LA NACION LINE | 21.10.98 | Cultura
 

 

Un relato del autor de Ema la cautiva
Inestable y real

LAS CURAS MILAGROSAS DEL DOCTOR ARIA
Por César Aria
(Simurg)-89 páginas-($ 13)

EN un cuento memorable, hace cuatro décadas, Ray Bradbury imaginó un viaje a la prehistoria en el que un expedicionario mataba una mariposa. Esa muerte minúscula trastocaba de tal modo la cadena evolutiva que modificaba el presente sin remedio. En Las curas milagrosas del Doctor Aira, se propone una mutilación del universo mucho mayor que privarlo de una mariposa. El Dr. Aira (el protagonista, no el autor) dispone de un biombo metafísico con el que logra separar a su gusto porciones de la realidad.

En el caso del cuento de Bradbury, el universo futuro que resultaba de la eliminación de la mariposa no estaba incompleto (por definición, no podía estarlo), sólo era diferente del que el expedicionario conocía antes de viajar. Análogamente, los universos producidos por el biombo del Doctor Aira se reordenan de inmediato en un todo coherente que anula, por imposible, cualquier incompatibilidad.

El paralelo no sólo pretende mostrar que la novela de Aira desarrolla la misma idea básica que el cuento de Bradbury, también aspira a hacer evidente que de algún modo lo continúa, porque ambos relatos pertenecen a la tradición de los textos que, a lo largo del tiempo, expresan las nuevas maneras de concebir la realidad. El de Bradbury encuentra sustento en las teorías de la evolución y de la relatividad. Y el de Aira expresa la inestabilidad de lo real característica de estos años. En efecto, los límites de lo real se han vuelto menos netos y el propio campo de lo pensable como real se ha ensanchado. Las curas milagrosas... es una metáfora de estos cambios. Esta afirmación puede extenderse a la ficción de Aira en general. Sus personajes, al menos en los textos más representativos, no son, como pudiera parecer, seres desajustados de la realidad que los contiene: es la realidad la que pierde opacidad y fijeza, y ellos no hacen más que moverse en concordancia.

Como en otras novelas suyas, en Las curas milagrosas... Aira introduce un elemento épico que sostiene la acción, un "enemigo" contra el que luchar. En este caso es el Dr. Actyn, quien procura destruir mediante el ridículo público (mass media mediante) el prestigio del Dr. Aira. Pero no se espere un desarrollo narrativo pormenorizado. La historia, muy simple, privilegia el enunciado de las ideas de su protagonista y, en tanto las enhebra, soporta adelgazamientos e, incluso, discontinuidades prolongadas. Quizá por eso, las ideas interesan más que el relato de las peripecias. Para ser preciso, habría que decir que lo que interesa es el "estado de ideas" del Dr. Aira, estado siempre cambiante y perfectible. Los temas sobre los que gira la novela son la realidad-real y las otras, el Mal, lo razonable, lo verosímil, lo ficcional, la novela, el teatro y muchos más.

Los dos Aira, autor y personaje, nacieron en Pringles y frisan los cincuenta años. Puede arriesgarse que comparten también algunas opiniones. Descubrirlas proporcionará sin duda algunas claves sobre la obra del autor de Ema la cautiva.

Raúl Brasca

 

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