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El Seminarista
cuento colectivo

(La historia comienza aquí)

4.30 AM el despertador no falló aquella mañana tampoco. Era invierno y un chiflete de aire helado, entraba por las ranuras de la ventana que dan al patio. A tientas prendió la luz del velador, rezó un "padre nuestro". Se vistió sin siquiera sacarse el pijama, lo amortiguaría del frío de la capilla. Se lavó en el pequeño lavabo, tenía que rasurarse pero prefirió dejarlo para la tarde cuando el agua tuviese algún grado más. Se puso la sotana y se dirigió hacia la capilla que da al fondo del pasillo de las habitaciones. Más puertas se abrieron y todos fueron ocupando sus lugares para comenzar con el rosario de la mañana.
— Buen día, Javier —le dijo el padre Joaquín al verlo hincado en su banco.
Javier apenas pudo responder, esas eran las peores horas del día. El sueño y el hambre lo ponían de muy mal humor y si bien se lo ofrecía a Dios como tantas veces le había sugerido el Padre Joaquín, era inútil su mal humor seguiría hasta después del desayuno.
Luego del rosario, se apresuró para llegar primero al comedor. Mientras cruzaba el patio, el padre Joaquín lo detuvo.
— Hermano Javier —lo llamó— necesito hablarte de tu ordenación, no se si te das cuenta que será en tres meses y te noto un tanto ausente, debes incrementar tus oraciones, quizá te vendría bien un retiro espiritual en el seminario de las sierras ¿qué opinas?
— Sí padre, necesito un retiro, pero no espiritual. Me gustaría pasar unos días en casa y visitar a mis amigos, necesito conectarme un poco con mi pasado. Luego sí aceptaría el retiro que me propone.. Necesito su comprensión y su bendición ... 1
El padre Joaquín algo contrariado pero poco sorprendido, asintió con la cabeza -y dijo- Pues bien Hermano Javier, estoy de acuerdo con vos, ahora mismo debereis ir donde el Padre superior para que os conceda el permiso y otorgue su bendición que por mi parte ya la teneis.
Al escuchar esto el Hermano Javier esbozó una leve sonrisa. Necesitaba tanto ese descanso... sabía que ésta sería la última oportunidad para calmar esa inquietud que por años le había atormentado. Así, enfiló sus pasos rumbo a la rectoría, olvidando el desayuno tan añorado, solo con una duda en su mente... ¿Sería esta la dura prueba a la que se habría de enfrentar?.... 2
No, no sería la única, pero habría mucho camino por desandar para que el Javier lo supiera...
Mientras tanto, el caminar apresurado lo había llevado al encuentro del Padre Benito, quien desde hace largos años ocupaba la rectoría del monasterio; de cabello muy blanco, escaso de longitud pero con una mirada llena de paz, el rector recibió al Hermano Javier y le preguntó, como si los años le hubieran enseñado a descubrir lo que pensaban sus discípulos antes de hablar:
-Hijo mío, si hasta parece que el mismo Satanás enciendera tus pasos... 3
- Acabo de hablar con el padre Joaquín - dijo Javier, decidido -. Me sugirió que tomara una especie de retiro, pero no espiritual.
El padre Benito lo miró con ojos inquisidores. Tenía experiencia en ese tipo de situaciones. Desde hacía mucho había intuido ciertas dudas en aquel joven de mirada oscura y preguntas sin tiempo.
- Te queda poco tiempo, muchacho - dijo el padre Benito -. Esto no sé si es malo o es bueno. Y hasta cierto punto a mí también me queda poco tiempo. Sin embargo, sigo tan sediento de absolutos como cuando tenía veinte años.
Javier permanecía en silencio. En el bolsillo de la manga de su sotana, la carta de Roxana le quemaba los dedos. Una carta tan breve y sin embargo tan significativa.
"Roxana, después de tantos años... Roxana", pensó Javier ajeno a la perorata del padre Benito.
- Sigo tan sediento de absolutos... - repitió el padre Benito, pensativo -. ¿Dónde he leido esa frase?
4
Para ese entonces el hermano Javier ya había dejado de prestar atención a las palabras del padre Benito y su mente se había remontado a épocas lejanas...
Los recuerdos de su infancia siempre lo habían atormentado y desde que ingresó en el monasterio, se prometió a si mismo y a Dios en sus oraciones, pagar por todas aquellas atrocidades... Sentía dolor y culpa ajena y una imperiosa necesidad de autocastigarse...
Pero ahora esa carta... Sobre todo esas últimas seis palabras, lo habían hecho dudar... Necesitaba investigar su pasado hasta las últimas consecuencias antes de tomar una decisión y solo "ella" podría ayudarlo... 5
Javier desdobló el papel que traía el mensaje de Roxana y si bien, más de veinte veces lo había leído -como ella también le había manifestado-.Las últimas seis palabras resonaban en su mente cual campanadas de una abadía.
Las mismas decían:
_Tu silencio ganó...con justa razón.
Las dudas del seminarista se habían incrementado.Era preciso dilucidar las razones de Roxana,sus intenciones.¡Especialmente toda la verdad!
Javier elevó su mirada hacia los primeros renglones en los cuales podría saberse que Roxana sentía algo por él. En ellos se leía:
"...Y mis pasos no sé por dónde me llevarán,de aquí para allá,de un rincón al otro,de una vereda a otra,empujados por tu silencio, tan eterno..."

Pero cómo saberlo, ya habían pasado ciento noventa y cinco noches de duda.
Por todo esto, Javier estaba agradecido por el consejo que le había otorgado el padre Joaquín.En especial Benito veía en el rostro joven las inmensas dudas.

_Roxana,si pudiera hallarte...Si pudiéramos hablar acerca de lo que nos sucedió-pensaba el hermano Javier.
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-- Hijo -- siguió el Padre Benito -- No puedo retenerte, debes seguir tu conciencia y espero que Nuestro Señor Jesucristo te ayude a dilucidar todas tu dudas, poque a mí no me engañas. Yo también tuve tu edad, y cuando tuve que tomar los votos el mundo entero se me vino encima. Si supieras cuánto oré en aquel momento!. Y no me arrepiento elegí el camino del amor a Dios y al prójimo. Tu debes elegir el tuyo hermano Javier. Te daré una semana, ni más ni menos. Cuando vuelvas te daré la confesión, te sincerarás totalmente y luego partirás al monasterio de las Sierras para un retiro espiritual.
El rostro de Javier se iluminó a escuchar aquellas palabras. Se arrodilló frente al padre Benito quien le dió la bendición.
Más tarde salía con su pequeño bolso del Seminario y tomaba el colectivo que lo llevaba a su barrio, a sus recuerdos.... 7
Si pudiéramos hablar un instante, ¡sólo un instante! Al día siguiente partió hacia su pueblo natal y lo primero que hizo fue pasar frente a la casa de Roxana y contemplar las flores del cantero e inhalar el perfume del jazminero que anunciaba la llegada de la Navidad... "La Navidad ¡Claro, ahora recuerdo, fue la noche del 24 de diciembre!... ¡Ahora recuerdo! Fue cuando le declaré todo mi amor y mi pasión a Roxana!" Pero antes de unir sus labios juveniles en un ardiente beso, una mano los apartó violentamente. Era el padre de ella que consideraba a Javier un inservible tragahostias que, según él, "vivía para arruinar a los pobres dándoles comida sin trabajar" refiriéndose al trabajo comunitario que el joven desarrollaba en la parroquia San Cayetano. Esa misma noche Javier decidió ingresar al Seminario, creyendo que de esa manera lograría olvidar a su dulce y querida Roxana. Ahora comprendía por qué el Padre Joaquín y el anciano Benito insistían tanto en alcarar sus dudas. Es que ellos sabían mucho más de lo que Javier imaginaba y le abrieron las puertas para dejarlo volar y defenderse solo ante cualquier adversidad. Ahora tendrá que encontrar a Roxana... 8
Llegaron los doscientos días de aquella separación.La tarde se había puesto brumosa. Javier había decidido que en el mes de setiembre abordaría el micro que lo llevaría al monasterio de las Sierras. Su mente soñaba con hechos fortuitos.
Mientras dormitaba en el sofá de la habitación, lo venció una sonolienta modorra.Su Evangelio cayó abierto en la Carta de Santiago. El ventanal se abrió ante una ráfaga de viento embravecido que hizo girar las páginas de su Biblia hasta Apocalipsis,en la página 1786. Sus ojos inexplicablemente, luego de una fracción de segundos se entreabrieron y como quien busca algo anhelado,sus manos tomaron rápidamente la Biblia y leyeron EL TRIUNFO DEFINITIVO DE CRISTO.El Capítulo 19,versículo 11 anunciaba EL PRIMER COMBATE.
¡Cuántas dudas sosacaban los pensamientos del seminarista!¿Qué hacer, leerlo o no? 9

Ya instalado en su pequeña casa y rodeado de la algarabía de sus familiares por su llegada, Javier se vio rodeado de incertidumbre y ancia. Ancia que lo empujaba a la morada de su amada. Por un momento olvido el monasterio, al padre Benito y fue poseido por un arrebato que lo condujo hacia las inmediaciones del sitio donde alguna vez tuvo entre sus brazos a Roxana.
No lo detuvo ni la mirada piadosa de su madre, ni la alegría de sus hermanos. Camino con una sola idea en la cabeza: "Terminar con el setimiento de desazosiego y encontrar una luz que le diera paz a su alma". La mezcla de sentimientos y la disyuntiva entre lo que se debe hacer y lo que se quiere hacer, invadían su humanidad. Tremuló se detuvo en el umbral de la puerta en la que vivía Roxana. 10
La puerta se abrió y el padre de Roxana, con voz desafiante exclamó:
_¡Qué quieres aquí!Vete con tus eunucos y cruces... Deja de hacer sufrir a mi amada hija. 11
- Es imperativo que hable con su hija, señor - dijo Javier, decidido.
- ¡Vos no tenés nada que hablar con ella! - dijo el padre de Roxana -. En lo que a mí respecta... en lo que a mí respecta...
Pero no pudo terminar la frase. Su rostro se contrajo en una mueca de dolor. Su cuerpo se dobló como una marioneta deshilachada. Al caer al suelo su cabeza golpeó contra el marco de la puerta con un sonido hueco.
Javier se apresuró a tratar de ayudarlo pero de pronto escuchó una voz familiar. Una voz que el olvido no había logrado desdibujar.
- ¿Papá? ¿Quién es..?
Se miraron perplejos.
Un silencio aciago se apoderó de la escena.
- Disculpá... - trató de explicar Javier pero Roxana levantó una mano suplicando siléncio.
- Ayudame a llevarlo para adentro - dijo simplemente -. Mi padre no está bien. Tiene presión alta. Tiene alucinaciones. Se olvida de las cosas. Tuvo un ataque al corazón. Los médicos ordenaron reposo absoluto. No sé cómo hizo para salirse de la cama.
Depositaron al anciano en el sillón del living y se miraron una vez más.
- Su salud empeoró a raíz del escándalo - continuó Roxana.
Hacía tanto tiempo que tenía ganas de hablar con Javier. Tenía tantas cosas que contarle. Y sin embargo ahora, una vez más tenían al padre de por medio.
- ¿Qué escándalo? - preguntó Javier.
- Cuando salió a la luz que mi padre, antes de casarse con mi madre, había tenido un hijo con una de mis tías.
- Pero eso es... - comenzó Javier, incrédulo.
- Incesto - dijo Roxana, cortánte -. El niño, por supuésto, fue regalado para evitar el escándalo. Y por mucho tiempo se olvidaron de mi medio hermano. O a lo mejor debo decir: medio hermano por parte de padre y primo hermano por parte de madre. Pero eso no es todo, Javier.
- ¿No?
- No. Hay más. 12

¿Recuerdas nuestras charlas? Cuando nos sentábamos en las raíces del viejo árbol de la plaza y pasábamos horas compartiendo nuestros secretos... Solías hablarme de tus pesadillas respecto a tu niñez y tus dudas respecto a tu origen...
- Lo recuerdo muy bien, eras y sigues siendo la única persona en quien puedo confiar... Te he extrañado tanto... No debí haberte abandonado jamás...
- Hay algo que he descubierto y es muy importante que lo sepas...
El anciano volvió en sí y comenzó a quejarse con palabras incoherentes... Un hilo de sangre muy roja corría por su frente... 13
Cuando se incorporó, el anciano padre ya no parecía el mismo.Después del síncope su furia se había esfumado y parecía, más bien, tratarse de otra persona.Seguía sangrando, aunque ya se había formado una costra que tapaba los bordes de la herida. Miró a los dos jóvenes con cierta extrañeza, como si los conociera, pero no a ellos Roxana y Javier, sino como si fueran otros personajes, de otra época y diferente contexto y les dijo: - Qué linda pareja forman uds.. Quisiera verlos construyendo un hogar, antes de que se desencadene la guerra. Lo más importante es que puedan tener descendencia, ya que en estos tiempos tan aciagos, los hombres pueden morir sin dejar su testimonio viril.¿ Dónde está tu padre Carolina - dijo señalando con su mano a Roxana. - Te pareces mucho a tu madre, los mismos ojos tristes y profundos - y señalando a Javier, exclamó: - Rolando, debes partir para la batalla, haz llamar a uno de los curas del monasterio para que oficie la ceremonia... 14
Y el viejo trató de unir las manos de los jóvenes sobre su regazo. Javier pensó automáticamente en una escena de Romeo y Julieta. Imaginó al Padre Joaquín casándolo en secreto (oscuramente) con Roxana y no soportó la imagen, los ojos del Padre fijos sobre traidora alma. El viejo seguía murmurando "Haz llamar a un cura del monasterio para que oficie la ceremonia".
- Papá - dijo una Roxana muy delgada y blanca. Recién entonces Javier notó que estaba demasiado cambiada, que parecía más grande o más adulta- El casamiento puede esperar...Rolando va a la guerra, hoy embarca en el "Reina de la Patagonia",dale un beso a Rolando que quizás no vuelva de la guerra.
El viejo besó la mano de Javier como si fuera un obispo, como si el viejo fuera el Papa y Rolando un obispo. Javier retiró la mano. El anillo de seminarista le mordía el anular como si fuera de oro incandescente. "Vine a buscar un poco de paz espiritual antes de tomar mis votos perpetuos, vine a buscar una solución, vine a encontrarme...", se dijo.
- Rolando, es hora de que te vayas- escuchó que decía Roxana o Carolina y lo empujó hacia la puerta. El viejo había cerrado los ojos y estaba como un niño, agazapado sobre su cuerpo.
- Te espero afuera- cree que murmuró.
- No. Andáte. Julián está por llegar en cualquier momento. Te va a matar si te ve. El es así, no le gusta la gente con tu cara, con tu cara perdida de seminarista confundido. 15
El seminarista debió partir,las calles para llegar a abordar el ómnibus se le hicieron interminables.

Cuando cruzó por el gran portal de madera de aquel Colegio cercano a la plaza,sus pensamientos se desviaron.Se acercó a la lustrosa madera y con su dedos palpó aquellas iniciales talladas R x J.Las dudas eran insoportables por su mente giraban los recuerdos de un amor insoslayable.
_Mi Roxana,amada desde antes de ser.Desde antes de nacer!
Pero ahora la lúgubre noche bajaría sus metálicas cortinas y Javier sufriría el devenir,la constante incertidumbre de encontrar su verdadera verdad.

Ascendió al ómnibus que lo dirigiría hacia 16
la casa de María Eugenia donde se produjo el siguiénte diálogo:
- Pasá - dijo la joven, sin ceremonias -. Estoy calentanto agua. ¿Querés tomar unos mates?
- Disculpá que venga así, sin avisar...
- Acabo de hablar con tu madre. Me dijo que no estabas. Me imaginé que pasarías por aquí.
- Fui a ver a Roxana.
- Eso también era previsible.
Había un tono de reproche en la voz de María Eugenia. Algo como un dolor viejo que nunca podría curarse.
- Sé que fue una estupidez llevarte esa carta. Lo mismo que fue una estupidez meterte en ese convento...
- No es un convento.
- ¡Lo que sea, Javier! ¡Lo que sea! Ya no tenés quince años. ¿Qué pretendés?
Javier guardó un silencio empecinado. María Eugenia era su mejor amiga. Se conocían desde hacía tiempos inmemoriales y en algún momento paleolítico, antes de Roxana, habían tenido un roce amoroso que no había quedado en nada. Ahora la reacción de María Eugenia le llamaba la atención.
¿Qué significaba todo ésto? 17


