La NaciON LINE | 03.06.98 | Suplementos Cultura


Relatos de lúdico dramatismo
Intensidad

CUANDO LEAS ESTA CARTA
Por Vlady Kociancich
(Seix Barral) - 173 páginas - ($ 14)


SUS anteriores La octava maravilla y El templo de las mujeres prefiguraban este libro, increíblemente nuevo y antiguo -nuevo desde el tiempo lineal y cronológico, y muy antiguo por su alma- de una escritora con gracia, en todas las acepciones de la palabra.

Cuando leas esta carta remite a la mágica caja de muñecas rusas: sus personajes van sucediéndose, apareciendo inesperados, divertidos, recónditos, y a veces, cortésmente desesperados ("el amor y la muerte deben guardarse de la incursión de los extraños"). Pero siempre con un dramatismo lúdico, capaz de sonreír, por ejemplo, en pleno suicidio o distraerse por una media que se corrió.

Ese estado de gracia literario permite a Vlady Kociancich integrar a su narrativa la fantasía de una realidad más novelesca que toda ficción. Y prodigarse desde sus personajes, sus tramas, sus palabras, hacia el lector. No otra cosa muestra la protagonista de "La mujer de Linares" (primer relato del libro) quien "abrumada por el peso de la verdad, dejó caer la cabeza entre los brazos ateridos y lloró silenciosamente, para no despertar a Linares, la muerte del amor, anunciada por la muerte del sueño".

En "El guardián de la residencia", el protagonista (y su historia) nos son presentados para siempre en las apenas cuatro primeras líneas de un cuento absolutamente antológico: "La única mujer que Kaplan había odiado en su vida entró en La Biela, eligió una mesa, pidió un cortado, abrió un libro, empezó a leer. Y Kaplan no la reconoció".

En todos y cada uno de los otros relatos que integran el libro ("Ojos negros", "Alma en pena", "Idiomas", "La noche de la gitana") y, desde luego, de un modo potenciado, en el relato que cierra y da título al volumen, este estado de gracia que asiste a la autora como una suerte de desapego, paradójicamente, le otorga una infrecuente intensidad. Algo que constituye, junto con su "elegante misterio" (la expresion pertenece a Borges), la principal seducción que ofrece la lectura de Vlady Kociancich.

Nacida en Buenos Aires en 1941, la autora estudió letras e inglés antiguo junto a Jorge Luis Borges. Publicó las novelas La octava maravilla, Ultimos días de William Shakespeare, Abisinia, Los bajos del temor y El templo de las mujeres, novela que fue finalista, en 1966, del Premio Rómulo Gallegos. También le pertenecen los libros de cuentos Coraje y Todos los caminos, que preceden a Cuando leas esta carta.

Por Fernando Sánchez Sorondo


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