n°39 - 04/2000


La estatua del rey Sol, en el patio real, en la entrada del palacio de Versalles.

 

Ile-de-France, el primer destino turístico del mundo, seduce a los extranjeros gracias a sus paisajes boscosos que inspiraron a los impresionistas, sus iglesias y sus castillos testigos de la historia de Francia, pero también a sus mercadillos tradicionales y a sus bailes populares.

Cuando el grupo Disney buscaba un lugar donde instalar su parque de atracciones europeo, dudó mucho entre el sol de Barcelona y el riesgo de nubes de las grandes llanuras de Ile-de-France. Pero al final, EuroDisneyland se creó en Marne-la-Vallée, al este de París. Y algunos meses después de inaugurarse el parque en 1992, mientras la empresa tenía algunos problemas y menos ingresos de lo previsto, los estrategas del gran grupo multinacional cambiaron incluso el nombre del parque, que se llama ahora Disneyland-París. Sabían que la Ciudad-Luz es el mayor atractivo de la región Ile-de-France, premier destino turístico del mundo con 36,3 millones de visitantes.

La cuna histórica de Francia

Pero los destellos de París tienden a esconder el extraodinario potencial turístico de la región-capital. Ile-de-France es a la vez cuna histórica y centro intelectual de Francia. La riqueza de su pasado explica cómo esta región se ha ido dotando continuamente de nuevos emplazamientos y monumentos.

Aún estando cerca de la ciudad, numerosos
pueblos de Ile-de France han conservado su
carácter rural.

En Ile-de-France, se puede pasar de los sobrios santuarios románicos del siglo XII a la increíble exuberancia de las iglesias del siglo XV. También fue allí donde nacieron las grandes catedrales góticas y se erigieron las fastuosas residencias para la corte como Fontainebleau y Versalles.

En los atardeceres de verano, brillan todas las luces del castillo de Vaux-le-Vicomte (Seine-et-Marne). El fulgor de las candelas crea misteriosas sombras en los jardines a la francesa. Revivir estas fiestas mágicas del pasado es uno de los privilegios que ofrecen la mayoría de los edificios prestigiosos de la región. Así, en Maisons-Laffitte (Yvelines), o en Ferrières (Seine-et-Marne), los visitantes son recibidos por actores vestidos con trajes de época. En Versalles o Fontainebleau, existen recorridos que revelan la vida íntima de los numerosos reyes que los frecuentaron1.

Recorrer Ile-de-France es también una ocasión para descubrir el ritmo de vida de los once millones de habitantes de la región. Éstos tienen mucha menos prisa, están menos nerviosos, en una palabra, menos estresados, en cuanto cruzan la frontera psicológica del "periférico", la gran circunvalación urbana que rodea París y ahoga la capital con su estrépito automovilístico. En todos los municipios de la región, desde el pueblo más pequeño hasta las grandes ciudades del extrarradio, la población se reúne en torno a los mercados. En ellos, el espectacular colorido de los puestos permite tener una visión pintoresca de la tierra de Ile-de-France. También es una ocasión para conocer a habitantes amantes del buen comer, siempre dispuestos a entablar conversación sobre los cualidades de tal o cual producto de la región.

Mercadillo en la lonja de Milly-la-Forêt, construída en 1479, cerca del bosque de Fontainebleau.

Las "puces"2, las ferias de chamarileros e incluso las ventas de cachivaches procedentes de desvanes particulares que se están multiplicando por todas partes, así como las pequeñas tiendas de antigüedades, hacen que Ile-de-France sea no sólo el paraíso de los aficionados a buscar objetos antiguos, sino también el medio más seguro de llevarse recuerdos auténticos de la estancia en la región. Se pueden visitar asimismo los talleres de algunos artesanos que trabajan para las grandes marcas del lujo y la confección. Y también quedan tradiciones por descubrir, como el trabajo del vidrio de los sopladores de Soisy-sur-Ecole (Essonne).

Barbizon, tierra de impresionistas

Caminar por Ile-de-France es descubrir la compleja geografía de los lugares que inspiraron a los grandes artistas. Incluso hoy en día, uno se imagina perfectamente a Vincent Van Gogh (1853-1890) con el caballete colocado en un rincón de un campo de trigo al lado de Auvers-sur-Oise (Val-d'Oise), a Pisarro (1830-1903) y a Renoir (1841-1919) con un vaso en la mano, captando la alegre atmósfera de las orillas del Marne. Bajo los árboles más frondosos del bosque de Fontainebleau, uno no puede olvidar que allí pintaron Manet (1832-1883) y Sisley (1839-1899) algunos de sus más bellos lienzos. Y Barbizon (Seine-et-Marne) conserva la huella de todos los paisajistas que allí encontraron cobijo. La Casa Fournaise en Chatou (Yvelines), la Posada Ravoux en Auvers-sur-Oise, los talleres de Derain (1880-1954) o de Millet (1814-1875), las casas de los escritores Chateaubriand (1768-1848), Dumas (1802-1870), Balzac (1799-1850) o el compositor Debussy (1862-1918) son lugares donde aún merodean las sombras de los grandes creadores.

