Historia del
ESCUDO DE LA PROVINCIA DE

CORRIENTES


HISTORIA

En diciembre del año 1527, Sebastián Gaboto, navegante veneciano al servicio de España, descubrió el Río Paraná y, el 31 de marzo de 1528, el Río Paraguay, siendo, por lo tanto, el primero que avistó la costa este de Corrientes.

Cuando se concedió a D. Pedro de Mendoza el adelantazgo en la Región del Río de la Plata, por las Capitulaciones celebradas entre aquél y el Rey de España, Corrientes vino a quedar dentro de los territorios que se le otorgaban.

Fallecido el tercer Adelantado D. Juan Ortiz de Zárate, heredó el título D. Juan Torres de Vera y Aragón quien, el 3 de abril de 1588, fundó la Ciudad de Vera, en el sitio que llaman De las Siete Corrientes, Provincia del Paraná y el Tape.(1)

Cuando, por Cédula Real del 16 de diciembre de 1617, la gobernación inicialmente asignada a D. Pedro de Mendoza fue dividida en dos, la Ciudad de San Juan de Vera de las Siete Corrientes, quedó, junto con otras, en jurisdicción de la Gobernación del Río de la Plata.

La Real Ordenanza de Intendentes del 28 de enero de 1782, que modificó la organización administrativa del Virreinato creando las Gobernaciones Intendencias, hizo que Corrientes quedara asignada a la de Buenos Aires.

Producido el hecho del 25 de Mayo de 1810, el Virrey fue expulsado y, tras la Primera Junta, asumieron sucesivamente el Gobierno, la Junta Grande y después el Triunvirato y el Directorio. Durante este último, y siendo Director Supremo del Estado D. Gervasio Antonio de Posadas, por Decreto del 10 de septiembre de 1814, dispuso formar las provincias de Entre Ríos y de Corrientes -ésta también con los pueblos de Misiones- separándolas de la Gobernación Intendencia de Buenos Aires y fijando sus respectivas jurisdicciones.

La crisis política y la disolución nacional operadas en 1820, después de la caída del Director Supremo y del Congreso, favorecieron que el caudillo entrerriano D. Francisco Ramírez, después de vencer a D. José Gervasio de Artigas en las Tunas, se impusiera en Corrientes y, por lo tanto, en Misiones y proclamara la que llamó "República de Entre Ríos" en 1820. Su duración fue efímera, pues derrotado y muerto el caudillo el 10 de julio de 1821, Corrientes y Entre Ríos recuperaron su individualidad de Provincias, el 26 de noviembre siguiente.(2)


SU HERÁLDICA

El primer Escudo de Armas de Corrientes le fue dado por el fundador Torres de Vera e incluía las armas de su propia familia: dos torres y un águila con una pata apoyada en cada una de ellas.

Poco después de la fundación, el 9 de abril de 1588, se produjo el histórico episodio llamado de la Cruz del Milagro, que sucedió cuando los indios atacaron un reducto español, próximo al cual estaba emplazada una cruz de madera de urunday. El Capitán D. Juan Francisco de Aguirre que vivió el hecho, lo narra del siguiente modo: Atacaron los indios y sucedió la maravilla de que contra ellos mismos retrocedían sus flechas. Repararon que la cruz era la que las retrocedía y quisieron reducirla a cenizas, pero lo intentaron vanamente porque siempre salía ilesa del fuego.(3)

Así comenzó a usarse el motivo de la cruz incandescente entre las llamas como alegoría en reemplazo del escudo que diera Vera y Aragón.

