Andhra Pradesh
| Karnataka | KeralaPondicherry | Lakshadweep

La tierra de los tamil. Un mundo en sí mismo. Variopinta, exuberante, amistosa. encontrando su expresión última en piedra, música y religión. Ninguna visita a Madrás, la capital de Tamil Nadu, es completa sin una excursión al antiguo Puerto de Mar de Mamallapuram, también conocido como Mahabalipuram. Playa de vacaciones con historia, fue una vez un puerto del siglo séptimo, construido por un emperador de la dinastía Pallava. El hito más conocido allí es el Templo Shore, un superviviente delicadamente tallado de los siete originalmente existentes que, salvo éste, se fueron erosionando lentamente y arrastrados por el mar. Todavía se advierten los restos de un antiguo muelle, desde donde las embarcaciones se aventuraban a los Puertos de Java y Bali.

La más famosa de las ciudades-templo de Tamil Nadu, Madurai, es una de las ciudades más antiguas, con una historia que data del Siglo Vl a.C. Hoy es también un importante centro comercial. Un monumento sobresaliente de la ciudad es el Templo de Meenakshi, con su atrio de las Mil Columnas.
Dentro de un radio de 170 kilómetros se encuentran otras tres ciudades históricas: Rameshwaram, Thanjavur y Tiruchirapalli. La Ciudad sagrada de Rameshwaram, construida sobre una isla del Estrecho de Palk, contiene uno de los santuarios más venerados del país. Thanjavur es más conocida como el Centro Cultural del delta de Kaveri, habiendo sido la capital del Gran Imperio Chola, que floreció entre los Siglos X y XIV.

El Templo de Brihadeeswarar se yergue con una altura de 58 metros, coronado por una cúpula monolítica formada por un solo bloque de granito de un peso de 8I.283 kilos (80 toneladas). Se dice que la maciza piedra fue colocada arrastrándola por un plano inclinado que comenzaba en un pueblo a 6 kilómetros de distancia. A 5 kilómetros de Tiruchirapalli, famosa por su Fortaleza Rock de 83 metros de altura, se encuentra Srirangam, uno de los mayores templos de la India... Se cree que la fabulosa colección de joyas del templo incluyó alguna vez el diamante Orloff que, al parecer, fue robado en el Siglo XVIII por un soldado europeo, antes de que fuese a parar al cetro del Zar de las Rusias.

Las fantasías en piedra se mezclan con las de seda en Kanchipuram, a 77 kilómetros de Madrás. Una de las siete ciudades sagradas de la India, fue sucesivamente capital de los Pallavas, los Cholas y los Rayas de Vijayanagar. Hoy, sus sedas coloreadas suntuosamente son, quizá, más conocidas en el país que sus templos. Otras fantasías de Tamil Nadu son el nacimiento y la puesta del sol, que se pueden contemplar en la Costa del Kanya Kumari, el Finisterre de la India. El juego de los rayos del sol sobre las arenas multicolores es una experiencia visual por sí misma. Otras facetas de Tamil Nadu son su fauna silvestre, que puede ser contemplada en la Reserva Mudumalai, y en la de Yedanthangal, y sus centros de recreo de montaña que salpican los Montes Nilgiris o Azules y las estribaciones cercanas. Ootacamund, Coonoor, Kodaikanal, Kotagiri y Wellington no son sólo lugares frescos para permanecer en ellos, sino también un sobrecogedor paso a un mundo completamente diferente, el de la campiña inglesa. Extensiones onduladas, arroyos burbujeantes, campos cargados de flores, campos de golf, clubs de campo y pistas de carreras no son sino otro toque más de un, también, viejo mundo que espera ser descubierto.

Coimbatore, Madurai y Tiruchirapalli cuentan con comunicaciones aéreas., Hay servicio de trenes con Tiruchirapalli, Rameswaram, Madurai, Thanjavur, Kodaikanal Road, Kanyakumari... Todas las ciudades están bien comunicadas por carretera. Casi todos los centros de interés turístico cuentan con servicios de visitas organizadas diarias. Para más información, ponerse en contacto con la Tourism Development Corporation de Tamil Nadu.

Pondichery

Una ciudad francesa en el país indio. Pondichery es otra faceta intrigantes más del sur de la India. Este antiguo establecimiento francés, a 160 kilómetros de Madrás, pose una atmósfera que resulta una placentera entremezcla de dos pensamientos divergentes.

Policías tocados con los típicos «Kepis» (gorras) de nombres franceses e idiomas indios. Vino francés y una exótica mezcla de cocinas india y gala..., todo ello forma esa pizca de diferencia que pone en un lugar aparte a Pondichery. El pasado vive en el presente en la Iglesia del Sacre Coeur de Jesús, una iglesia en el Boulevard Sur, la Playa de Pondichery, la Biblioteca Romain Rolland...

Y sólo a 10 kilómetros, el sabor anticipado del futuro: Auroville.
Concebida como un tributo a Sri Aurobindo, Auroville es un concepto totalmente nuevo de la educación y de la vida urbana. Proyectada por Roger Anger, un arquitecto francés, la primera piedra de loto del mosaico fue puesta el 28 de febrero de l968. En la actualidad, el municipio, que vive según la filosofia de Sri Aurobindo, tiene nueve asentamientos. Es un sueño que está muy próximo a la realidad y a la utopía.