Situada en la región bananera de Izabal, Quiriguá es una de las ciudades mayas más pequeñas, pero más notable debido a su espléndida serie de monumentos. Entre éstos se incluye la estela E, que es el bloque de piedra más grande esculpido por los mayas, el cual alcanza una altura de poco más de 10 metros.

El sitio incluye templos, once estelas más y cuatro rocas labradas en forma de animales mitológicos que, en su conjunto, componen una de las más bellas expresiones de la plástica maya, por lo que fue declarado patrimonio cultural de la Humanidad por la UNESCO.