquellas excavaciones, se hallaron cobijos construidos de un solo bloque de piedra afirmados sobre un terreno calcáreo junto a grandes cantidades de útiles y armas de silex.
En el período neolítico, cuarto milenio a.C., el hombre comenzó a malear el cobre, amén de usar otros útiles de piedra. También se conoció un método nuevo de efectuar los cortejos funerarios: sepultaban a sus muertos junto a sus objetos personales en grandes ánforas.
A comienzos del tercer milenio a.C., Biblos empezaba a desarrollarse comercialmente. La madera se exportaba a Medio Oriente y, en especial, a Egipto. Los habitantes de este último país utilizaban la madera para la construcción de sus buques y templos y para efectuar sus ritos funerarios. 
A cambio de la madera, Biblos adquiría de los egipcios vajillas y joyas de oro y granito; además de láminas de papiros y tejido de lino.
A fines del tercer milenio a.C, ni bien la ciudad comenzó a prosperar, fue invadida y saqueada por tribus Amoritas. Posteriormente, estos la reconstruyeron y reanudaron el comercio con Egipto. Las tumbas pertenecientes a los reyes de la ciudad demostraron el grado de prosperidad logrado bajo el dominio de los Amoritas
Hacia fines del segundo milenio a.C., un grupo extranjero denominado "hombres del mar" se estableció sobre las costas meridionales del país de Canaan. Estos allegados fueron los que impartieron los primeros conocimientos de las ciencias navales y la navegación entre Vista general los pueblos de la región, denominada más tarde Fenicia.
En aquel entonces, los escribas de Biblos pudieron inventar un nuevo sistema de escritura por medio de símbolos fonéticos. lejos de cualquier método tradicional silábico, cuneiforme o jeroglífico. El alfabeto fonético fue un acontecimiento revolucionario en el sistema de escrituras, más aún cuando lo adoptaron los griegos y los romanos.
Una de las inscripciones más antiguas de este alfabeto está grabada sobre el Sarcófago del Rey Ahiram, Rey de Biblos; máxima reliquia situada en el Museo Nacional de Beirut.Durante el primer milenio a.C., el comercio de la ciudad fue consolidado
a pesar de las reiteradas invasiones de asirios, babilonios y persas. Entre los numerosos restos arqueológicos encontrados en la ciudad, se destaca la fortaleza persa (550-330 a.C.), cuyos murallones aún permanecen erigidos como testimonio del infalible sistema defensivo persa ubicado estratégicamente en el mediterráneo oriental.
A raíz de las conquistas de Alejandro Magno y, posteriormente, durante el período helénico (330-64 a.C.), Biblos fue helenizada como así también las demás ciudades de la región. El idioma y la cultura griega se tornaron en paradigmas de la sociedad aristocrática, aún en tiempos siguientes de la dominación romana.
A mediados del Siglo I a.C., los romanos conquistaron las costas fenicias
encabezado por el comandante Pompeya donde fue gobernada por más de cuatro siglos y medios (64-395 a.C.). En ese período, se construyeron nuevos edificios, templos, baños públicos y callejuelas.
En lo que respecta al período bizantino (395-637 a.C.), es insignificante lo que se puede mencionar y esto se debe a que los edificios de la época fueron utilizados como canteras para la extracción de piedras en la construcción de ulteriores edificaciones.
En el año 637, período de dominación árabe, Biblos era una pequeña y tranquila ciudad cuyo rol comercial comenzaba a disminuir hasta principios del Siglo XII. En ese entonces, la ciudad fue tomada por los Cruzados en 1104 para transformase en 1109 en una región feudo-hereditaria del Condado de Trípoli, administrado por la familia genovesa Embriaci. A su vez, se construyó la famosa fortaleza con piedras y materiales extraídos de antiguas arquitecturas. En el período de los Mamelucos y Otomanos, la ciudadela se tornó en un pequeño y semidespoblado bastión.