Estado Unitario

Descentralizado

 

El gobierno de los Países Bajos está dividido en tres estratos de gobierno: el reino, las provincias y los municipios. El reino asume los asuntos de interés nacional. Las provincias y los municipios son administraciones públicas descentrales. Además, existen las Autoridades de Aguas que tienen competencias funcionales.

Los Países Bajos constan de doce provincias. Las provincias tienen tareas en el terreno del control ambiental, ordenamiento territorial, abastecimiento energético, asistencia social, deporte y cultura. El gobierno general en cada provincia lo forman los Estados Provinciales, el colegio de los diputados provinciales y el ‘comisario del Rey (Reina)’ (=3D gobernador civil). Los Países Bajos cuentan además con 548 municipios. En los años venideros, este número irá reduciéndose, dado que la Administración Pública aspira a una mayor eficiencia por medio de la reorganización de los municipios, uniendo pequeños municipios o haciéndolos absorber por otros mayores. Las tareas del municipio se encuentran en los terrenos de la provisión de las aguas, la circulación, la vivienda, la dirección de la enseñanza pública, el bienestar y la sanidad municipales, la cultura, el deporte y la recreación pública. En 1994, el Gobierno inició su política de las grandes ciudades: en colaboración con 25 ciudades, aumentará la inversión en la enseñanza, la seguridad, la asistencia, el empleo, el deporte, la cultura y la infraestructura. Para la coordinación de todo ello se ha creado el cargo de ministro de grandes ciudades.

Utrecht, ciudad de origen romano. La torre del Dom (sXIV) es la más alta de todas las torres de iglesias del país (112 m).

El gobierno de cada municipio consta del concejo municipal, el colegio de alcalde y tenientes de alcalde, y el alcalde. Los municipios están bajo la supervisión del gobierno provincial y del Gobierno del reino. En la práctica, esta supervisión se ejerce de una manera muy restrictiva. El concejo municipal es elegido directamente por los electores residentes en el municipio por un periodo de cuatro años. También los extranjeros con residencia mínima de cinco años en los Países Bajos pueden participar en estas elecciones; para los ciudadanos de uno de los Estados miembros de la Unión Europea basta con residir en los Países Bajos para poder participar. El concejo elige de entre sus miembros a varios tenientes de alcalde. El número de concejales y tenientes de alcalde depende del número de habitantes del municipio. El alcalde es nombrado por el Gobierno, a propuesta de la Corona, por un periodo de seis años.

Las Autoridades de Aguas son una de las formas más antiguas de gestión democrática en el territorio de los Países Bajos. La historia de algunas Autoridades de Aguas se remonta a la Edad Media. La economía de las aguas es muy importante para un país en el que más de la mitad de la superficie se encuentra bajo el nivel del mar. Al igual que el reino, las provincias y los municipios, las Autoridades de Aguas son organismos de derecho público. Sus tareas más importantes son la construcción y mantenimiento de presas, diques y esclusas, la regulación del nivel del agua, la conducción de aguas, así como la atención hacia la calidad del agua. Desde tiempos remotos, los propietarios de las casas y las tierras que se encuentran dentro de la jurisdicción de las Autoridades de Aguas eligen a la dirección general de esta última.

La organización administrativa está en movimiento. En primer lugar, está en marcha un proceso de descentralización, por el que se traspasan a las provincias y municipios cada vez más tareas y facultades. De esta manera, se va reduciendo la distancia entre el legislador y el ciudadano, y se hace frente a la burocracia. Asimismo, la Ley de Municipios ofrece a los municipios con más de cien mil habitantes la posibilidad de crear en sus municipios, distritos con juntas municipales propias. Hasta la fecha, esta descentralización a nivel municipal sólo ha tenido lugar en Amsterdam y Rotterdam.

Para cubrir sus gastos, las provincias y los municipios disponen de dos fuentes de ingresos: los ingresos propios y las subvenciones de la Administración central. La mayor parte de los recursos que perciben de la Administración central llegan a través de subvenciones específicas. En la concesión de estas subvenciones se prescribe en qué se ha de gastar el dinero en cuestión. Además, dichas entidades reciben subvenciones generales del Fondo para Provincias y del Fondo para Municipios, respectivamente. Éstas se emplean, en principio, en lo que crea conveniente la provincia o el municipio. La cuantía de los ingresos propios suele ser igual o inferior a la de las subvenciones del reino. Los municipios obtienen ingresos propios, por ejemplo, por la imposición de impuestos por los bienes inmuebles, tasas y gravámenes. También pueden imponer sus propios impuestos, tales como el impuesto de turismo y el impuesto por tenencia de perros.