Baile del molino de la Galette (detalle)
de Auguste Renoir, 1876.

Recorridos balizados e itinerarios con flechas indican los caminos que llevan al corazón de la región. Deambulando por las calles se descubren magníficas fachadas. Al atravesar un claro, uno puede sorprender el vacilante correr de un corzo. Resulta difícil resistirse al encanto de los vallejos perdidos, como los de Chevreuse, del Renarde o del Aubette, o a lo largo del Petit-Morin. Un paseo en una pequeña chalana por el Sena, el Marne o el Oise permite pasar ante pueblos seculares, imponentes granjas fortificadas y todavía, a veces, guinguettes3 que vibran al son del acordeón. *

Jacques Varende
Periodista

1. Véase el n° 35 de Label France sobre el « Renaissance du patrimoine ».
2. "Rastro", mercado de objetos de ocasión.
3. Lugar de diversión popular, generalmente al aire libre, donde se puede bailar.

 

 

El castillo de Breteuil

ste magnífico castillo del siglo XVII, que domina el valle del Chevreuse, acaba de recibir el Gran Premio de la Oficina de Turismo de Ile-de-France. Henri-François, décimo marqués de Breteuil, lleva treinta años entregado a la operación de salvamento de esta morada que heredó de sus antepasados. En el parque y los jardines, recreados según los cartones de Le Nôtre, los guías de los recorridos-paseos van vestidos con trajes de época. En el interior de los edificios, profusamente decorados, cuarenta figuras de cera vestidas por el Museo Grévin escenifican para los niños los cuentos de Perrault: la Bella Durmiente, Caperucita Roja, Piel de Asno, Pulgarcito, el Gato con Botas, Barbazul. Charles Perrault fue un colaborador de Louis Breteuil, inspector general de finanzas de Luis XIV. Se sirven comidas y meriendas.

* Henri-François y Séverine de Breteuil, Castillo de Breteuil, Choisel, 78460 Chevreuse.
Tel.: (33-1) 30 52 05 02.

 

 

Las buenas direcciones

• L'Orfèvrerie Christofle:
112, rue Ambroise-Croizat
93200 Saint-Denis.
Tel.: (33-1) 49 22 41 15.
• Marne loisirs,
alquiler de barcos con salida en Meaux, 77100.
Tel.: (33-1) 64 34 97 97.
• Casa de Chateaubriand:
87, rue de Chateaubriand
92290 Chatenay-Malabry.
Tel.: (33-1) 47 02 08 62.
• Casa Debussy:
38, rue Au-Pain
78100 Saint-Germain-en-Laye.
Tel.: (33-1) 34 51 05 12.
• Office national de los bosques:
Tel.: (33-1) 60 74 92 40.
• Castillo de Vaux-le-Vicomte:
visitas nocturnas.
Tel.: (33-1) 64 14 41 90.
• Federación francesa de senderismo: 14, rue Riquet, 75018 Paris.
Tel.: (33-1) 44 89 93 93.
• Museo de la Casa Fournaise:
Isla de los Impressionnistas,
78400 Chatou.
Tel.: (33-1) 34 80 63 22.
• Castillo de Monte-Cristo:
78560 Port-Marly.
Tel.: (33-1) 30 61 61 35.
• Picnics impresionistas:
Oficina de turismo de Barbizon,
77630. Tel.: (33-1) 60 66 41 87.
• Castillo de Maisons-Laffitte:
78600 Maisons-Laffitte.
Tel.: (33-1) 39 62 01 49.
• Palacio de Versalles:
78000 Versailles.
Tel.: (33-1) 30 83 78 00.
• Mercadillo de las puces (véase nota 2) de Saint-Ouen:
Porte de Clignancourt, 75018 Paris.
Tel.: (33-1) 42 58 00 00.
• Posada Ravoux, llamada Casa Van Gogh:
52, rue du Général de Gaulle,
95430 Auvers-sur-Oise.
Tel.: (33-1) 30 36 60 60.

• Castillo de Rambouillet:
78120 Rambouillet.
Tel.: (33-1) 34 83 00 25.
• Cristalería de arte de Soisy-sur-Ecole:
Apartado de correos 2,
91849 Soisy-sur-Ecole.
Tel.: (33-1) 64 98 00 03.
• Disneyland París:
77777 Marne-la-Vallée.
Tel.: (33-1) 60 30 60 30.

 

Ministerio de Asuntos exteriores  © Ministerio de Asuntos exteriores / Label France, la revista

Fuente: LABEL FRANCE, LA REVISTA Nº 39 (04-2000).
Es Una Contribución de
LOS ESPECIALES DE...EL TURISMO Y LA HOSPITALIDAD 
A LA DIFUSION DEL PATRIMONIO CULTURAL FRANCES.