El 21 de diciembre de 1821, el Primer Congreso Constituyente de Corrientes sancionó el actual escudo sobre la base del Escudo Nacional y con el agregado de la cruz en llamas, que fue blasonado en forma completa durante los gobiernos de D. José Fernández Blanco, 1822, y de D. Pedro Ferré, en 1825.(4)

Pero desde entonces, las alteraciones que se fueron introduciendo en la reproducción del escudo dieron lugar a que el Poder Ejecutivo encomendara, por Decreto del 30 de marzo de 1920, al Profesor D. Manuel V. Figuerero un estudio histórico que éste produjo en forma erudita y prolija y, por Decreto N° 542 del 31 de agosto de 1921, el Gobernador D. Adolfo Contte en acuerdo de Ministros sancionó:

Artículo 1°. Restablécese y fíjase en forma permanente el blasón provincial, en términos heráldicos, del siguiente modo: a) El escudo de armas de la Provincia está representado por una elipse trazada verticalmente y cortada en dos cuarteles por el eje menor de la misma; b) Los esmaltes de estos cuarteles, en la acepción heráldica, se caracteriza el superior, de azul ligero, y el inferior de plata. En parte inferior del cuartel de plata, surge y se yergue una cruz de sable incombustible, en un campo en llamas, rodeada por siete lenguas de tierra, -cuatro a la diestra y tres a la siniestra-; c) En el Jefe del cuartel superior, se ostenta un gorro frigio de gules, inclinado a la diestra, en lo alto de una pica sostenida por dos manos diestras entrelazadas, desnudos los brazos respectivos que se elevan de los flancos del cuartel inferior, por encima de la cruz; d) En la cabecera superior del escudo, y detrás de éste, esplende un sol meridiano de veintiún rayos visibles, flamígeros y rectos, alternados en simetría heráldica; e) El campo de este escudo está orlado por una guirnalda simple de laurel de hojas finas, cuyas ramas entrecruzadas, en la parte inferior, están atadas con un lazo ondulado de cinta celeste y blanca distintivo de los revolucionarios argentinos de 1810.

En cuanto al simbolismo del blasón es el siguiente: La Cruz es imagen alusiva a la Fe, una de las tres virtudes teologales y, en el escudo de Corrientes perpetúa el Milagro que se realizó el 9 de abril de 1588(5); los brazos desnudos representan un apretón de manos en señal de reconciliación, de alianza y de fidelidad; el gorro de gules alude a la libertad; la guirnalda de laurel es símbolo de inspiración y de victoria; las siete lenguas de tierra representan igual número de cabos que forman en el Río Paraná siete rapidísimas corrientes y que se denominan: Aldana, Yaticta, Batería y San Sebastián las cuatro de la diestra, y Tacurú, Tacuara y Arazaty las tres de la siniestra.

LECTURA HERÁLDICA

Forma: de elipse

Cortado de azur ligero y plata (blanco) trae en el segundo cuartel dos antebrazos humanos de carnación, movientes de ambos flancos que estrechan sus diestras en el centro, sosteniendo por la parte inferior una pica de madera de su color que alza, en el jefe del campo de azur ligero, un gorro de la libertad de gules, inclinado a la siniestra, con la punta caída a la diestra. En la punta del campo de plata (blanco), moviente de la misma una cruz latina de sable, incombustible entre las Ilamas que la rodean, acompañada por siete lenguas de tierra, alusivas a las corrientes que forman en el Río Paraná. Por timbre un sol de oro, meridiano, figurado, de veintiún rayos visibles, flamígeros y rectos alternados. Completan el ornamento exterior, en forma de corona abierta, dos ramos de laurel de sinople de hojas finas, entrecruzados debajo del Escudo, sujetos con un moño de cinta de azur ligero, plata (blanco) y azur ligero.


BIBLIOGRAFÍA

1) SIERRA, Vicente D., Historia de la Argentina, Tomo I (1492-1600), Unión de Editores Latinos, Buenos Aires 1956, pp. 412-413.

2) ACUÑA, Ángel, Corrientes (1810-1862). En Historia de la Nación Argentina, publicación de la Academia Nacional de la Historia. Imprenta de la Universidad, Buenos Aires 1941, pp. 391-392, 311-316, Vol. IX.

3) SIERRA, Vicente D. Op. cit. Tomo I (1492-1600) pp. 413-414.

4) CASA DE LA PROVINCIA DE CORRIENTES - Buenos Aires, Informe recibido.

5) y 6) FIGUERERO, Manuel V., El Escudo de Corrientes y Comprobaciones Históricas sobre el Mismo, Casa Editora Coni, Buenos Aires, 1921, pág. 89.