Sin duda alguna, pocas regiones de Guatemala han sido escenarios de tantos hechos históricos como el Lago de Atitlán, tanto antes, como después de la conquista española. Esta riqueza histórica se encuentra muy bien documentada por textos y crónicas, entre los que sobresalen el Memorial de Sololá, importante documento indígena sobre las migraciones y las fundaciones de los primeros asentamientos en el Altiplano Guatemalteco, principalmente en la cuenca del lago. Muchos de los lugares a los que se refiere el Memorial, conservan aún los mismos nombres en la actualidad. Tanto la Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España, del cronista español Bernal Díaz del Castillo, como la Recordación Florida, de Francisco de Fuentes y Guzmán, recogen en sus páginas pasajes de la historia de esta región al momento de la conquista.

Sin embargo, adicionalmente a la importancia paisajística, geológica, e histórica del lago de Atitlán, la región compone un universo cultural sobresaliente. Sus habitantes, pertenecientes a los grupos mayas kaqchiquel, tzutujil y q'iché, mantienen vivas sus culturas, cuyas manifestaciones pueden ser admiradas por el visitante. La mayor parte de los poblados alrededor del lago son de origen prehispánico, como Santiago Atitlán y su antiguo asentamiento, Chuitinamit; pero su trazo actual data de la época colonial.

Artesanías; Los pueblos de las márgenes del lago de Atitlán son famosos por su habilidad artesanal. Como en el resto de las tierras altas de Guatemala, en Atitlán sobresalen los tejidos, tanto por su colorido como por la variedad de diseños que distingue a un pueblo del otro. Por ejemplo, tan sólo seis kilómetros que separan Santa Catarina Palopó de San Antonio Palopó, el colorido de la vestimenta varía de azul intenso al rojo escarlata.

La talla en madera de personajes en escenas de la vida cotidiana, que realizan los artesanos de Santiago Atitlán también se destaca, al igual que la obra de sus pintores populares que le han dado fama a esta localidad y a San Pedro la Laguna en la plástica a nivel mundial.

Mercados; Los coloridos de cada pueblo del lago de Atitlán se mezclan los días martes y viernes cuando es día de mercado en Sololá. En las calles alrededor del parque se instalan los mercaderes que llegan a ofrecer los productos de sus localidades de origen: legumbres, frutas, pescado seco, lazos, cestos Quienes arriban de aldeas y pueblos remotos, aprovechan su estancia en Sololá para arreglar asuntos administrativos o ir a la iglesia, por lo que en toda la ciudad se respira un ambiente de mucha animación. Al sur del lago de Atitlán, en Santiago y San Pedro La Laguna, se desarrollan diariamente mercados de mucho colorido, que muestran la vocación comercial de los tzutujiles, famosa desde tiempos prehispánicos.

 


En el montañoso departamento de Sololá, en el Altiplano Guatemalteco, se encuentra el famoso Lago de Atitlán, al cual el escritor inglés Aldous Huxley llamó "el más bello del mundo". Con una superficie de 130 kilómetros cuadrados y ubicado una altitud de 1,562 metros, el lago se embellece con el paisaje de tres volcanes, el Atitlán, el San Pedro y el Tolimán, cuyas cumbres sobrepasan los 3,000 metros sobre el nivel del mar. Sus conos, cubiertos con bosques de coníferas y de árboles de hoja ancha, son refugio de especies de plantas y animales en peligro de extinción.
 

De acuerdo a los geólogos, el lago de Atitlán es uno de los accidentes geológico-volcánicos más interesantes del planeta. En los últimos 15 millones de años, se han generado en ese lugar tres calderas volcánicas yuxtapuestas, pero la más reciente es de apenas 85,000 años

La formación de ésta fue a raíz de una gigantesca erupción, que constituyó una verdadera hecatombe para la mayor parte del actual territorio de Guatemala, donde erradicó casi toda la vida animal y vegetal. Los impactos de esta erupción se recibieron en lo que hoy ocupan la República de Costa Rica y el estado de mexicano de Oaxaca, y sus cenizas llegaron hasta el estado norteamericano de Florida. La depresión que se originó de esa forma, con casi un kilómetro de profundidad, recolectó agua y se llenó posteriormente de sedimentos. Al surgir los volcanes que se encuentran hacia el surSur, se formó el paisaje de impresionante belleza escénica que conocemos en la actualidad.