-- No se que significa todo esto, estoy muy confundido. Dime ¿Roxana se casó con Julian, verdad? No me habías mencionado eso en la carta ¿y por qué su padre me confunde con un tal Rolando y a su hija con una tal Carolina? ¿Qué está pasando, qué diablos está pasando?-- Maria Eugenia se le quedó mirando al tiempo que le alcanzaba un mate calentito y amargo como solía gustarle a Javier, luego respondió
-- Simplemente me molesta que hayas vuelto, te fuiste detrás de tu Dios, pues quédate con El, toma tus votos y olvídate de todos nosotros. Te lo decía en la carta, te decía que si no te decidías que te fueras a otro lugar, pero que no volvieras. ¿Sabes qué coño pasa? Te lo diré, mañana será el casamiento de Roxana y Julian ¿qué pretendes? ¿que no se casen? ¿que Roxana salga corriendo detrás tuyo?, por favor, Javier ya ha sufrido demasiado, casi se vuelve loca cuando te fuiste, te amaba y te ama con locura, pero déjala hacer su destino. Ya eligió y lo eligió a Julian. ¡No la jodas más!. Con respecto a su padre, el pobre desvaría, no le hagas caso o mejor dicho recuerda historias pasadas. Hace tiempo en este pueblo hubo una historia de amor parecida en la que el tal Rolando tomaba los votos y su enamorada, la tal Carolina ........ Quizá no quiera que a su hija le pase lo mismo.-- lo miró a los ojos, lo tomó de las manos y le imploró -- ¡Te lo ruego, vete del pueblo antes que sea tarde!
-- ¡Tarde para qué!-- Gritó javier arrojando el mate contra la pared
Maria Eugenia lo abrazó y tratando de tranquilizarlo finalmente dijo -- Tenemos miedo que se cumpla la profecía, se comenta que tú y Roxana llevarán adelante la profecía....si pasas esta noche en el pueblo tú y Roxana engendrarán al hijo de Satanás!!!!!-- cayó arrodillada a sus pies, llorando y gimendo.
Javier salió corriendo y gritando -- ¡Roxana! ¡Roxana! Roxana.... 18
La única manera de que Javier pudiera acercarse a Roxana era a través de su esposo:Julián López -Somoza.Éste era gerente general del Banco más prestigioso de la Ciudad.
El joven decidió usar sus paupérrimas sabidurías de frustrado actor.E intentando recordar todas las enseñanzas de su profesor de actuación Horacio Cánepas,decidió vestirse con las mejores prendas de un ejecutivo y llegar (pasado un tiempo) ser el más íntimo amigo del tal Julián.
Sus planes no podrían fallar y de lograr el cometido, antes de de llegar el mes de setiembre y retirarse a aquel retiro espiritual en las Sierras,se vería cenando en la casa del Matrimonio López-Somoza.
¿Matrimonio López-Somoza?Se interrogaba dolorido Javier .
¡Cuántos años han pasado en esta historia !.Que ya no puedo determinar si es un sueño o la realidad.
Frente a la puerta giratoria, acomodó el nudo de su corbata y peinó con los dedos temblorosos y frívolos sus dóciles cabellos.Buscó la puerta en cuya zona superior e inscriptas en letras de bronce decía:
GERENTE GENERAL.Golpeó decidido 19
El despacho de Julián Lopez no era distinto de cualquier despacho de ejecutivo. Funcional, confortable, luminoso...helado. Una lamparita simil siglo XXI lanzaba una fría luz sobre las manos del hombre más importante de la compañía. Javier entró en el lugar cauto y asqueado. Conocía de sobra el ambiente empresarial. Conocía cada gesto calculador, ese olor a papel viejo entintado de números. Enumeró paso tras paso (mientras se acercaba al escritorio)las consideraciones de su odio. No había terminado de contar cuando Julían López se levantó para estrecharle la mano. Se miraron un momento hasta que Javier logró con dificultad una cara de asombro, más bien un rictus de sorpresa
-No sabía que eras vos- dijo y sonrió brevemente, dos segundo más tarde de lo que había querido sonreír, Javier.
- Perdón. ¿Nos conocemos?
- !Cómo no! La fiesta del Atlético de San Fernando. ¿No te acordás?...Saliste reina de la belleza. En esa época tenías el pelo largo... y los muchachos se reían como locos.
Julián entrecerró los ojos, él también se acordaba de eso, pero no del joven pálido que ahora lo miraba con ojos afiebrados, que parecía haber salido de una guerra Santa, que lo abrazaba a él, a Julían López como si fuera un hermano.
- Disculpá, eso fue hace 21 años. Realmente no me acuerdo de vos...de la fiesta sí, pero no me acuerdo de tu cara para nada.
- No te preocupes, estoy acostumbrado. Nadie se acuerda de mí... en serio. Tengo cara de nada. Soy ese tipo de gente del que las personas se olvidan apenas dan vuelta la esquina, y si te he visto no me acuerdo...Pero siempre es así, desde chiquito la maestra me ponía ausente porque no recordaba haberme visto nunca...Cosas que pasan.
Julían se rió de pronto, fue una carcajada de hierro. "El tipo tiene razón", pensó divertido, "Tiene una cara inocua, indeleble, como si los rasgos no terminaran de asentarse sobre la base del hueso".
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Julián revisó su gesto en el reflejo del ventanal de aquel altísimo edificio.Observó de reojo a Javier y con cierto recelo pensó en aquella fiesta del Atlético San Fernando. Parecía verse vestido de travesti con su rostro repleto de maquillaje y purpurina.Luego de tantos años casi lo había olvidado. Sobre todo se había dado cuenta que su respetable Roxana no lo sabía.
Por un momento quiso recordar mejor a Javier. Tal vez su reputación empresarial estaría en juego.Ya que Julián recordaba los "flashes" fotográficos que alguien disparaba: fotos comprometedoras,posiciones obscenas, reconocida gente, que 21
con poco disimulo y un nauseabundo aire de determinación, pasea la copa y realiza una serie de proesas con el humo del cigarrillo.
Enfin, no discutamos eso entre tanto mármol ¿quieren? Ahora explíquenme lo siguiente: ¿cómo diantres lograremos un sentimiento arrepentido cuando es obvio que la náusea, el vómito y la carestía, han conformado, de cierta manera ---"¡Javier!", "¿sí?" "¿qué demonios lees?", "El destino manifiesto, pero uno escrito por este porteño de apellido Berlitz. Es malo en realidad. Muy malo."
Julián tomó sus gafas y las guardó en un cajoncito a la derecha de su brazo. Del cajón de la izquierda, con una precisa y premeditada lentitud tomó una pequeña Smith&Wesson, apuntando hacia Javier, con algo de locura en los ojos, encendidos los ojos:
"Sentate hijo de puta. Ya sé a qué has venido. No creo en la estúpida profecía, en realidad. Así que dime, ¿por qué prentendes cogerte a mi Roxana? Responde hijo de puta, antes de que reviente la madre". 22
-Estás más que confundido, Julián. No seas estúpido. Vas a hacer una locura.
Javier tenía que ser creíble, de lo contrario aquel caño se dispararía pronto y jamás podría acercarse a Roxana.
_Cortála,flaco. Yo jamás te jodería a tu mina. No me ves la pinta de cura-insistió el seminarista poniendo cierta voz de amanerado.
Le explicó a Julián que sólo pasaba unos días para despedirse de sus amigos, ya que tenía decidido arribar a las Sierras de Córdoba para un encuentro espiritual y... 23
(Julián) Y entonces el imbécil soy yo, ¿no?
(Javier) Desde luego che, desde luego. Mirá que soy cura (le muestra el anillo), mirá hombre que hasta te podría decir que me gustan los hombres, vale.
(Julián) Conque los hombres ¿no? (se desabrocha el cinturón, quedando al descubierto su miembro, que poco a poco, sale del letargo en que dormía) Conque los hombres, ¡pues aquí tenés uno empotricado hijoepú! Andá, que esto no espera mucho tiempo: o demuestres tus excusas, o te vuelo los ojos, ¡por Dios! que te vuelo los ojos. 24
Y hay una grieta a veces, cuando algo se precipita desde el otro oscuro lado. Y ese lado dividió la historia de Julián Lopez en dos, en dos momentos como las gafas de Nora Ledesma, un cristal empañado de improviso, cuando entra en el despacho de su jefe. Javier creyó que una puerta había golpeado en algún lado del edificio. Ese fue el grito opaco de Nora Ledesma y su corazón de solterona dedicada al cuidado de su trabajo. Un sólo grito y Julián intentó inútilmente cerrar algo que deberá quedar abierto para el resto de su vida.
No mucho más tarde Javier reflexionaría sobre estos últimos acontecimientos en la mesa de un bar de Corrientes. 25
Cómo pudo ser que Ledesma,entrase en el momento justo.
Ahora a Javier sólo le quedaría la oportunidad de acercarse a Roxana a través de la eficiente secretaria de su marido.
Esperó en el Bar de Corrientes,a que la susodicha llegara a la esquina.Él sabía que Nora Ledesma era habitué del lugar y esa sería la única oportunidad de tramar algo para encontrarse con Roxana.
De repente,justo antes de que ésta ingresara por las altas puertas del bar su celular sonó.El identificador de llamadas decía... 26
Arturo Ziliani.No recordaba quién era, pero debía atenderlo.Tal vez se trataba de un amigo seminarista o del médico que lo había tratado por sus problemas hematológicos.
Entonces... 27
¿bueno?
"te vas morir".
y la voz femenina colgó. 28
Javier observó a Nora largo rato.
La vió sentarse en una mesa pegada a la ventana. La vió llamar al mozo y ordenar un café. La vio sacar una libreta de su cartera y tímidamente tomar notas. Había algo peculiar en aquella escena. Algo que Javier no podía identificar pero que sin embargo lo inquietaba.
Nora Ledesma era una mujer de una belleza extraña.
Usaba faldas demasiado largas. Tenía el pelo demasiado liso. Tenía anteojos demasiado gruesos... Pero sin embargo, debajo de ese exterior de tortuga se notaba una sensualidad ahogada. Casi peligrosa.
Javier se levantó de su mesa y se acercó lentamente.
- ¡Ah! Es usted - dijo ella, sobresaltada -. No lo ví venir.
- Le ruego me disculpe la intromisión. Pero necesito hablar con usted... 29
- Tome asiento. No se quede ahí parado. Llama demasiado la atención.
- Sí, claro - dijo Javier.
- ¿De qué me quería hablar?
La vista de Javier había quedado fija en la libreta de Nora. Sin querer se había fijado en una de sus páginas. Ajada por el uso. Amarillenta por el tiempo.
Con tinta roja álguien había escrito: "...Y mis pasos no sé por dónde me llevarán, de aquí para allá, de un rincón al otro, de una vereda a otra, empujados por tu silencio, tan eterno..."
Nora notó que Javier miraba su libreta y se apresuró a esconderla.
- ¿De qué me quería hablar? - volvió a preguntar. Esta vez su tono no fue tan cortés.
- Sí, claro. Quería hablarle del episodio de ésta tarde... 30
- No tiene por qué preocuparse - dijo Nora -. Todo el mundo sabe que Julián Lopez es homosexual. El matrimonio con Roxana es solamente una pantalla. Un arreglo.
- ¿Un arreglo? - preguntó Javier, interesado -. ¿Qué clase de arreglo?
- ¿Qué se va a servir el señor? - preguntó el mozo.
- ¿Eh? Nada, un café.
- ¿Nada para comer? ¿Una medialuna? ¿Unos bizcochitos de anís?
- No nada - dijo Javier, molesto. Y luego, a Nora -. ¿Qué clase de arreglo?
- El testamento de su difunto padre estipulaba que si Julián no se había casado al cumplir los 31 años, todas las acciónes de la compañía pasarían a manos de su hermana. Como usted ya sabe, el padre de Roxana está muy enfermo. Su condición ha empeorado desde el escándalo y ella tiene que hacerse cargo. Obviamente la enfermedad del anciano es muy costosa. El matrimonio con Julián Lopez le ahorrará muchos dolores de cabeza y pagará por el cirujano. Pero entre ellos no hay nada.
- Aquí está el café y los bizcochitos de anís - dijo el mozo.
- ¡Yo no pedí bizcochitos! - dijo Javier, exaltado.
- La verdad que yo tengo un poco de hambre - dijo Nora.
- Está bien. Deje los bizcochitos y lárgese.
- ¡Qué carácter..! - dijo el mozo y se evaporó entre la gente.
- Y ahora quisiera hacerle otra pregunta... - dijo Javier, dudándo.
- Dígame.
- Ese cuaderno...
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- Me gusta escribir - dijo Nora, ocultando la libreta bajo su cartera -. Es algo que hago desde pequeña. Es mi pequeña venganza en contra del mundo. Es lo único que todavía no han logrado arrebatarme. Se habrá dado cuenta de que me parezco muy poco a las mujeres de los avisos publicitarios. No soy atractiva y desde hace tiempo me he acostumbrado a la idea.
- Por el contrario - dijo Javier -. Usted me parece muy atractiva...
- ¡Mire quién me lo dice! - dijo ella, molesta -. ¡Un homosexual!
- ¡Yo no soy homosexual!
- Sí, cómo no.
- Aquí está la medialuna con queso - dijo el mozo que aparecía como por arte de mágia.
- ¡Yo no ordené ninguna medialuna! - dijo Javier.
- Es para ella - dijo el mozo -. ¿No me dijo que tenía hambre?
- La verdad que sí estoy bastánte hambrienta - dijo Nora. 32
- ¡Está bien! - dijo Javier, levantandose bruscamente -. Aquí está la medialuna, ahora deme ese cuadreno...
Trató de manotear en vano. Nora se había levantado con una rapidez de gacela y ahora corría hacia la puerta. En un golpe maestro, no solo había tomado la libreta y la cartera sino que también los bizcochitos y la medialuna con queso.
Javier trató de seguirla pero el mozo lo tomó de la solapa.
- ¿Vas a pagar la cuenta o te voy a tener que llevar a fondo para arreglar ésto de hombre a hombre? - y luego de una pausa -. ¡Ah! Me olvidaba que eras maricón. 33
Javier pagó la cuenta y se apresuró a salir.
El frío de la noche y una ténue llovizna lo golpearon en la cara.
A lo lejos vio a Nora que se metía en un edificio de departamentos.
Corrió como poseido y a duras penas llegó antes de que se cerrara la puerta. En el vestíbulo tomó a Nora de un brazo. Ella lo empujó contra la pared y lo tomó de la solapa. Por un segundo se miraron a los ojos.
El siléncio del vestíbulo los envolvia en una complicidad acogedora.
Nora era tan alta como Javier. Usaba zapatos sin taco para disimular lo que ella consideraba un defecto sin remedio. Sin embargo, en la lucha cuerpo a cuerpo, su estatura era una ventaja considerable.
Javier trató de arrebatarle el cuaderno. Ella lo golpeó. Rodaron por el suelo.
En un momento de confusión, el seminarista quedó encima de ella. Indefenso a pesar de todo. Sus alientos se mezclaron enrarecidos.
Sin saber por qué (pero era obvio, es obvio que era obvio) recordó sus votos de castidad.
- Dejame en paz, imbécil - dijo Nora - ¿Qué pretendés?
- Necesito saber...
En ese momento Javier sintió un hormigueo extraño entre las pierna. Una sensación que casi casi había olvidado por completo. 34
Que sólo le recordaba a aquelmajestuoso momento vivido en aquellos lugares tan tibios con Roxana.Hace tanto tiempo.Cuando Javier aún ni sospechaba la llamada de su vocación sacerdotal.
Por unos instantes al sentir las sudorosas piernas de Nora, después de la lucha no pudo contener sus ganas Porque si bien era seminarista, era hombre...
Le dijo:
-Ay Nora!¡Nora!.
_Esta bien,perdonáme_contestó ella .
Javier observó aquel cuaderno con el rabillo del ojo y antes de que la muchacha girara acomodando su falda pudo arrebatarselo.
Ella se transformó.No era la misma.Sus gruesas gafas habían caído en el piso y su cabello todo despeinado la hacían ver como una bruja.
_No te atrevas a leerloooooo!!!-Gritó enajenadamente.
Incorporándose Javier lo aferró más entre sus manos coloradas por el forcejeo y le preguntó :
_¿Por qué?! 35
Ya parada la eficaz secretaria de Julián López le explicó.
_Lo que sucede es que Roxana tenía pocas amigas en quienes confiar y yo he sido su confidente desde que contrajo nupcias con el gerente.
_Y eso qué tiene que ver con ese cuaderno tuyo!!-gritó con voz enfadada el seminarista Javier.
-Pues,resulta que me comentó que el matrimonio que tenían con Julián era por conveniencia
-Vaya sorpresa-rió irónicamente-Eso ya lo sabía.
-No me interrumpas,irreverente!es que ella jamás había podido olvidar a un tal noviecito de la adolescencia.
Más que interesado Javier interrogó insistente:
-Pero...¡¿nunca te informó cómo se llamaba?!.
_Jamás!.Pero ella me manifestó dolorida, después de su luna de miel en Arizona,que quería enviarle una carta .
_Es esa?¡Dámela!-ordenó Javier.
_¡NO!¡No!.Ella me dictó a mí sólo algunos párrafos .Lo demás es mío.No podés meterte en mis cosas,¡idiota!.
Javier se daba cuenta por los rasgos de Nora Ledesma,que ésta encerraba algo más.Ella sería la clave de su investigación:Saber la verdad de aquellos mensajes, sobre todo averiguar acerca del perdido hermano de Roxana y dilucidar aquella estúpida sentencia de que ambos engendrarían al hijo de Satanás.
Por ello decidió mostrarse amable con Nora, ya que ella tendría las piezas necesarias para armar aquel alocado rompecabezas 36
Javier dio un paso atrás, tiró del cuello del saco, estiró un poco las piernas: arregló su compostura y permeó la mano izquierda sobre su cabello. "Creo que ocupo un corte de cabello... ", pensó Javier en voz alta. "¿mande?" dijo Nora, un tanto violentada del cabello, sin lentes... el forcejeo había descocido un poco más la abertura del vestido, descubriendo un muslo fuerte, torneado y un tanto sudoroso. Javier no pudo más que perderse en aquella imagen vívida de carne aparentemente virgen: se quedó impávido un segundo. "Y bueno, ¿te quedás allí viéndome las piernas o subimos a charlar al departamento?" 37
La joven sentía muchísimo temor de conversar con Javier y a solas.Más ella una pobre diabla,que jamás había conocido lo que realmente era estar con un hombre.
Sus piernas temblaron,una fuerte opresión invadió todo su pecho.Lo pensó pocos instantes y decidió aceptar el convite. 38
Javier marcó algún número para ingresar al edificio,tal vez en realidad tenía una llave para hacerlo.
Abrió la puerta del ascensor, como buen caballero dejó pasar a la joven.Sus ojos se desorbitaban ante su descomunal cuerpo.Si bien su rostro era poco atractivo y mucho mas por esas gafas que no le permitían ver sus ojos.
El ascensor tenía capacidad para tres personas,pero parecía que sólo dos enytraban y no muy holgadas.Nora era muy alta, es decir que con mirar unos pocos milímetros hacia abajo Javier podía ver a través de la rotura de la maxifalda su tentadora fisonomía.
Para evitar caer en pecados que debería confesarle al Padre Benito empezó a rumiar algunas oraciones:
_Pésame Dios mío y me arrepiento de todo...
Cuando la voz de Nora lo interrumpió diciéndole: 39
Subieron tres pisos sin decir palabra.
El departamento era pequeño y acogedor.
En una esquina de la cocina había un escritorio con una computadora. Detrás del monitor había un tablero cubierto de recortes, fotografías, papelitos de todos tamaños y colores. Uno de ellos decía: “Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea”
El frío y la lluvia de la noche se habían desvanecido.
- Siento que te conozco desde hace mucho tiempo - dijo la joven, calentando agua.
- ¿Qué es ésto? - preguntó Javier.
- Apuntes. Cosas que escribo. Una invitación a un cumpleaños.
Javier miraba todo aquello como si ya lo hubiera visto antes. 41
- Estoy confundido - dijo Javier -, yo he soñado con ésto.
- Es natural - dijo ella, se inclinó lentamente y lo besó en los lábios.
El beso tenía sabor a musgo. A algas marinas.
Javier creyó estar fuera del tiempo. En un lugar donde las palabras no contaban para nada. Casi sin pensarlo tomó a nora de la cintura y la apretó con fuerza. La besó hasta el fondo de su ser. Como si la única forma de entender fuera ese fugáz intercambio de alientos y de caricias apresuradas.
"Entonces vi el cielo abierto, y he aquí un caballo blanco..."
Una vez más, los anteojos cayeron al piso. Era un milagro que no se hubieran hecho trizas.
Las manos de Javier eran torpes. Faltas de experiencia. La blusa de Nora se rompió en varias partes. Se besaron sin remordimientos.
Y era tan grato no pensar. Olvidarse y entregarse a ese dulce devenir. 42
Un minuto de respiro fue el momento para que Javier le susurrara al oído:
-Mi deseo por vos será como la flor del Principito,cuando menos lo piense desaparecerá-.
La muchacha solo balbuceó:
-"Seamos como los niños,que se aman caprichosa y egoístamente,sin importar las consecuencias".
Ambos notaron que sus almas se fundieron en aquel fuerte abrazo.No eran dos que se amaban sino sólo uno.Energía en pensarse,en soñar las cosas más inéditas que pudieran sucederle juntos.
En realidad los anteojos no importaban.
Se estaban viendo a través de los ojos del corazón.
Estaban entregados por un fugaz sentimiento profundo e inexplicable.
_Nadie podrá borrar de mi vida este momento-dijo Nora.
-Yo tampoco lo voy a borrar -exclamó Javier.
De repente el gato gris salía del dormitorio pasando su peluda cola por los cuerpos entrelazados de los amantes.En ese momento el calor de los cuerpos se transformó en un frío sudor.
Ahora les quedaba la incertidumbre del después,el doloroso y constante riesgo a torturarse por sentir que erraron. 43
- La otra vez soñé con vos - dijo Javier.
- ¿Qué soñaste?
- En sueños vi ese capítulo del Apocalipsis. Estaba con letras rojas.
Nora se abrazó a él. Tenía tanto miedo pero a la vez era tan feliz. Pensó que a lo mejor ese miedo era parte de su felicidad. En ese caso no tenía por qué preocuparse. Solo tenía que aferrarse al momento. Saborear cada instante. Vivir el presente... a lo mejor esa era la verdadera vida eterna. Un presente olvidado del futuro.
- Tengo la costumbre de usar tinta roja... 44
- Te deseé desde el primer momento que te ví - dijo Javier, acariciando el pelo de la joven -. Nora, mi pequeña Nora. Siempre pensé que mi deseo iba a ser siempre lo mismo. Un malestar por las noches. Tuviste que aparecer vos. 45
Por dentro a ella le sonaban las estrofas de una poesía de Leopoldo Marechal:
"Porque no está el amado en el amante/ni el amante reposa en el amado/tiende amor su velamen castigado/y afronta el ceño de la mar tonante.
Llora el amor en su navío errante/de la tormenta libra su cuidado/porque son dos:amante desterrado y amado con perfil de navegante.
Si fuese uno,amor no existiría/ni llanto,ni bajel,ni lejanía sino/la beatitud de la azucena/
¡Oh,amor sin remo en la unidad gozosa!
¡Oh,círculo apretado de la rosa/
con el número dos nace la pena!.
En verdad ahora el corazón de Nora ledesma,sentía todo lo que aquel poema expresaba y una herida.La historia de saber y no poder amar.Pero...¿por qué?.
Su sombra se reflejaba en aquellos edificios mudos,cuando entre las nubes se escondía el ocaso.Todo lo que era,pendía de una lágrima. 46
La mañana comenzó a bajar desde una noche sin luna ni estrellas. Javier en ese preludio de luz (el sol cayó impávido sobre el rectángulo de la cama) vió la cara de Nora, los ojos como círculos violáceos, el pelo desordenado sobre una funda demasiado blanca (el pelo demasiado negro, la pared demasiado dura, las fotos demasiado viejas) En una Roxana miraba el foco de la cámara. Parecía una sirena (estaba en la playa acurrucada contra una piedra)una sirena de océano helado, tenía la piel blanca y verdoza y los ojos muy fijos y perdidos. Javier acercó su ojo derecho a la foto. Acercó todo su cuerpo,y su corazón. La retiró de la pared. Detrás decía: Mar del Plata 1985. Roxana y yo de vacaciones.
Así que Nora era la otra persona, pensó Javier y volvió a mirar la foto. 15 años atrás y parece que Nora no había dejado de mentirle en toda la noche. Se acercó a la cama muy lentamente. Ahora sabía tantas cosas... pero ninguna tenía sentido o un verdadero sentido para su vida, para poder tomar una decisión. Acercó la cara a los ojos cerrados de Nora y ella los abrió. Eran grises y vacíos.
- ¿Quién sos? - le preguntó Javier.
- Nora Ledesma - contestó ella como si no entendiera (pero entendía) la actitud de Javier que ahora le mostraba la foto, se la acercaba tanto hasta que la imagen de Roxana se empañaba y entonces sí parecía sumergida en el agua.
- ¡Decíme quién sos en la vida de Roxana! ¡Qué papel jugás en todo este complot macabro!¡Qué hiciste de mi vida en menos de una noche!
Nora Ledesma se levantó de un salto y se llevó la sábana consigo.
- Soy la tía de Roxana...- contestó fría y cortante- Podés pensar lo que quieras de mí, tuve que cambiar de nombre cuando nació Julián...
Javier empezó a entender. De pronto algo tenía sentido en ese inmenso rompecabeza. Julían era hijo de Nora, Nora era hermana del Padre de Roxana, Julián era tío y medio hermano de Roxana. La herencia era una mentira. El casamiento arreglado intentaba mantener lejos a los extraños de la fortuna de la familia...Pero qué fortuna! Si hasta hacía tres años eran unos muertos de hambre. 47
El desastrozo mensaje de parias, desata el infierno que descontroladamente mantiene vivo al deorgarnizado motín de ideas que javier entiende pero no se traga, el no planeó todo esto se lo planearon, y la pieza que le ha tocado en esta intrincada relación familiar solo tiene un camino oscuro. Como entenderse despues de haber sido engañado, una y otra vez. Tiene dos alternativas y elige la mas gris y se conforma... 48
Nora resultó entonces la tía de la Roxana que Javier amó en su adolescencia.
Esa madura mujer,se le aparecía ahora como un fantasmagórico animal del cual debía temer.
Pero...¡era tan atractiva!
La amante se hallaba envuelta en aquella sábana,que literalmente había caído,pues había dejado al desnudo los ribetes más oscuros de la verdad que resultó un escarnio para aquel joven confundido.
Éste se frotó la frente,frunció el ceño y lleno de odio e irritación exclamó:
_¡Sos una desgraciada!Yo te di todo...!!!!
_Mirá, inútil,vos me buscaste para acercarte a Roxana y yo no soy una tonta.Me di cuenta.Ahora el problema de tus remordimientos son sólo tuyos_respondió Nora,sin la mínima dilación.
Pero por dentro pensaba que también serían sus remordimientos.
_¡¡Te voy a hundir!!¡¡Todos sabrán que sos la mamita de Julián!!.Y chau la reputación de tu hijito en ese Banco_amenazó el seminarista
_¡Si abrís la boca no te acercás a Roxana!.¡¡TE LO JURO!!_manifestó ésta mientras se calzaba su ropa interior.
_¡Au revoir,Javy!!-se despidió finalmente en tono irónico.
El departamento yermo sólo tenía el olor al sexo.Javier sintió ganas de pagarle con una moneda dolorosa.Y un dislocado libelo contra su persona,sería lo ideal. 49
Por otro lado, existía la posibilidad del entendimiento y la paz.
Bajando en el ascensor, pensó que no podía seguir por ese camino de perdición. Menos de dos días fuera del seminario habían sido suficiente para olvidar por completo de las enseñanzas y preceptos del padre Joaquín.
"El que esté libre de pecado que arroje la primera piedra", había dicho una vez el anciano sacerdote.
"El que esté libre de pecado...", pensó Javier, consternado.
En la calle, el amanecer se recortaba conrtra los edificios en sombras quebradizas.
¿Qué debía hacer? ¿Sufrir los golpes y dardos de la insultante fortuna? ¿O tomar las armas frente a un piélago de calamidades y terminar con ellas?
Sin darse cuenta había llegado a la parada del colectivo que lo llevaría a la casa de Roxana.
Se le estaba terminando el tiempo. Era hora de llegar a una conclusión definitiva.
¿Pero cuál? ¿Cuándo? ¿Cómo?
Las preguntas lo atormentaban en aquella mañana aciaga, cuando a lo lejos vio la imagen brumosa del colectivo. Lo que no sabía, (no podía saber y no tenía forma de saberlo puesto que no era vidente) era con quién se iba a encontrar en dicho colectivo. 50
Javier no había planeado un destino fijo. Vagó hasta cualquier lugar, vió un 22, sacó la mano como por inercia, el colectivo frenó de un golpe seco. La fauna porteña se había congregado en fila. Estaban las mujeres del abasto, enormes y diletantes con sus polleras a cuadros y sus camisas floreadas, estaban los estudiantes del bajo (seguramente de Ingeniería o Cine), crenchudos y ojerosos como fantasmas nocturnos. Estaban las mujeres fáciles de Parque Chas con sus medias de nylon violeta, bocas rojas comedoras de hombres...Ahí también estaba el Padre Joaquín, era todo sayo marrón y ojos como avellanas hacia abajo. Javier no era supesticioso pero quiso ver ( y vió) en ese encuentro fortuito una intención divina.
- Padre - balbució Javier mientras trataba de no caerse al suelo ya que el 22 comenzó un rumbo estrepitoso por el estrecho empedrado de Bolívar.
El Padre Joaquín observaba abstraído por la ventanilla. Javier lo veía desde adelante como una mancha plena de sol, como un deslumbramiento de verdad.
Una mujer con olor a lavandina se interpuso entre él y la imagen de su Redentor.
-Señora, disculpe pero tengo que pasar- susurró el seminarista.
- Pasar a dónde desgraciado!? Ves algún lugar adonde ir!
- El colectivo está que revienta y el pibe quiere pasear!-acotó otra mujer de pañuelo verde oliva.
- Mire señora no insista en hacerse la mala. Es Satanás el que le susurra esas cosas. Déjeme pasar de una vez.
-Maleducado, degenerado de mierda!- Gritó la ballenácea dama y le hubiera pegado con la bolsa verde y naranja y violenta de hacer las compras si el colectivo no hubiera lanzado un chirrido, si no hubieran caído todos juntos, enredados, trenzados y abultados en el piso de rayitas de goma milimetrada. 51
Por su parte y también confundida Nora se dirigió a la Av. Córdoba caminó unas cuatro cuadras, no sabía qué rumbo tomar.Luego de vacilar paró un taxi.
_Hasta dónde señora?-preguntó el taxista.
_A...A Scalabrini Ortíz al 1300.
Estaba tan distraída que cerró mal la puerta del auto.Como acostumbraba a hacerlo leyó el nombre del conductor ya que siempre resultaba la inspiración para sus paupérrimos escritos que no develaba a nadie.
_Eduardo L.Lapollulo(leyó silenciosamente).Era un joven de cabello largo y ensortijado que manejaba con gran nerviosismo y rapidez.
_Me parece que tiene la puerta mal cerrada-le advirtió éste.
-Sí!Tiene razón-Le contestó Nora.Abrió la puerta trasera y volvió a cerrarla .En ese trancurso no se dió cuenta que su pulserita se había abierto y había quedado en el asiento.
Bajó en Gorriti y S.Ortíz .Se dirigió a la comisaría.Pero qué iba a hacer ahí.No lo sabía.
Después de tantos devaneos fue a la parada del 168 que la llevaría a algún Bar de Corrientes.En la esquina había una señora de largo tapado beige y dos bolivianas con pelo largo y atado con llamativas hebillas de fantasía, que tardaron sus buenos minutos para ascender las escalinatas del ómnibus.Seguramente eran vendedoras de Pueyrredón.
Pidió su boleto de 70 centavos .Se sentó en el tercer asiento de individuales.
Pensaba qué haría con la amenaza recibida .A lo mejor sería aconsejable "tomar prestada"la Smith &Wesson de su hijo Julián por si a Javier se le ocurría alguna calamidad.
Luego se dedicó a observar los lugares por donde la trasladaba el colectivo,que de alguna manera la estaba poniendo más tranquila.
Ideaba bajar en el Bar Orquídea,pero apenitas avistó Punta Cuore decidió pedir la parada al chofer.
Esperó a que el semáforo le permitiera atravesar aquella transitada avenida.
Abrió las puertas del bar .Pidió al mozo una malteada.De inmediato comenzó a leer su cuaderno de escritos, sacó la lapicera y empezó a escribir.
Extrañaba enormemente el teclado de su computadora que se hallaba en la esquina de la cocina.Sobre todo extrañó los mensajes que pegaba en aquel pizarroncito de corcho en donde tenía las direcciones de emails de gente con la que chateaba ocasionalmente, para llenar su soledad de algo diferente a los libros,poesías y novelas.
Repentinamente recordó aquella frase:
Entonces vi el cielo ;y he aquí un caballo blanco y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero...
Su mente oraba un soliloquio:
_Para quién la Smith & Wesson?
_Sólo para mí-se dijo, mientras una lágrima rodaba por sus pómulos flacos. 52
"- Padre, confiéseme, he pecado."
"- ¿Otra malteada, señora?"
"- Señorita, por favor."
"- Una mujer bella como Lucifer...un demonio convertido en carne, padre"
"- ¿Por qué llora, señorita?."
"- ...No pude contener la pasión de mi carne"
"- Porque soy mujer. No sabe que las mujeres lloramos siempre por cualquier cosa."
"- Porque amo a Dios sobre todas las cosas pero pequé contra él"
"- Exagera..."
"- No. Me quiero matar"
"-No, padre, ojalá Dios se apiade de mí."

Y en el instante en el que el Padre Joaquín extendía las manos para dar la absolución a Javier, Nora Ledesma se levantaba la tapa del cráneo con un arma de procedencia dudosa, dado que hasta entonces no tenía ninguna. Esto inició inmediatamente las investigaciones de un tal Julio Cafarrone, comisario y tartamudo que hizo algunas averiguaciones pertinentes. Fue él quien encontró la pulsera de Nora. 53

SEGUNDA PARTE.

Abel Fortunato Videla se puso los guantes de latex reglamentarios y se inclinó imitándo el ademán reconcentrado de su jefe, el comisario Julio Cafarone.
El comisario notó el gesto inútil de su subalterno y sintió de reirse.
Abel Fortunato parecía salido de una serie de televisión norteamericana. No importaba si había sol o lluvia, él siempre andaba de sombrero e impermeable.
Esto le costaba las cargadas de sus compañeros, pero por alguna extraña razón también le había acarreado la simpatía del comisario Cafarone, la mente deductiva más aguda en la historia de la secciónal 128.
Por eso, cuando Abel Fortunato dijo: “El cadaver de la muerta fue encontrado en ésta posición”, el comisario Cafarone casi no pudo aguantar la carcajada.
- ¿En qué posición, Fortunato? - le preguntó uno de los peritos con ganas de jorobarle la vida.
- Así - dijo Fortunato, levantando un brazo y torciendo la cabeza de manera teatral.
- ¿Y los ojos? ¿Cómo tenía los ojos? - lo incitaba un fotógrafo -. ¿Tenía una mirada taciturna?
- Tenía una mirada.... una mirada se puede decir que taciturna - dijo Fortunato, pensativo.
- Pero ¿cómo taciturna?
- Así - dijo Fortunato, poniendo cara de estatua y el flash lo cegó en una instantánea.
- ¡Hijo de puta!
- Después te doy una copia, Fortunato - dijo el fotógrafo, muerto de risa.
- Es evidencia - afirmó el perito.
- Ya está bu-bu... b-bueno - dijo el comisario Cafarone y se produjo un silencio bautismal.
El respeto por el comisario era tal, que en todos sus años de servicio nadie nunca se había atrevido a hacer la más mínima broma acerca de su tartamudez. Sin embargo, el pobre de Forunato era el chivo expiatorio. Y a lo mejor por era por ésto que Cafarone estimaba tanto a su subalterno. Y su amistad había llegado a ser tan cercana que en la seccional (y siemrpe a espaldas del coisario) los llabaman Sherlock y Fortunato.
- Qui-qui... Q-quiero ver el ca-ca... c-cadaver - dijo Cafarone, y el perito le mostró el camino sin pestañear. 54
Caferone entró en la habitación. Todo en orden. El teclado junto a la cocina, el corcho y los papelitos. Un poco de polvo indicio de que hace varios días nadie se ocupaba del lugar. Tal vez por eso, todo parecía estar en el lugar correcto. Sólo le llamó la atención aquella postal en la que se observaba un monasterio perdido en las brumas de una montaña lejana y una nota al respaldo que decía: "Un silencio eterno que te costará la vida. Que Dios nos perdone!" 56
Cafarrrone era un hombre corpulento y fornido. Tenía el pelo negro e hirsuto(que seguramente por la edad que acosaba sería teñido). No usaba bigotes, como la mayoría de los efectivos policiales;pero estaba excedido de peso, como Fortunato por tantas cofituras y alimentos de panadería.
Julio le dijo a su colega:
_Yo la la ha ha bí ía vi vis to to en la la Av. Córdoba(de repente arrancó todo de una vez) Me había parecido sos sos pechosa, la vi nerviosa. Por eso la seguí_manifestaba el comisario obstinadamente a sus subalternos y colegas de investigación.
Cuando Nora bajó del Taxi, de inmediato interceptó patéticamente al tal Eduardo, el tachero, y le preguntó si esa Sra. le había comentado algo_ya que todos saben que los taxistas son los psicoanalistas sin título_
Laqpollulo dijo, casi colando su voz:
_No...Sólo se sentó ahí atrás-estirando la mano derecha y señalando el asiento trasero.._Después mitigó su nerviosismo y agregó con un casi gesto victorioso:
_¡AH!!...Y le dije que cerrara la puerta porque estaba entreabierta
_¿Me me de de ja ob ser va var?_tartamudeó Cafarrone
Al acercarse a la puerta, revisó la cerradura y de inmediato observó el brillo dorado de una pulsera de eslabones, que traía una placa ovalada con la grabación "Nora" y algunos dijes de 18 kilates: un botecito, una pava y el torito (que tal vez indicara el signo del zodíaco de la difunta). Por dentro pensó:
-Este tonto del taxista, no macanea. No es sospechoso.
Pidió a Fortunato que hiciera lo mismo que en el departamento. Pero ahora era la joya. Éste la tomo con una pinza y la colocó en una bolsita transparente. La boca de Cafarrone esbozó un pequeño tic de rictus. Ya que esto no bastaba. Ya se había dirigido a revisar el departamento.
Las pocas pistas por ahora resutaban anacrónicas.
Cafarrone y Fortunato se salían de la vaina por descubrir quién le había dado el arma a Nora. 57
- Un hombre se suicida por motivos materiales, una deuda, una estafa, una enfermedad. Las mujeres, en cambio se matan por motivos sentimentales- razonó Fortunato en voz alta.
- Toto-to daas?- tartamudeó Cafarrone.
- Para mí sí, pero no sé para la justicia. La Justicia además es mujer, y es ciega.Habrá que ver qué pensará ella.
- Noo, Cieggaa no-no. Tii-ee-ne los ojos veenen-daaa-doss. Esoo ess equi-ii-daadd.
- ¿No le resulta extraño comisario que mientras todas las ideas abstractas sean masculinas, cito el amor, el dolor, el odio, el bien; la justicia y la caridad sean ideas femeninas?
-Oii-gaa Fortunato, me iim-poror-ttaaa un caaa-raa-joo.
-O.K.- aceptó Fortunato. La idea es clara a mi parecer. La mujer desciende de un taxi justo frente a nuestra comisaría pero luego toma un colectivo hasta una confitería. Esta contradicción debería llamarnos la atención. ¿Por qué no fue directamente al bar en taxi? Allí supuestamente no la espera nadie. Según el mozo, nuestro mejor testigo, un hombre se le acerca para hablarle. Minutos después se retira hasta que entra otro hombre, mayor, que el mozo describe confusamente. Diez minutos después y luego de hablar en voz baja también se va. Conclusión, la mujer se pega un tiro en la cabeza y el arma increíblemente desaparece...y el viejo también. Si me sigue en estas deducciones puedo conjeturar dos cosas.
- Que-é?
- Una: La mujer, Nora Ledesma, no pensaba suicidarse hasta que habló con alguno de los dos hombres, me inclino por el segundo. Dos: Que debemos suprimir el móvil del robo. De hecho la señora conservó su bolso en todo momento.
-¿Qué ha-ay de-e la a-a-gen-da?
Fortuna se levantó la solapa del impermeable. Sacó un negro medio doblado del bolsillo interior. Siempre había querido ser un Bogart, un detective seductor y medio turro...lo lograba, a veces. Cafarrone lo miró con atención.
- La agenda es nuestra mejor pista. La agenda de una mujer, igual que su cartera son gritos de alerta en medio de la oscuridad. Pero antes, estimado comisario debemos cumplir con una obligación humanitaria: Vamos a velar a la muerta. 59
_Pepe...ro,no no popo..demos.An n tes alg al gún co cono cici do de bebe reco reco nocer e el caca da ver en la la lamor amor gue _logró manifestar después de varios minutos de nerviosismo Julio Cafarrone.Decidieron pasar nuevamente por el departamento de Nora ya que en la primera página de la libreta se encontraba el número de un celular y varias direcciones de emails.
_Tal vez en el registro de llamadas del celular tengamos los nombres de otros de quien sospechar.Porque ese tal Javier tiene una buena coartada con el asunto de su confesión con el tal Padre Joaquín-razonó Abel Fortunato.

_Pe pe ro cómo mo se nos pu se nos pudo ha ha ha ber pasa pasa do al al go a a a sí,mi esti ti mado mado abe Abe l.
Al llegar al dpto.levantaron las fajas de seguridad y volvieron a revolver todo, pero ahora con muchísimo más detalle.Encontraron un celular oculto en la alacena de la cocina.,retiraron huellas dactilares del teclado,el protector de pantalla y posteriormente despegaron las direcciones de emails de los que chateaban con Nora.
_Ahora jefe,si que tenemos un laburito largo:hay que revisar los correos electrónicos,descifrar estas frases que esta mina escribía por todos lados....
_SSS í.Le le fal ltaba ba escri cri bir en las las pare pare des nomás -dijo Julio levantando sus gruesas cejas negras en actitud de fastidio
_Y qué problema va a ser adivinar las contraseñas!-exclamó contagiado de abulia Fortunato.
De repente se dio un gap entre ambos, sus miradas se cruzaron con una misma idea cuando..


60
llegó el colorado Forti de la comisaría 36 de Monserrat. Cafarrone y Fortunato trataron de no ponerse nerviosos pero Forti-del bajo no era cosa de niños.
-Permitame su autorización Comisario y reporte su actividad al instante.-rugió Forti.
- Aaantee quiéenn?-preguntó Cafarrone.
-Ante mí, comisario.
Fortunato debió hacerse cargo del discurso porque el comisario Julio no empezaba a articular palabra que ya escupía sobre el piso de madera.
-Estamos considerando el tema del correo electrónico de la difunta para obtener posibles sospechosos -sintetizó Fortunato.
- Ah, investigación cibernética...Ahora somos poliespaciales.¡Cree que en esas insustanciales charlas de Chat virtual va a encontrar más sangre?
- No entiendo.
- Nunca entendió Fortunato!
Un paso detrás de Forti la foto de Roxana sobre el piso parecía una mancha azulada. Por eso quizás, el comisario de Monserrat la pisó con el talón, la arrastró hacia adelante y con la punta de la bota la levantó hasta su mano derecha. Esta proeza hubo de anonadar por lo menos a Cafarrone que silbó con descuido.
- Tengo la foja del testimonio de Javier González en la comisaría, tengo la foto de la sobrina de Nora Ledesma, tengo en mis manos la causa del crimen y tengo también dos policías incompetentes.-gritó Forti- Busquen a esta mujer (mostró la foto de sirena) y déjensé de pelotudear! 61
Ya preparaba Fortunato, en su mente, su mente lenta, un modo contundente de rebatir, en nombre de su jefe, la ya clasica andanada de increpaciones groseras y contraproducentes del colorado, cuando se percato de que Julio se habia esfumado.

