Aborígenes

Canoa de corteza de Lenga

Hace unos 30.000 años, según una difundida teoría, durante una de las grandes glaciaciones que cubrieron el planeta, el hombre cruzó el Estrecho de Bering desde Asia a Norteamérica, cuando el nivel del mar estaba por debajo del actual.

Estos grupos se fueron desplazando a lo largo del continente americano durante los siglos sucesivos, hasta llegar a su extremo sur hace unos 12.600 años.

Cuando llegaron los primeros europeos, encontraron un archipiélago habitado por unos 10.000 aborígenes pertenecientes a distintos grupos: los selk'nam y manek'enk (gente de a pié o nómades pedestres) y los yámana y alakaluf (nómades canoeros). Cincuenta años más tarde quedaban apenas 350.

Máscara aborigen

Entre las causas de su desaparición encontramos:

  • la sobreexplotación de mamíferos marinos, que los privó de su principal fuente de alimentación.
  • el contagio de pestes y enfermedades traídas por el hombre blanco.
  • su reclusión en comunidades cerradas.
  • la expropiación de sus tierras por la introducción de ganado ovino

YAMANA:
Ellos se autodenominaban Yámana, significa «vivo u hombre». Thomas Bridges los llamó YAHGAN, porque el Canal Murray, (en lengua aborígen
Yahga-Shaga), se ubicaba en cl centro de su territorio. Ocuparon ambas márgenes del Canal Beagle y canales adyacentes hasta el Cabo de Hornos.
Se alimentaban de lobos marinos por su alto contenido de grasa, pingüinos, ballenas, peces y mariscos. Capturaban aves y solían recolectar hongos, frutos y raíces. Fuertes y bajos, tenían el tórax ancho y largo (en comparación con las extremidades inferiores) brazos robustos y piernas delgadas y combadas.
Su vestimenta era tan sólo una capa de piel de lobo marino o nutria, que les cubría la espalda: las mujeres usaban, además, un cubre-sexo.
Las familias permanecían buena parte del tiempo en canoas (construidas con corteza de lenga o guindo) cazando y pescando, internándose muy poco en tierra firme. En el centro de la embarcación, sobre piedras, arcilla y tierra, ardía sin cesar el fuego.

SELK'NAM: Habitaban la zona centro y norte de la Isla. Se los conoce también como ONAS, palabra yámana que significa «gente o vientos del norte». La cordillera actuaba como frontera natural de sus dominios hacia el sur.
Dependían básicamente de la caza del guanaco, atrapaban como complemento roedores y ocasionalmente aves. Cuando llegaban a la playa, recogían moluscos y mamíferos marinos varados. En verano consumían gran variedad de plantas. Los varones poseían un físico armónico y gran desarrollo muscular. Las mujeres, en comparación, tenían menor estatura y eran algo obesas. Su vestimenta consistía en uno o dos cueros de guanaco con los que se envolvían.
Cuando acampaban, utilizaban como morada un simple «paravientos» de piel de guanaco sostenido por palos, que luego doblaban y transportaban sobre la espalda (trabajo que hacía la mujer).

HAUSH: autodenominados MANEK'ENK, se ubicaban en la Zona de Península Mitre. Tenían costumbres similares a los selk'nam: cazaban guanacos, zorros y aves, pero también obtenían muchos recursos costeros como los yámana. Sus armas eran el arpón, el arco y la flecha.

ALAKALUF: Poblaban desde la Península Brecknock (Chile) hacía el norte ocupando la mayoría de las islas chilenas y parte de la Isla Grande. Su actividad principal era la pesca, trasladándose en forma constante en la búsqueda de lobos marinos, peces y pingüinos. El sur de su territorio, muy ventoso, frío, lluvioso, con altas montañas y enormes glaciares, no despertó mayor interés en el hombre blanco, por ello la desaparición de estos aborígenes fue menos acelerada que la del resto de los fueguinos.