A las orillas del Río Yamuna, Delhi, la capital de la India, representa el alma del país. Desde tiempos remo tos la ciudad esconde sus inicios de civilización, se cree que ésta floreció hace más de tres mil años.

Indrapastha, de acuerdo con las leyendas, fue la ciudad fundada por los Pandavas en tiempos de la épica Mahabharata (cerca del 1500 antes de Cristo), fue situada cerca del Viejo Fuerte, que se levanta en un gran montículo dominando el río.
Ya, en estos remotos tiempos, numerosas dinastías y gobernantes habitaron en esta tierra. El legado del pasado se mantiene presente en numerosos monumentos construi d os por los poderosos, cada escultura representa la gloria de su época, llevando impresa la personalidad de cada gobernador.

Hoy en día, la ciudad es una curiosa mezcla de modernidad y de antigua tradición: rascacielos, bonitos jardines y anchas avenidas repletas de árboles alineados perpetúan la pasión de los Musulmanes por el paisaje y la arquitectura.
Más importante
, sin embargo, es la variedad cultural que Delhi guarda en sus rincones; una incesante capacidad de actividad; con un millón de formas de darte la bienvenida.