El viento frio, molesto, de la isla, enfrio una vez mas el cafe, impacientando al comisario. Frente a el, el Padre Benito miraban silenciosa y fijamente los ojos grises de Javier.
62
El tartamudeo del comisario Cafarrone tenía una particularidad que dejaba confundidos a sus colegas. En momentos de intensidad melodramática, su trastorno del habla desaparecía por completo y el comisario se convertía en un organismo retórico cibernético, superdotado.
- De modo que usted es el padre Benito - dijo Cafarrone.
- Así és... y me imagino que usted ya conoce a Javier.
- Tenemos el placer - dijo Cafarrone -, pero no la inmodestia de admitirlo, aunque negarlo sería una descortesía mayuscula, me parece que el joven seminaríasta seguramente comprendería, puesto que a mí como a él nos atrae la humildad ante todo y por lo tanto, a su pregunta tendría que responder que tal vez. 64
- Pensé que era tartamudo - dijo el Padre Benito.
- Así es - dijo Cafarrone -, pero sucede que mi tartamudéz es de origen nervioso probablemente el resultado de un trauma de la infancia o alguna otra patraña psicoanalítica por el estilo. Cuando trabajo, todas mis neuronas están aplicadas a resolver un misterio y por lo tanto no queda espacio lógico para procesar mi neurosis. Así es que el tratabajo momentaneamente me cura de mi aflicción.
- ¿Debo entender que en éste momento está trabajando?
- Veo que nos entendemos de maravilla - sonrió Cafarrone -. Ahora, ¿a qué debo el honor de su visita?
- Tengo entendido que está investigando el caso de Nora Ledesma.
- Un caso trágico. Lamentable. Una verdadera desgracia. 65
- Así es... Una verdadera desgracia... Dios me ha puesto a prueba una vez más... una vez más... -dijo el padre Benito en voz muy baja. Tenía la mirada perdida y los ojos llorosos.
_ Se siente bien Padre? -Pregunto Cafarone, mientras intentaba ordenar las ideas en su mente... Este Padre sabe más de lo que pensé y debo encontrar la forma de hacerlo hablar...
66
La sagacidad del comisario Cafarrone, esa intermitente inteligencia que parecía dejarlo y abordarlo a la par de su tartamudez, no previó la sagacidad del Padre Joaquín, el cuál investido como el Padre Brown de Chesterton se elevó hacia la Inteligencia Suprema. Argumentó pues, que sabía algunas cosas sobre el caso, Ledesma. Javier se había confesado en pleno colectivo 22, rumbo a la Dársena Sur. Esto no sólo lo salvaba de ser uno de los posibles dos hombres del bar, sino que lo libraba de dar un testimonio policial.
- Entenderá Cafarrone que lo dicho por Javier González esa mañana, pertenece al secreto confesional. Por tanto no puedo dar cuenta ni de los actos ocurridos la noche anterior, dado que soy ante todo un sacerdote. La Justicia Divina ha perdonado a Javier González por sus pecados.
- Pero la Justicia Humana requiere de su testimonio para aclarar un crimen- refutó Cafarrone.
- ¿Un crimen? Pensé que había sido un suicidio.
- ¡No me venga con esas cosas Usted, Padre! Un suicidio instigado por alguien que le entregó el arma a Nora. Acaso no entiende eso!
- Entiendo...- murmuró el padre Joaquín- Pero no es posible que le hable de ello. Entiendo mucho más que Usted, se lo aseguro.
Cafarrone quiso agarrar al cura de la sotana y sarandearlo hasta hacerlo hablar como si fuera un maleante. Consideró la posibilidad, no sería la primera vez que la policía apretaba a un sujeto eclesiástico para que cante. Así iba a actuar cuando entro en monje gigante con la cabeza rapada, ojos de niño que más parecía un jugador de zumo que otra cosa.
- Gracias, Igor-dijo el padre Joaquín- Puedes acompañaral comisario hasta la salida.
-Lo rocío con agua bendita,padre?
-No. No es necesario. 67
Pero Abel Fortunato decidió desviar su investigación hacia el Bar Punta Cuore y los testigos.
Después de entrevistar al mozo,pudo saber que el primer hombre que entró al bar se trataba sólo de un vendedor de rosas.Era el mas joven.
El asunto fue cuando Fortunato preguntó por el más viejo.Pero el mozo titubeaba(frotándose las manos) y no era claro en su declaración:
_tenía barba,era calvo,parecía un luchador de zumo
Pero,decí cómo vestía ?¿Qué fue a hacer a la mesa de la senora?dale decí,desgraciado!.O te llevo a la seccional para que los muchachos te hagan hablar...!!!.
-Bueno,yo vi poco.Sólo me di cuenta que se peleaban por la mesa .Ella no quería cedérsela.No sé el buscaba algo que alguien le había dejado alli.
-Ya sé pregúntele al del kiosquito de revistas de la esquina.Justo él vino a tomarse un cafecito_expresó el mozo lavándose las manos olímpicamente
De inmediato se dirigió al del kiosco de revistas y le preguntó acerca de la disputa sobre la mesa y el diariero dijo:
-mire don, io sólo escuché que lo dó se peleaban por la mesa.Bué,es que el pelao le decía que allí se íba encontrá con un tal Martín Rodrigue-trató de explicarse en su dialecto regional el vendedor.
-Y qué pudo observar de extraño en la actitud de este sujeto?_interrogó insistente Abel Fortunato.
-Y bué, el don metió la mano abajoé la mesa.Se sintió ruio a cinta escoch .Se ve que ái estaba el revólve....que se ió-culminó el provinciano julepeado hasta la médu7la
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Pero la voz del vendedor ya solo se oía en para Abel como un eco lejano. En sus pensamientos concebía un plan absurdo, dictado por cierta voz que Fortunato relacionaba con la la idea de intuición, o hasta de orden impartida por una consciencia mas elevada por la suya. Sencillamente se sentaría en esa misma silla, tomaría un café, comería unos bizcochos y quizás unas medialunas, y a la hora exacta esperaría que suceda lo que deba suceder.
Abel Fortunato contó a ciegas las monedas que quedaban en su bolsillo y ocupó su lugar.
Cafarrone midió de reojo el mantón animal de Igor y le susurró: "Igor...?"


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Y la voz del comisario rebotó en Igor como si se tratase de un objeto hueco.
- Igor- reirteró- y con un tiempo de temor tocó el sayo del enorme monje. Entonces el cuerpo de Igor se desplomó hacia un costado y sonó sumamente pesado tanto como el choque de su blanca cabeza sobre las baldozas petreas del bar.
Cafarrone se adelantó a la sangre que comenzaba a desparramarse hacia los cuatro puntos cardinales, parecía una marea silenciosa y voraz que consumía de a milímetros el juego decorativo del piso.
-Ahora sí que es asesinato- pensó Fortunato.
-Aa-hooo-rraa que-qué haha-cemomomosss- infaltable el tartamudeo de Cafarrone ante lo insólito del asunto.
- Es incréible! Hace dos minutos estaba vivo y nadie le se le acercó, nadie!
- Esss coco-saa del de-de-mo...
-nio- concluyó Fortunato porque estaba impaciente y porque la gente del Cuore comenzaba a hacer ronda y a mirar el cuerpo gigantesco tumbado como un ombú.
- En este bar se está muriendo todo el mundo- comentó una habitué. 70
En dos segundos se armó un tumulto de gente que corría hacía la puerta del bar a curiosear...
Las sirenas de la ambulancia y la policía alertaron a los transeúntes de que algo gordo había ocurrido y no podían perder la oportunidad de contar algo interesante al regresar a sus casas...
Mientras tanto Fortunato y Cafarone huyeron de la escena antes de la llegada de Forti porque sabían que nada bueno ocurriría si se lo cruzaban...

Cafarrone se había refugiado en el viejo escritorio de su oficina, alumbrado con la tenue luz de una pequeña lámpara y acompañado con el sonido de la antigua radio AM que acostumbraba escuchar para concentrarse en los casos difíciles, tomaba apuntes a la vez que expresaba en voz alta sus conjeturas...
-Estos curas saben más de lo que dicen y no son tan santos como quieren parecer... – murmuraba al tiempo que marcaba los nombres de Joaquín y Benito con un círculo rojo y una flecha que apuntaba a Igor... Otra flecha unía el nombre de Igor con las palabras “kiosquero” y “revólver”...
-Cuál es la clave de las palabras que Igor dejó grabadas en su mensaje?
Pulsó los botones del contestador y escuchó atentamente las palabras al tiempo que las anotaba...
“Satanás está cerca... Necesito verlo...”

De pronto un fuerte ruido lo sobresaltó y tomo instintivamente el revólver que había dejado sobre el escritorio...
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Por unos instantes quedó congelado en esa posición, observando el tambor giratorio con apenas dos balas. Deslizó la lengua por la comisura de sus labios secos y partidos, dejó escapar el aire contenido en sus pulmones, lo cual le hizo sentir una a una sus vértebras ateridas por las tensiones del trabajo. Pensó en el fín de semana, pensó, inexplicablemente, en la primera frase de El Extrangero ("hoy ha muerto mi madre"), pensó en una mujer con la que nunca llegó a casarse. A su alrededor el estruendo crecía, una descarga contínua de golpes. Pensó en la segunda parte de la primera frase de El Extrangero ("o ayer, no extoy seguro"), sin ninguna razón en particular, e intentó recordar el color de esa página No 7, gastada, amarillenta. Suspendido, como en esas mañanas de lunes en las que su mente divagaba evadiendo la responsabilidad del amanecer.
Los golpes cesaron. Un silencio de varios segundos más largos que horas y luego pasos, tacos contra el piso de madera.
Apagó la lámpara. la luz de la luna dibujaba los contornos polvorientos de las parvas de papel que sepultaban la oficina. Subió el volumen de la radio AM. Sigilosamente apoyó las rodillas en el piso, y en esa posición se deslizó, con extrema lentitud, hasta la esquina más oscura de la oficina. Un locutor disfónico comentaba la trágica muerte de un personaje sudamericano en un accidente automovilístico. De fondo una música extraña cantada en árabe, probablemente proveniente de otro depatamento, o tal vez de la misma vieja AM.
Sumido en esas reflexiones sin sentido, Cafarrone apuntó su arma y sus pupilas vidriosas hacia la esbelta silueta de Roxana, que asomaba frente a la ventana, y se acarició la entrepierna con la mano izquierda, despertando. 72
Esa mañana la comsiaría estaba exactamente desierta. Cafarrone doblaba las piernas hacia la ventana del oeste. Había dormido mal, estrenaba corbata nueva, pensó en cortarse el pelo, estaba desmoronándose, estaba mal. Javier González permanecía demasiado silencioso, ahora sí parecía un ascético seminarista de rostro violáceo. Fortunato fumaba al estilo Bogart lanzando círculos nebulosos y perfectos. Confiaba en resolver el caso ese mismo día. Para eso habían citado a Javier a declar por segunda vez. Y Cafarrone lo interpelaba, lo instaba a empezar desde el principio, desde los motivos que habían ocasionado su huída del seminario.
- ¿Huida?-preguntó Javier. -No sé si fue una huída.
- Pero intentó recobrar a su ex-novia en ese momento. Eso ¿no es huir de las responsabilidades del celibato? Piense Javier en las consecuencias de su decisión. Hay dos muertos en el cementeriod Chacarita, y usted no está mucho mejor.
- Yo siempre quise ser Santo, hacer milagros, quise hacer un milagro con Roxana, rescatarla de ese destino oscuro. Pero no pude....Yo amo a Roxana, siempre la amé, ahora también, míreme comisario, vea que le digo la verdad! Y...-Javier se tapó la cara con dos manos casi trasparentes que dejaban sobre la superficie el surco de las venas- Pero entonces me acosté con la tía! Me acosté con la tía de Roxana...
Los dos policías lanzaron un silbido de admiración y lo miraron con cautelosa pena.
- !Qué culebrón! Me hace acordar a una historia que leí por internet en el sector de Cuentos interactivos- dijo de a poco Cafarrone- Pasaba exactamente lo mismo, hasta había dos policías metidos hasta la verija en el caso. Unos personajes siniestros, créanme. 73
TODO SEGUÍA siendo UN ENIGMA IRRESOLUTO.
En realidad lo era .
Cafarrone pensaba inquisitivamente:
"Esta Nora Ledezma,qué mas encerraba.Parecía todo el ejemplo de una mujer luchadora,que trataba de sobrellevar cada unade las trabas que se le presentaron en la vida:las personales,las impuestas,las QUE ELLA SE HUBIERA INVENTADO!
¿Cómo pudo sentirse tan culpable por sólo tener un amorío con este gil seminarista?
Tal vez otras frívolas ideas se le pasaron por la cabeza.pero...¿cuáles?Que tonterías pudieron hacerle olvidar el deleite que seguramente había tenido con este tipo".

Simultáneamente en ese silencio Javier por su parte pensaba:
"Nora,vos que parecías una solitaria reflexiva,que no hubieses sido capaz de exhibir tu hostilidad ante el mundo...Vos,casi casi (por tu soltería) una mujercilla célibe,tergiversaste mis actitudes.Te rebelaste ante mi respuesta atroz de pecado.¿Por qué.¿Por qué ante aquella bulliciosa multitud del Bar Punta Cuore te excluíste de nuestra trivial historia.Y ...de mi vida?!.
Ha sido mi culpa,he sido un imbécil"

Mientras pensaba mecía su cuerpo hacia delante y hacia atrás resonando un ""taca-taca"que se producía entre las patas traseras de la silla y los pisos de madera de la funesta y lúgubre oficina de interrogatorios.
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-Eso no es nada. -Añadió Javier - A su vez la tía de Roxana tuvo un hijo fruto de una relación incestuosa con su hermano, el padre de Roxana. Ese hijo, no reconocido publicamente, es homosexual, y según el testamento de su padre debe casarse para recibir la herencia, y casualmente ha arreglado un matrimonio de conveniencia con Roxana, quien vendría a ser al mismo tiempo su hermanastra y su prima hermana, me entiende? - Las manos de Javier empalidecieron más aun, alcanzando un irreal tono mortuorio, y su rostro empalideció bruscamente, dejando traslucir la línea oblícua de una gruesa vena azulada.
Cafarrone sonrió, le alcanzó una silla vetusta y un cenicero al seminarista y se dejó caer sobre su sillón favorito, despidiendo una nube de polvo.
-No me haga reir. - Dijo, con total soltura, sin dirigirse a nadie en particular, olvidando una vez más su tartamudez. - Ud., definitivamente, no es un seminarista.- Encendió con su viejo Zippo dorado la colilla de un diminuto cigarrillo armado, dejó caer la mirada hacia el techo y continuó - Su papel no es creíble. Ni siquiera alcanza el triste nivel de caracterización de los personajes de una telenovela barata, una historia aburrida, una...-

Javier había vuelto a zambullirse entre sus manos. Entreabrió los dedos, dejando asomar sus pálidos ojos, y emitió un débil susurro:
-Qué está intentando decirme? - Su voz se había encabritado, como la garganta de un púber, había tornado en una personalidad femenina, estridente. Cafarrone dormía. 75
Varias horas pasaron y al cabo de las mismas llegó la desdichada noche como una tiniebla humanizada y con ésta, el tan necesario descanso para todos.
El comisario Cafarrone se despidió del arrogante de Abel .Con pasos trémulos y llenos de enigma caminó sobre su sombra las cuadras que lo alejaban de su departamento de solterón. Antes de buscar las llaves en el bolsillo izquierdo del pantalón y ante la manifiesta impotencia que lo cegaba y maniataba en este caso; pateó con fuerza una latita de cerveza, que al chocar contra el paredón provocó el ladrido de todos los perros del vecindario.
_La puta madre...- masculló humillado.
Abel Fortunato decidió arribar un taxi que lo llevaría desde la seccional 128,hasta su hogar.
Sacó, como habitualmente lo hacía, un negro del bolsillo interior de su arrugado y odorífico saco. La lumbre de su encendedor, cual una bengala navideña le permitió abrasarlo dándole una fuerte pitada. De inmediato y como una intuición pensó:
_Pero cómo no me acordé del soplón de Santurcho!!!Qué lo parió!!!.Mañana a primera hora me voy a hablar con él. Capaz que el rengo sepa algo y me dé una pista.No soporto que el guacho de Forti nos tilde de pelotudos e incompetentes.
Fortunato dependía ahora de algún milagro de parte del rengo Santurcho.Anhelaba hacerle masticar al repugnante y autoritario colorado de la 36, de Monserrat, eso de "mediocres y lentos". Por lo cual la noche lo llenó de insomnio ante la abrumadora ansiedad.
A las 7:00AM,sonó el despertador. Abel se fumó un cigarro,desayunó con tres o cuatro mates y fue en la búsqueda del soplón.
Lo encontró, después de una hora de averiguaciones por la Villa Tranquila, en el bulo de un amigo revolcándose con dos prostitutas... o travestis. Fortunato estaba tan nervioso que ni pudo mirar.
Lo convidó a un barsucho nauseabundo de la zona que tenía los vidrios inmundos de grasitud y donde las mesas parecían llenas de pátinas por las manchas de ginebra,café,vino,vodka...Pero eran los lugares frecuentes para contactarse con esta clase de personas.
_¿Sabés algo del suicidio de hace tres días?_espetó Fortunato mientras daba una bocanada profunda y su pierna derecha temblaba (por los nervios) bajo la miserable mesita.
_¿Cuál el del tipo del bajo que se pegó un tiro por cornudo?-expresó indolente el rengo señalando hacia alguna parte.Porque ni sabía orientarse con el sol el pobre.
_NO!!!! .El de la mina del bar, el de Av.Corrientes-aclaró Fortunato frotando sus manos contra las sienes, dando un fuerte bufido.
-Ah... No.
Se produjo un silencio sepulcral.
_Bah, sólo sé que un viejo canoso y de bigotes,un tal Edmundo Sosa,se iba a encontrar allí ese mismo día.Me enteré por el Pollo,que anda en esas....
_¿Y???-le increpó Abel.
_Y que se tenía...que se tenía...
_Pero decí o te llevo detenido por cafichio-lo amenazó nerviosísimo Fortunato
_...Que encontrar con un intermediario de unos traficantes de armas_largó rápidamente atajándose como chiquilín que se manda macanas-Pero de los tipos de arriba no sé nada¿eh?Te juro!.
Parecía que éste le iba a mostrar una 9mm,porque iba a llegar una embarcación desde Italia con un cargamento de armas.
_y?_se abstuvo de opinar el investigador
_Se ve que se desencontró con este viejo.Pero supe que el muy zorro dejó el arma oculta bajo la mesa del bar, pegada con una cinta adhesiva gruesa.Y que le informó de esto al tipo, por teléfono. Cuentan que era en la primera mesita de la ventana que da a la Avenida Corrientes....Pero más no sé..._respondió el rengo Santurcho con los ojos abiertos como dos huevos fritos.
_Bueno,gracias-dijo Fortunato que abandonó el lugar tan rápido como una tolvanera.
_....¿Y quién paga?....-se quedó preguntando y mirando absorto el rengo con cara de nada.
De inmediato llamó a su querido Julio Cafarrone y con un estrépito tal le dijo:
_¡¡¡No sabés la pista nueva que tengo!!!!.Te encuentro en la seccional a las 10:00.
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Esa noche Cafarrone no se podía dormir. Lo intentó todo. Desde prácticas obscenas hasta matemático-mentales. Por último comenzó a hojear un libro que hasta entonces solo había utilizado para equilibrar la pata corta del escritorio.
Página 77: "el fraccionamiento del tiempo y de las situaciones, en sus entrelazamientos, divisiones y subdivisioneses tan aterrador que sería completamente comprensible que una persona tema que el trayecto que separa una esquina de la siguiente le demande la vida completa"
El comisario estiró las piernas, se quitó el zapato izquierdo con el pie derecho, pensó: "Por Dios! Enredos burdos, verborragia asquerosa, esto se parace cada vez más a esas giladas que escriben en los cuentos de Internet", volvió a colocar el libro bajo el pie del escritorio.
Se durmió así, sobre el sillón, con un solo zapato puesto y la cabeza ladeada, enfadado, hastiado, y con la estúpida sensación de que esa libro era una premonición, y el camino de la puerta de su casa al frente tiznado de la seccional 128 podría llevarle la vida. 77
Se hizo la mañana, los zorzales despertaron a Cafarrone que se hallaba en el sillón con toda su fisonomía desparramada,ya no tenía puesto ni el otro zapato y además se había babeado toda la mejilla y el cuello de su camisa se había mojado como un babero.
Estiró ambos brazos hacia el techo y entrecruzó los dedos de ambas manos en actitud de sacarse la pereza,emitió un larguísimo bostezo.Luego se frotó ambos ojos y la cara que ya estaba muy barbuda,porque hacía tres días que no se afeitaba.
Aún eran las 9:00,muy temprano para salir al encuentro de Fortunato.Decidió encender el televisor y enterarse de los sucesos mundiales y locales, a través de CVN.
Media hora estuvo chupeteando aquella caja negra,el televisor.Parecía un idiota, hipnotizado.
Después de quince minutos de ver y escuchar volvió a pensar en aquella frase que habia leído: 78
..."que una persona tema que el trayecto que separa ulna esquina de la siguiente le demande la vida completa"...
Estaba hastiado de la gilada de esos interminables tres días. Que pavada se traería tal vez entre manos, Fortunato.
Fue al baño, se cepilló los dientes con tanta fuerza que su labio leporino le dificultaba abrir bien su boca.Además había notado las cerdas del cepillo con sangre:
-Qué besgracia!!-dijo sin que se entendiera bien la pronunciación de su D,porque el dentífrico y el cepillo se lo impedían.Después se pasó la vieja brocha enjabonada y deslizó la afeitadora por su rostro.Tampoco lo hizo con cuidado,se sangró la barbilla y para detener la sangre se pegó un pedacito de papel higiénico.
La verdad era que la mañana no había comenzado de parabienes.Por lo cual Cafarrone esperaba que las buenas nuevas de Fortunato no resultaran otra estupidez .
Finalmente llegó el momento esperado eran las 9:50 y Julio ya había caminado las calles que lo separaban de la seccional 128
A las 9:55 después de saludar a todos se encontró con Fortunato que estaba sentado en una silla, con ambas piernas abiertas y sus codos entrelazados y apoyados sobre el respaldo.Fumaba su negro,sin usar las manos,lo sostenía fuertemente con sus labios de costado y arrojaba el humo hacia el techo.La radio AM,se fundió con el chirrido de la puerta que abrió Cafarrone .Sin siquiera decirle "Buenos días" Abel le dijo aún con el pucho en la boca:
_Por fin Jefe!!!
_Bueno,decí qué es lo tan importante que has averiguado.
Tras la puerta del cuartito, por el transparente vidrio, se observaban las siluetas de ambos.
Fortunato gesticulaba elocuentemente y despedía humo como una locomotora.El comisario estaba inmóvil prestándole atención a los sucesos vividos por su colega la noche anterior.Hasta que le dijo imperativamente:
_Bu bu eee nno,che.Ha a a cé la corrr tata. A a qu é hipó hipó tee ssis arri ii bás.
Fortunato se paró, infló su pecho con gallardía y reclinándose sobre el viejo buró comenzó su speech:
_Mire ahora yo supongo que:
Primero:El tal Edmundo fue el que peleó por la mesa con Nora,ya que en ésta había acordado recoger el arma.Y sabía que se trataba de esa y no de otra porque el intermediario,Sosa,le había informado por teléfono.
Segundo:El mozo había declarado que minutos antes del suicidio la mujer le había dicho con lagrimones desesperados en el rostro que estaba desesperada y que se "quería matar"
_¿Y cco n ee so qué?- interrogó con su tartamudez que había regresado por las tensiones de la noche anterior.
_Finalmente,mi estimado Sherlock:_prosiguió Abel con su mejor rostro de ganador,creyéndose el inteligente de Holmes_El arma se la dio este fulano,,Edmundo Sosa;o ella se la arrebató,aprovechando la circunstancia,ante la desesperación por quitarse la vida.Seguramente el intermediario fue tan pelotudo que la dejó montada y sin el seguro puesto.
Además era una 9 mm, como la munición que halló el médico forense en el cráneo de la occisa. 79
_To toto do boni ni to. ¿Pe pe ro cócó mo enc concon tra moss a ese ti ti po?_dijo el comisario con su cara ahuecada y llena de ojeras violáceas como nubarrones que presagian una tormenta.
_Por eso no se preocupe..._pronunció canchereando Fortunato_El soplón con el que hablé me conecta con este Sosa.Apretamos al viejo para que nos cante quiénes son los tales traficantes que van a recibir ese cargamento que llegara de Italia_narró decidido, dándole casi vida a sus tal vez secas deducciones.
El comisario tocó su barbilla con el pulgar y el índice. Arrugó el cenó y sus negras cejas casi se juntaron cuando reflexionó, ya más tranquilo y sin tartamudeo alguno:
_De Italia....dijiste? Italia...Ahora pienso que ....tenemos que encontrar a ese Edmundo Sosa. Sí.
Y después yo desviaría nuestra investigación nuevamente hacia esos sacerdotes:Benito y Joaquín....Tal vez mis sospechas tengan algo de coherencia. 80
De inmediato y antes de que llegara el mediodía Sherlock y Fortunato se dirigieron a la Villa a buscar al rengo Santurcho, después de pasar por esos pasillos llegaron a la casilla y los tres se fueron caminando cabizbajos,bajo las miradas inquisidoras de una barrita que en la esquina parecía estar fumándose unos porros.
Cuando ya estaban lejos de lugar, el rengo rompió el silencio:
_Miren yo les dijo dónde vive el desgraciado de Edmundo Sosa.Pero después me las piro antes de que golpeen la puerta. Es un reverendo desgraciado, me va a junar y como anda con una manga de mafiosos; más que seguro sus matomes me afanan la poca biyuya que tengo.O lo que es peor me dan unos cazotes, me amasijan ....y si te he visto ni me acuerdo....
_Está bien._contestaron al unísono Fortunato y Cafarrone.
Debían llegar al lugar cruzando el puente y dirigiéndose a La Boca.Los dos peleaban por ubicar el domicilio del sospechoso en la guía Lumi. No sabían ni qué colectivo tomar... 81
Entonces Fortunato abrió los ojos y con gran alivio se dió cuenta que era sólo un sueño. Entonces se levantó de la cama miró por la ventana y recordó todo:Estaba en Lima. Con gran alegría se dió cuenta que todo había sido un sueño. Volvió a mirar por la ventana y vió la Plaza Mayor, las tiendas, los ambulantes y el Jiron de la Unión.Estaba en el Perú. De pronto vió a una jovencita que parecía estar ensimismada.Bajó corriendo las escaleras,pues su corazón no se equivocaba.Al llegar a ella sus manos le temblaban.De pronto se decidió y se acercó hacia ella.
La miraba fijamente, no podía contener la gran alegría que lo enbargaba...y entonces dijo: Leyaa eres tú?...Leyaa...Leyaa... Ella lo miró fijamente .Llora-
ba.La lluvia mojaba las calles de Lima. Un silencio eterno los invadió. De pronto alzó la vista al darse cuenta que él ya se iba.Lloró más y de pronto dijo:
Pavel...Pavel Reyna...No te vayas por favor, no te vayas........ 82
Sólo una persona fue testigo de este grito. Por la calle alta, la de las camelias bajaba un monje, oscuro y flaco. Llevaba en sus manos un rosario ajado y sucio.El monje escuchó las voces y de repente con horror, vio fuego, llamas violentas, gritos cada vez más desesperados. -Es la voz de Fujimori - exclamó espantado. Esgrimió el rosario y con la cruz quiso apartar el mal sueño. Vade retro satanás!!! 83
Cafarrone fue a la página 33 de su guía de transporte y de repente se le cayó una hoja vetusta y amarillenta.La tomó atento.Estaba escrita con tinta verde y empezó su lectura en voz alta :
_..."Entonces Fortunato abrió los ojos y se dio cuenta que todo era un sueño"...
_Deje eso Jefe!!!!!_gritó con una voz casi adolescente.El detective, el que se creía un Bogart, y ahora había desnudado algo....
_¡No! No!.Dejáme seguir_manifestó con una sonrisa sarcástica y socarrona, mientras le daba la espalda tomando la hoja fuertemente con ambas manos y sus codos bien apoyados contra su últimas costillas .Siguió leyendo rápidamente y en voz alta ;ya que de joven había estudiado Lectura Veloz en las Academias Pitman.
_..."Leyy a! ...¿eres Tú?.¡Leyy a!"..._expresó Cafarrone, poniendo su voz más maricona de lo que podía y meneando los hombros .
_Así que....¿¿¿poeta...???_agregó
Fortunato colorado como la divisa punzó le suplicó aquel escrito.Pero Sherlock siguió gozándolo:
-..."¿Esgrimió el rosario y con la cruz quiso apartar el mal sueño .Vade retro Satanás!!!"...?
_Pero ...¡¿Qué sarta de pelotudeces sueña?!....¿O siempre desayuna Vodka?

84
Y Cafarrone lanzó una carcajada tan feroz que hasta Javier, sumido en sus oscuros pensamientos dejó entreveer una sonrisa triste. Y así hubieran seguido las cosas de no haber entrado Forti. Cafarrone se levantó e inútilmente trató de esconder la hoja amarillenta en el bolsillo inexistente de sus pantalones.
- Caballeros - saludó el colorado sin mirar a ningún lado pero viéndolos a todos en su conjunto. Se sacó la gorra de visera negra, y Fortunato vió por primera vez las orejas del comisario Forti, blancas y puntiagudas en los extremos, y mientras pensaba en eso, el grupo se había comenzado a agitar, Cafarrone le cedía la silla, Javier movía nervioso las piernas. "Si no fuera por el carácter podría ser perfectamente Puck, el duende de "Una noche de verano", razonó Abel sin moverse ni un ápice de su lugar. Sin embargo ninguno dijo nada, salvo Forti (obviamente) que esta vez no pretendía sino unos minutos de atención.
- Anoche en mi biblioteca ocurrió algo que no debería parecernos fortuito. Como dije, leía sobre mi escritorio cuando un viejo y vetusto tomo que se suele dormir en el anaquel más lejano, cayó sobre mi cabeza...Pueden ver el resultado... si necesitan alguna evidencia - y Forti mostró un moretón gelatinoso y morado que latía como una medusa moribunda- luego de rebotar en mi cráneo dió una vuelta sobre sí mismo y cayó abierto sobre el lomo, justamente en la página 77. Allí leí con atención el siguiente párrafo que estoy seguro les dará alguna luz . "El fraccionamiento del tiempo y de las situaciones, en sus entrelazamientos, divisiones y subdivisiones es tan aterrador que sería completamente comprensible que una persona tema que el trayecto que separa una esquina de la siguiente le demande la vida completa", del libro "Teoría y práctica de la matemática infinitesimal".
Cafarrone intentó decir que él también había leído el mismo párrafo, pero se había puesto tan nervioso que terminó abriendo la boca como un bacalao sin articular ninguna frase. Fortunato, que no veía en ese fragmento ningún hecho artístico considerable deslizó tranquilamente que él había leído el mismo texto en un paredón cerca de su casa, "un grafitti extenso y seguramente apócrifo ya que lo firmaba un tal "gallego". expresó a los demás. "Sin embargo no veo qué importancia puede tener...y qué luz puede traernos"
Forti sonrió y no fue una linda sonrisa, fue más bien una grieta en esa cara sin rostro.
- Sin embargo intuyo que es una señal, un mensaje secreto. El texto es un preludio grosero de la famosa Aporía de Zenón de Elea y la Tortuga. Esto nos lleva directamente a Jorge Luis Borges.
- ¿A la calle?- preguntó Cafarrone.
- Al escritor- cortó Forti-
- No sé que puede tener que ver todo lo que dice con nuestro caso.- Acotó Abel.
- Evidentemente nos manipulan, comisario, alguien se encarga de que la resolución del crimen sea siempre emplazada, de tal modo, llegar al final de esta historia nos va a demandar toda la vida. 85
Descendía Javier el vigésimoséptimo escalón de la penumbrosa torre de la Abadía de los 12 Penantes cuando resonó en las paredes esa última frase: "llegar al final de esta historia nos va a demandar toda la vida." Instibtivamente se llevó la mano iaquierda al pecho, su palma pálida se humedeció al contacto de la transpiración que impregnaba la tela de la sotana. Levantó la vista en un gesto absurdo, como si buscara la presencia divina. Solo pudo ver la línea ascendente en espiral de la escalera caracol, apenas trazada por un ténue trazo de humedad. Fuera de eso, Sombra. Negro y más negro. Entonces Javier, en un dificultoso intento de genuflexión sobre los mohosos escalones de piedra, sintió una imperiosa necesidad de orar, y a su mente no venían las palabras correctas, se entrelazaban frases de Borges y Roberto Arlt, descripciones de amor, de Buenos Aires y de espanto, utopías siniestras y confusas, con fragmentos del Tao, el Corán y los Diarios Íntimos de Baudelaire, todo ello recitado con el tono insidioso y el irritante tartamudeo del comisario Cafarrone. Y en lugar de brotar de sus labios el Padre Nuestro, una voz que no parecía la suya murmuró “Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea”
Y tuvo de pronto la certidumbre de que el recorrido de su vida había sido desviado hacia el interior de una espiral, es decir, de un círculo que nunca se encuentra a sí mismo. Y en esa trampa no se encontraba solo. Roxana, el comisario y su ayudante, Irene muerta, el Padre Benito, todos se encontraban adheridos a esa red de pistas y especulaciones inconexas cuya estructura soporta esta espiral en el que inevitablemente habrán de desaparecer al llegar al centro, como el líquido que se escurre por un desagüe.
Cuando Javier sintió el culo frío se dio cuenta de que en algún momento se había sentado, al mismo tiempo tomo consciencia de que su vida continuaba, y que no solo las personas que había conocido se encontraban enredadas en el espiral, sino también otros seres, por encima de ellos, que jugaban a hacerlos existir, aparecer y desaparecer, valiéndose de torpes medios expresivos, con las más bajas intenciones recreativas, y sin a punto de escurrirse por el mismo irreversible camino hacia el centro, sin poder escapar, sin poder detenerse. 86
He inesperadamente Forti se detuvo al borde del silencio y Javier volvió de su fuga así como los ahogados resurgen del fondo de un pantano negro, cubiertos de algas y peces fugaces y traslúcidos. Cafarrone y Fortunato perdían tiempo buscando alguna forma de entender lo que por cierto es inentendible. Creyeron en sí mismos porque más allá de ellos no existía más que la incomprensión. Atisbaron la duda como un náufrago la isla después de su naufragio. Sin embargo Javier dijo en voz alta que entendía, se lo dijo a Forti apenas dobló el reloj la última arista de las horas. "Nadie puede articular una palabra que originalmente no provenga del Otro"-murmuró y Forti volvió a sonreír de manera tan leve que pasó sin dejar rastro por el ojo aficionado de Cafarrone.
-Calcule, comisario Forti, que si entendieramos lo que usted quiere decir, expulsaríamos la racionalidad en forma racional, y nuestra vida no sería vida, peor aún, deberíamos aceptar que somos incapaces de mover un dedo sin el consentimiento de Otro. Ahora, déme una sola muestra de que nuestros actos son guiados por Otro. ¡Una sola pista contundente que me convenza aquí!.- gritó Fortunato, limpio y frágil hacia la indiferencia de la verdad. 87
- Veo, Cafarrone, que para Ud todo en la vida, y hasta más allá de la vida, consiste en pruebas, pistas y deducciones. Pues yo le voy a dar una prueba, pedazo de imbécil retrógrada, renacuajo infecto, le voy a mostrar algo mucho más "co-co-contundente, como Ud diría, más elocuente que una deducción policial.- Tras semejante descarga, el seminarista debió hacer una pausa para beber un sorbo de café irlandes. Se secó la boca con la manga de la sotana, dejó escapar un suspiro abstraído y bebió otro sorbo, con una lentitud infinita, como la de los comisarios cuando están por decir "vaya, joven vaya, y la próxima vez tenga cuidado". Con ese mismo desenfado, que tan raro se veía en una persona habitualmente recatada como Javier, terminó su café, bajo la mirada inquisitiva y desorbitada de los investigadores, y no dijo una palabra.

