EXCLUSIVO

 La siguiente es una hoja de las pruebas de galera para la publicación de "Adán Buenosayres" por Editorial Sudamericana (1948), con las modificaciones que Marechal introdujera de puño y letra, tal cual aparecerían en la primera versión de la obra cumbre del escritor.
En la página siguiente, Marechal anuncia y comenta los cambios en una nota al editor.

 

 


Transcripción del texto original:

 

   "¡Guarde compostura la acusada! Renuncie a sus pujos intelectuales (que sin duda no impresionarán al jurado), y diga si es verdad que, víctima de cierto furor bien conocido en la ciencia médica se entregó, se entregó a una cosecha bárbara del sexo fuerte (así llamado con menos propiedad que vanagloria)."
    --¿Y qué? --repuso la Ultra en tono desafiante.
    --Diga si es cierto que, no bastándole la producción local, se dedicó a la pesca den otros continentes, atrayendo a sí (ya sea con el imán de su fortuna, ya con el prestigio de su condición social, ya con los dones corporales de que la dotó espléndidamente la Naturaleza) a numerosos ejemplares masculinos, todos afinados en el uso y abuso de la inteligencia, desde el joven prosista francés hasta el swml de Calcuta, pasando por el filósofo alemán, el crítico inglés, el músico checo, el poeta bengalí, el dramaturgo español, el novelista rumano, el psicólogo suizo y el cineasta yanqui.

    [...]

    --Lo más oneroso que hallo en Titania es su manía, ciertamente aborrecible, de subordinar las cosas del espíritu a las vagas, exquisitas e inefables titilaciones de su sexo. No hay trozo de música, ni pensamiento metafísico, ni observación psicológica que no refiera ella inmediatamente a tal o cual manifestación de su gran simpático. Y si la función hace al órgano, como lo asegura la ciencia, mucho me temo que los esculapios no tarden en descubrir células grises en el sexo de nuestra interesante acusada.

    (en negrita: texto modificado o eliminado del texto original)

Versión final (pág.517 de la primera edición)

 

   "¡Guarde compostura la acusada! Renuncie a sus pujos intelectuales (que sin duda no impresionarán al jurado), y diga si es verdad que, víctima de cierta exaltación no del todo intelectual se entregó, se entregó a una cosecha bárbara del continente americano"
    --¿Y qué? --repuso la Ultra en tono desafiante.
    --Diga si es cierto que, no bastándole la producción local, se dedicó a la pesca den otros continentes, atrayendo a sí a numerosos ejemplares masculinos, todos afinados en el uso y abuso de la inteligencia.

    [...]

    --Lo más oneroso que hallo en Titania es su manía, ciertamente aborrecible, de subordinar las cosas del espíritu a las vagas, exquisitas e inefables titilaciones de su sensibilidad. No hay trozo de música, ni pensamiento metafísico, ni observación psicológica que no refiera ella inmediatamente a tal o cual manifestación de su gran simpático.

 

 

 

Documento de la colección privada de Horacio Achával. ©

 

 

 

 

[MARECHAL] [ LITERATURA ARGENTINA ]