Introducción

 

"Una vez que el Rey haya comenzado el ejercicio de su autoridad real, en cuanto sea posible, debe tomársele juramento y celebrar su investidura en la capital Amsterdam, durante una sesión pública conjunta de los Estados Generales ....." Así lo establece la Constitución holandesa. Desde la investidura del Rey Guillermo II en el año 1840, esta ceremonia se ha celebrado en la iglesia Nieuwe Kerk de Amsterdam. Aunque Amsterdam es la capital del país, no es el lugar de residencia del rey, ni tampoco la sede del gobierno. El actual Jefe de Estado, la Reina Beatrix, vive en La Haya y en esta misma ciudad se hallan también la sede del gobierno y los Estados Generales, que vienen a ser el Parlamento holandés. De esta forma, los Países Bajos ocupan un lugar especial a nivel mundial, aunque no único. Así, por ejemplo, en Bolivia la sede del gobierno no es la capital La Paz, sino Sucre, y en Alemania, el gobierno todavía no reside en la capital Berlín sino que aún lo hace en Bonn. La respuesta al por qué el gobierno holandés no se halla en la capital, se desprende de la historia de los Países Bajos.

Amsterdam ha jugado un rol importante en la historia de los Países Bajos, tanto económica como culturalmente. Debido a su privilegiada ubicación geográfica, se fue desarrollando hasta convertirse en el corazón económico y cultural de los Países Bajos. En el siglo XVII, durante el llamado Siglo de Oro holandés, Amsterdam llegó a ser el centro económico y cultural del mundo. Por aquel entonces, Amsterdam ya era la ciudad más prominente del país, y todavía lo continúa siendo. En el campo de la ciencia, con sus dos universidades, en el de la cultura, con sus museos (el Rijksmuseum, el Stedelijk Museum, el Museo Nacional Vincent Van Gogh) y con la Real Orquesta del Concertgebouw, y en el campo económico, con la Bolsa de Valores y el Banco Central Holandés, Amsterdam ocupa el lugar que le corresponde como la ciudad principal de los Países Bajos.

La historia de La Haya se caracteriza por el establecimiento de diversos tipos sucesivos de gobierno. En esta ciudad residían los condes, estatúderes (gobernadores) y reyes, y en ella se reunían los representantes de las ciudades y de las provincias, como actualmente lo hacen los miembros del Parlamento holandés. El lugar en sí, que no gozaba de derechos propios, era insignificante desde el punto de vista social y político y no tenía voz propia a nivel provincial y nacional. Por esta razón, ya que La Haya no podía influir en la política, fue posible establecer allí la sede del gobierno. Hasta el día de hoy, La Haya sigue siendo el centro del poder político en los Países Bajos y, con el paso del tiempo, ha evolucionado hasta transformarse en un centro de la política internacional. En La Haya no sólo residen la Reina, el gobierno del país y las embajadas, sino que alli también tienen su sede varios organismos internacionales, como el Tribunal Permanente de Arbitraje, el Tribunal Internacional de Justicia, la Organización para la Prohibición de Armas Químicas, el Tribunal para los crímenes de guerra en la ex-Yugoslavia y en un futuro próximo el Tribunal Penal Internacional. Razón suficiente para que a la Haya también se la conozca como la capital jurídica del mundo.