En la puerta del bar, sentada sobre un escalón, una florista de no más de veinte años bebía una botella de Legui lloraba desconsolada. Una y otra vez un perro se aproximaba a lamerle las botas y retrocedía espantado por las patadas de la florista.

- Y? - Se atrevió a preguntar Fortunato.
- Y? - Respondió Javier sin responder.
- Y la prueba? -
- Dos pruebas. -
- Dos? -
- Sí, eso dije. ... Mozo, otro irlandés, un poco más cargado, por favor.-
- y? -
- Por empezar - Y allí Javier apoyó los codos sobre la mesa - Basta con observarlo a Ud mismo, co-co-comisario ca-ca-Cafarrone, Ud y sus ridículos modos detestivescos, que no pueden más que pertenecer a alguna novela no reconocida, más bien desechada de Agatha Cristie, o, con mucha suerte, de Chesterton, o el primo hermano de Chesterton. Ud y su tartamudeo que luego no tartamudea, sus zapatos ridículos y ese... ese... - javier, extendió los los brazos, su cuerpo creció unos milímetros - Pero por Dios! Miren ese breto! Quién usa una cosa así hoy en día! - Todos en el bar dirigieron la vista hacia Cafarrone, el comisario enrojeció - Ya no se consiguen ni en el Ejército de Salvación! No lo usaría ni Enrique Symmms! Por favor, no me haga reir!-

En medio de un murmullo generalizado, Javier se abrió paso a través de los curiosos y se encaminó hacia la salida, dando unos trancos largos que lo hacían parecer otra persona, mucho más imponente de lo que había sido hasta entonces. Su mano se detuvo en el picaporte al oír la voz dubitativa de Fortunato, que se atrevió a insistir.

- Y?-
- Y?! - Repitió con sorna el seminarista.
- La otra prueba? -
- La otra prueba? - Por primera vez, desde la primera página de la historia, el silencio absoluto se hizo dueño y señor de la atmósfera. Todos los rostros empalidecieron frente a la mirada incandescente de Javier. Algunos niños en la calle se lanzaron a llorar en maullidos casi felinos, el sol se aocultó tras una nube, el refrigerador del bar dejó de temblequear, un olor a vacío, a falta de olores inundó el salón. - Es cierto lo que mis oídos están oyendo? De verdad me estás preguntando por la última prueba? Voy a darte treinta segundos para que puedas pensarlo dos veces. - Javier esbozó una leve sonrisa, pero nadie soltó el aire del pecho - La última prueba... - repitió para sí.88
Cafarrone así interpelaba agresivamente a Javier que había casi logrado un protagonismo inmenso.Él,el seminarista.El que no sabía si llegar a la convicción de consagrar su vida a Dios o creer en el amor.Porque iba a morirse "sin saber qué elegir".
De alguna manera todo parecía interminable como un anillo. Ambos decidían las actitudes de los demás con sus tramas dialógicas enredadas cual ensayistas que de algunos detalles se plantean preguntas retóricas, sin precisión alguna al meollo del problema.
Así se cumplieron los 222 días que lo iban separando de Roxana en medio de un suicidio,de un testigo olvidado, de un cargamento que quizás hasta hubiese sido enviado por la mismísima Iglesia.
¿Pero qué Iglesia? La de mármoles,estatuas recubiertas de oro y diademas? La de los hombres?¿Cuál, por Dios?!!
Y sobrevino la nada, el vacío y la esterilidad que contrariaba (tal vez)el proyecto original.
Porque sus mentes se cerraron a la realidad y quedaron en aquel caracol; quién sabe si en el vigésimoséptimo piso de los Doce. Seguramente en aquella húmeda y a la vez frívola mañana en aquel "refugio inexistente".
Pero de repente un Todo fluye.Siempre fluye,como una Revelación, transformando el mensaje del enmarañado texto de cada uno de sus monólogos interiores.
"Ya que toda vida es fruto de un naufragio casi inevitable de otras vidas,que pudieron haber sido, y justamente no fueron porque se dio ésta"
Le doy la probable última prueba:
_Descifré los simbolismos_sí, en forma retrógada pensará_"el caballo blanco":la palabra de Dios. "la victoria gozosa del Fiel y Verdadero":El Espíritu de Dios_terminó de expresar con una voz que no era la suya, era la de muchos que se la dictaban.Que surgía quién sabe de qué esencia infinita y se desplomó contra los suelos... 89
Pero ni Cafarrone, ni Forti...ni siquiera Abel Fortunato se movieron para ayudarlo. No es que no quisieran, hubieran querido, ciertamente, pero es que no estaban pensando en una acción, solamente miraban el cuerpo de Javier, hincado sobre el piso, la túnica desparramada como un charco de agua. Había algo extraño en esa escena, parecía el final de un acto, como si los personajes ya no pudieran decir ni hacer nada más porque no había más para hacer o decir en el guión. Como si esperaran que se cerrara el telón para volver a existir (otra vez) como personas de carne y hueso. Entonces Cafarrone hubiera dejado de tartamudear definitivamente (de todas formas nunca le había salido muy bien), Fortunato hubiera dejado sobre la silla su estrambótico sobretodo, el sombrero de fieltro doblado hacia arriba y su estupidez consecuente. Forti en cambio hubiera estado mucho mejor con la peluca colorada y esos dos ojos cínicos y fijos. Roxana aparecería por detrás del decorado para besar efusivamente a Igor, su novio. Nora, despojada de tanta gafa y preconcepto iría a buscar con énfasis al director de la Obra, le recordaría una cena de Gala en Puerto Madero, haría hincapié en la necesidad del Champán para festejar.
Y entonces todos se estrecharían fuertemente los brazos hasta ser simples, simples y complejos y estúpidos y como son todos los hombres simples y complejos que no pueden definirse porque multiplican sus actividades en mil diferentes cosas y nunca son nadie, realmente. Porque nadie es el mismo en la fragmentación caótica de su vida. 90
Dadas las circunstancias, Carlos, jugando a no ser quien era desvió la vista de la pantalla y se perdió en un pensamiento lejano, no definible, Pablo, con la esperanza estúpida de ser quizás uno de los personajes o uno de los actores, en lugar de ser un simple prestidigitador de marionetas, bebió un trago de té frío en su oficina oscurecida por la luz verdosa de los tubos fluorescentes y la música funcional, Moriana y Corazón intentaron mirarse a los ojos sin lograrlo, porque eran los mismos ojos, y Gallego, y Maestrojuan, y los otros, acariciaron la pantalla elctrizada con abrruidos índices, mayores y pulgares. Detrás del telón sonreíamos, nos llorábamos, acariciábamos nuevos horizontes para nuestras dulces y humildes esquizofrenias.
Solo cuatro o cinco personas en una multitud inabarcable de millones y millones. Cada uno, suponiendo la existencia de los otros, podría haber temido no encontrarse jamás con ellos. Sin embargo lo realmente extraño sería no encontrarnos. Aun si decidieramos ocultarnos bajo la última baldoza, tras el más extraño disfraz, nuestras baldozas resultarían vecinas y nuestros disfraces complementarios. Así es que siempre nos encontramos en pleno trayecto de una huída, perdiendo nuestro propio rastro en el corazón selvático de una ficción.

Gallego aspiró una pitada, Pobrediabla mordisqueó la uña de su dedo meñique, Carlos se descubrió comtemplando un árbol flameante y dudando si no era realmente El Seminarista quien nos escribía a nosotros, idea que desechó, no por poco cierta sino por trillada, Pablo se refregó los ojos inchados y tarareó la cancioncita boba, Javier... 91
Sinembargo Gallego sabía que era tiempo de hacer parir a la vida y ser feliz... 92
pero hacía tiempo que Gallego había optado por un silencio demente en el ágora virtual. Su conspiración-urdida desde un principio- proscribió los trémulos amores de Julián y Roxana, conviertiéndolos en parientes cercanos, más enmarañado aún: desbarató la sacrosanta idea de familia forjando relaciones incestuosas entre hermanos. "Esas envenenadas construcciones de psicópata", hubiera dicho Forti y el padre Joaquín...sin mediar siquiera lectura alguna de Edipo Rey, si tan sólo alguno hubiera descubierto el imperativo de una estructura trágica en el desenlace de este verdadero drama existencial. Tan fácil era introducir un Coro para relatar las disposiciones de sus destinos. Hacer bajar al increíble Deux ex machina (con todo el aparataje de rayos y centellas) en medio del teatro para solucionar los conflictos de los personajes...Pero acaso no insistió Gallego en esas caricias apresuradas en los lentos vaivenes de la relación Nora-Javier
(elevando nuevamente la desgracia consecutiva de todos los personajes). Vean nomás!! (!Entren señores a esta gran farsa!) las tremendas consecuencias de una noche sin amor ni verdadero placer...pero queden absueltos de perdonar a Carlos Solari, siniestro en su aplomo de asesinar a su víctima predilecta, la infeliz Nora Ledesma. Todavía guarda el arma en el cajón de su mesita de luz...Aún se regodea al recordar la escritura sangrienda que supo imprimir sobre las baldozas de su propia crueldad...Pero no durmió, les aseguro, no durmió hasta completar su siniestro y poco calculado intento de truncar la vida de Igor, de tal modo que no quedara ninguna duda de su destino asesino. (Coro: !Oh, Igor, cómo habías de sucumbir ante la paranoia desenfrenada de un detractor! Nadie ha despojado tanto ni tan gratuitamente tu buen desempeño en este drama) Ni una mano solícita pudo enderezar el inmenso corazón del eximio fraile. Mientras tanto, Pablo Agüero retrocedía hasta los confines de la metafísica infinitesimal, buscaba un sentido al desmañado proceder de tantos falsos demiurgos, de tanta tristeza acumulada...El camino trazado desemboca hacia la ciénaga...acaso respondan nuestras palabras por lo que se ha hecho para que no se vuelvan a escribir. Y que el jucio no sea tan gravoso. 93
Nora dejó que sus párpados caigan. Esa pesada voz detrás del telón era, sin lugar a dudas, la de Solari. Ya la vez anterior había explayado a diestra y siniestra sobre las virtudes dionisíacas de la embriaguez durante la representación, el rol democrático del teatro griego y otros divagues que para una mujer sencilla y frontal como Nora. Olvidando por completo la noche de champagne que había imaginado junto a Maestrojuan, se esfumó en ronquidos.
Gallego murmuraba entre dientes "Esas envenenadas construcciones de psicópata", una y otra vez, no del todo seguro de si la frase significaba un elogio o un insulto.
Roxana miraba con sorna hacia el rincón oscuro desde donde provenía la voz de Solari, abrazada al fornido corpachón de Igor, como advirtiendo al cruel Carlitos: "tus razones no fueron literarias, no fueron literarias..."
Suponemos que, desde su refugio de sombras, Carlos miraba de reojo a Patricio Sarmiento esperando que no vuelva a meter la pata y controlaba de vez en cuando a Agüero para que no vuelva a banalizar sus aportes con otro vuelco pretencioso.
Increíblemente Javier y Cafarrone continuaban poseídos por sus respectivos personajes. Salvo la ausencia del famoso tartamudeo podría llegar a poner en duda la normal continuidad de la historia.
Javier se tomaba el mentón con la mano derecha, en un gesto característico de alguien que no era exactamente él mismo, y se dirigía a Cafarrone investido de una elocuencia escandalosa:
- Los pensamientos de cualquier persona son inasibles, abstractos. Basta con que esa persona los olvide para que no hayan existido nunca. Los pensamientos de una persona que anota sus pensamientos son concretos. Han dejado huellas innegables, que, más allá de que sean o no un copia fiel de sus formas, constituyen certeza de su existencia. Los pensamientos de la persona que construye son materiales. Materiales que, como el ladrillo, la pluma, la película, el óleo o el hierro, encarnan una vida ya no pensada, sino real. Los pensamientos de quien construye ya no piensan. Existen. -
- Ud me aturde, me atolondra, me atormenta. Por favor, déjeme vivir en paz. - Le respondió de mala gana el comisario mientras su mano buscaba por propia voluntad un cigarrito perdido en el bolsillo sin fondo de sus saco.
- Que Ud viva en paz! Eso es lo que estoy intentando, que Ud me comprenda y así...-
- Así nada. Yo no quiero entender nada ni tengo nada que entender, ¿me entiende?
- Sí, lo entiendo.
- No, no entiende.
- Es Ud quien no me entiende.
- Yo no tengo por qué entenderme con Ud. Soy un comisario y nada más que un comisario, ¿me entiende? No tengo ningún interés en entenderme con monjes maricas, intelectuales afeminados, libros sin sentido, todas esas... esas...
- ¿Baratijas? -
- ¿Qué?
- Disparates verborrágicos.
-No, no, esas... esas... 94
Sin embargo en cuanto se despejen las malditas nieblas lo veremos perfectamente: Julián ,Roxana,María Eugenia y el padre seguirían juntos.¿Juntos?.
Nora amando secretamente a Javier como un sol curvándose en el horizonte ,una extensión infinita que no quería perderse en el cielo;para no pensar que no había vivido y porque aún seguiría amándolo.
Y por su parte ,Gallego sospechaba la verdad de aquel mensaje fingido en el muro que sólo surgió para dar calma al naufragio;porque no le había llegado una prueba auténtica(y él lo sabía) y por eso prefirió "ese silencio,tan eterno".Sí.Cada día pasaba y cada vez todos ellos:José Luis,Gallego,Carlos,Pobrediabla,Corazón,Moriana(buscando a su perdido Alonso)perdían más sus formas corporales.
Cualquier lugar les resultaba frío,cualquier alimento insaboro y poco deleitable.
Repentinamente sus rostros incrédulos empalidecieron cuando se bajó el telón.
ya que deberían ser paridos nuevamente para salir de las fosas de aquellas tumbas donde se habían -inconscientemente-soterrado equívocamente,quizás.
Y el cielo se abrió y se desplazaron entre éste y ese mundo en 'El Seminarista'
Ellos no lo sospechaban (que iban ellos a sospechar) que cada cosa que pensaban ya era anticipada por el otro.¿Nunca se sabría por qué?
Cada cual reflexionaba en algo y el otro reanudaba o porfiaba las mismas palabras, antes que éste.
Por un instante tuvieron miedo.¡Tanta cobardía!Y todos detenidos en aquella delirante pérgola.Creyeron que sólo estaban viviendo una vida que no les pertenecía.
¿Es que estaban todos muertos o suponían que eso era vivir?
Entonces la muerte no sería más que la puerta a otra vida,diferente...Es decir,existirían ETERNAMENTE.Pero,cómo soportar dicha exclusividad de Eternidad en seres de carne y hueso,cuando veían morir a los demás -a los que fueron- sin siquiera sentir la morbosa pérdida y luchando-inútilmente- por prevalecer en la indolencia.Cuando las heridas en los corazones de todos seguían sangrando...
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Sin embargo las heridas son algo más que recuerdos lamentables. Son aveces el punto que le falta a la vida del otr. Es estertor de los ojos de un vecino. Pobrediabla con todas sus tonterias dejaba entrever su odio tenue sobre gallego. El silencio hacía que todos tuvieran que evaluarse frente a los dem{as. Ya no parecía que pudieran sostener más la situación. Había el silencio arrebatador entre ellos, entre tantas cosas que los distanciaban de si mismos.
Y si parecía que estuvieran en un universo paralelo. Que el telón fuera más un umbral que los había botado en una tierra escondida donde sólo alcanzan las palabras para no matarse entre si.
Pobrediabla miraba a gallego de reojo y espreba sus noticias. La tarde verde. El viento. TOdos eran poco más que los papeles que sostenían. Se habían hecho trizas y todo tenía que romperse algún día.
Gallego miraba a josé luis con un extraño deseo de apretarle la garganta y hacerlo sorber su propia sangre.
De pronto pobrediabla se lanzó sobre gallego. También este le apretó la vida a josé luis que omenzaba a relinchar como un cerdo, como un cordero, o cualquiera de los demás que nos comemos.
Los tres calleron al suelo y lo llenaron todo con su propio fin.
Los demás comenzaron a hablar y los dejaron ahí. con los ojos perdidos. En otró allá. ciegos.
se había acabado el silencio. 96
¿Fue Agüero o Sarmiento el que puso final a la contienda? Recién comenzaban a sonar los sordos rugidos de la batalla y ya estrepitosas injurias se proferían a boca de jarro los semimortales héroes. La claridad de la noche cubrió los ojos enrojecidos y cansados. Baste saber que una voz poderosa, sólamente comparable con la del inmortal Zeus Crónida, separó las huestes en tres espacios desiguales.
Cada actor, despojado de su personaje hubo de colgar sobre un precario gancho su traje en la pared del escenario. Quedaron en fila las vestiduras arquetípicas de quienes representaban. La musa describe en primer lugar el otoñal sayo de Javier, la sotana cuervácea y pobre del padre Joaquín, los jeans gastados y la remera Ricotera de María Eugenia; la falda gris media rodilla y los anteojos imposibles de Nora, el vestido tenue de la etérea Roxana. Así sucesivamente colgaban los vestidos de todos y eran iguales (Oh, Musa) a la piel eterna de los personajes.
Sobre el escenario los actores quedaron a merced de su propia voluntad. Ora se reían o estudiaban el libreto, algunos optaban por comer silenciosos confites de anís sin convidar al resto. Otros arrullabansé entre sí, tal era el caso de la famosa Cecilia Dopazzo (Roxana) y el enorme y casi ignoto actor Raúl Sarlanga (Igor).
En el piso, debajo de las tablas se ubicaron los verdaderos héroes de la zaga (los semimortales escritores) configurando de esta manera el tercer nivel de aquel orden planificado de realidad. Los más reales sobre el piso, los que traspasaban de a ratos los límites de la ficción sobre las tablas, y los arquetipos o ficcionales más arriba, flotando en tenebrosos ganchos.
Ahora, narra Oh musa, lo que hubieron de discurrir nuestros héroes y cómo hubo de conformarse la gesta salvadora de tan aguerrida historia a fin de que cada uno quedara conforme con su parte. Allí estaban descubriéndose por fin de sus máscaras cual inciertos fantasmas de negros ojos; maestrojuan, Sarmiento, Pobrediabla, Agüero, Esquivel y Solari...Pero deténte musa en este punto y cuenta los inteligentes diálgos que entre ellos se sucitaron al reconocerse por fin. Relata el asombro ante la huída de Gallego, luego de aquejar innumerables males a los personajes de nuestro héroes. Entrométete, musa, y dí que escuchaste aquella noche cuando el inmortal Agüero, fiero artífice de gestas, entendió que ni siquiera ellos eran reales al haberse entrometido en su propia historia. 97
Tus insaciables oídos de catacumba, oh musa etérea, hincaron dientes ávidos en las paredes y succionaron esas cotidianas visiones de realidad trastornándolas hacia un sueño de palabras y deseos inconfesos sembrados entre líneas. Tus pupilas febriles poseídas de juicio decoloraron puertas y muros hasta que toda superficie se volvió transparencia, pantalla y reflejo, desnudando las íntimas vergüenzas y orgullos macabros de esos hombres pequeños que, creyendo ser labradores, fueron solo surcos perdidos entre otros surcos, acequias guiadas por el agua poderosa. Siguiendo el mandato irrevocable de tus amos cosechaste sus vidas como vid y las esparciste en un océano de cristal líquido cuyo oleaje es posible leer con la claridad con que se interpreta la palma de una mano. Ahora esos seres inacabados se agitan en torpes manotazos, intentando la exégesis de tu relato absoluto, convencidos de que no están ahogándose en tus mares de imágenes sino imaginando ellos. A tientas en la inextricable geografía que tu lengua teje en forma de red eléctrica, tensa y sobrecargada, la ausencia de Gallego y Ernesto, la casi invisible pretensión de presencia de Agüero y Solari, la trágica pulsión de apasionamiento de Pobrediabla y Corazón , y el tangible aliento a galletas mojadas de Cafarrone, se debanten como moscas en una telaraña, juegan al papel de araña reposando, suspiran, sin admitirlo nunca, suspiran. 98
Entonces Pobrediabla acomodó su corta falda de seda y sentada junto al resto de los escritores,con su semblante hasta el momento impasible cual un pájaro que se anima a echar vuelo gracias al patriarca ,le dijo a Gallego,con los ojos repletísimos de lágrimas:
_En verdad me enceguecí cuando huiste de la historia...así porque sí.¡Quise matarte!.Primero por tus eternos sosiegos en mi inmensa batalla;donde sabías que las derrotas sólo darían como víctima mi destruido corazón de lira.
Carlos ,al verla,apoyó su brazo alrededor de los hombros de la joven.Su finalidad era consolarla.Ella permaneció acurrucada casi en posición fetal.
Posteriormente con su voz suave como un mar despejado le dijo:
_...Disculpáme...,no sé por qué te maté...Si pudiera, con una alocada alegría,regresar tantas páginas atrás; a fin de enseñarte a pensar por vos misma.Carpe Diem,querida,¿recuerdas?...Si fueras la mitad de espabilada no habría hecho falta que te explicara.
Pobrediabla lo miró angustiada y más confusa aún girando su rostro cual una daga hacia Pablo Agüero y replicó:
_¡¡Vos planeaste mi vida!!¡¡Nunca me preguntaste qué era lo que yo quería hacer!!
Pablo enarcó sus cejas negras como un ladrón y un cierto hormigueo de emoción embargó su cuerpo.Ella agregó:
_Suena imposible,pero no pude mostrarte quién soy.
Un halo de extrañeza lo enmarcaba todo,el círculo de escritores inmutables,ahora cambiaba.Parecía perecer o perder la razón sobre la voluntad.
_Y vos,Esquivel ¿Qué sabés de recuerdos?.Si , por lo poco que te conozco me parece que sólo vivís con los pies "fríos"sobre estas baldozas.
Y remitiendo nuevamente su mirada a Carlos completó:
_A vos ,Carlos te digo_E inmediatamente apoyó sus dedos índice , pulgar y anular sobre los finos labios deseosos de emitir palabra-Te digo...que no me vengas con eso de que todo es "un capricho de pasión literaria".Un sueño que hay que olvidar...
Y con una casi pestilente carroña (que no se explicaba de dónde surgía) y ensordeciendo a todos los semimortales escritores, sufrió la primera pérdida de sus personajes con aterradores gritos que ahora ni Gallego se animaría a tildar de falsos y que Agüero también (quizás) compartía:
_¡Yo lo enfrenté todo!¡La Injuria,la Vergüenza.el Riesgo,la Fantasía...la Poesía!!.¿Y ahora me dicen que no siga alabando lo pasado?¿Qué no deplore toda novedad?.
¡¡Yo que estallé de amor desgarrante , en noches interminables de penas!!.
_Pero ¡¡Qué se creen!!-gritó con las venas de su cuello inflamadas y con los puños cerrados golpeando su pecho . Cayendo arrodillada e irrumpiendo en sollozos que había guardado por tanta eternidad.
Todos se miraron ante el embate inesperado de aquel ventarrón que Pobrediabla había desatado:Maestrojuan que había urdido la idea y que ahora cambiaba o parecía perder sentido.Patricio Sarmiento que creía poder discurrir el tiempo más de prisa o más despacio,según su voluntad y Agüero que intentó durante toda la obra literaria hacerle entender a la escritora amateur que culminar una obra no significaba destruir el goce o lo auténtico de la vida.
Entonces Esquivel y Solari cargaron el cadáver de aquel espectro, cuyos ojos enrojecidos como rodeados de óxido apuntaban al cielo para evitar el llanto.Con los rasgos del rostro aguzados y la frente perlada del sudor,la incorporaron hasta ponerla de pie.Luego la rodearon y le otorgaron la calidez de extensos y fuertes aplausos.
Desde aquel día en que se ensayó la Obra Teatral "El Seminarista",Pobrediabla formó parte de aquel infinito círculo de escritores;era la nueva socia de inéditas aventuras...
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y así felicitaban a Pobrediabla cuando el desmañado ring de un agudo teléfono tembló hasta parecer el constante y sistemático tic de una bomba.
Pablo Agüero levanta el tubo, ahora el silencio tiene la simplicidad de un anillo.
-Hola? Sí- y anuncia a los otros - Es el productor de la obra - Claro que lo entiendo...Sé que hora es...pero estamos con un problema creativo...¡Puede entender eso!- y Agüero mira varias veces a su alrededor mientras los actores se enfrascan en la memorización de sus diálogos como si quisieran ganar el tiempo perdido.
- ¿Qué quiere ese tipo? ¿Qué le pasa ahora?- se enoja Pobrediabla.
- Ya sabemos que usted es un hombre de negocios...no hace más que repetirlo...Pero ya le digo que estamos con un problema...- A los demás: Pregunta que qué tipo de problema - y todos los autores se empiezan a reír- Sí- continúa Pablo- nos estamos riéndo de usted...Vamos hombre! No se ponga sensible que para eso estamos nosotros...Pero ocurre que en un momento alguién incluyó a los escritores en el texto y ahora no podemos continuar...Claro que le va a salir más caro, va a tener que contratar otros cinco actores que nos personifiquen a nosotros y uno más si lo contamos a Usted...Vea en este momento Solari está escribiendo nuestro diálogo en el texto...Qué deje de escribir?- Pablo se dirije a Solari- Ey, Solari, dice el productor que dejes de escribir- E inmediatamente Carlos Solari detuvo su mano 100

Al detenerse la pluma de Solari se enfrió la sangre de todos los seres animados como el ardiente magma del Vesubio (así se escribe?), y así esa pequeña realidad trabajosamente forjada se detuvo en un jardín de estatuas que resultaría promiscuo a toda mirada inquieta. Al interrumpir el avance de su relato, Carlos dejó de escribirse a sí mismo, entonces se detuvo a su vez el relato de ese Carlitos que era escrito y por su parte escribía "Solari detuvo su mano". Atrapados en en esa cinta de Moebius emitían un zumbido de una oscilación aterradora, comparable al que se percibe cuando se oyen dos sonidos de frecuencias muy cercanas. Carlos Solari repetía el último instante, ese en que su movimiento se detenía haciendo detener al Carlos Solari espejo que a su vez lo escribía a él, y ese loop amenazaba con prolongarse eternamente. Ni la dulce Pobrediabla ni el desbaratado Agüero podían hacer nada al respecto, porque se encontraban literalmente encastrados en esa situación, de manera comparable a esos grabados de Escher donde el vacío dejado por una figura forma el cuerpo de la otra. Solamente un ser cuya ausencia de esa realidad fuese absoluta e incuestionable sería capaz de desatar ese intrincado anudamiento de dimensiones espacio temporales superpuestas.

Quizás el desaparecido Gallego?
Quizás María Eugenia, muchacha casi olvidada que sin duda guarda un inconfeso amor por Javier?
Quizás Julián, personaje ignorado que en cualquier momento pretenderá retornar para rebatir su supuesta homosexualidad y reclamar lo que le pertenece?
O MaestroJuan, o Ernesto, Dioses entre los dioses, más allá de cualquier red ficcional?

