La Abuela Agnes

1872-1899




(La abuela de María Elena Walsh, llamada Agnes, llegó a la Argentina con veinte años recien cumplidos, a trabajar como gobernanta. Se casó, y la vuelta a Inglaterra se fue retrasando. Estas cartas que le envió a su padre -bisabuelo de María Elena- llegaron nuevamente a la Argentina a manos de su papá, por intermedio de un pariente, y este se las regaló a María Elena cuando niña para que recortara las estampillas. Pasaron mas de 50 años en sus manos antes de que sintiera curiosidad por las mismas y decidiera hacerlas traducir, para luego incorporarlas en su libro "Novios de Antaño", Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1991)




Calle Venezuela 786
Buenos Ayres
28 de febrero de 1878

Querido Padre:


    Lamentamos saber que usted no ha estado bien, debe cuidarse querido papá y no tomar frío. Espero encontrarlo sano y gordo cuando vaya, aunque no se cuando llegará ese día, espero que sea el año próximo, y quizás le lleve algo para mostrarle...
    Mi hermano Walter consiguió su primer trabajo, espero que se porte bien y lo conserve. David dice que el de plomero es muy buen oficio, al menos en este país.
    Me sorprendo cada vez que recibo una carta suya, ya que aquí no es como en Inglaterra: a los carteros no les importa extraviar la correspondencia, y solo por casualidad se recibe la que viene dirigida a domicilios particulares. Le ruego, papá, que escriba como antes a las oficinas de The Standard, ya que los editores son muy amigos de David y disponen de un buzón.
    ¡Hemos celebrado una gran Fête!, el centenario de un héroe argentino, el Gral. San Martín. Le envío un recorte de The Standard. El próximo domingo empieza el Carnaval y parece que será grandioso. David va a mandarle un recuerdo de La Plata


   

Buenos Ayres
2 de agosto de 1879


    No se imagina cuánta pena me da que las personas de habla inglesa sean tan aficionadas a la bebida, a que estado miserable las lleva eso aquí, en Buenos Ayres. Sucede especialmente con los escoceses y por supuesto hay excepciones, pero todo el que habla inglés merece el apodo de borracho aunque no pruebe una gota.
    Gracias a "Dios" David es sobrio, aunque no abstemio. Es un hombre sumamente bueno y somos muy, muy felices. Dígale a Eliza que espero familia para octubre y confío tener más suerte esta vez.
    ¿Así que usted piensa que no volverá a verme? Yo creo que sí, vivo con esa esperanza, es el mayor de mis deseos. Causo mucha impresión aqui la muerte del príncipe Imperial. (hijo de Napoleon III)
    Si usted oyera como se critica aquí a los ingleses se sentiría avergonzado, y yo también pienso que la guerra con los zulúes ha sido vergonzoza de principio a fin.

Calle Sarandi 58
28 de noviembre de 1879


    Ya sabe usted por Eliza que tengo una hija. Ahora puedo decirle que estamos muy bien. Después del parto quedé con los pechos muy doloridos y tuve que dejar de amamantar a la niña, pero ahora, curada gracias a una gran perseverancia, tengo leche otra vez. David quiere mucho a la pequeña Isabel.
    Hace unos días un hombre murió de fiebre amarilla, cosa que ha causado mucho pánico. Muchísima gente se fue de la ciudad, y otra se esta yendo. Han prohibido el lavado de ropa en las casas, ni siquiera un pañuelo, bajo pena de 500 pesos de multa. Hay que lavar todo en el Río, y podrá usted imaginarse que caro es llevar la ropa tan lejos para lavarla.

Buenos Ayres
21 de febrero de 1880


   Hay mucha inquietud aquí, espero que no llegue a estallar una Revolución. Habrá elecciones en marzo, pero si se desata una guerra civil arruinará al país que se estaba recuperando.
    Después de la última Revolución muchas familias elegantes rindieron sus casas a los Nacionales, que tienen 26 cañones listos para entrarlos en la ciudad.

