5. Kuchipudi


El Kuchipudi, el estilo indígena de baile de Andhra Pradesh, tuvo su origen y florecimiento en la aldea del mismo nombre, originalmente llamada Kuchelapuri o Kuchelapuram, un caserío en el distrito de Krishna. Desde sus orígenes, en los oscuros y recónditos tiempos del siglo III antes de Cristo, este ha permanecido como una tradición danzaria continua y viva de esta región. La génesis del arte Kuchipudi, al igual que la de la mayoría de las danzas clásicas indias, está asociada con las religiones. Por mucho tiempo, el arte se presentó solamente en los templos y eso únicamente en las festividades anuales de ciertos templos en Andhra.
De acuerdo a la tradición, la danza Kuchipudi era ejecutada originalmente sólo por hombres y todos ellos pertenecían a la comunidad Brahmán.


Los notables artistas kuchipudi Radha y Raja Reddy

 Estas familias brahmanes se conocían popularmente como los Bhagavathaulu de Kuchipudi. El primer grupo de los Bhagavathulu Brahmanes de Kuchipudi se formó en el 1502 de nuestra era. Sus programas eran ofrendas a las deidades y nunca permitieron mujeres en sus grupos.
En una era de degeneración de la danza debido a la explotación de las bailarinas, un ascético, Siddhendra Yoghi, redefinió la forma de baile. Quince familias Brahmanes pertenecientes a Kuchipudi han mantenido la tradición por más de cinco siglos. Renombrados gurus como Vedantam Lakshminarayana, Chinta Krishna y Tadepalli Perayya enriquecieron la forma de baile mediante la introducción de mujeres. El Dr. Vempati Chinna añadió varios dramas danzarios y diseñó muchas coreografías para solistas, ampliando así el horizonte de esta forma danzaria. 
La transición ha sido grande desde el tiempo en que los hombres representaban papeles femeninos hasta el presente cuando las mujeres hasta representan los papeles masculinos.

El arte Kuchipudi, para ser notado fue proyectado como un drama danzario que requería un grupo de personajes, nunca como una mera danza realizada por un solista, lo que es común en el presente. Este drama danzario se conoce algunas veces como Ata Bhagavatham. Las obras están en Telugu y tradicionalmente todos los papeles son desempeñados sólo por hombres.

Las obras Kuchipudi son representadas al aire libre y en escenarios improvisados. La presentación comienza con algunos ritos escénicos que son realizados en presencia total de la audiencia. Entonces el Soothradhara o conductor y los músicos acompañantes suben al escenario y ofrecen una obra de ritmo con los tambores y címbalos. En una representación Kuchipudi, cada personaje principal se introduce en el escenario con un daru. Un daru es una pequeña composición de baile y canto especialmente diseñada para cada personaje para ayudarlo o ayudarla a revelar su identidad y también para mostrar la habilidad del ejecutor en ese arte. Hay alrededor de 80 dharus o secuencias de baile en cada drama danzario.

La danza Kuchipudi más popular es la danza de la olla en la cual una bailarina mantiene una olla llena de agua sobre su cabeza y los pies se mantienen en un plato de bronce. Se mueve por el escenario manipulando el plato metálico, con los pies mantenidos sobre su borde y realizando algunos movimientos con las manos sin derramar una sola gota de agua sobre el piso dejando a la audiencia sorprendida.

El maquillaje y el vestuario de este arte son característicos. No hay nada complicado en el vestuario y el maquillaje es sencillo. Los personajes importantes tienen diferente maquillaje y los personajes femeninos usan ornamentos y joyas tales como el Rakudi (ornamento de cabeza), el Chandra Vanki (ornamento para los brazos), el Adda Bhasa y el Kasina Sara (ornamentos del cuello) y una trenza larga decorada con flores y joyas.

La música en el Kuchipudi es Carnática clásica. La mridanga, el violín y un clarinete son los instrumentos comunes empleados como acompañamiento.

El Kuchipudi de hoy como el Bharatanatyam ha sufrido muchos cambios. Los bailarines actuales tienen entrenamiento avanzado en el estilo Kuchipudi y presentan su arte en sus estilos individuales variados. Actualmente hay sólo dos melams o agrupaciones profesionales de bailarines masculinos. La mayoría de los ejecutantes son mujeres. En su actual administración, el Kuchipudi ha sido reducido de un drama danzario a una danza, de una elevada experiencia teatral a un asunto escénico rutinario.