"Pero ni Corazón, ni Gallego...ni siquiera Ernesto Literatura se movieron para ayudarlo. No es que no quisieran, hubieran querido, ciertamente, pero es que no estaban pensando en una acción, solamente miraban el cuerpo de El Seminarista, hincado sobre el piso, la túnica desparramada como un charco de agua." 101
La túnica realmente era de un color misterioso... 102
Nadie se animó a levantar al Seminarista.A todos los presentes les temblaban las manos.De repente una luz puso en tinieblas toda aquella escena.Javier cual un acorazado oso había perdido aquella cobardía e indecisión que lo embargaba.
Una voz que tentaba al aire dijo:
_María Eugenia...No.No la necesito...
_Es a Roxana,con Roxana debo aclarar mis dudas.Pero era inexplicable,ya que sus labios no se movieron y su cuerpo aún yacía desparramado cual un lienzo en el piso del lugar...
Cafarrone,Fortunato ,Forti y los demás sintieron un sopor en el pecho como un hierro candente que marca a la piel. Lo obserbaban todo , atónitos.Al instante un furioso viento zarandeó los postigos de aquel tenebroso lugar.Ninguno entendía lo que sucedía a su alrededor,ya que no podían verlo con claridad o entendimiento.
A Javier parecía molestarle una vaga luminosidad que intentaba inexplicablemente abrirle los ojos.
Sólo atinaron a cerrar el lugar y dirigirse al pasillo para conversar acerca de tal imperativo momento...
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Y Forti desgarró aquel mudo e inmóvil instante y con su semblante impasible expresó:
_Seguramente por la mente de este joven pasarán ideas tales como'Quien desafía a la Iglesia se expone a la muerte'.
Desde los rectangulares ventanales de aquella galería ,un sol más que intenso los deslumbraba.Ya que la supuesta reflexión del colorado Forti no tenía ni un ápice de refulgente.
El cambio de la atmósfera hasta un instante atrás lúgubre, con el tiempo parecía una saeta del presagio de algo bueno.Quizás.
_Pensemos en lo que hemos visto.Tal vez nos quiera revelar algo más.-le dijo Fortunato a Cafarrone provocando en los demás cierto halo abstruso.Y agregó:
_Jefe,entre tantas dudas olvidé de contarle que la embarcación de armas proveniente de Italia,fue guiada por un ex-cardenal del Vaticano.El prelado se había retirado o lo habrían echado por ciertas actividades irregulares en las que se había complicado.
Este ex- cardenal estaba siendo investigado por Igor.El cual fue trasladado hacia aquí para seguir más de cerca los pasos del intermediario,ese fulano de Edmundo Sosa.

Mientras tanto en la oficina del Gerente General del Banco,Julián abría el cajón derecho de su escritorio en el que guardaba la Smith & Wisson.En el lugar observó una carta dirigida a él y que llevaba como remitente el de Nora Ledesma (su madre).
Por su parte Roxana había salido de su casa con la gran decisión de conversar con su esposo.Durante su viaje...
104
y recuerda las palabras de el cuando mas lo amaba....

Non lo so con certezza, ma immagino
che una donna e un uomo
un giorno si innamorano,
rimangono soli poco a poco,
qualcosa nei loro cuori dice loro che sono soli,
soli sulla terra si penetrano,
vanno uccidendosi l'un l'altro
Tutto accade in silenzio. Come
si forma la luce dentro l'occhio.
L'amore unisce corpi.
In silenzio vanno riempiendosi l'un l'altro.

Un giorno si svegliano, sopra le loro braccia.
pensano allora che sanno tutto.
Si vedono nudi e sanno tutto.

(Non lo so con certezza. Lo immagino)

105
La Confesión del Padre

" Y si ahora cito las palabras de Nora Ledesma, mi hermana legal, mi amante, Señoria, es porque todavía duelen, me duelen: Esa tarde en el bar cuando la encontré, ella...ella me pidió el arma, pero para verla nada más, me dijo ella. Y me miró muy fijo a través de mí, o más allá de mí pero a mí...

"Oí"- me susurró. Y apuntó hacia su oído el cañón.
"Escuchá mi amor...No respires"
..."Yo también te odio"

Inmediatamente escuché lo que quería decirme: fue un tiro seco y humeante...fue un grito de sangre" (A partir de este punto el padre de Roxana comienza a llorar. Conste en el Acta)

Trastornado por el hecho, corrí hacia la salida luego de depegar de las manos de Nora la homicida pistola" (Fin de la declaración)

Pablo Agüero debe encargarse de Julián, piensa Solari mientras la tristeza avanza como una serpiente sobre las horas de la resolución. "Yo odio a demasiada gente, soy moral: sueño con lagos que se van." Y abre un apartado, deja unos puntos en suspenso. Piensa Solari, demasiado en una tumba en el cementerio de Chacarita, una lápida de piedra gris y pulida. A veces pienso, piensa, demasiado hondo, como si cavara en la profundidad del horror.


"...

106
La Confesión del Padre

“Y si ahora cito las palabras de Nora Ledesma, mi hermana legal, mi amante, Señoría; es porque todavía duelen...Me duelen. La encontré en el bar como habíamos acordado esa tarde, me pidió el arma...pero para verla nada más, me dijo ella. Y después me miró pero a través de mí, más allá de mis ojos, pero a mí:

“Oí”, dijo y acercó a su oído el cañón.
“Escuchá mi amor...No respires
Yo también te odio”

Inmediatamente escuché lo que quería decirme. Fue un solo tiro o el grito unánime de la sangre de Nora sobre mi propia sangre.” (Aquí el Sr. Ledesma, hermano de la difunta Nora Ledesma comienza a llorar. Que conste en el Acta)

“Aturdido logré desencajar el homicida arma de las manos de Nora y huí hacia la puerta trasera pero era el baño del bar” (Fin del Acta)

Pablo Agüero debe encargarse de Julián Somoza, pensó Solari mientras la tristeza le avanzaba como una serpiente sobre la resolución final. “Yo odio a demasiada gente, soy moral: Sueño con lagos que se van”. Yo pienso, pensó, demasiado en una tumba en el cementerio de Chacarita, una lápida de piedra pulida con un nombre inscripto con las letras de la inevitabilidad. No pude dejar de cavar profundamente hasta los confines del horror. Que otros se encarguen de lo que a mí, por exceso de crueldad me debe ser desconfiado.
107
Pablo Agüero se quitó los zapatos, los depositó con excesivo cuidado a los pies del buzón de la entrada y rodeó sigilosamente la casa de Julián. Pensaba en Solari y en sus crípticas consignas, especulaba desconcertado alrededor de las razones de su inútil presencia allí, esa noche, jugando un rol en un relato del que nunca hubiese deseado ser partícipe. El aire entraba con suma dificultad por las fosas nasales. No era aire, era más bien una amalgama densa, polvorienta y húmeda, con reminiscencias odontológicas. "No puede ser, es demasiado. Este aire no es real", pensó Pablo, ya habituado a confundir su vida entre lo vivencial y lo redactado por el imsomnio mental de otros, "Nada de esto parece real. Nada es real".

Sin embargo avanzó, se agazapó para no ser descubierto y observó la llegada de Roxana, oculto tras un árbol tan delgado que no cubría ni la mitad del ancho de su cuerpo pero lo hacía sentirse más seguro, como si se aferrara a una delgada ramita al borde de un precipicio, como si tomara la mano de su madre.

Abstraído en esas reflexiones confusas, Pablo tropezó. Sus párpados bebieron el barro nocturno y asqueado se incorporó: Roxana ya no estaba allí.

"No puede ser. No es real" Insistió Pablo. Sin embargo espió agazapado a través de cada ventana hasta dar con la falsa pareja: Roxana revisaba cheques, libros y un salpicado de números y números apuntados sobre montañas de papeles. A un lado, como invisible, Julián releía en un débil susurro las últimos líneas de la carta de su madre. Pablo no alcanzaba a oirlo, pero se figuraba esa repetición contemplando obsesivamente sus labios, en los que creía leer la frase "Satanás está cerca... Necesito verlo...".

"No tiene sentido. Un caso policial-satánico-incestuoso. Es una burla. No burla del destino sino HACIA el destino. Es Solari, lo sé. Quizás en este momento está escribiéndome" Pensó Pablo, volviendo la vista hacia adelante sin creer absolutamente nada de lo que veía.

Julián seguía repitiendo la frase, ya sin mirar la carta que sostenía en su temblorosa mano izquierda mientras con la derecha deslizaba el caño de la Smith contra el irritado lóbulo de una oreja. Roxana seguía ignorándolo, absorta en el ordenamiento y reordenamiento de los cheques.

"Encargarme de Julián. Qué carajo se supone que debería hacer yo con Julián? Acostarme con él? Lo único que faltaría. Si es que este pseudo escritor de revistucha no decide asesinarme antes. Demasiado cruel! Demasiado cruel! Eso me dijo! Es tan frío, desabrido, efectivo, el cinismo del mundo actual, que quienes nos creemos crueles e intentamos la crueldad con nuestros mayores esfuerzos de aproximarnos a Maldoror, conseguimos una crueldad de índole tan inocente que más bien se parece a la bondad. No somos nada."

Se levantó como para irse. Más seguro que nunca de que estaba inserto en una ficción. Ya no sentía el hambre de un rato antes, ni frío, ni sed. Sus propios pensamientos le resultaban impuestos e irreconocibles. por ejemplo la frase "No somos nada". Qué significa? Sabemos bien que Pablo Agüero nunca pensarí una frase como esa. Obviamente ha sido escrita por Gallego en un casual y entrometido retorno, o vaya a saber quién. Con ese firme convencimiento en su pecho, Pablo se levantó, fuera de su propio cuerpo, sin siquiera percibir que gritaba hasta partirse la garganta, como dirigiéndose a sus compañeros de redacción, la frase: "Moral! Demasiado cruel! Como si... como si se pudiera... Moral! Demasiado cruel! Como... Como si tuviera algo que ver, como... moral, demasiado cruel...!" Agitando los brazos de espantapájaros, con los ojos más gelatinosos, ajados y oxidados que los de Pobrediabla en su crisis...


Abrupto fue el sonido del primer disparo. Abrupto el retorno del espíritu de Agüero a la cruda tangibilidad de esta ficción. No sentía hambre, no sentía sed, no creía en ese ventanal destrozado y en la risa sanguionlienta que julián desperdigaba en un eco satánico, no creía en Roxana, ni en si mismo, menos aún en Solari, sin embargo ese ardor en el costado doblegó su cuerpo en una interminable arcada desgarradora, la sangre hizo hervir sus dedos fríos, algo en él se dejó caer de espaldas sobre la gravilla repitiendo "No es cierto, no es cierto..." 108
"Quizás no sea real. Pero es necesario para que la irrealidad continue", dijo la voz de Solari y se acercó lentamente al cuerpo de Agüero. Lo tocó con la punta del pie hasta que Pablo dió vuelta la cabeza para mirarlo de frente. Carlos no desentonaba con la ficción, en verdad. Tenía las orejas de Forti, el sobretodo de Cafarrone..se parecía un poco a todos los personajes sin llegar a rozar la esencia de ninguno. Seguía sosteniendo la magnun mientras que con la derecha buscaba algo en el bolsillo del sobretodo. "No somos nada Agüero", recitó y después sonrió como seguramente hubiera sonreído Forti. "O somos algo hasta que preferimos entender que nada es nuestro ni verdaderamente propio ni siquiera la existencia...Caíste en la trampa Agüero, en eso sí sos bueno. Sabés...-se acercó a la víctima que había optado por apoyar la cara contra el empedrado, las manos trémulas intentaban sin exito detener tanta sangre - por un momento temí que no entendieras el mensaje, que salieras del apuro con alguna subtrama estúpida urdida por mí también pero no fatal...
- ¿Vas a seguir aburriendo con el típico monólogo final o pensás hacer algo Solari? ¿Eh?- lo increpó Aguero
- Pienso hacer muchas cosas- dijo Solari un poco molesto porque la acusación era exacta - pero antes quiero que vos y la audiencia entiendan los motivos de mi conducta. Así se justifica la trama.
- El motivo es que sos un paranoico criminal- explicó Pablo con cierta energía.
- Sí, si exactamente, pero todo deriva de un problema creativo que tuve en mi niñez. Escucháme vos bien, esta historia es mía, todos los personajes los inventé yo... y vos y toda la caterva de inútiles narradores se adjudicaron la autoría...quisieron usurparme el derecho de darles vida, de decidir sobre sus destinos, de matarlos o hacerlos nacer solamente con el trazo creador de mi birome- y efectivamente sacó del bolsillo derecho una estilogràfica vieja y negra como la noche- Nora Ledesma, Cafarrone, Forti, Igor, nacieron de esta pequeña dama, mi mujer.
- Vos estás loco Solari, estás muerto y además sos obsoleto. Nadie escribe con estilográfica ahora- dijo Agüero.
- Pero sobre todo vos fuiste la piedra en mi estilo, la irresolución en mis certezas, la claridad en mi opacidad...a los otros escritores pude matarlos con una simple tachadura, Gallego murió mucho antes, era bueno el tipo, escribía demasidado bien para mi gusto...Si hubieras sido más inteligente hubieras entendido mis celos y mi obligación de matarte, no hacías más que dar vueltas sobre cosas intangibles como la existencia, la realidad, la moralidad...Ahora mirame bien, porque yo no tengo ninguna de la tres cosas...¿o te créiste de verdad que mi nombre es Carlos Solari - lanzó una carcajada azul porque empezaba a hacer frío- Yo no existo Aguero, soy OTRO personaje, virtual pero en fin...todo no se puede.
- Sabé Solari o como quieras llamarte que yo tampoco me llamo Aguero, ni Pablo y que sé que ahora el que me escribe está en mi casita, leyendo tus estupidas confesiones de final de juego...Pero el mal nunca triunfa, deberías saber eso!
- Ya nadie te va a escribir más-replicó sombriamente Solari- Vas a descansar eternamente (por fin la eternidad para el escritor) en la tumba de Chacarita, esa lápida de piedra pulida de la que te hablé, es la tuya.
- Veo que sos mal escritor pero por lo menos los arguemntos te cierran. 109
Pobrediabla observaba aquella conversación con los ojos repletos de lágrimas.Se preguntaba el por qué de tanta lucha encarnizada de palabras cortantes como una tijera que tajea el humo del cigarro...Y no pudo entonces escribir cuando algunos monopolizaban las ideas...Seguramente desistiría de sus absolutos literarios... 110
Se dirigió a su casa cabizbaja y compungida.No sabía cómo continuar su escritura,no se explicaba el por qué de la falta de palabras.Palabras,palabras.Se había escapado el don,como un alfarero que carece de la arcilla.Como si su estilográfica(que no se parecía mucho a la de Solari)se hubiese roto.
Tal vez el órgano de su imaginación se había caído!!.¡Pobre Diabla!
Seguramente cuando volviera a soñar, aquel mísero obsequio de rapsoda regresaría...
Entonces decidió leer un fragmento del gran maestro J.L.Borges:
'Cristo en la cruz.Los pies tocan la tierra. Los tres maderos son de igual
altura.
Cristo no está en el medio. Es el tercero. La larga barba pende sobre el pecho.
El rostro no es el rostro de las láminas. Es áspero y judío...El hombre
quebrantado sufre y calla.
No lo alcanza la befa de la plebe que ha visto su agonía tantas veces. La suya o
la de otro da la mismo.
...No le está dado ver la teología, la indescifrable Trinidad, los gnósticos...
La Inquisición, la sangre de los mártires, las atroces Cruzadas, Juana de Arco,
el Vaticano que bendice ejércitos.
Sabe que no es un dios y que es un hombre que muere con el día. No le importa.
Le importa el duro hierro de los clavos. No es un romano. No es un griego. Gime.
Nos ha dejado espléndidas metáforas y una doctrina del perdón que puede anular
el pasado.
¿De qué puede servirme que aquel hombre haya sufrido, si yo sufro ahora?'.
Y Pobrediabla repitió en voz alta:
¿DE QUÉ PUEDE SERVIRME QUE AQUEL HOMBRE HAYA SUFRIDO, SI YO SUFRO AHORA?.Pero no se refería a Cristo... 111
Pobrediabla no se refería a nadie, no era capaz de referirse más que a sí misma, como la boca obscena de una herida vertical, abierta, sangrante. Cree que escribe sobre Cristo, cree que piensa, cree que cree. Ni siquiera cree que cree, ni cree que cree que cree, no es capaz de creer que cree que ha creído nada, porque no es. Su cuerpo es menos que un espacio entre las líneas de la estilográfica de Solari. Y volviendo a solari, el que no es Solari... No hay mucho por decir, en verdad. Asesina sabiendo que no asesina, escribe sabiendo que es escrito, e incluso cree que cree que no es Solari, sino otro tipo que se hace pasar por Solari. Esa es su ilusión. Esa no es su ilusión. Es la ilusión de un Solari que sí existe y que ha decidido que él sea Solari. Así es que el pobre carlitos, más digno de lástima que cualquier pobre diablo, vive ilusionado de que no es aquella ilusión que simula ser. Mas no es él quien simula. Él es la ilusión misma, engarzada en letras por el verdadero Solari, quien me dicta estas palabras densas, repetidas, redundantes, molestas, con esa voz de mierda que tiene, tan distinta de la dulce y áspera garganta de Carlos Solari. 112
¡Cristo... Cristo.... Cristo..." De vuelta el seminarista está alucinando. Solari... Solari... Solari...¿no será en realidad "El Solar de la Abadía" de lo que hablan? 113
Cuando Roxana estaba por ingresar a la oficina de su esposo Julián le pareció sentir una larga espera,como si sus movimientos sucedieran lentamente.
Éste se encontraba derramado en su sillón de ejecutivo.Tan sólo .Sólo por su orgullo.Por haber perdido una serie de valores que lo habían conducido a dicha soledad.E inmerso en las líneas que su difunta y misteriosa madre,Nora Ledesma,le había dejado (y que ahora le quedarían selladas en la mente como aquella reproducción de la 'Calavera Catrina' que se encontraba en la pared de la frívola oficina de Gerente General).
Su mujer abrió la pesada puerta , casi sin ganas y logró escuchar el vagido que la voz de Julián emitía al leer aquellas líneas;ya que el sofá se hallaba en diagonal a la entrada:
...Pronto me iré de este mundo,pero antes quisiera enterarte que tu eres mi hijo.Te he concebido en la clandestinidad.Y además Roxana es mi sobrina.Por lo cual te habrás dado cuenta que tu matrimonio no sólo ha sido una pantalla para conservar el paupérrimo valor omnipresente de tu seguridad material, sino que además encierra el "incesto".Te darás cuenta que por dicho motivo te he escrito esta carta.Espero sepas disculparme porque yo....
La joven creyó zambullirse en el alfombrado del lugar como en esos pedazos intrigantes en los que una casa se hunde en los zócalos.Y entre el ligustro de sus pensamientos interrumpió con sus ojos desorbitados la lectura de su esposo,diciendo: 114
"¿Julián?... ¿Cómo? ¿Sigues con lo mismo? No me digas que estás en otra porque tu expresión me grita sobre lo que estás reflexionando. ¿Sabes? Deberíamos acabar de una vez por todas con esas idioteces. ¿Es que no te das cuenta que sin querer nos hacemos daño? Julián por favor, aterriza. 115
"Un día después,(después de vos)crucé los dedos", le confesó esa tarde Pablo a Pobrediabla. "No tenés que llorar Nora" (ahora volvía a ver la sangre de Solari, la cara de Solari en el vértice de su ojo derecho)Pero Pobrediabla era la fémina del grupo, le gustaba llorar, hacerse un nudito en la silla del bar, tirar las cenizas adentro de la tacita del café, soplarse los mocos con una simpleza enternecedora. Aguero se recostaba contra la silla de madera, quería entender el llanto de Nora como si fuera un texto escrito en sanscrito y en agua, pero no podía, "Vamos ché", la animó, "Que las mujeres deshidratadas son terribles", "Eso es de Bioy Casares", hipó Nora y Aguero asintió ante el encuentro del poema de Borges y la frase de Bioy, "Falta una de Cortázar y el triángulo fantástico es un objeto sobre la mesa", pensó y sin querer tocó la venda que se enredaba sinuosamente debajo de su remera. "Son cosas de hombres vos sabés". "No no sé, pensé que eramos amigos...que colaborabamos en esto que hemos creado de a poco...mirá que tonta! llegué a sentir que éramos uno, que todos eramos uno", susurró Nora. "Sí, uno para todos y todos para uno", "Sí, como mis heterónimos, pero no, claro que no es lo mismo. Y Aguero piensa (¿Acaso no será lo mismo, acaso no soy Solari?, él y yo confundidos hasta la transmigración?)
-Lo malo de todo, es decir lo peor es que ahora tenemos los problemas de nuestros personajes y los nuestros en un mismo plano...¿no es así?-inquirió Nora esperanzada.
-No, no es lo mismo. A Julián lo espera un tren en Barrancas de Belgrano, un tren perfecto e inevitable. No sé si será un accidente o un suicidio, veremos más tarde...
- ¿Lo vas a matar? ¿Vas a terminar por matar a Julián? Hasta cuando las muertes repetidas!- y Pobrediabla ahora llama al mozo, le pide una hoja de papel en blanco, una birome (pero señora, birome no hay dicen) "Yo tengo la de Solari", contesta Pablo, la voz seca y dura como (y otra vez) seguramente la de Forti.
-Pero antes hay que hacer algo con Solari- dijo Aguero, acordate la escena en el patio de Roxana...Mirá me disparó,y levanta la remera negra, y roja, ricotera.
- ¡Que pasó con Solari?, preguntó Nora sin animarse a tocar la estilográfica negra, como si seguramente intuyera trazos de sangre.- ¿Por qué tenés su birome!
- Es una estilográfica- puntualízó Pablo- y dejá de hacer preguntas tontas. Se arrepintió porque Nora seguramente iba a volver al llanto con esa vocación insistente de mujer. Pero Nora no lloró, esa vez, y Pablo reconstruyó la escena del patio, el extraño momento en el que él habia pasado a ser Aguero y Solari, entonces se vió apuntándose, "como si de pronto la mano mirara al guante desde afuera", fue como si la realidad se hubiera hecho añicos y al volverse a componer hubieramos quedado invertidos, pensó Solari-Aguero, y se tapó los ojos porque pensaba matar a Aguero esa vez en el patio pero ahora él tenía el cuerpo de Aguero y Aguero el suyo y no pudo, herido como estaba. Y lo peor de todo es que Aguero Solari, tampoco pudo matarlo, seguramente sintió lástima de su cuerpo, tuvo lástima de disparse desde otra envoltura.
- Qué vas a escribir Nora?- preguntó Solari (Aguero) por fin. Empezaba a caer la tarde en San Telmo y el Bar Dorrego se encendió como un árbol de navidad negro y oro.
- Voy a salvar a todos, voy a salvarnos- dijo Nora con cierta alegría.
Y en eso Solari (pero en realidad Aguero) irrumpió en el bar así como irrumpen los ángeles con sus miradas de estatua los cementerios porteños. 117
Después de lo manifestado, Nora a la vez quería matar a Pobrediabla.Entonces decidió recordar aquel poema de Mario Benedetti"Defender la alegría".
Por eso no sopló los iracundos mocos, como siempre.Además no podía permanecer displicente,tenía que defender su alegría y defender a Solari,que parecía estar dándole ánimo ante su caótica pesadilla.Y por qué no salvar al encomiable Pablo Agüero que llevaba en su costado aquella herida (debajo de la remera ricotera)hecha por la miserable y breve ausencia que todos habíamos realizado con él.Por que "todos" fuimos culpables.
Ella intodujo un hálito de claridez a sus ideas e insistió con lo de "la unidad de los mosqueteros del Rey"(Todos para uno y uno para todos)...
En realidad que los personajes y sus aspectos psicológicos se hubiesen entrecruzado,resultó un endémico mal.Aquel rufián cruzamiento era ,ahora,muy oportunista.Ya que además de enfurecer al productor de la obra,no podían olvidar la mueca sardónica de éste;similar a la de la última vez que a los escritores les había sucedido lo mismo.
Pero ahora,le encomendaban a la Pobrediabla de Nora sacar las papas calientes.Claro,porque era la palabra femenina del círculo.
¡La solución! -se repetía,mientras acariciaba su barbilla en actitud de pensadora.
Por un instante intentó recurrir a la simplona respuesta:
-Sugiero que retomemos el hilo de la historia!!-Pero para sus adentros se sintió una inútil estúpida.

Finalmente expresó:
_Lo que sucede es que ustedes hombres y yo mujer, estamos como Penélope esperando a Ulises ( y no lo digo con ánimo de ofenderlos).Nos la pasamos tejiendo párrafos virtuales,ideas con hilos de sangre o a veces,con lanas de amantes...
Debemos ponernos de acuerdo en algo¿Seguiremos tejiendo durante diez años?¿O sería mejor parecernos al valeroso y astuto Ulises,que bien supo utilizar inagotables argucias y recursos?
Insospechadamente Solari que se creía que era Solari ,pero no lo era rompió la diplomática pregunta de la joven Nora, como quien derriba los balaústres con un mazazo seco,diciendo:
_Sí,nena.¡A mí me duele el talón de Aquiles!!
Pero Agüero,que era Solari,emergió de la personalidad de éste y manifestó:
_...Entonces...seamos pacientes ...como Ulises...
_¡¡No!!¡¡No entienden nada!!-gritó Pobrediabla que pareció resucitar de la personalidad de quien la escribía,con su histeria de nena neurótica:
_No se dan cuenta que mientras tejíamos esta historia"nosotros mismos" la destejíamos desvariando como afiebrados,cuando sólo debíamos remitirnos a nuestros personajes!!
Además, parece ser que Julián es el valeroso navegante,siempre se lleva el mejor premio-acotó Pobrediabla ,mientras Nora sorbía su tacita de café cortado,dejando las huellas carmín de su labial.Luego la última miró a Solari frunciendo el ceño (quién sabe si como Pobrediabla o como la que la escribía) arrojándole un acertijo inquietante y por demás tajante:
_¿Por eso querés matarlo Solari?¿Se trata de tu codicia literaria?.Te aseguro que yo, más que nadie te puedo decir que Julián no es ningún afeminado.Y Roxana lo sabe...Sólo porque sea lírico o intuya caminos o hasta tenga el poder de leernos las mentes a nosotros que les dimos vida?
Por todo lo dicho Nora que no era Nora ,sino Corazón o Pobrediabla en su más promiscua actitud reiteró:
-Por eso todos somos uno.Despojémonos (como diría Cortázar)de anacronismos o sorpresas y escándalos.Es menester que entre todos decidamos qué hacer. 118
Ya llegaba la dura noche,los ceniceros yacían repletos de colillas .Nora casi exámine despojó de sí a la malhadada Pobrediabla.Su insaciable y vasta soledad desearon salir de ella.Aunque por otra parte Nora ,la que escribía,sentía que estar sola en esa empresa de darle solución a la probable muerte de Julián,era buena ;aunque la soledad es difícil.
Su ansioso,solitario y palpitante corazón desbordante creía madurar como un durazno jugoso que después de días se desgarra del tallo,cayendo a la realidad dentro de la ficción.
Sin embargo,decidió no herrar tan gravemente ni prodigarse al desenlace de aquella intuitiva matanza.
Y optó abandonar la tediosa manifestación de sus variadas invenciones porque como se sentía una novata esperaría un convenio con Solari,Agüero y los demás... 119
El convenio no estaba del todo concluído. Excluyente en su esencia, trataba de estipular de qué manera los pensamientos de los colaboradores en esta intriga, podían ser acomodados, de forma tal que resultará una acción sin sospecha. Si, no querían ser descubiertos. Sólo algunos cuantos serían los magos participantes en esta abominable tarea. 120
4.30 AM el despertador no falló aquella mañana tampoco. Era invierno y un chiflete de aire helado, entraba por las ranuras de la ventana que dan al patio. A tientas prendió la luz del velador. Lo encendió y anotó una frase en la libreta que había heredado de Nora: "Lo cíclico es la solución para toda aquella parábola cuya amplitud excede a quien la ha concebido". No comprendía en lo más mínimo lo que acababa de escribir, simplemente transcribió algo que había dictado otra voz (o un alter ego de su misma voz). Rezó un "padre nuestro". Mientras rezaba alcanzó de pronto la comprensión de su propia anotación y agregó al margen, unida con una flecha, la acotación: "Ver Requiem de Mozart. Su autor muere y el heredero elude todo pecado de creación retornando al Kirye". Esas palabras enredadas y poco concisas evocaban en su mente un sueño que había tenido hasta poco antes de despertar y no alcanzaba a recordar del todo. Un sueño de intelectuales impotentes, promiscuos, aburridos. Arrancó la hoja y la arrojó a un costado. Se vistió sin siquiera sacarse el pijama, lo amortiguaría del frío de la capilla. Miró de reojo hacia la almohada, donde yacía el cabello de la bella Roxana durmiente. Se lavó en el pequeño lavabo, tenía que rasurarse pero prefirió dejarlo para la tarde cuando el agua tuviese algún grado más. Tuvo un impulso inconsciente de colocarse la sotana y dirigirse hacia la capilla. Sonrió, recordando cuando las puertas del pasillo se abrían y todos ocupaban sus lugares para comenzar con el rosario de la mañana. Ya nada volvería a ser como antes.

-Buen día, Javier- le dijo Roxana al despertar.

Javier apenas pudo responder, esas eran las peores horas del día. El sueño y el hambre lo ponían de muy mal humor y si bien se lo ofrecía a Dios como tantas veces le había sugerido el Padre Joaquín, era inútil Su mal humor seguiría hasta después del desayuno. Además se sentía turbado por una pegajosa sensación de haber vivido ya esa situación, una versión pesadillesca del deja vu.
Buscó en su mente rastros del mal sueño matutino. Algunas imágenes y nombres comenzaron a surgir. Escribía una historia sobre un grupo de personas que intentaban llevar adelante un relato en conjunto, con resultados desastrosos, cada vez más frustrantes. Uno de ellos se hacía pasar por un cantante de rock ácido y verborrágico. Un sueño desagradable, desde todo punto de vista, un mal recuerdo que necesitaba arrancar de sí y arrojar lejos, como si fuese otra hoja de su libreta. Sumido en esos confusos pensamientos, abrió la puerta del cuarto. Roxana lo detuvo.

-Javier -lo llamó- necesito hablarte de nuestra relación, no se si te das cuenta que hace tres meses que convivimos, y te noto un tanto ausente.
-Sí, es verdad. Creo que no termino de cerrar mis capítulos. Necesito un retiro, pero no espiritual. Me gustaría pasar unos días en casa solo, visitar a mis amigos. Necesito conectarme un poco con mi pasado. Y sobre todo necesito tu comprensión... 121
Roxana notó en el semblante de Javier cierto desasosiego,como el de aquellas heridas que jamás cicatrizan.Le hacía recordar a las tardes que pasaba con su esposo Julián.Por lo cual su respuesta no daría para muchas vueltas.Habían pasado esos meses juntos ,pero tan lejanos a la vez.Sería recomendable darle aquel tiempo que Javier tanto necesitaba en aquella penumbrosa soledad.Tan lleno de interrogantes,tan desconectado de la realidad y de su ficción.Sin saber qué elegir:si amar,si sufrir o jugarse del todo.
_Sí,mi amor_le contestó ésta (sin gesto alguno en su rostro).
_Te agradezco que comprendas mis necesidades.En verdad eres muy comprensiva_respondió el seminarista

Javier tomó un bolso negro,lo llenó de algunas ropas.Colocó su vieja Biblia,la carta que le dejara su madre y el rosario que le había regalado el Padre Joaquín.
Se calzó los zapatos ,peinó su cabello e intentó acomodar todas sus locuras mal vestidas.Cuando se observó en el espejo del ropero exhaló un extenso resoplido,signo de tanta impotencia .Al mismo tiempo saludó a Roxana con un beso en la mejilla.Los profundos ojos de Javier la miraron como entre una violeta nube de melancolía,más allá del alma.
Seguramente querría grabar su rostro,los contornos íntimos de aquel cuerpo y su alma; para no olvidarla en la nueva travesía que iba a emprender.