Buenos Ayres
14 de junio de 1880


    Supongo que usted ya sabrá que en Buenos Ayres ha estallado otra Revolución. No se imagina como ha cambiado todo en pocos días. Hermosas calles florecientes están ahora destruídas por barricadas, trincheras y zanjas. No sé como va a terminar esto: anoche hubo escaramuzas a pocas cuadras de aquí y entre los muertos esta el general Lagos (uno de los mejores oficiales del gobernador Tejedor)
    El destacamento recluta hombres día y noche, y los alistan de cualquier nacionalidad que sean, mientras no tengan protección otorgada por los cónsules. Es una guerra civil, hermanos contra hermanos y padres contra hijos, sea cual fuere el bando para el que son reclutados, deben luchar por él.
    A menos de 100 yardas de la puerta de calle hay una barricada y un pozo muy profundo lleno de agua. Si ocurriera lo peor, podríamos escapar a otra calle por la puerta del fondo.
    Quieren rendirnos por hambre, pero la mayor parte de la gente, nosotros entre ellos, nos hemos abastecido de provisiones. En todas las iglesias se reza por la paz, pero por ahora no hay esperanzas. Por supuesto, el país esta arruinado.
    Espero que esto termine sin que nos roben o maltraten. Hay tres buques de guerra británicos en el Río, y creo que también hay uno alemán, uno italiano y uno francés, de manera que contaremos con alguna protección.No dudo que esto se calmara pronto, y el año proximo iré a visitarlo y llevarle a su nietita. Sé que estará orgulloso de ella.

Buenos Ayres,
12 de octubre de 1880


    Hace ya muchos meses que no recibo noticias de ustedes. En las oficinas de The Standart nos han dicho que toda la correspondencia se perdió a causa de la guerra.
    Es una lástima, pero como esto le ha pasado a tanta gente no tengo derecho a rezongar. Por favor, en adelante envíe sus cartas aquí, a casa y no a The Standart.
    ¿Recibió la foto de Ellen, hermana de David? Esta buscando nuevamente, de modo que si conoce a alguno que necesite esposa, mandelo para acá.
    Hoy hay una gran fiesta porque tenemos un nuevo presidente. Asumió al mediodía y poco después lo vimos pasar en la carroza oficial. Todo el mundo está contento otra vez: que pronto se olvida a las víctimas de una guerra.
    Ahora la moda femenina consiste en usar vestidos negros con ribetes rojos en las faldas, y una cinta tambien roja en el pelo. El vestido negro significa guerra y el color rojo es en honor de Roca, el nuevo presidente. Roca quiere decir rojo.

Calle Río Bamba 385
23 de mayo de 1881.


   ...Días atrás sentimos un terrible sacudón. Primero pensé que era un terremoto, pero al instante oí una explosión. Salí a la calle y vi que había volado una casa, no se veía mas que humo negro. Había explotado el depósito de los fuegos artificiales, donde también guardaban barriles de polvora. Por supuesto murieron varias personas y las casas vecinas quedaron destruidas. Eran los fuegos destinados a la fiesta del 25 de Mayo, aniversario de la independencia.
    Creo que pronto volveremos a mudarnos, porque como verá en el periódico, habrá una nueva Capital, que será una plaza rodeada de edificios públicos. Da la casualidad que nosotros vivimos precisamente en ese sitio, es decir, en Río Bamba entre Paraguay y Córdova. Podra verlo en el plano del Standard, aunque el gobierno no ha adquirido todavía el solar.
    David dice que nos mudaremos en cuanto encontremos un lugar apropiado. Yo lamento irme de aquí porque la casa es bonita y cómoda, pero espero que algún día podamos tener una propia, aunque David dice que las ovejas son mejor negocio. El año pasado fue bueno para el ganado, pero los cuatro o cinco años previos fueron desastrosos, mucha gente perdió todo lo que tenía...

Calle Río Bamba 385
15 de agosto de 1881


   ...Recibí unos periodicos enviados por mi hermano Harry a Sarandí 58, pero después no recibí nada más. He empezado a desconfiar del cartero porque me parece raro que jamás reciba una carta dirigida a esta dirección.
    Hace ya cuatro meses que recibí las últimas noticias suyas. A veces pienso que todos ustedes me han olvidado. Por mi parte, mi viejo cariño es siempre el mismo, sobre todo el que siento por mi padre.
    Buenos Ayres se esta recuperando otra vez: el oro esta casi tan bajo como seis años atrás, pero la carne !AY! esta carísima en el país de la carne. Los carniceros dicen que los ahogan con impuestos. No sé como se las arreglan los pobres para comprar carne. Claro que para los nativos lo mismo da: rara vez pueden comprar nada.
    Como verá, seguimos viviendo en la calle Río Bamba, y es probable que aquí sigamos porque no hemos vuelto a tener noticias sobre el asunto de la Capital. De todos modos, le ruego me escriba a la casa del señor Sheill, que amablemente nos ha prometido recibirlas.



extractos de las cartas de la Abuela Agnes, publicadas por María Elena Walsh en "Novios de antaño". © 1990 Editorial Sudamericana.


esta página fue preparada con la colaboración de Mirta Toledo y Luis Mandel