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Un Siglo de Borges
 

 

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Un Siglo de Borges Biblioteca Nacional
Un Siglo de Borges Biblioteca Miguel Cané
Un Siglo de Borges Casa del Escritor y SADE
Un Siglo de Borges Librería de la Ciudad
Un Siglo de Borges Adiós
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Biblioteca Nacional
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Interior de la antigua Biblioteca Nacional.

 

"Yo puedo estar en Londres, puedo estar en Tokio, puedo estar en Edimburgo, puedo estar en San Francisco de California, puedo estar en New Orleans, puedo estar en París, puedo estar en Sevilla, estuve últimamente en Marraquesh, pero de noche, cuando duermo, estoy siempre en la parroquia de Montserrat y en la Biblioteca Nacional que yo he dirigido... " (Declaración incluida en una edición televisiva del programa La Biblio de la Biblioteca Nacional, en 1998).

GROUSSAC. La Biblioteca Nacional, estuvo ubicada en la calle México, en el antiguo barrio de Montserrat, cerca del bajo, no muy lejos de la actual Casa de Gobierno y el histórico Cabildo. En ese edifico fue su primer director el francés Paul Groussac, que realizó una importante tarea historiográfica, a quien admiró Borges, y menciona en uno de sus poemas, relacionándose con él a partir de la común ceguera.

1955. Los militares que depusieron a Perón lo nombran director de la Biblioteca Nacional, cargo que ejerció dieciocho años. Alicia Jurado, colaboradora de Borges recordó que ambos, la noche en que asumió, se pusieron a mirar el tradicional edificio desde la vereda de enfrente.Y que con alegría casi juvenil, el escritor contemplaba las puertas cerradas de la Biblioteca. Actualmente, ha sido destinado a un centro nacional de música. Y en el edificio lindero, se mantiene también la primigenia construcción donde estuvo la Sociedad Argentina de Escritores, que Borges presidió.

AGUERO 2502. Aquí funciona la nueva sede de la Biblioteca Nacional. En el primer piso está el Auditorio Jorge Luis Borges, donde se desarrolla una importante agenda de actos culturales y artísticos.



Sede actual de la Biblioteca Nacional.

 

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Biblioteca Miguel Cané
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En 1938 es nombrado auxiliar en la biblioteca municipal Miguel Cané, de la calle Carlos Calvo al 4300, en el barrio de Almagro. Es su primer trabajo estable remunerado. Borges recordaba que debido a la vecindad de la biblioteca con la esquina de San Juan y Boedo, muchas veces pasó por el café Homero Manzi en donde encontró su sede geográfica el grupo de Boedo, antagonista del de Florida.

Biblioteca Miguel Cané, del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

 

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Casa del Escritor y SADE
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Un Siglo de Borges

 

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Borges recibe aquí el Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de escritores, institución de la que más tarde será designado presidente. Por entonces, la sede queda en la antigua casona de la calle México 524, que presidió el escritor Ezequiel Martínez Estrada. En 1969, Ernesto Sabato y Borges, entre otros, evitaron su demolición. Finalmente, en 1998, es rehabilitada como la Casa Histórica del Escritor y desde ese momento funciona como museo, ámbito de exposiciones y presentaciones de libros. Además, ofrece apoyo complementario a la nueva sede, más céntrica, de Uruguay 1371, Teléfono 4811-3529 y 4813-2373.

En la antigua Casa del Escritor de la calle México.

 

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Librería de la Ciudad
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Esta "segunda casa" de Borges (no tenía más que cruzar la calle Maipú y recorrer unos pocos metros por la Galería del Este), se inauguró en 1969. Borges y su amigo Manuel Mujica Lainez la conocieron, juntos, durante la presentación de un libro. Desde esa vez, Borges la visitó a diario. En el primer piso acostumbraba a dar sus conferencias gratuitas, en un espacio que siempre colmaban unas cien personas. La primera de aquellas conferencias estuvo dedicada a otro amigo suyo: Xul Solar. También allí presentó los distintos libros de la colección La Biblioteca de Babel. Fueron treinta y tres títulos que seleccionó para Franco María Ricci, de Milán. Seis de esos títulos tuvieron su coedición argentina por parte de La Ciudad.

ALEMAN. Betty, la esposa de Alfonso, de familia alemana, recuerda lo bien que Borges conocía este idioma y los poemas que, con su prodigiosa memoria, solía citar de Heine, Angelus Silesius y su preferido, Hoelderlin. Además, Borges poseía la Enciclopedia alemana Brockhaus, cuyos veinte tomos fueron legados testamentariamente a Anneliese von der Lippen, empleada de la librería, quien a su vez, la dejó en herencia a Sandra, una de las hijas de los libreros de La Ciudad. Durante muchos años, Borges adoptó el pequeño comercio de libros como escenario de sus encuentros con periodistas, artistas y lectores. La librería se encuentra en los locales 16 y 18 de la Galería del Este. Teléfono: 4311-0507.

 

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Adiós
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El librero y anticuario Alberto Casares decidió hacer una exhibición completa de las primeras ediciones de las obras de Jorge Luis Borges. Borges se había comprometido a concurrir a la inauguración pero, inesperadamente, a último momento desistió. Sin embargo, Casares, que en los días previos había mantenido conversaciones telefónicas con Borges, para enterarlo de la evolución del significativo evento, hizo un último intento minutos antes de la hora prevista y volvió a llamar por teléfono. "¿Pero, y qué espera para venir a buscarme?" dijo Borges al oír al preocupado librero. El comercio se mudó a Suipacha 521. Te. 4322-6198 / 0794.

DESPEDIDA. La inauguración, que contó con la presencia de Borges, se hizo el 27 de noviembre de 1985. Al día siguiente Borges partió hacia Europa junto a María Kodama, para finalmente morir en Ginebra el 14 de junio de ese año. De ese modo, Borges pasó la última tarde en la Argentina y en su ciudad, entre libros y rodeado de amigos. Firmó autógrafos, dialogó con los habitués y entre otros, lo abrazó su amigo Adolfo Bioy Casares. "Al despedirse lo hizo como para siempre", cuenta el librero. "Pero nadie lo tomó demasiado en serio porque era imposible pensar que Borges no fuera inmortal".

BORGES DE BUENOS AIRES. El lazo de Borges con Buenos Aires se manifestó casi siempre en textos que asumen su despojamiento ante la ciudad amada, imposible de abarcar y de retener. Una forma, tal vez, de exaltar la íntima felicidad que significaba para Borges su ciudad natal. Y así es como dice: "Buenos Aires es la otra calle. La que no pisé nunca. Es el centro secreto de las manzanas. Los patios últimos. Es lo que las fachadas ocultan. Es mí enemigo, si lo tengo, es la persona a quien le desagradan mis versos. (A mi me desagradan también); es la modesta librería en la que acaso entramos y que hemos olvidado. Es esa racha de milonga silbada que nos toca. Es lo que se ha perdido y lo que será: es lo ulterior. Lo ajeno. Lo lateral. El barrio que no es tuyo ni mío. Lo que ignoramos y lo que queremos".

Borges junto a todos sus libros en la última tarde porteña.