Un minuto después,con el poco dinero que tenía y las ropas en esa anticuada mochila se dirigió a la estación.Viajaría como en sus mejores épocas de mochilero,se las rebuscaría para sobrevivir.Quizás el anhelado reencuentro con sus amigos esclareciera sus dudas...tal vez ellos pudieran ayudarlo a encontrarse a sí mismo.

En esas pocas cuadras recorridas daban vueltas triviales pensamientos 122
Entre ellos el recurrente: arrojar la Biblia a la basura. Era un sueño que se había pasado a los pensamientos. 124
Arrojar la biblia,-Que estupidez- pensó.Ciertamente el frío lo estaba afectando,en la noche tuvo esa extraña pesadilla,sumado al recibo de la carta de Roxana, o provocada por eso,le parecía un tanto absurda la idea de pedir una dispensa para visitar el antiguo barrio,seguramente el superior le enviaría a un retiro espiritual en la sierra. Javier González salió de la celda, el frío le caló hasta los huesos,el contacto con el aire gélido de la madrugada le hizo tomar conciencia... Estaba allí por Dios,y el resto no importaba mucho. Cruzó la capilla y se encontró con el padre Joaquín 125
Pero el Padre Joaquín también se diluye y el seminarista abre los ojos. 4.30 de la madrugada y el despertador trepita como el silbido de un tren hacia ningún destino.
Les aseguro que algo late esa mañana, quizás el deja vú (el sueño)de Javier que persiste como una telaraña minuciosa. La sensación de haber vivido todo y nada ése día, de haber dejado el convento, de haber dormido con Roxana (imágenes confusas y contradictorias, sueños),ese tiempo que se impone para cuestionar lo definitivo: "no estoy preparado para ser hombre de Dios" o bien, ¿por qué no?: "No estoy preparado para ser hombre de Roxana", Escucho más bien : No sé quién soy, no sé lo que quiero". Para demostrarnos sólamente que está imposibilitado para dar el salto, cualquier salto. Seminarista Humano, vocación de incertidumbre. Ah lector, lector atento: No interesa el punto de partida, no importa si Javier dejó a Roxana con los ojos llorosos sobre la cama o si abandonó a Dios para buscar a alguna Roxana. Da exactamente igual, todas las acciones de Javier tiene una apariencia distinta pero en el fondo presentan un mismo contenido. Son múltiples (contradictorias) pero iguales. Terminan por dar forma al caráter de nuestro héroe como si tuviera carácter, como si sus dubitativos devaneos sirvieran para dar respuesta a algo que no tiene respuesta porque en el fondo no es cuestionado. Convéncete lector de una vez, Javier es Seminarista de la vida, nunca decidirá en favor de nada definitivo.
Así que esa mañana, luego del despertador, abre los ojos hacia un techo blanco que simula una página perfecta: la trama de su vida. Lo raro después de su sueño: ignora si Roxana aparecerá de pronto por el marco de la puerta, o sí efectivamente el Padre Joaquín lo espera en la capilla para cantar el Kyrie. 127
Definitivamente es la capilla, pero el padre joaquin no esta, tal vez es lo mejor, necesita tiempo para pensar. Camina por el piso de tierra en un recorrido que le resulta más largo que de costumbre, el cristo de madera lo mira indiferente desde el centro del altar, luciendo una humildad que no le pertenece. Penso en sentarse en un sitio cualquiera y orar, como otras veces, aunque ahora un poco ya sin fe, pero no, el banco vacio ante el viejo organo de la capilla retubo más su atención. Acaricio las teclas ya manchadas por el tiempo, acomodo las partituras desordenadas y comenso a tocar, y entonces el silencio insoportable de aquel lugar comenso a seder ante el Aleluya de Haendel, el sonido retumbaba reflejado por las paredes solidas y los rostros palidos de los santos y ahi junto al altar mayor de su inmaculada capilla, estaba aquella mujer, desnuda ymoviendose al compaz de su música; impresionado detuvo los dedos sobre el teclado y en ese preciso momento la mujer desaparecio. 128

Solari carraspeó, deslizando un leve tono afeminado, y continuó su dictado: "Ante la inmediata incertidumbre respecto de su propio estado mental que tal visión le produjo, Javier reaccionó con sorna, en busca de alivianar la connotación trágica que podía llegar a tener su sensación de alejamiento gradual de la realidad concreta. Bromeó consigo mismo, pensando "por Dios, qué escena cursi, el seminarista indeciso ve pasar una fantasmal mujer desnuda mientras toca el órgano, una escena digna de alguna pésima película Argentina". Sumido en la confección de esa oración autodedicada, Javier se desplazó sin darse cuenta por entre los pasadizos oscuros que serpenteaban detrás del órgano. Continuando con la construcción de castillos mentales, evadiéndose de la disyuntiva concreta que en ese momento debía acaparar su atención, el seminarista vagó por esos pasillos que nunca había recorrido ni se hubiese atrevido a explorar. El hilo de su inconciencia inocente lo condujo hacia el mismo centro del laberinto, donde Ariadna y el Minotauro eran uno."
"Muy... Muy "elevado"", comentó con sarcasmo Agüero, conteniendo la risa para no tensar la dolorosa herida que atravesaba su vientre, "Muy griego, verdaderamente altruísta, filosófico, reflexivo, y hasta diría sutilmente cómico. Mucho más refinado que la grotesca realidad. O en todo caso un modo sumamente artístico de dibujarla."
"Te estás burlando", alcanzó a acotar Solari"
"No. Sí. Pienso. Pienso que hubiera sido más claro y sencillo describir sencillamente lo que descubrió Javier: su confusión provenía de la observación de sucesos reales, no imaginarios. Por una desafortunada casualidad, Javier vio concretamente al padre Benito quitándose el sostén y la peluca en su escondrijo secreto y comprendió que no era Roxana quién dormía en su cama y se paseaba semidesnuda por la capilla."
"Sos grosero, desagradable, asquerosamente explícito. No había necesidad de decirlo así" Respondió Solari indignado, alzando la voz para hacerse oir por encima del llanto desconsolado de Pobrediabla, quien había entrado en otro ataque de desesperación literaria.
"Yo digo lo que..."Comenzó Agüero, y fue interrumpido por una segunda descarga del arma criminal de Carlos Solari que puso fin a su vida de una vez por todas.
Solari tomó su bolígrafo, más genocida aun que su "Smith", y continuó el relato, decidido al fin a encarar con lujo de detalles la obscena ambivalencia de los personajes:
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Cuando en ese instante ingresó Pobrediabla con su característico semblante pálido venía de despedir a una amiga que tenía que encontrarse con unos compañeros.
La joven pasó los dedos índices por debajo de las pestañas de sus almendrados ojos y como intentando desplegar cierta autoridad(que no tenía) miró aquellos ojos definitorios cual hojas secas de otoño a punto de lanzarse a un abismo infinito.
Le preocupó realmente lo que le sucedía.Se notaba la modorra del combatiente espíritu literario de Carlos (mucho más luego de tantos días) hasta que osadamente lo interrogó:
_Charly...¿somos amigos o no?...Finalmente déjate de rodeos y cuéntame qué esta pasando.Mataste a Pablo.Quisiera saber por qué .Qué te molestaba de él,sincérate.Demuéstrame tu confianza y dignidad.
Solari la observó atónito.Aquel hechizo de contención aún no daba resultado.E incluso nunca esperó que aquella joven le exigiera como si estuviese ubicada en lo alto de una cumbre cercana al Sol,la explicación de aquella obscena ambivalencia que seguramente no lograría juntar el valor necesario para esclarecer.
Embebidos en aquella inmensa y caprichosa demanda sus rostros sedientos de respuestas se confundieron con aquel melancólico,intrigante y a la vez distante lugar entre amigos. 130
Solari no estaba como para explicar cosas, quizás más tarde, solo dijo a Pobrediabla "Mejor salgamos de esta catacumba", "¡Vamos a dejar el cuerpo de Aguero acá?", preguntó ella (bien mujer), se ve que no quería dejar a su amigo desparramado y muerto (además) en la casa de Dios, "Ah, Nora ¿ Dónde lo vamos a dejar?...pero después de hacer esta pregunta Carlos tuvo que sentarse en el escalón de mármol de la Iglesia (Atención: estaban en la Iglesia de los Dominicos), porque descubrió el cuerpo de Javier tendido boca abajo sobre la nave central, con los brazos abiertos en cruz, "Así como los curas toman los votos sagrados" pero estaba muerto. Cuando las 12 dieron el el cielo un rayo traspasó el vitraux violeta-rojo-amarillo y azul y entonces se vieron envueltos por un círculo irisado y refulgente que obligó a Pobrediabla y mirar hacia el techo y a Solari a cerrar los ojos porque le dolía tanta luz en la retina. Así que tapó sus ojos y le dijo a Pobrediabla que hiciera igual para no ver la realidad. Pueden creer (y no importa si no creen) que bajó Dios a ver qué pasaba (porque después de todo la Iglesia era suya y encontró a Solari y a Pobrediabla con la cara cubierta de manos, y dos muertos (o uno) a esta altura es casi estúpido decir que Aguero y Javier González eran uno mismo, un alter ego. (Esto significó una gran economía de balas para el productor) Pero estabamos con Dios que apareció sin nada de los típicos querubines ni Santos que suelen acompañarlo en las pinturas. Solari obviamente pensó que iba a tener que dar cuentas por haber herido a Pablo Aguero en el estómago (aviso, Solari no mató a Aguero ese mediodía en la Iglesia, Pablo Aguero decidió matarse (cobarde) porque no tenía valor para enfrentar su destino de escritor interactivo. Pero Dios no hizo ninguna mención de ese episodio. Más bien estaba preocupado porque la historia le parecía pésima, se quejó de la mujer desnuda que había ingresado en los párrafos anteriores," Pero Dios, yo no fuí", se defendió Solari que además de cobarde era buchón, y Pobrediabla le dijo a Dios que ninguno había querido poner a la mujer, que ella simplemente había aparecido con la ligereza del demonio. "Pero después alguien insinuó que esa mujer era el Padre Benito disfrazado", tronó el Alfha y el Omega. "Ese fue Aguero Dios, a él le gustan esas cosas", replicó (bibuchón Solari) Tienen que saber que cuando Dios se enoja hace silencio y es muy raro, porque el silencio de Dios provoca huracanes y movimientos de aire muy fuertes en la tierra, entonces mientras El Círculo Perfecto hacía silencio se empezaron a levantar los bancos eclesiáles y algunas estatuas volaron hacia arriba en círculos concentricos, tanto que las túnicas de yeso se agitaban como si fueran de verdadero algodón. Pobrediabla que tenía cierto sentido femenino entendió que si no distraían a Dios iba a seguir en silencio hasta el derrumbe de toda la Iglesia, así es que dejando el rostro al descubierto le dijo: "Oh, Señor, a tu vista todo desfallece", y eso a Dios le gustó y sonrió y la sonrisa de Dios hace olvido de todos los silencios. 131
Pobrediabla se arrodilló ante Él y con cierto disimulo entrelazó la mano de su amigo Solari(como pidiéndole que también demostrara su Temor)...Porque aunque fuera inocente debía poseer Temor de Dios. 132
Aunque aquél era un temor a Dios a medias. La mitad de su ser se espantaba pero la otra mitad se regocijaba en la sangre de sus víctimas. Estaba dividida entre su fe y su instinto. Y nunca sabía quién tenía la verdad. Ella simplemente obedecía a la voz interna, que podría estar igual de una lado que de otro; todo dependía de las circunstancias, pero por sí las dudas exclamó levantando sus manos al cielo: "Padre nuestro..." 133
Así fue que los dos rezaron El Padrenuestro ante la presencia Omnipotente de Dios.
Aquella escena parecía la reproducción pictórica de Adan y Eva escondidos en el follaje de un paraíso que no era paraíso.Era la entrada a aquella Iglesia de los Dominicos(que seguramente Nora había visitado,pero que no recordaba...)Adán y Eva a los que Dios reprochaba ciertos deslices literarios...
¿Pero si a ellos les pareció peor,les figuró haber querido ser "dioses"?.
Es que en aquellos momentos Solari y Pobrediabla encarnaron el papel de Adán y Eva ante el pecado original.
El productor que sólo se interesaba por el valor rentable de la obra dijo:
_Buena idea!!Aunque trillada!!..Sin embargo,la estrenaremos en algun pueblo chico a los pueblerinos les va a encantar.Ya lo veo...Es la mejor manera de explicarlo..Y empezó a vociferar entusiasmado los detalles de escena:(Pondré luces que iluminen a los dos.Un ángel con alas celestes y espada de fuego¡Efectos especiales!Ah!!Y...querubines,muchos...¡Qué en los castings tomen a los rubiecitos de ojos celestes o negritos del todo..) 134
- ¿Qué carajo está pasando acá? - preguntó Gallego abriendo la puerta -. Me descuido por un segundo y ustedes arman un quilombo de padre y señor mío.
- No se preocupe por nada señor Gallego - dijo el productor -. Hemos pensado todo hasta los últimos detalles. Y, entre parentesis, aquí está su adelanto. Como habíamos convenido.
- ¡Qué adelanto ni qué las pelotas! ¡A mí lo que me interesa es el arte! ¡El arte de narrar! La técnica, el estilo... la unidad temática.
Gallego era un personaje en blanco y negro.
Era guapo, era alto y flaco y usaba un sombrero obsolescente como el de Marcelo Mastroiani en Ocho y Medio.
Siempre había tenido problemas con los productores, pero más que nada (y sobre todo) su problema habían sido las mujeres. Hordas de mujeres incontrolables que invariablemente se terminaban enamorándo de él...
O por lo menos eso era lo que él pensaba.
Su analista lo había diagnosticado con un delirio de grandeza solo levemente amortiguado por sus tendencias maniaco depresivas. Por supuesto que ésto era solo la punta del iceberg. Tratar de psicoanalizar a éste tipo llevaría años. Y tratar de teorizar sobre los descubrimientos de este análisis abarcaría más tomos que el de la enciclopedia británica. Por eso, basta decir que Gallego no había regresado tratando de salvar la obra. Hacía tiempo que la obra se le había escapado de las manos. Gallego había vuelto en búsca de una sola cosa: 135
La ardiente boca de Carlos Solari. 136
(Estás frito, Angelito), pensó Solari viendo el discurso del resucitado Gallego, "Que por su propio poder ha resucitado de entre los muertos", mientras escuchaba la lenta plegaria de Pobrediabla (realmente lento es el temor de Dios) "Creo en un sólo Dios, Todopoderos, Creador de Cielo y Tierra, y de todo lo visible y lo invisible, Luz de luz, Dios de Dios, ante el se postran las criaturas y empalidecen los astros porque es el Alfa y el Omega, Principio y fin, Círculo y Triángulo".
- Así están las cosas, Gallego- dijo Solari- dejar dos puntos para que otro complete tu búsqueda. No tengo idea de lo que venís a buscar pero no me interesa. Lo más probable es que quieras contemplar tu obra...Podés apreciarla, El seminarista está muerto, igual que todos los demás. Ahora somos Dios, Pobrediabla y yo. ¿Querés más? Estás en presencia de Aquel que dirige nuestros destinos y venís a hablarnos de tu aspecto, de tus problemas con las mujeres, como si importara algo en este momento. Realmente no hay Luz que te conmueva.
Entonces Gallego lanzó una carcajada que rebotó indecorosamente en el santo lugar.
"Engendrado, no creado, Dios verdadero de Dios verdadero", seguía Pobrediabla.
-Vine a buscar mi parte, mi botín- gritó Gallego como si estuviera enajenado.
Solari levantó una ceja, Pobrediabla se quedó en suspenso...
- ¿Qué parte?- preguntó la mujer.
Y ante sus ojos Gallego sufrió una verdadera metamorfosis, de blanco y negro pasó a azul y fueron cayendo a su alrededor cortes de piel que al llegar al piso se encendían como ascuas vivas. Cuando no fue más que hueso, el piso se abrió en dos como un itsmo de azufre y una llamarada roja y negra devoró su cuerpo hasta que, derretido como el cebo de una vela cobró otra forma, "parecido al Fenix, las fauces inhumanas lanzaban fuego y bocanadas de chispas. Y la voz atronadora, que graznaba doce tonos de muerte: "El seminarista me pertenece"
- Satanás!- gritó Pobrediabla.
- No nombres al Padre del infierno en la casa de Dios, le dijo Solari.-No creo que llegue más que a un demonio menor, un sirviente del innombrable.
137
- Un sirviente del innombrable - repitió Pobrediabla.
- Demasiados efectos especiales - dijo el productor -. Solari, vení un segúndo. Estás despedido.
- Pero sí yo...
- Pero nada, pibe... Andá tranquilo que nosobros vamos a ver como arreglamos ésto.
- Demasiado sobrenatural - dijo Pobrediabla.
- ¿Dónde está Nora? - preguntó Gallego mordiendo un sanguche de salame.
- Hay que terminar el último acto - dijo el productor juntando sus papeles.
Y los iluminadores empezaron a juntar sus cosas.
Y uno a uno fueron saliendo.
El teatro volvió a quedar a oscuras...
Y el silencio se aquietó sobre las cosas... como tantas otras veces. 138
Era el silencio nocturno del teatro, que sólo era roto por un sordo diálogo entre las máscaras, las cuales estaban hartas de ser siempre tapaderas de rostros, de ocultar los verdaderos gestos de los actores. "Ya es suficiente amigas", decía la máscara de la risa "debemos rebelarnos. En lo personal ya me cansé de ocultar el rostro duro y miserable de estos gilipollas". Tienes razón, dijo tristeza "conmigo esos saltimbanquis dizque hacen llorar a la muchedumbre pero sólo logran que se burlen de mí". Es suficiente dijo colérica la máscara de Pobrediabla. Ante su ira, que iluminó el escenario como si fuese un caleidoscopio,
las demás callaron. "Esto se acabó..." Y les comunicó su plan, con el cual, todas estuvieron de acuerdo. 139
"Mas que un plan es un plano
hacia un cofre enterrado
cuyo tesoro es su propio vacío.
Se encuentra a siete pasos del árbol caído."
Susurró Pobrediabla sin saber lo que decía,
"El primer paso es el silencio
el segundo paso avanza en la búsqueda de la muerte de uno mismo
es la ceguera
el tercero es la sordera
el cuarto la quietud
el quinto es la inconsciencia
el sexto es solo un paso, un pie que se adelanta a otro.
Luego se remueve la superficie de la tierra
se levanta la compuerta de hierro forjado
y se desciende
el séptimo paso, que se sumerge en la oscuridad absoluta"
140
Sólo aquello pudo esgrimir Pobrediabla.Ya que no poseía plan alguno.Y Nora, la que la escribía había decidido tomarse unos días de profundo hermetismo.Se hallaba en un inmenso y frívolo edificio,se parecía a una biblioteca ...en la cual se internó por unos largos tres días.Aquél cuarto,lleno de estantes.Tan excéntrico y majestuoso como toda su inútil imaginación.
Le parecía estar rodeada por extensas murallas ,con puertas y ventanas de hierro.
Pero se rodeaba de los mejores:Shakespeare,Conan Doyle,Gabriela Mistral,P.Neruda,Cortázar y la añorada Rayuela...Entonces su mente decidió soldar todo tipo de entrada o salida,para encontrarse consigo,con su sombra,con su angel protector...quién sabe...
En primer lugar pensó en dominar su desesperación o frenesí por tramar aquel plan.Había dispuesto de todos los placeres necesarios para esos días:duendes que le dictaran ideas,músicos variados,un bello amor y por qué no algunas copitas de licor de café que tanta falta le hacía para calentar la sangre de aquellas frívolas y lúgubres venas... 141
Durante la primera noche comenzó a recordar un baile de disfraces al que había asistido y al rememorarlo se observó tan ridícula...y artificial...Estupefacta decidió encender su cigarrillo.Miró hacia los techos de la Biblioteca(se había metido allí y nadie lo sabía de lo contrario hubiera sido imposible fumar)observó las manchas de humedad que conformaban figuras satánicas.
De pronto su osito de peluche marrón se cayó de encima del bafle de su equipo de música;parecía advertirle algo...pero nada.Todo era silencio.Silencio aterrador,por instantes.Al rato su copa de licor de café se derramó al costado del rincón donde se había sentado¿Quién lo había tirado?A Nora no le surgía nada,no era capaz de urdir ningún plan...
Miró hacia su izquierda y como una visión se le apareció aquel portarretrato de madera, amenazante.Ella estaba apoyada en las tranqueras de aquella casa,tan perfecta,con techos a dos aguas de color azul francia y paredes de madera.El amplio jardín.El vertedero de agua...tan artístico...Y ella en esa alucinación entrometiéndose allí.No era nadie.Sólo una intrusa posando para la foto,envuelta en jeans y zapatillas voladoras;con su pelo negro esbozando una forzada sonrisa para la cámara.
Leía,leía y no se ponía los anteojos porque se los había recetado un oculista que cuando era joven quiso propasarse con ella.Y por esos malos recuerdos,casi no los usaba.Las pestañas quemaban sus ojos,el tema de Virus sonaba en el equipo de música...La alquimia literaria se intentaba desvanecer como si aquel sirviente innombrable de Satanás se la estuviese robando a través de la mente,a través de su computadora...No se sabe.Ya que la única riqueza de Nora,después de su familia era la Inspiración.
¡Oh, Inspiración amada!¡Regresa a mí, no me abandones!Cuando terminó de escribir todas estas cosas surgió el pensamiento de Pobrediabla recordando las últimas palabras de Solari a Gallego:
_Somos Dios, Pobrediabla y Yo.Entonces recordó:La Santísima Trinidad!!:Padre,Hijo y Espíritu Santo.Dios:Padre,Hijo:Solari y Espíritu Santo:Pobrediabla.
Nora pensó mucho antes de enviar lo escrito.Pensó en la pobreza de no poder avanzar en la historia,reflexionó en la cara de Moriana,Carlitos Solari,Pablo Aguero que después se transformó en TuPobreDiablo y en los rostros de G Gallego y de aquel que se introdujo en la historia con tantos nombres como Picasso.Pero,finalmente lo envió sería un desafío nuevamente. 142
Ese mediodía a Pobrediabla.

Estimada Nora:

Los reveses de la fortuna quizás, un destino nada propicio por cierto...igual no importa (creo). Te sorprenderá recibir una carta en vez de un mensaje virtual, Sí, carta como las de antes, papel y tinta y mi letra de araña sobre la red de líneas (más adelante explicaré el por qué de esta disposición que realmente no obedece más que a una circunstancia técnica)Sin duda recordarás, te habrán comentado mis detractores, que no debo intervenir en la obra. Sé que mis fantasías agolpan cadáveres en los cementerios, senderos de piedra, tumbas lisas, demasiados efectos especiales. Sé que muchos deploran mis maquinaciones de matador. Ahora, antes y más que nunca siento que no hay más que dolor en cada trazo de tinta. Y esto que empieza a dolerme, el recuerdo que pretendo olvidar y que me duele de tanto tratar de olvidarme...Veo la muerte verdadera, la verdadera y trágica muerte. Yo me voy a morir Pobrediabla, sí, todos nos vamos a morir pero yo recibo notas de los muertos, invitacíones, agapes de negras libaciones. Después de ser despedido por el productor de la obra empecé a invisibilizar mis motivos de vida. Lo siento cada noche, en esa penumbra que nunca resulta poco reveladora. Ahí existe el Seminarista, destrozado, hecho jirones de sueños, ahì existís vos, también, sos parecida a la consistencia de mis pesadillas, Pablo Aguero me señala con un dedo violento y acusador (pero sin rostro) y Dios Pobrediabla, nuestro Dios es menor y de bolsillo, (es el único Dios que podemos concebir desde esta fábula. Un Dios a medida de los hombres. Ahora la enfermera trata de encotrar algo que realmente golpee en mi cuerpo, mientras voy vislumbrando otras cosas, veo madrágoras y escafandras, las ballenas pastan en medio de un océano de aceite, escucho amarillos y presiento que el negro huele a profundidad sin borde ni abismo. La lámpara me mira desde el cielo raso, una luz aceptica y descarnada: me entierran de día cuando la luz se apaga. Pronto se determinarán a darme de alta y esto será una cama octogonal con tapa de madera lustrada. Esta cama no permite dormir Pobrediabla y no existe más que para eso.
A vos entonces, que planeás desde una biblioteca (qué mejor lugar, el mundo cae bajo la especie de las bibliotecas) el increíble final de esta historia encomiendo mis palabras, para que nadie olvide la muerte del Hijo, el sufrimiento del Padre y la vida de los que no precedieron.

Sin existir realmente pero tuyo, Carlos Solari (el indio) que será velado en el cementerio de La Recoleta y que en pax sus huesos débiles descansen.
No se reciben flores, gracias. 143

Gallego tomaba café con leche cuando recibió la noticia.
Era un cuadradito ilegible, al final de las necrológicas. Letras abarrotadadas y sin sentido que trataban de decir algo.

"Hondo sentimiento de pesar y un indudable vacío en el mundo de las letras, ha causado el fallecimiénto de quién, como Carlos Solari, supo granjearse el cariño, afecto y admiración de todos cuantos lo conocieron... Su partida, en circunstáncias que todavía no han logrado esclarecerse, ocurrió en un momento sumamente oportuno (desde el punto de vista publicitario), pues la obra "El Seminarista", de la cual Solari era el principal colaborador, se estrenará éste fin de semana. La estampida editorial que se produjo en los diarios locales ocasionará montañas de publicidad, afirmó un portavóz..."
Gallego se atragantó con la medialuna y se manchó la corbata de café con leche.
"Circunstáncias que todavía no han logrado esclarecerse"
"¿Qué carajo significa ésto?", pensó molesto. "Espero que ésto no sea otra novela negra, sumamente apropiado."
"El cadaver de Solari fue encontrado en un automovil estacionado a orillas de un lago, dijo un testigo ocular que no quiso dar su nombre. El rostro del escritor estaba completamente desfigurado, por lo cual se tuvo que acceder a los archivos de su dentista para poder identificarlo... (otro caso para Cafarrone, pensó Gallego) La policía de la Capital ha iniciado la investigación, pero hasta el momento no han querido hacer declaraciones. Un amigo de Solari dijo que el único dentista que atendía a Solari era un tal Gallego, quien por otra parte y solo en calidaad de consultor partició en la obra "El Seminarista"... 144
Mientras las noticias de la trágica muerte de Carlos Solari resonaban en las distintas cadenas informativas de radio,t.v,y en toda la prensa.Nora sentía haber perdido a aquel que tanto bien le había hecho a su vida,la pérdida ¿irreparable?de un amigo.Hasta por momentos pensó en escribir:
...Y en Jesucristo su Único Hijo, Nuestro Señor que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo[...]al tercer día resucitó de entre los muertos...
Pero de qué serviría si Carlitos había decidido dejarse abatir...desistir de esta manera fatal...Y quién sabe por qué escribió a Pobrediabla(Nora)escribiéndole una cartas como las de antes...Ésta debería llevarla al Cementerio? ¿O Carlos sobreviviría como el ave Fénix?Todo era un enigma.
Indio Solari:
Hoy me sobreviene la culpa.La incertidumbre de no poder saber si el perdón llegó definitivamente.Y no me refiero al perdón de ese Dios de bolsillo.Sino al tuyo.
Me repleto del sinsabor por reconocer que te he amado.Y que quizás pereció mi alma en aquel abrazo infinito.
No siento rencor...porque me devolviste minutos de vida...Fuiste para mí o yo quise hacer de tí una soga de escape.Esa que a veces usamos para huir de la realidad...
Pasó el tiempo,después de los rugidos de león embravecido con los que te pagué...hubiera querido que supieras que encontré (gracias a vos)el equilibrio entre los extremos de los que hablamos...Extremos de locura y pasión desenfrenada que se entremezcla con el agrio sabor de la culpa.Culpa por haberte dañado,por no haber sido incondicional,por haber creído que poseía madurez para afrontarlo todo.Pero al final fui de una madera muy frágil.
Y ahora ante tu muerte yo también deberé morir:por impulsiva,ansiosa y por no saber contar hasta diez antes y arrepentirme.
Jamás podré olvidarte
Indio,vos siempre fuiste más imaginativo,capaz de no herir,me pregunto (ahora)por qué seguir torturándose así.
Yo siempre pensaré que te estarás negando verdades como yo.Ojalá yo hubiese usado mi imaginación pensando que todo era un sueño.Pero...enceguecí ,ya lo ves...
Trato de usar este medio para agradecerte por lo que hiciste por mí.No dejes de respirar porque yo aún respiro...
Espero entiendas mis códigos!Shalom!
Siempre tuya,N


145
-Demasiadas cartas- dijo Cafarrone al Gallego- Demasiados cadáveres.
-¿Demasiados? Lo dice cómo si existiera un monto aceptable de muertos, como si dos estuvieran bien, pero seis ya fueran una exageración- réplica, dice, expresa, tose el Gallego sin siquiera removerse en el asiento de la comisaría.
-Lo digo porque la gente de este cuento se está muriendo como mariposas, todos se están muriendo o matando, cosa que al fin y al cabo es lo mismo.
-La gente se muere comisario, todos nos morimos constantemente.
-¿Por qué no me dice algo de Solari? Usted era su dentista, debe conocerlo en algo.
- Presentaba diversas caries en su maxilar izquierdo. Las muelas de juicio estaban por aparecer. Le practiqué un conducto hace dos meses. Iba bastante bien hasta que le destrozaron la boca, claro. Por otro lado tenía dientes fuertes e incisivos, de animal sano, pero enjaulado. Un pobre tipo, créame.
-Muy gracioso Gallego, agradezca que es escritor o colaborador, como quiera, y que como personaje de esta parodia no puedo condenarlo, ya entendimos eso hace rato. Las leyes que a ustedes los rigen no nos pertenecen. Pero podemos hablar de lo ocurrido. ¿Cuándo fue la última vez que vió a Carlos Solari.
-Anoche. Se me apareció de repente en sueños hablando en Sancrito (según dijo Solari, el idioma del cielo)Me pareció raro, siempre imaginé que el idioma del más allá podía ser el latín. A pesar de todo (del sánscrito, claro) le entendí porque los sueños tienen esas cosas raras, la gente grita pero el grito no se oye. Creo que es coherente que entendiera un idioma por otro...ah, porque yo lo escuchaba en alemán. Gracias a Dios sé alemán, aunque algunos dicen que la vida es muy corta para aprender alemán, cosa que yo nunca he dejado de hacer por miedo a morir apenas dejara de aprenderlo.
- Al grano Gallego, ¿Qué le dijo Solari?
- Lo primero que creí: venía a saldar cuentas. Una vez casi le rompo el cuello intentando (en carácter de médico) extraerle una muela del fondo.
Por eso me asusté, medianamente claro, porque el espectro de Solari aunque muerto era un muerto conocido. Estaba igual que siempre, quizás un poco más incandescente.
-¡Oiga no tengo todo el día, maldito escritor de segunda¡- gritó Cafarrone
-O.K, O.K, voy al punto. Asombrosamente, por lo menos para mí, Solari no mencionó su crimen, ni dió pistas del posible asesino...más bien me contó que en el cielo se había encontrado con Pablo Agüero, que estaba muy bien (Pablo) y que esperaban impacientes a Pobrediabla. Mientras tanto, dijo que mataba el tiempo jugando a los dados con Dios y que trataba de convencerlo para que adelantara el fin del mundo...Típico de Solari, ja ja, hay que admitir que es sagaz, si Dios acepta entonces estamos todos "fritos".
- O sea que usted no tiene idea de quién puede haberlo asesinado- dijo Cafarrone.
- Solari era odiado por mucha gente, ya le digo que quiere exterminar a la Humanidad Entera...Espero que Dios no le haga caso.
Cafarrone ya no escuchaba la voz insistente de Gallego, parecía pensar, pensar concentradamente sin dejar ni un minuto a la dispersión. Por fin entendió, lo miró al Gallego, le pegó en la cara, gritó, buscaba el teléfono, silbaba entre dientes: -La próxima víctima es Pobrediabla! 147
- ¡Cielos Santos! ¡Está ocupado! - gritó el comisario arrojándo el teléfono -. ¡No hay tiempo que perder!
Y salió por la izquierda a gran velocidad.
Mientras tanto, en el suelo, Gallego escupió sangre y sonrió iluminado:
- La linea está ocupada... - dijo en voz alta pero para nadie en particular -. Eso significa que Pobrediabla está conectada al internet.
- ¿Está conectada al qué? - preguntó Abel Fortunato que hasta el momento había permanecido en la penumbra y en siléncio.
- Internet - dijo Gallego -. ¿Tienen internet ustedes aquí?
- Por supuesto - dijo Abel Fortunato, casi ofendido -. ¿Por quién nos toma? Tenemos los últimos adelantos de la tenología, tenemos. Adelantos sumamente tenológicos. Y también Internet, claro. Ahora lo tenemos conectado hasta en la computadora.
- Pronto, tengo que usar la computadora. Es cuestión de vida o muerte.
- Use, use nomás. Pero al comisario no le va a gustar ni medio.
Sin esperar un instante, Gallego se sentó frente a la comuntadora y escribió (dos puntos):

