Bienaventurada Buenos Aires


Ángeles de Manucho

Manuel Mujica Láinez
Raúl Shakespear
Editorial Sudamericana
48 páginas, $ 33

Hace diez años moría Manuel Mujica Láinez. Fue en 1984, cuando las aguas del Río de la Plata se retiraron y dejaron un enorme lodazal.
  "Angeles de Manucho" es un libro inapelable. La idea original de Shakespear nació cuando en alguna ocasión vio la delicada y personal caligrafía de Mujica Láinez. El mismo le pidió que escribiera los textos para lo que iba a ser una edición limitada, que efectivamente se hizo. Una reedición levemente corregida es lo que ahora el público puede leer. La idea de textos manuscrito ha sido usada por varios autores. Pero hace unos quince años la visión de Shakespear y el talento de "Manucho" la convirtieron en palabras casi angelicales. Es Manucho quien desde una terraza comienza a decir: "Buenos Aires olvida cada vez más que se llama Santa María; que tiene un nombre misteriosamente vinculado con la idea de Anunciación, un nombre para que los ángeles lo pronuncien". Por eso los fragmentos elegidos de "La casa" y "El viaje de los siete demonios", acompañados por imágenes de ángeles que Raúl Shakespear tomó con su "máquina de fotógrafo admirable", recrean un Buenos Aires que parece haber desaparecido.
  Verdes que tornan a un rosa pálido, casi lila, ojos lánguidos que parecen llegar hasta las sienes, así son los ángeles de los que habla el escritor, los que se posan sobre las fachadas de algunas casas, los que observan desde las cornisas. Ellos, los mismos que pier den color cuando la ciudad fascinada por nuevas geometrías comienza a olvidarlos, mientras "Angeles de Manucho" los recupera.


por Marisa Avigliano en Noticias, 4 de Diciembre de 1994