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El complejo ritual de Baalbeck está compuesto de tres monumentos principales: el Santuario de Júpiter, el Templo de Baco y el Templo Redondo, conocido como Venus. Hay restos de un cuarto templo que domina la colina de Cheij Abdalah, al Sur de la ciudad.

El Gran Templo de Júpiter
La imagen que uno tiene de Baalbeck es la que representa, indiscutiblemente, las seis columnas de 22 metros de altura. Estas columnas de inmensas bases demuestran lo que debió haber sido las dimensiones del gran monumento.
El Gran Templo estaba compuesto de cuatro partes: la entrada monumental o Propileos, un Patio Hexagonal, un Gran Patio y finalmente el Templo, propiamente dicho.


· Los Propileos, están precedidos de gradas semicirculares y de una entrada, apoyados sobre 12 columnas de granito, rodeada por dos torres. Las incrustadas escaleras, en el interior del muro, facilitaban el acceso al techo desde donde se permitía observar el conjunto del complejo. Tres puertas conducen al Patio Hexagonal, a cielo abierto, rodeado de un pórtico de 30 columnas de granito que fuera construido durante la primera mitad del tercer siglo. Hacia fines del cuarto siglo, el Patio fue cubierto con una cúpula de bronce bañada en oro, luego transformada en una iglesia.


· El Gran Patio mide 134 m de largo por 112 m de ancho. Contiene las principales instalaciones del culto, en reemplazo de las explanadas de antiguos lugares. Visto que el Templo se encontraba emplazado sobre un terraplén, los ingenieros tuvieron que apuntalarlo en resguardo de que no cedieran sus partes. La operación consistió en construir estructuras abovedadas en sus fachadas del lado Este, Norte y Sur del Templo. Estas bóvedas servían de corredores subterráneos y establos, al mismo tiempo como zócalos para los pórticos y las exedras del Patio.
En el centro del Gran Patio se levantan dos imponentes estructuras, un altar de sacrificios (la más cercana al templo) y una inmensa torre. Esta "torre", del primer siglo d.C., estaba probablemente destinada a los peregrinos para que pudiesen seguir las ceremonias desde los techos. A1 costado de la torre se elevan dos columnas de granito, una roja y otra gris. Alrededor de la torre y del altar se ubican dos estanques de agua para la práctica de los rituales. A fines del cuarto siglo, estos templos fueron destruidos para dar lugar a la construcción de una basílica cristiana.

· Después de haber atravesado los Propileos, el Patio Hexagonal y el Gran Patio rectangular, se llega al final del Gran Templo. La sucesión de espacios perfectamente definidos es el resultado de una típica simetría semítica. El Templo mide 88 m de largo por 48 m de ancho y se erige sobre un podium que se levanta encima del nivel del patio, a 20 m sobre el terreno de la ciudad romana y a 7 m sobre el terreno del Patio. Construido de una piedra enorme, tres de las cuales se encuentran en la parte occidental. Cada piedra mide 20 m de largo por 4 m de alto y 3 m de espesor. Se sube al templo por una inmensa escalera. Originariamente, el Templo estaba rodeado por 54 columnas, adornadas con cabezas de leones y de toros.

El Pequeño Templo, llamado Baco, se encuentra próximo al complejo de Júpiter. Construido en el transcurso del segundo siglo d.C., se caracteriza por su excelente estado de conservacic5n y por poseer el mejor ornamento.
Contrariamente al Gran Templo que parece haber sido dedicado al culto público de la Tríada Heliopolitana, el Pequeño Templo parece haber sido consagrado a un culto al cual eran admitidos los iniciados. Este culto estaba centrado alrededor del joven dios de Baalbeck, considerado como una divinidad solar que controlaba el crecimiento de la siembra y los rebaños. Los rituales consistían en beber vino y tomar droga, como el opio, utilizados por los fieles con el objeto de llegar al éxtasis. Por lo demás, las representaciones de viñas y de espigas de trigo sobre las puertas del Templo y otras escenas báquicas esculpidas fue lo que llevó a atribuir este Templo a Baco.
En el ángulo Sureste del Templo fue erigida una torre de la época de los Mamelucos, Siglo XV, que servía de residencia para el gobernador de la ciudadela.

El Templo Redondo, Venus.
A1 Sureste de la Acrópolis se erige una verdadera joya de la arquitectura romana. único del tercer siglo. El Templo, dedicado a honrar los dioses de Baalbeck, explica de alguna manera su orientación hacia el Gran Templo y su modificación, en la época bizantina, en una iglesia dedicada a Santa Bárbara, patrona de Baalbeck.
En las proximidades de este Templo, se hallan restos de otro templo que se remontan al siglo primero d.C., consagrado a "las Musas", diosas del arte y las letras.