"Querida Pobrediabla (dos puntos):
"Te escribo para decirte que te escribo que te estoy escribiendo que te digo que te escribo para decirte que te escribo.
"Nada más lejos de mis intenciones que hacer literatura.
"Pero sucede que a lo mejor puede que tu vida esté en peligro.
"Y aunque no te conozco, y aunque nunca en mi vida te he visto personalmente o por fotos, y aunque tampoco estoy seguro de que seas una sola persona... "

Gallego se detuvo un momento indeciso.
Abel fortunato lo miró preocupado. Si bien no entendía muy bien lo que estaba pasando, por la expresión del dentista se daba cuenta de que era grave.
- ¿Quién es Pobrediabla?
- Es una entidad virtual.
- ¿Una qué?
- Una construcción literaria, pero no por eso deja de ser real. 148
- Me temo que no comprendo - dijo Fortunato.
- Es el nombre ficticio de una persona real que ha sido usado por varias personas reales que a su vez usan nombres ficticios. Pero tampoco estoy seguro de ésto.
- ¿Por qué no?
- Porque también puede suceder que Pobrediabla sea una sola persona. Hasta el momento Pobrediabla puede ser "aronja" o puede ser "norap". Pero tambiés es posible que "norap" y "aronja" sean una sola persona que ha usado dos direcciones de e-mail. En cuyo caso su vida está más en peligro que antes.
Abel Fortunato tenía dolor de cabeza. Tenía ganas de ir al baño. Tenía tremendas dudas ontológicas que lo aquejaban más que el dolor de cabeza y que las ganas de ir al baño... Pero también quería llegar al fondo de aquella madeja enmarañada. Más tarde tendría tiempo para narrar... (su pasatiempo favorito)
Si alguna vez llegaba a resolver aquel enigma cibernetico, tal vez podría convertirlo en su "Estudio en Escarlata".
Por el momento solo debía dedicarse a observar y tomar nota. Lo mimo que una vez lo había hecho el doctor Watson.
Claro que ahora habían otros problemas que lo apremiaban.
Abel Fortunato se levantó de pronto y dijo:
- Permiso. Tengo que ir al baño. 149
Para llegar al baño de la comisaría Nro. 28 de Monserrat, Fortunato debió salir a un patio interno y embaldozado de verde, caminó por el centro hasta internarse en un estrecho pasillo de paredes lisas que grisazuleaban, dos minutos de caminata a tientas sobre piso de laja, tres escalones, prender la luz (una lamparita vascilando en un cable marrón como un ojo sin párpado. Abel sin embargo parpadeó, ¿inzquierda o derecha? Se decidió por la izquierda, otro pasillo más estrecho aún, las venas de agua surcando el estuco como si fueran monstruos marinos "Lo qu e mata es la humedad", por fin una oscura puerta de madera liviana, negra o azul, listones rotos en la parte de abajo. Un letrero: Baño Policial, al servicio de la comunidad. Fortunato sabía que, como muchas otras cosas, esa leyenda era una mentira. Mientras se desabrochaba el pantalón obtuvo una clara visión de su vida en menos de un segundo. "Lo que natura no da...",rezongó. El círculo del water bordeaux, el frío circular en las nalgas, sus medias blancas con puntitos negros. Inmerso entre unas paredes cubiertas de grafitis. "Un verdadero jeroglífico trazado a sevillana, habría que matarlos a todos", pensó Fortunato mientras trataba de concentrarse sin ganas. "Puta, me olvidé el boletín informativo Nro.3 de la semana oficial" Leyó a la derecha, sobre la pared "Tigre Capo", "Dos sacudidas ya es paja", abajo "La marcha de Roland", enfrente un enorme "Aguante el Seminarista y los Redonditos de Ricota", "Mierda, pensó Fortunato, habría que organizar una comisón especial para exterminarlos", imaginó la escena; "A ver su cortaplumas..ajá, escriba sobre esta madera que le entregará el oficial...Sí, los trazos coinciden, va a tener que acompañarnos", Se permitió una sonrisa," Al fin debe ser más fácil descubir un desfalco..Hijos de puta". Lo desconcentró un golpe en la puerta, toc toc.
- Está ocupado. ¿Quién es?
Una voz de mujer del otro lado.
- Cabo Ramírez Subcomisario.
- ¿Cuántas veces le dije que no venga a buscarme al baño?
- Es que llegó un anónimo urgente para Usted.
- ¿Ya lo leyó?
- No. Dice en la solapa : Anónimo - Urgente y Confidencial para el subcomisario Abel Fortunato.
- (Maldita mujer), piensa, después dice en voz alta- Ahora no me puedo levantar, trate de pasármelo por debajo de la puerta.
Ruidos de papel, suspiro detrás de la puerta, susurro que dice "¿Por qué no instala su oficina en el baño? Policía escatológico de mierda.
- ¿Qué dijo?
- Que por abajo de la puerta no pasa.
- Espere, no entre, voy a abrir un poco la puerta.
Fortunato alarga el brazo, iccc-ii, la puerta entreabierta. Unos dedos se asoman con el anónimo.
- Ya lo agarré.
- A sus órdenes subcomisario- Silencio. Fortunato espera.
- Qué hace Ramírez, qué está esperando! Puede retirarse!
- ¿No quiere que le pase un poco de papel higiénico, Subcomisario, o piensa limpiarse con el anónimo? Le estoy haciendo una veña, y que evacue bien.
- (mujer desagradable)piensa Fortunato y abre la carta: 150

Infelizmente, el papel resbaló tontamente hacia el inodoro, y antes que el lento policía pudiese hacer algo, el mismo estaba empapado en sus secreciones hundiéndose ya inexorablemente. Furibundo, abrió la puerta y volvió a la sala principal. Su vida era eso: una série repetitiva de papeleo que acababa destruyéndose y nunca nada concreto en la práctica fuera de la mediocridad general. Fatigado mentalmente e irritado por su estupidez al ver a Gallego mal contener la risa, lo mandó a encerrar en el cuarto "sucio" donde torturaban clandestinamente cuando les daba la gana. Cafarrone sólo llegó de noche, frustrado, a la seccional. La mujer "de la internet" no estaba en casa ni había vuelto. Y la casa tenía várias cartas y diarios en el suelo del frente, hacía días que estaba vacía. Abel estaba medio pálido, y cuando preguntó por Gallego... "Mr Hyde" -Encargado de la sala de tormentos, la que fáclmente le escondieron a los inspectores internacionales de Derechos Humanos- se había pasado y se les había muerto en la mesa. Son todos unos idiotas, reflexionó. Luego cerró la puerta de su despacho. Entonces, el Innombrable se presentó, una nube de hedor seco surgió de la penumbra. Él creyó que eran alucinaciones o soñaba, pero no, y era inútil pensar en que estaba filmando en esos delírios que tenía en relación a la séptima arte. Era real, una sonrisa terrible se dibujaba en una figura vestida de traje y corbata, las manos pelodas posaron en los hombros cansados del Comisario Corrupto.

-Uds sí que pierden el tiempo como babosas. Aveces el ejercicio del mal hace a hombrecillos necios y limitados como uds tornarse más idiotas que malévolos- Le dijo el Príncipe de las Tinieblas. En una voz grave y desdeñosa.

-Si es una broma, ya no me hace gracia, lo puedo encerrar, señor, de quién fue la idea????-

-De quién fué la idea?? Preguntale a tu dios, imbécil. (Con una mano hizo un gesto, y el arma del policía cayó al suelo) La presa eres tú, y las cárceles no las inventé yó pero las mantengo a todas con mi fuerza y mi creencia pura en el mal- En un gesto rapidísimo, escribió con la propia sangre del Comisario (a quien le hizo un pequeño tajo tras la oreja) ciertas fechas personales que explicaban mejor que nadie que estaba en terrible desventaja jerárquica.

Atrás, unas trompetas abismales de registros demoníacos y acordes demenciales, se oyeron triunfales. -A fin de cuentas, todos trabajan para mí, tu problema es que eres de la clase de personas débiles que trabajan para mí toda la vida sin casi saberlo, intentándose autoconvencer de lo contrário, van a la iglesia o intentan tornarse "legales", convencer a otros de su benevolencia, o tornarse monges o padres (donde tengo grandes seguidores), y luego su incapacidad los devuelve a las digamos tribulaciones de la carne y la sangre, el deseo del poder, e hinchazón de ego. Osea, siguen mis estatutos. Y Después de todo ese cirquito cuando vengo escuchando sus pedidos concretos se hacen los ignorantes de todo el vano y dehonesto teatrito que fueron sus incoherentes vidas.- El Príncipe le tomó el cráneo por el tope, y le giró el pescuezo para ser testigo de cómo su mujer le era infiel dibujada en la pared como si fuese un proyector de cine de los tiempos de Griffith, y de cómo sus hijos ya se habían olvidado hacía mucho de cualquier falso aprendizaje de educación moderna, regidas por las leyes de las tinieblas comerciando con los vivos.

Y al otro día, no hubo cómo impedir que toda la comisaría se llenase de algarabía al saber que el Gobernador la visitaría en la campaña electoral. -Te daré una oportunidad, Cafarrone!- había dicho Belial. Y te envío un fiel colaborador desde el Gobierno de la Provincia. La Comisaría se había "salvado" gracias al mérito de haber sabido esconder la "salita" al mundo de la superficie, y el Príncipe no lo había olvidado. -Un gesto noble, espero que siga el ejemplo del Subcomisario Fortunato, un gran actor, por cierto. Qué actuación, me hizo acordar a un Gassmann, o un Donald Sutherland, que elegancia!!- Roznó el macho cabrío con voz de caverna. El aliento de azufre perduró unas semanas en la sala del Comisário, que por meses observaba por detrás de su hombro antes de salir de casa, y lavar las ropas muchas vezes ya que su perro no quería saludarlo más. La cicatriz detrás de la oreja perduró por el resto de su vida: fue tomando la forma de algo parecido con un 666, detrás del lóbulo izquierdo. Pobrediabla nunca fue encontrada, después de aquella fatídica noche. La página de Internet quedó congelada por mucho tiempo en color carmesí, tuvieron que cambiar el monitor, que para el mundo de los vivos estaba "defectuoso". 151
Cabo Ramirez Subcomisario:
Deberá cuidarse mucho usted y ese ente virtual que colabora en El Seminarista.En estas palabras le aseguro que voy a matar a esa Pobrediabla.Jamás le perdonaré lo que me hizo a mí y a mi querido esposo.
CUÍDESE,SE LO ADVIERTO.
Como un verdadero estúpido Ramirez buscaba el remitente .Es que inspirado en el baño no se había percatado de lo del anónimo y estaba más preocupado en el boletín informativo oficial 3.
Para colmo se tuvo que conformar con leer la sección de chistes de El Torreón(vieja revista de la O.S del S.P.F).
Era evidente que un anónimo no tenía remitente al menos que...se hicieran pericias dactilares.Pero que Vucetich no las descubrió para semejante estupidez.
Por su parte Gallego se sintió en la obligación de proteger a Pobrediabla sabía que su muerte sería inminente,ya sea por suicidio o por homicidio.No tenía certeza alguna.Menos aún la de que él sí la conocía pues la había visto en un boliche de Capital,cuando eran las cuatro o cinco de la madrugada(había sido p[or setiembre de 1999).Gallego le había pedido un cigarrillo y ella le dio el único que tenía por miedo.Se sentó a su lado y le preguntó cómo se llamaba.
Pero Gallego era tan despistado,sólo recordaba el ajustado top color natural que transparentaba los senos ,los brillantes cabellos de la joven y ese pantalón negro de gabardina...
Mientras trataba de comunicarse con la susodicha en la oficina de Abel Fortunato,sonó el celular... 152
Era Pablo Aguero que le dijo:
_Se mató,finalmente lo hizo....La..perdimos,perdimos a Pobrediabla.No fuimos capaz de ayudarla!!!!!
Instantáneamente Gallego golpeó su puño cerrado sobre la mesa del escritorio.El protector de pantalla de la vieja computadora de la oficina de Fortunato chocó débilmente contra el monitor.
_Puta que lo parió!!Me cago en los malditos preceptos de los que no son capaces de perdonarse un estúpido error...!!
Los efectivos policiales llegaron al lugar del suicidio.El espacio era simple,Cafarrone,Fortunato y sus colaboradores realizaban las iterativas pericias y pesquizas rutinarias.
La occisa se hallaba sumergida en la vieja bañera de su baño de soltera,el cuerpo yacía hinchado,el agua estaba roja de la sangre que la había teñido.Sus muñecas poseían una profunda incisión por la cual(seguramente)llegó a desangrarse.El viejo calefón estaba prendido,es decir que la joven se sumergió en el agua tibia para no sufrir tanto.
Revisaron su habitación.Todo estaba revuelto,la cama deshecha,los libros desparramados por todo el alfombrado piso.El espejo del baño estaba completamente empañado.Cafarrone pasó su mano sobre el espejo.Se podia observar una mecha hecha quizás con cera de vela,o con un lapiz de cera que después no se pudo borrar del todo.Sería una pista(pensó Abel Fortunato agrandando sus ojos).
Decía J.A.M ,por vos. 153
- Repito: Quién es JAM? - Insultó, Fortunato.
- No tengo idea. - Repitió Agüero, con voz de alcahuete.
- No me hables con esa voz de alcahuete! -

Pablo Agüero pensó qué se cree este imbécil y cortó la comunicación.
Más tarde sonó otra vez el teléfono.

- Yo otra vez.-
- Vos otra vez. -
- Sí, perdón. -
- Perdón? -
- Sí. -
- ... -
- Quiero que me leas la carta -
- La carta? -
- Sí, la carta.
- La de Pobrediabla?
- Sí, claro
- Es triste.
- Sí, supongo que sí -
- No, no en ese sentido. Quiero decir que.. es triste.. cómo está escrita. Es triste. Como la Storni.
- La qué?
- Alfonsina. Es triste. Suicidarse después de un poema tan poco inspirado.
- No importa.
- Que no importa? Es terrible! Se ahogó, se metió al mar y se ahogó, todo como culminación de un poema espantoso. Bueno, no espantoso, pero...
- No importa. No es por interés literario, sino policial
-Ah, no. Entonces no te lo muestro.

Y cortó. Fortunato se acostó como siempre, paso por paso, y logró dormirse. Más tarde sonó otra vez el teléfono.

- Hola?
- Vos?
- Sí, claro. Si no fuera yo no podría...
- Agüero
- Sí.
- Qué pasa?
- Te leo la carta:


154
(Para Fortunato es un gran placer poder oir la carta a través del celular, porque así puede ir al baño y hacer sus irremediables, urgentes necesidades sin correr riesgos de que la hoja vuele a sus alrededor como una mosca, como una mosca alrededor)

- Te leo: - Recomenzó Agüero con voz de pobrediablo - "Estoy cansada. sencillamente eso. Tengo cansados los hombros, los codos, las muñecas. El cansancio llegó así como llega el cansancio, sin que uno alcance a darse cuenta conscientemente, mientras pasan otras cosas. El tiempo va erosionando el cuerpo y el espíritu como una gota que cae sobre una piedra. Mi agotamiento es total, todas mis superficies, físicas y espirituales, se desgastaron al unísono. mis ojos están tan caídos como mis senos, y ven menos que ellos. No es vejez, no es nada que llegue por el pasar de los años, es esa capa densa y viscosa que nos recubre con el transcurrir de los segundos eternos. Al principio fue solo un segundo que se hizo más largo que el resto, un instante desparejo, irregular, distinto del resto. me llamó la atención, como siempre llama la atención cuando un beso dura tres días o una noche dura dos minutos, pero nada más. No noté cuanto se había llevado de mí ese segundo. Ahora son muchos, son decenas, o cientos de segundos, y cada uno de ellos se estira más y más. No sé si habrá observado, comisario (o Sr Juez) el reloj despertador apoyado al pie de la bañera, frente a la vista de mi cadáver. He sentido el agua de la canilla llenar la bañera y cubrir por completo mi cuerpo, todo eso antes de que el segundero avance dos posiciones. Mis segundos se han vuelto intolerables, J.A.M., esperarte me demanda la vida, me succiona la sangre, lento, muy lento..."
Es una gansada, no?
- Cómo?
- Esta carta.
- No... No. Estee...
- Qué?
- Sigue?155
Esa noche trasladaron al foro teatral el cadáver de Pobrediabla, para despedirla como siempre había querido. Ella externaba continuamente a sus amigos que ella tenía que morir en el teatro. Habían puesto el féretro en medio del escenario y diversos parientes y amigos hacían fila para ver por última vez el cuerpo de aquélla mujer extraña. Sí. Extraña. Y más extraña aún era aquélla escena para Fortunato, quién miraba a todos los asistentes como buitres: iluminados tenuemente por las luces azules y verdes de los reflectores, mostraban rostros rígidos y torcidos, y en alguno que otro pudo ver una que otra risita burlona. Cuando le tocó el turno de mirar a su amiga, observó la cara pálida de Pobrediabla, sus gruesas y largas trenzas negras, como de cera, sus labios pintados de rojo carmesí y no pudiendo más explotó en sollozos mientras tomaba entre sus manos las mejillas frías de su compañera. Cuando se tranquilizó, Fortunato le dijo a su amiga: "siempre fuiste rara y dual. Te gustaba jugar a ser dios y el diablo, pero nunca imaginé que te gustaría jugar a ser la víctima y el verdugo. Te extrañaré mi hermosa pobrediabla (aún en la muerte eres bella). Descansa en paz".
-"Descansa en paz" -Repiten todos los asitentes en coro. 156
Y así velaban nomás. Lástima el decorado,las gardenias enormes,las velas derritiendose en los costados," Lástima la pobre gente de pobres sentimientos", pensó Cafarrone. "No somos nada, comisario". El cabo Julieta Ramírez. "Igual que Alfonsina, hundida en su desesperación", decía Fortunato al productor de la obra. "Voy a necesitar una bañera, carajo. Todo esto me está saliendo un ojo de la cara", pensó. "¿Alfonsina?", "¿Por qué mató", "Qué importa ahora"."Pero si Alfonsina se tiró de una escollera! Mito, eso es un mito". "Oiga Cafarrone, piensa que el Seminarista está maldito?","Me van a dejar el teatro a la miseria. Una gran idea velarla en un escenario. Es como para matarse". "Eso habría que preguntárselo a los autores. No me venga con problemas existenciales. Mire, ahí está Pablo Aguero, es uno de los que colaboran. Sí, el que aprovecha para tomarse el segundo vasito de anís. Pregúntele a él". "Que la canción diga eso no significa que haya sido así. Los que saben son los eruditos no los populachos.". "La entrada podría salir un poco más, 20 pesos, estamos viendo costos" "Oiga Agüero, es verdad que todos los que actuaron en esta historia se murieron". Aguero lo mira sorprendido, abre un poco los ojos "Sí, pero algunos también resucitaron", "Soy del diario "Los parlamentarios""."Escriba que la obra se representará con los efectos especiales convenidos, sì, un gran despliegue de todo, azufre, sangre, sexo, dolor." Fortunato tocandole la pierna al cabo Julieta Ramírez "¿Le gustan los ataúdes?" "Quièn va a seguir escribiendo, han pensado un final", la voz tìpològica del periodista. "Estamos en eso, estamos en eso",se aleja Aguero. "Dos gardenias para tí, canta, mal. "Creen que Ernesto literatura levantará El Seminarista?". "Pájaro de mal Agüero". "Agorero, Agorero, mejor así o Augurio. Buenos Augurios para todos, Pobrediabla está fría, Buenos Aires se quedó sin ella como si nunca hubiera existido. "Sería conveniente instalar una calefacción central para el público". "¿Quién es usted?" "Juan Carlos Mascardi. Servidor". Y nada más, no dijo más que su nombre pero Cafarrone escuchó "JAM" 157
El callejón sin salida donde está ubicado el Teatrito Las Saladas (nombre dedicado a las lágrimas de las lloronas), desemboca, del lado que sí tiene salida en un viejo y desconocido trayecto de la calle Muñecas, formando una "T". de tal modo que Cafarrone y Fortunato, si hubiesen podido verse desde arriba, desde la trágica visión cenital que caracteriza las trágicas escenas post-mortem, habrían podido observar cómo sus respectivos recorridos dibujaban, uno en referencia al otro, la más clara representación de la bifurcación de caminos. Fortunato se dirigía al norte, siguiendo a Solari, embutida su cabecita en una exacta obsesión: La misteriosa razón por la cual todos los presentes llamaban a Solari con el nombre del difunto Pablo Agüero. Cafarrone se dirigía al sur, tras los pasos del solitario e inédito Mascardi, convencido de que actuaba impulsado por el ansia de verdad, sabiendo, en alguna parte de su argumento mental, que eran sus celos irreprimibles quienes lo obligaban a averiguar la relación que unió a Pobrediabla con ese repugnante sujeto con nombre de pueblucho sureño. Ambos vagaban creyendo que se dirigían, iban creyendo que divagaban, ambos seguían sus surcos predeterminados, en una ciudad donde nadie sabe nunca hacia qué punto cardinal está avanzando, donde el sol recorre no más de dos metros de cielo. Está amaneciendo, no se sabe bién desde qué lado, y antes de que el breve día urbano acabe, Fortunato y Cafarrone, quienes hasta ahora sobrevivieron gracias a su propia inocencia como quien sigue caminando tras el abismo por no haber mirado nunca hacia abajo, se encontrarán tête a tête con el nudo de su trama. 158
Fortunato y Cafarrone aceleraron sus pasos hacia el tal Mascardi.
Abel lo interpeló diciéndole:
_Discúlpenos,pero nos deberá acompañar hacia el destacamento de Policía.
_Pero...por ..qué?-les respondió el solitario Juan Carlos Mascardi.
Tenemos ciertas sospechas sobre su identidad,como verá estamos hasta las manos en esta investigación que cada vez se pone más dificil,lenta y engorrosa de resolver.
Necesitamos verificar sus documentos,sus antecedentes y especialmente la relación que tuvo o tenía con Pobrediabla(que en Paz descanse )-agregó el Comisario Cafarrone persignándose y otorgándole cierta ironía a su actitud.
Juan Carlos se mostraba nervioso,él sólo era un colaborador creativo de un grupo de paupérrimos comediantes que presentaban obras en los teatros unders.Enemigo acérrimo de Ernesto Lieratura y que codiciaba la creación de cada uno de sus irreprochables colaboradores y que (aparentemente) sólo había aprovechado la fantástica imaginación de la soñadora e inexperta muchacha para el montaje de una obra que jamás igualaría a El Seminarista.
Sin embargo sus ojos encerraban ocultas sospechas y como era rápido para las deducciones no volvió a negarse,acomodó su saco y su corbata y les manifestó:
-Está bien,no hay problema.Pero tengo derecho a una llamada.Sacó su celular.Era un movicom y tras una larga hilera de sonidos apretó el navegador para realizar la llamada.Mientras tanto Abel Fortunato ya había memorizado el número discado. 159
Una vez en la comisaría buscaron la información de su identidad en el Registro Nacional de las Personas.El nombre coincidía Juan Carlos Mascardi,decía la cabo Julieta Ramirez.El número de D.N.I,también:
-11 millones...202 mil ...998_repetía Julieta girando su cabeza en vaivén observando los datos de la pantalla y verificando el documento.
El tal Mascardi,trataba de superar el nerviosismo.Y miraba constantemente hacia la puerta de entrada esperando la llegada de su abogado.
De repente la voz pitónica de la cabo Ramirez le penetró en los oídos como un acorde desafinado:
_Sí,pero acá dice "TRIPLICADO" y su documento es DUPLICADO.
Al oír esto Abel Fortunato se ahogó con la reciente bocanada que le había dado a su cigarro negro y expulsó todo el humo sobre el rostro preocupado y mas avejentado que meses atrás, de Cafarrone. El cual acusaba sus cabellos teñidos que ya mostraban indicios de crecimientos de canas y cuyos bigotes se habían casi caído por la lenta y extensa proeza de la investigación más desopilante y ridícula que pudo haber tenido la historia policíaca de la seccional 128.
El crimen irresoluto de Nora Ledesma,quizás a causa del tal Edmundo Sosa,la muerte de Javier González,el Seminarista,la de Igor.La búsqueda truncada del contacto que los llevaría a los supuestos traficantes de armas italianos.Nuevamente Edmundo Sosa en la mente del inteligentísimo Sherlock...Toda una hilera de muertos sin ajusticiar!!!.
Y ahora un suicidio, el de ese enter virtual Pobrediabla a causa de un tal J.A.M.
Sin embargo éste era Juan Carlos Mascardi(J.C.M...y además con apellido de marca de broches y peines!)pensaba Cafarrone entre las tinieblas de aquella humareda que le propició su colega de investigación.
Cada vez aparecían nuevas pistas,más indicios .Pero la historia se tornaba sórdida como aserradero en la playa.Ya que en lugar de avanzar se enredaba más y más...
_¡¡Esperemos al menos que este tipo nos lleve a alguna solución!!.Porque de lo contrario tomo mi retiro voluntario y que al caso lo resuelva montoto_expresó el Comisario a su ayudante casi murmurándole un grito al oído.
En eso, por la puerta de la seccional ingresó un señor rubio,alto, de contextura mediana,rostro caucásico vestido con traje y sobretodo gris.Traía en su mano izquierda un attaché negro y se acercó a la escena.
En el escritorio la cabo Julieta Ramirez se babeaba.Quedó mirando hacia arriba con el pulgar derecho apoyado en la barra espaciadora y dejando pasar líneas y líneas en blanco de su página.Al notar el rostro extraño de la mujer, Mascardi giró la cabeza y Fortunato junto a Cafarrone sacaron pecho como para tener altura y se dirigieron al sujeto. 160
- Mi nombre es Igor.- Dijo el hombre alto, rubio, al entrar.
- Igor? Me suena conocido.- Acotó cafarrone intentando manchar esa imponente entrada con cierto aire de sospecha.
- Sí, ya casi nos quedamos sin nombres vacantes.-
- Qué está tratando de decir?-
- Que no se puede utilizar cualquier nombre insípido, como Juan, o José.-
- No entiendo. -
- No. No entiende. Eso está claro. Por favor despejen un escritorio para mí. Y una silla. Esta comisaría es un asco. -

Por alguna razón desconocida todos se apresuraron a satisfacer el pedido del tal Igor sin dubitar.

- Ha leído usted el libro Niebla, de Unamuno?
- Perdón? - Se atrevió a intervenir Fortunato, por descuido.
- No. Claro que no. - Se respondió Igor, tomando asiento como en su casa. - Sería una paradoja muy cómica.-
- Sigo sin entender a qué se refiere.-
- Por supuesto que no entiende. Como tampoco entendió lo del tiempo infinitamente subdividido. -
- Infinitamente subdividido. Me suena. - Acotó Cafarrone con aire de misterio, simulando que hablaba para sí mismo.

Mascardi dejó escapar una sonrisa de costado.

- Bueno, qué es lo que tiene para explicarnos? - Se impacientó Fortunato, y acarició instintivamente el arma refugiada en su axila.
- A decir verdad, tengo algo que explicarle a Ud personalmente. -
- A mí? -
- A Ud -
- Es mi ayudante. - Intervino Cafarrone.
- Lo sé. Ud quédese quieto. Fortunato, venga conmigo. -

Entraron juntos a un un sucio calabozo. Igor encendió un cigarrillo y le convidó otro a Abel.

- Bueno? -
- Todo es ficción. -
- Qué quiere decir? -
- Que nunca llegarán a una conclusión porque nada es cierto.-
- Yo sí leí Niebla. -
- Eso no tiene nada que ver.
- Cómo que no? Ud. pretende decir que no somos reales sino una creación literaria.
- No sea imbécil
- Entonces?
- Todo es real. Las personas son reales. Es real Ud, Cafarrone, el Seminarista, todos lo son. Solo que sus identidades y acciones responden a un plan mayor, que excede su capacidad de consciencia.
- Es absurdo. Ud es un paranoico.
- Ud también. Por eso va a desaparecer muy pronto.
- Qué quiere decir?
- Ya lo sabrá.
- No cambie de tema.
- Por ejemplo. Ud cree que Cafarrone, el comisario, tiene ese ridículo nombre porque sí? Lo tiene para parecer un auténtico comisario estúpido, es un nombre de comisario de poca monta y escasa inteligencia.
- Absurdo.
- Vamos a otra cosa. Ha oído hablar de la banda delincuente del "Gordo" Valor.
- Sí, claro.
- No le parece poco creíble que un ladrón se llame valor?
- No.
- Que un juez llamado Fraticelli haya matado a un miembro de su propia familia?
- Qué?
- No le suena? Fraticida?
- Es una estupidez.
- El caso de los sobornos? El senador que "cantó" en el diario nación. el que los mandó al frente a todos.
- Qué pasa?
- Se llama Cantarero.
- No tiene nada que ver.
- No?
- No.
- Que le hayan volado la cabeza a Cabezas?
- Tampoco.
- Fortunato.
- Qué?
- Le voy a decir una cosa.
- Lo escucho, Sr Igor...
- Ditto
- Sr Ditto.
- Ud se está haciendo el gil. Sabe mucho más de lo que demuestra.
- Sí, es verdad.
- Y también sabe por qué desaparecieron Igor, Agüero, Pobrediabla y otros...
- Sí. Dedujeron.
- Sabían demasiado.
- Exacto.
- Cafarrone es demasiado tarado. Va a durar hasta el final, si es que se llega a algún final coherente. Ud es paranoico, Ud ha comprendido.
- Estoy perdido.
- Le queda una chance.
- Cuál?
- Pasar al otro lado, al de los que digitan esta ficción de actores reales. Y de paso... dejar fuera de este asunto a mi cliente. Y cambiarle de una vez ese nombre absurdo. Mascardi. Triplicado. Es una vergüenza.
- No sé si entiendo.
- Ud cállese la boca. Entre a la oficina. no le dirija la palabra al comisario de forma directa. Tome una máquina deescribir y tipee las próximas acciones que habrá de realizar. Como primer punto, dejar ir a Mascardi.

