SOBRE "LA MAQUINA DE ESCRIBIR" DE JUAN MARTINI

 

 

FIN DE SIGLO es un lugar incierto, que podría tanto ser Amsterdam como el Delta del Paraná. Un viejo alemán llamado Strauss atiende un pequeño bar en las cercanías de una estación fluvial, cuyo primer dueño ha sido otro alemán, un tal Friedrich Hein, amigo del filósofo Martin Heidegger.
En el bar alterna un extraño grupo de parroquianos, integrado por contrabandistas, bolcheviques, fascistas, prostitutas, intelectuales, jugadores de fútbol y desocupados, que discurren interminablemente sobre los más diversos temas: la película Casablanca, el Che Guevara, Eva Perón, Picasso, los mitos de hollywood y el próximo partido del F.C.Muñeca Juniors.
Un día llega un hombre cuarentón, pide un café y una máquina de escribir. Dice investigar la desaparición de Catherine Polignac, discípula del ingeniero Eiffel que, a principios del siglo veinte, habría tenido a su cargo la edificación de un lujoso hotel en la zona. Sentado al fondo del salón, el escritor habla con la gente, sigue pistas, hace conjeturas, funde y refunde las historias que escucha.
Novela de madurez, La máquina de escribir establece un diálogo con la cultura de este siglo y construye una sátira implacable, que busca cerrar el escepticismo de este fin de milenio y abrirse a un futuro todavía no pensado en el que tal vez sea posible una reinterpretación de la utopía.

 

Opiniones sobre "La máquina de escribir"

"Esta es la mejor novela de Juan Martini, no sólo porque resuma e intensifica las obsesiones de todas sus obras, sino también porque se arriesga a romper el género y a crear algo tan indefinible como sorprendente. Cada página de La máquina de escribir es una sorpresa por la que hay que dejarse llevar hasta el final, donde se acumulan, en un sutil destilado, las miserias y el humor de los tiempos presentes. Borges postulaba que la imaginación argentina debía apropiarse de las tradiciones culturales de todo el universo. Martini acata ese desafío y lo convierte en una novela excepcional".

Tomás Eloy Martínez

 

"Creo que cuanto ha publicado Martini antes tenía como secreta e involuntaria finalidad este libro. En La máquina de escribir el novelista adopta sin reservas la retórica del sueño, en el cual, contrariamente a lo que ocurre en la vigilia, nada puede ser considerado imaginario: todo imágenes, hechos, escenas, reflexiones... es igualmente real. Martini tiene el don de captar las sensaciones adormecidas que yacen en el fondo del cuerpo y del alma entremezcladas, y de hacer remontar a la superficie los fantasmas y los deseos de perderse en un goce físico sin término, deseos próximos de aquellos que conducen al crimen o al suicidio."

Héctor Bianciotti

 

        

JUAN MARTINI
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