Geografía

Holanda es uno de los países más pequeños del mundo, con una superficie de 41.864 km2 y 15,8 millones de habitantes. Sin embargo, este país ocupa el sexto lugar en las listas mundiales de exportadores e inversores. Aunque Holanda es un país muy llano, es también un país muy sorprendente. Un país en el que, desde hace siglos, conviven diversas culturas, en el que florecen tanto el arte como la ciencia, pero también un país de vacas y de flores.

El Reino de los Países Bajos consta de los Países Bajos y las islas en el Caribe: las Antillas Neerlandesas y Aruba. Junto al nombre oficial de Países Bajos, se suele utilizar mucho la denominación Holanda. Pero esta denominación es, en realidad, el nombre de las dos provincias costeras occidentales, Holanda Meridional y Holanda Septentrional, que han desempeñado un papel importante en la historia. Su enclave junto al mar ha sido y es de vital importancia para la economía holandesa. Dado que en él desembocan tres importantes ríos de Europa occidental -Rin, Mosa y Escalda- y que además Rotterdam es el mayor puerto del mundo, Holanda es una verdadera puerta a Europa. Pero no sólo por lo que respecta al agua: Holanda también cuenta, además, con uno de los mayores aeropuertos de Europa y con una modernísima tecnología de comunicación.

 

Aunque no distan mucho unas de otras, las grandes ciudades (bien es verdad que ninguna ciudad holandesa sobrepasa el millón de habitantes) tienen cada una su propio carácter. Amsterdam atrae al mayor número de turistas gracias a su centro histórico, sus museos, su famoso cinturón de canales y sus majestuosos edificios. Pero también La Haya, Delft, Haarlem, Utrecht, Groninga y Maastricht tienen cada una sus propios edificios y monumentos históricos, así como museos, tradiciones y acontecimientos. Rotterdam se caracteriza por su impresionante arquitectura moderna, como por ejemplo el puente Erasmus, también conocido como ‘el Cisne’.

 

La franja costera de Holanda es larga y cuenta con una gran variedad de pueblos pintorescos, interesantes ciudades y bellezas naturales. Las playas son idóneas para practicar el surfing, la vela o nadar. También tierra adentro se encuentran muchísimos lugares donde se puede practicar deportes acuáticos. Se pueden hacer excursiones en barcos de vela, lanchas o canoas por hermosísimas zonas naturales. Y, naturalmente, también se puede explorar Holanda en bicicleta pues hay miles de kilómetros de carril para bicicleta. Holanda dispone de excelentes previsiones para el turismo y la organización de congresos (internacionales).

Los muchos puentes, diques, molinos e instalaciones de bombeo constituyen un paisaje único. Las obras Delta son una muestra de la continua lucha de Holanda contra el agua. El dique fluvial contra mareas de temporal en el Europoort, cuya construcción se finalizó en 1997, tiene dos colosales compuertas que en caso de marejadas pueden cerrar el Nieuwe Waterweg, con sus 360 metros de longitud, al mar. De esta manera, se protege a un millón de personas en la región de Rotterdam frente a inundaciones y, al mismo tiempo, no se perjudica el medio ambiente. Aproximadamente la mitad de Holanda se encuentra bajo el nivel del mar. La parte baja del país está formada por ‘pólders’ llanos, esto es, terrenos rodeados de diques en los cuales el nivel del agua es regulado por el hombre. Desde el siglo XVI se han desecado incluso lagos enteros con la ayuda de molinos de viento. En la actualidad se hace uso de instalaciones de bombeo.

 

Holanda es famosa sobre todo por sus flores. Los campos de bulbos en las provincias de Holanda Septentrional y Holanda Meridional, con sus narcisos, jacintos y tulipanes, muestran su esplendor en abril y mayo, y atraen cada año a cientos de miles de turistas. Por otra parte, el 60% del comercio mundial de flores está en manos de Holanda.