Y Fortunato lo hizo. 161
A veces Fortunato, a veces Igor, a veces yo, también. Esperando a Godot, al minotauro, un Salvador, cualquier mano a rescatarnos de las tinieblas. Las nieblas donde la vida hace agua. "Y con dos dedos, detuviste mi caída". Mi nombre es Carlos Solari, mis amigos se han muerto o los mataron, no sé. Mi apellido también es un génesis y una historia (algunos dirán una farsa)Pero hoy beso los bordes del vestido de Madame Bovary, soy el lacayo del Quijote, la mujer de Raskolnicov, me inclino ante la altura y me desvío ante el rumbo directo. A ustedes, saludo, porque la vida se ha puesto al rojo vivo.(una disgregación quizás) más tarde Mascardi rumbearía mejor el ritmo de esta historia (cada vez menos nuestra) 162
Por el momento Mascardi nos da la espalda y se retira atravesando paredes.
Fortunato tipea y tipea como un nifómano hambriento de párrafos, tipea el suicidio de cafarrone, la resurrección y declaración de amor de Pobrediabla, tipea todo y más, ya casi convertido en una mecanógrafa de minifalda gris y lentes. Pero nada. El comisario lo mira desconcertado y no ejecuta los mandatos. Imbécil de Fortunato, Ábel imbécil, destinado de antemano a morir en manos de un hermano. Creyó en la metáfora de la ficción literaria sin comprender que el Gran Relato no se ha forjado solo a base de letras, sus nombres han sido impresos con sangre. Dinero y violencia, desafortunado Fortunato, imposición. Tu egoísmo es tan pequeño que bordea la inocencia. Ahora Mascardi y Cafarrone le sonríen a esa nuca nerviosa. Igor, en el rol de Al Capone o de Caín, iza en sus grandes brazos la vieja máquina de escribir de la Cabo Amores y la arroja contra el cráneo de Abel, probando que es de hueso real, no literario. 163
La sangre mancho el muro.
¿Como escapar de aquel peso? ¿Como escapar de ese ciclo?
La verdad es que mas nos enviciamos, mas no suicidamos y esto es lo que estaba pasando, Igor habia entrado en el ciclo del diablo. 164
Todos habíamos entrado en un círculo sin fin,diabólicamente ensordecedor e incoherente que alimentaba nuestra sed de sangre.Ya que en las horas más inciertas de la madrugada nos regodeábamos en la sangre de tantos muertos.Como si fuéramos vampiros.
Y parecía una vil historia de nunca acabar.Ni los escritores,ni el productor,ni siquiera los actores lograban permitir la llegada de un haz de luz salvador.Quizás porque Solari no lograba erradicar su malévola personalidad asesina que de alguna manera había contagiado al resto.O porque todos ansiábamos sangre,locura,amor y descontrol. 165
Decir ahora que la muerte de Abel Fortunato fue una inconveniencia, sería caer en esa especie de cosa obvia que tanto evita la literatura como Dios manda. Que no manda sino la hacen algunos que creen gobernar esos pequeños mundos. Yo, a diferencia de ellos (ellos son ustedes, colaboradores)no necesito crear, soy como Dios, el que todo lo lee y dispone. "Caín. ¿Has visto a tu hermano Abel?,pregunto. Sé que Abel agonizó el día 21, le partió el cráneo su hermano, Caín. "Yo no soy el guardían de mi hermano". Responde el homicida. Así se conforma la primera infamia en la historia de la humanidad, sin contar el pecado de Adán y Eva, que algunos heresiarcas trasponen al génesis, como si el génesis fuera una metáfora, como si Eva no hubiera tentado verdaderamente a Adán. Como si no los hubieran exiliado de tanto paraiso, desnudos y sin más que verguenza. Ahora se preguntan sobre el fin, o el final de esta historia. Se preguntan...como si pudieran hacer algo. Yo, digo: Volverá a la nada, no quedará letra sobre letra, la destruiré, exilaré a Igor de mi lado porque ha matado a mi hijo predilecto: Fortunato daba cuenta de su estúpida existencia como la mejor creación. Tuvo sus momentos de gloria, sus aspiraciones de trascendencia. "Una máquina de escribir fue su paradójico final".Pero a todos digo, mortales escritores..¡ desgraciados! que mi ira levantará un manto entre los tiempos. Sérán llamados Vastardos y nadie les dará lugar en sus sitios interactivos. Casta de asesinos, matadores de letras, arruinadores de belleza, viejas gordas que leen a Victoria Holt y se exaltan con Corin Tellado. Les quitaré la voz apenas hable con el integrador tecnológico. La arrancaré de sus gargantas como si quisiera extirparles el corazón. Malditos! Ojalá fuera el corazón. Porque yo soy el papel,el renglón y el espacio. 166
Repito:
No serán llamados Bastardos sino Vastardos!
Y vuestra prole clamará durante siete lustros piedad al cielo, y yo, C Solari, Cielari, responderé con el más indiferente silencio!
Me creo un Dios? Es posible, quizás, que así sea, probablemente por modestia. Sin lugar a dudas soy mucho más que cualquier Dios, soy el ídolo de cera que desde el altar doméstico domina a tu padre y tu madre.

Sin oir un céntimo de esta perorata escandalosa, Mascardi y Cafarrone desayunan hamburguesas con Chandon en un bar incógnito, y traman alguna curiosa ficción periodística que encubrirá la última de las muertes de esta ruleta rusa poético-política. mascardi mira de vez en cuando el celular, esperando la llamada del productor. 167
-¿Le parece que escribamos la muerte de Fortunato?- pregunta Cafarrone media medialuna en la boca, traga, un sorbo de Chandon.
- Si, claro Julio. Hay que escribir. Escribir para que se sepa, documentar para que perdure.
- Pero nosotros no somos escritores. Para eso somos protagonistas de la historia. No necesitamos recurrir a la ficción para que nos pasen cosas como nuesros autores.
- Ese no es el punto!- exalta Mascardi que empieza a parecer menos lago, menos agua de pozo- Usted piensa como un fracasado. Piense el concepto que tendrán de nosotros los lectores. Dirán que somos una basofia de personajes. No se van a poner a separar la competencia del autor con la de los protagonistas. Del escritor pueden decir que escribe mal. Después nosotros quedamos eternamente consumidos dentro de un libro. Cada vez que alguien abre la portada y ya estamos volviendo a representar esta farsa mediocre. Lo peor es el tiempo. Nuestra historia dura lo que dura una lectura, pero es eterna en cuanto a que perdura infinitamente presente en las páginas.
- Visto de esa manera, nos están haciendo mala fama- razona Cafarrone un poco pensativo.
-¡Mala fama! Estamos en una historia de mierda! Imagínese nomás la crìtica literaria de El Seminarista. "Una novela para echar al olvido. Sin pies ni cabeza, se enreda en manos de esos seudos personajes que son los escritores de la primera historia, mal llevada por unos protagonistas que parecen sacados de una mala revista policial de la segunda. ¿Ya se perdió? Bien, esto no es todo. Incurre en el error de ser decididamente aburrida, floja en todo momento ni siquiera tiene la decencia de ser corta y mala.".
- ¿Pero quién escribió eso?- pregunta azorado Cafarrone.
- Lo va a escribir un crítico de "La Razón".
- ¿Cómo sabe eso? ¿Quién se lo dijo?
- No importa. Lo que importa es que para los tipos estos, esto es una novela, pero es nuestra vida para nosotros ¿entiende? Tenemos que defender nuestra vida porque ellos no la viven.
- Y sí masomenos, entiendo. Pero cómo, yo no sé escribir, no soy muy bueno en ortografía, lo único que hacía bien era el análisis sintáctico.
- Llamamos al productor. Le decimos. "Viejo, rebelión en la granja". Entonces nos ponemos a escribir nuestra historia, como nosotros querramos, como nos guste. Y como todo lo que hacemos aparece en la historia original...¿entiende?
-No. Como todo lo que hacemos aparece en...?
- Claro, entonces metemos nuestro propio texto adentro del libro de los otros. Salvando con esta acción nuestro buen nombre.
- Y...eso no va ser sospechoso. ¿Los escritores dejarán un amotinamiento?
- Si fueran escritores no. Pero...usted ve cómo están las cosas...ja ja-
Los personajes se ríen de los autores durante unos minutos. Inmediatamente cambia el escenario. Un bar en algún lugar de Tigre. Cafarrone y Mascardi no parecen ser ellos, siguen en la misma posición pero distintos. Uno toma un chatrè de Vian. Escriben sobre un libro de Actas, en realidad esto está escrito en el libro. Así empieza

Las increíbles aventuras de dos intrépidos investigadores

Capítulo I

Un bar en algún lugar de Tigre. Cafarrone y Mascardi no parecen ellos. 168
- Un momento, JAM. Esto no me gusta?
- Por qué? Cuál es el problema?
- No me gusta el verbo "parecen".
- No entiendo,qué pasa?
- Es uno de esos verbos literarios, pasivos, neutros. En nuestra historia no tienen que existir esos verbos.
- No alcanzo a entender bien.
- Sos medio estúpido, Mascardi. Pero no te preocupes, te vamos a escribir más inteligente. Mirá: Vamos a dejar de ser especulaciones literarias para ser acciones contundentes, auténticos personajes de acción. No quiero verbos inútiles. Por ejemplo "llueve". Quién llueve, me podés decir?! - Allí Cafarrone se exaltó - O "parece". Qué es "parecer"? qué clase de verbo? qué está haciendo alguien cuando parece? Nada. Nuestro personaje no parece, ni es, ni llueve, ni está, me entendés ahora? En nuestra historia eso no va más. Ahora Cafarrone coge, Cafarrone asesina, viaja... Ni siquiera eso. Cafarrone muerde los pechos de Roxana, clava una daga en el cuello de Igor, atraviesa la Pampa Húmeda en su Masseratti Ambassador de 16 cilindros. No más reflexión, Mascardi, que es mezcla de reflejo y flexión, aquí nada debe ser un reflejo, no existe inflección, y no es un juego de palabras...
- Ok, tranquilo. Vamos de nuevo:

Capítulo I

El bar Bourdelle, en Tigre. Cafarrone escupe el piso. El dueño del bar no lo ve, está buscando la botella de Blue Curazao. Mascardi extrae una Magnum 44 y la apoya sobre la mesa. Mira el reloj. Son las cuatro menos cinco. 169

CUANDO DE REPENTE APARECEN SEIS MONOS ARMADOS, CAGAN A BALAZOS A TODOS Y SE TERMINO EL CUENTO
FIN 170

FIN. 171
NO. No. Para, Pará Cafarrone...Esto tampoco está bien, no por creernos guapos ahora vamos a ser boludos. Ningún malevo por más bruto que sea dejaría una magnun encima de la mesa, así nomás, al lado de la rubia Quilmes, enfrente de todo el bar...y tu escupitazo "pareció",si me dejas decir el verbo, demasiado en posee. Y O.K, de acuerdo "basta de parecer", pero a veces es mejor "parecer" un boludo y no serlo...Bueno, vos medio boludo eras...¿te acordás cuando eras tartamudo?
- Me hicieron tartamudo los autores...
- Sí, sí entiendo- se apresura Mascardi- a mí también me gustaría ser distinto.
- Claro pero vos sos rubio, alto, buen mozo, con ojos azules. Yo en cambio tengo estos bigotes punta para arriba...
Se acerca el mozo con una bandeja - ¿Los señores se van a servir algo?
Cafarrone se adelanta con una mano toma al mozo de la nuca, la otra apreta la magnun.
- Volá de acá mequetrefe o entrás en nuestra historia como el puto gay y tu final no va a ser feliz...entendiste?
-Pará Cafarrone! ¿Nos está ofreciendo bebida? ¿Tenés fernet?
-Sí- Suda el mozo.
-Traé. El fernet es una bebida inspiradora.
-Y, qué hacemos? ¿Vamos de nuevo?-Pregunta Cafarrone.
-¿Te gustaría ser buen mozo y no así...¿tan feo y peludo?
- Sí. Quisiera tener menos pelos en la espalda y en las manos. Y la nariz menos ganchuda. ah, y ojos verdes!
-Bueno, voy anotando. ¿Querés estar casado?
- Eh? no. Quiero tener muchas minas pero no querer a ninguna.
- ¿Estás seguro?
- Sí. Seguro.
- ¿Y de qué te gustaría trabajar?
- De nada. Quiero ser rico y vivir en un yate con canillas de oro y mujeres africanas abanicandóme con plumas de pavo real.
- ¿Y cuándo serías detective?
- Nunca.
-Pero...entonces...qué interés va a tener tu vida?
-No quiero que mi vida sea interesante para ningún lector acomodado en un sillón. Quiero una vida feliz.
- No. En esto no coincidimos Cafarrone. Escribí vos sólo entonces.

Capitulo I

Luego de un vaño de espuma, recuerdo que aparesió la hermosa egipcia de muslos dorados a ofrecerme un masaje de esos que acen las egipcias esclabas. Como me sentía como un toro magnate no creí nesecitar sus servisios, ací que la despedí del cuarto de vaño y apareció la geisha que es la mejor concubina que existio en el mundo y que tube gracias al contrabando de blancas cuando era un joben contrabandista. La mujer venía mobiendo el culo como si fuera una maraca y el ruido salía de unas tovilleras de dijes de oro que le compré en el barrio de Once. 172
Entonces si Carlos Solari era el Dios que todo lo dominaba,seguramente el Diablo andaría por allí regodeandose a su alrededor.Tentándolo constantemente y tentando la tram de toda esta historia.
_Ah,ya me di cuenta...Solari tenía una doble personalidad.O quizás un hermano gemelo que si bien no tenía idea de lo que él quería contar le era infiel a sus pensamientos .Por eso tanto relajo.Por dicho motivos no sólo los actores conversaban entre sí,como los escritores;sino también hasta los personajes se les quejaban a quienes los habían creado:Dios,C.Solari_pensaba Pobrediabla que seguía la historia de El Seminarista desde el limbo.Ya que estaba esperando la decisión para llegar a la Vida Eterna o viajar a los infiernos.
Así sintió necesaria una disputa entre Dios Y Satanás.
Es más,vagando en los infinitos recónditos de un círculo amorfo deseó creer que toda su historia hubiese sido un maléfico sueño,una pesadilla alertante que sus escritores le hicieron vivir.
Y ahora quedaban varios caminos:seguir enterándose de los reclamos de los personajes,esperar los bisbizeos de los escritores o esperar que los actores pudieran resolver la complicación de la trama narrativa.
Lo peor era que ella se hallaba suspendida en el éter a la espera de los actos de los demás,como -seguramente-le sucedía a Javier Gonzalez,a Nora Ledesma,a Igor...
Tantos muertos sin ajusticiar,me repito.Y recuerdo a Cristo muriendo entre dos l;adrones. 173
Y a dos ladrones muriendo entre cristos... 174
A dos ladrones muriendo junto a Cristo,en Gólgota.Y a éste orando:
_>.Y como Dios era Padre,Hijo y Espíritu Santo : Carlos Solari(que en la escena oficiaba del Hijo de Dios),junto al alma vagabunda de Nora Ledesma(que era interpretada por Pobrediabla)y sumándole al virginal Seminarista (Javier González)Los tres que eran uno como tres cerillas encendidas que conforman un mismo fuego y que dejaron en el escenario la consumación de sus cenizas, de sus vestiduras hechas jirones por los tironeos de aquellos soldados que los mataron en la plenitud del primer acto después del intervalo.
...Y Jesús pidió de beber y le dieron vinagre,cumpliéndose así lo que había sido escrito por los profetas.
Desde la cabina de iluminación,luego de las estrictas órdenes del encargado de montajes de luces: un sólo foco entre morado y rojizo veló el escenario;los cuatro sonidistas se esforzaron porque el ruido a la hendidura de los peñascos y las aberturas de los sepulcros resonaran en los pechos de los espectadores.
La sala del Teatro se empapó de las nieblas del humo blanco (que a propósito había fallado;pero nadie se había percatado)
El asistente de escenario resoplaba cual un caballo arisco que entrba en cólera.Antes de cerrar el acto sobrevino la escena más emotiva de El Seminarista.La misma había sido escrita porsupuesto por el más creativo de los colaboradores.El productor ejecutivo recordaba la misma en los tantísimos ensayos.La misma era así:
- 175
Termina el apuntador de decir estas palabras y aparece en medio del escenario (el escenario convenientemente despojado)un hombre vestido de frac. "Gracias, gracias, estimado público",(estas palabras deben resultar algo inadecuadas ya que nadie está aplaudiendo. La sala es un molusco cerrado, el ruido de una pluma podría escucharse. Pero no cae ninguna pluma) hay espectadores hartos, cansados, abúlicos, alienados en butacas iguales)Hace dos horas que esperan que ocurra algo. El hombre de frac sonríe. "El productor del Seminarista devolverá el dinero a todos aquellos que de algún modo se consideren estafados por esta farsa". Tumulto de voces, increpaciones, puños cerrados, abiertos. La gente ondula de pronto como si cayera una piedra sobre un pantano putrefacto. "No es plata lo que queremos", se escucha desde el fondo. "Entendemos, claro, perfectamente. Lamentablemente los autores debido a diversas circunstancias, en realidad una, están muertos, no pudieron terminar el drama. El productor acaba de tomar un avión hacia Ex Alto Volta, o sea Mozambique. Estos tipos que ven acá" y señala a los actores, no tienen nada que ver, estudiaron todo el libreto con una aplicación digna de colegiales, pero en la página 176, el drama se vió interrumpido por hojas en blanco, miles y miles, millones. Esto da una idea de lo que aún faltaba para el final. Las mil y una noches son breves al lado de nuestra infinita historia", (expresa aquí cierto orgullo)Aconsejamos retirarse hacia otras obras de la misma casa, pueden entrar si lo desean en "El paciente" que está finalizada, o en "después de todo", según dice la crítica es un éxito de taquilla". Voces de disgusto. Sigue el hombre de frac leyendo: "Lo único que pedimos es respeto hacia los autores que han dado la vida por "El Seminarista", yacen ahora en gloriosas tumbas que la posteridad sabrá olvidar como olvida todo". Sería imposible nombrar a todos: Luisa, Nivea, Pablo Agüero, Guillermo Gallego, César Pindonga, Oscar Campos Villalobos, Lía Polei, Carlos Solari, Sheim, July y Nati (en colaboración), Pato, Maestrojuan, Manuel Sierra, Leyaa Segura,entre muchos otros que han sabido imprimir a esta historia el sello propio de la indefinición." El público arremete indignado. Escupe al escenario, tiran zapatos, monedas de 1 centavo (quizás para manifestar lo que piensan que vale la obra), cartas de póker (seguramente utilizadas para amedrentar el aburrimiento durante la representación) medialunas de grasa, bombillas sucias, pañuelos, binoculares. El hombre de frac no se inmuta. "Antes de terminar quiero enviarle un saludo a Estela Santos, que no pudo participar y a todos aquellos que nos siguieron desde su corazón...Ah, y aquí un...", pero imposible continuar. El auditorio está descontrolado, "No se culpe a nadie", termina el tipo de frac. Muy tarde, la turba desencandenada sube al escenario, parecen a medio vestir, a medio dormir, a medio matar. "Nosotros vamos a terminar esta obra", grita un pelilargo muy parecido a Paolo el rockero. "El pueblo tiene derecho a decidir sobre cuestiones estéticas, culturales y artísticas. Configuran el patrimonio común de los ciudadanos de un Estado que quiera llamarse Nación" vocifera una mujer vodevillesca (seguramente dedicada al estupro y a la enseñanza)"Sí al lector participativo", "Abajo las obras canónigas, abajo los autores autosuficientes" In-te-rac-ción" cantan como si estubieran en un clásico Boca-River. Los actores no salen de su sonámbulo estupor, parecen estatuas griegas en un foro popular.
- A ver, vos, el pelado, ¿Cómo te llamás?- increpa el tal Paolo.
- Pérez, Augusto Pérez.
- Bueno, vos vas a ser Javier González, El Seminarista.
- Pero yo soy panadero.
- Basta! Lo dicho. Y vos, la de pelo rubio: Roxana.
-¿Pero qué vamos a hacer si no sabemos los papeles?
- Improvisar...., lo que quieran.
(Se hubican en el escenario. Augusto Perez se acomoda en un rincón, finge dormir. Paolo oficia de despertador. Riiinggggggg, rinngggggggggg
- Timbre!-gritan los que todabía andan sin papel.
-¿Quién puede ser?-se pregunta Pérez- Va hacia la puerta y abre. Aparece Omar Cardenutto (agente de bolsa, viajante, infiel, posiblemente sicópata sexual)
- Padre Joaquín- exclama Pérez- ¡Me quedé dormido!
-No, hijo nuestro...Pero eso que suena es el despertador. O por lo menos así me pareció.
4.30 de la madrugada. El seminarista despide al Padre Joaquín y no recuerda qué debe hacer, qué conflicto tiene ni a quién debe ver, si tiene una novia o no.
-Estoy confundido-exclama Pérez sobreactuando- No sé qué hacer.
-Pan ácimo- le sopla una chica que siente lástima.
-Roxana- dice Paolo.
-¡Basta!¡Basta!- grita el hombre de frac.-Así no es la obra, nada que ver. En esta parte Javier sale sin tomar el desayuno y decide hablar con el Padre para que le autorice un retiro espiritual.

176
ESTE CUENTO SE FUE AL CARAJO
LO DECLARO TERMINADO
FIN 177
Mientras Carlos Solari dormitaba en la butaca del Teatro(debido al gran cansancio que le demandaría el final del cuento)soño con Pobrediabla enternecida de ocaso y penumbras ,acompañada por una orquesta de esmeraldas que ejecutaba suaves sinfonías.La vió cual una ninfa de cabellos largos, brillantes que con tiernísimos ojos le decía:
-No olvides mi muerte.No abandones esto!!!
_Recuerda cual era el motivo...Necesito descansar en Paz...Necesito que liberes mi alma de este vagar incesante por la asquerosas callejuelas de este abismo que ya son mis entrañas y que me encierran en este recipiente de cobre,estampándome su tapa,sin permitirme la libertad .Te estoy confiando mi Alma.Nada más ni nada menos que emigrar de este eterno silencio que sólo me deja oír el suave susurro de las abejas.Tú eres el agua que calmara la sed de mis lamentos.
¡Oh,Inspirador de poetas,si me das la Libertad !
¡Si me dieras la Libertad!
Repentinamente sobre el lugar se atravesó un mortal pavor y Carlos sintió que su cuerpo caía lentamente cuando una voz desde un recóndito espacio lo trajo a la realidad 178
Pero era una realidad diferente, ya nunca más de carne y hueso. Había simplemente muerto y ya nadie lo traería a la vida, ni los más asombrosos experimentos y ni la brillantez de un especialista. Ya se había acabado su existencia, y era por fin libre, libre en un nuevo lugar de donde no le podría arrebatar nunca.
Las vidas de sus amigos se afectaron y nunca más desearon aparecer en historia alguna, puesto que después de todo. Nadie supo explicar su muerte, y todos se sentía culpable de ella. Se sentía extraños y lejanos, y tomaron diferentes rumbos destruyendo todo lo construido y todo lo vivido, para no recordar más lo pasado. Carlos descubrió una nueva libertad y le otorgó con su muerte la libertad que tanto pedía ella, de repente los dos desaparecieron quien sabe donde. 179
FIN 180
sE CUENTA QUE SUS ALMAS SE FUNDIERON EN UN ABRAZO INTERMINABLE,Y LIBRES SE AMARON POR VARIAS ETERNIDADES.
FIN 183

 

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11. DerLit ([email protected]) desde IP anelise.capfed2.sinectis.com.ar el 16/07/00.
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16. DerLit ([email protected]) desde IP turgon.sinectis.com.ar el 17/07/00.
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118. Pobrediabla ([email protected]) desde IP turgon.sinectis.com.ar el 17/08/00.
119. Nora (en el papel de Corazón de ceniza) ([email protected]) desde IP turgon.sinectis.com.ar el 17/08/00.
120. María ([email protected]) desde IP el 18/08/00.
121. Pobrediablaromantica y Javier ([email protected].com) desde IP fire-wall.elsitio.com el 18/08/00.
122. Pobrediabla ([email protected]) desde IP asclepix.sinectis.com.ar el 19/08/00.
124. Oscar Gabriel Campos Villalobos ([email protected]) desde IP el 19/08/00.
125. Lía Polei ([email protected]) desde IP ncache02.terra.cl el 19/08/00.
127. Carlos Solari (indeciso) ([email protected]) desde IP beren.sinectis.com.ar el 20/08/00.
128. aracelly narvaez ([email protected]) desde IP el 21/08/00.
129. Pablo Agüero (un amigo transcribiendo sus ultimas palabras) ([email protected]) desde IP fire-wall.elsitio.com el 22/08/00.
130. Pobrediabla a su amigo de siempre ([email protected]) desde IP verton.sinectis.com.ar el 24/08/00.
131. Carlos Solari (se define inocente) ([email protected]) desde IP teroknor.capfed2.sinectis.com.ar el 24/08/00.
132. Pobrediabla(con temor a Dios) ([email protected]) desde IP thor.sinectis.com.ar el 25/08/00.
133. Luis Alonso Montes Velázquez ([email protected]) desde IP as2-200_52_3_97.mtyxl.axtel.net el 26/08/00.
134. Moriana(again) ([email protected]) desde IP redeemer.sinectis.com.ar el 27/08/00.
135. G. Gallego ([email protected]) desde IP dialup-209.244.182.232.newyork2.level3.net el 27/08/00.
136. otro (otro gallego) ([email protected]) desde IP fire-wall.elsitio.com el 28/08/00.
137. Carlos Solari (Saludo al Gallego) ([email protected]) desde IP stratus.capfed2.sinectis.com.ar el 28/08/00.
138. Juana ([email protected]) desde IP dialup-63.210.222.172.newyork1.level3.net el 28/08/00.
139. Luis Alonso Montes Velázquez ([email protected]) desde IP el 29/08/00.
140. TuPobreDiablo ([email protected]) desde IP fire-wall.elsitio.com el 31/08/00.
141. Pobrediabla(estoy regresando.Dádme tiempo...) ([email protected]) desde IP cobain.sinectis.com.ar el 01/09/00.
142. Pobrediabla(Sorry por tanto delirio...) ([email protected]) desde IP cobain.sinectis.com.ar el 01/09/00.
143. Carlos Solari (más muerto que vivo) ([email protected]) desde IP thor.sinectis.com.ar el 02/09/00.
144. Guillermo Gallego ([email protected]) desde IP ip-111-4-223.nyc.navipath.net el 02/09/00.
145. Corazón (ante la muerte de Solari?) ([email protected]) desde IP beren.sinectis.com.ar el 03/09/00.
147. Luisa ([email protected]) desde IP thor.sinectis.com.ar el 03/09/00.
148. Juana ([email protected]) desde IP ip-111-5-167.nyc.navipath.net el 04/09/00.
149. Guillermo Gallego ([email protected]) desde IP ip-111-8-94.nyc.navipath.net el 04/09/00.
150. Magdalena ([email protected]) desde IP eitan.capfed2.sinectis.com.ar el 05/09/00.
151. Daniel Catino ([email protected]) desde IP dl-adsl-sao-c8b731ad.sao.terra.com.br el 05/09/00.
152. Laura ([email protected]) desde IP roach.sinectis.com.ar el 05/09/00.
153. Corazón ([email protected]) desde IP cobain.sinectis.com.ar el 10/09/00.
154. Aguero resucitado comiendo cerebros ([email protected]) desde IP fire-wall.elsitio.com el 12/09/00.
155. otravez ([email protected]) desde IP fire-wall.elsitio.com el 12/09/00.
156. Luis Alonso Montes Velázquez ([email protected]) desde IP as1-200_52_2_101.mtyxl.axtel.net el 12/09/00.
157. Carlos Solari (vengo a molestar) ([email protected]) desde IP teroknor.capfed2.sinectis.com.ar el 13/09/00.
158. solari y mascardi ([email protected]) desde IP fire-wall.elsitio.com el 13/09/00.
159. Natalia ([email protected]) desde IP arwen.sinectis.com.ar el 14/09/00.
160. July y Naty ([email protected]) desde IP asclepix.sinectis.com.ar el 16/09/00.
161. Igor ([email protected]) desde IP fire-wall.elsitio.com el 19/09/00.
162. Carlos Solari (Salud) ([email protected]) desde IP a200042101183.rev.prima.com.ar el 21/09/00.
163. Miguel de DosMuno ([email protected]) desde IP fire-wall.elsitio.com el 21/09/00.
164. Fabiola Gianatti ([email protected]) desde IP spider-tj032.proxy.aol.com el 21/09/00.
165. Pobrediabla ([email protected]) desde IP thor.sinectis.com.ar el 21/09/00.
166. Carlos Solari([email protected]) desde IP cache1.prima.com.ar el 22/09/00.
167. Solar y... ([email protected]) desde IP fire-wall.elsitio.com el 22/09/00.
168. El vastardo Solari ([email protected]) desde IP freak.capfed2.sinectis.com.ar el 22/09/00.
169. Cafarrone ([email protected]) desde IP fire-wall.elsitio.com el 23/09/00.
170. Garbaglia ([email protected]) desde IP el 24/09/00.
171. Juana Adriana del Soborno. ([email protected]) desde IP ip-111-0-80.nyc.navipath.net el 24/09/00.
172. Luisa ([email protected]) desde IP asclepix.sinectis.com.ar el 24/09/00.
173. Nívea ([email protected]) desde IP roach.sinectis.com.ar el 25/09/00.
174. Cesar Pindonga ([email protected]) desde IP cache2.wcs.infovia.com.ar el 27/09/00.
175. Pobrediabla ([email protected]) desde IP halley.sinectis.com.ar el 27/09/00.
176. Carlos Solari (esto no se acaba) ([email protected]) desde IP a200042140236.rev.prima.com.ar el 29/09/00.
177. lucia ([email protected]) desde IP el 30/09/00.
178. Pobrediabla ([email protected]) desde IP ender.sinectis.com.ar el 30/09/00.
179. Ces ([email protected]) desde IP el 30/09/00.
180. Zelda ([email protected]) desde IP el 30/09/00.
182. Guillermo Gallego. ([email protected]) desde IP ip-111-4-77.nyc.navipath.net el 01/10/00.
183. LAULTIMAPALABRA ([email protected]) desde IP spawn.sinectis.com.ar el 01/10/00.

 

 

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