Sus escenarios

El lugar de la magia

La mayor de las salas es la Martín Coronado, llamada así en homenaje a uno de los pioneros de la dramaturgia argentina. Con sus dos plateas escalonadas tiene capacidad para 1.049 espectadores. Su escenario a la italiana está provisto de una boca de medidas variables (de los 11 a los 16 metros) y cuenta con una parte central que puede desplazarse verticalmente, en forma total o parcial, mediante nueve ascensores que actúan simultánea o separadamente. Tiene, además, un foso levadizo para orquesta y modernos sistemas de iluminación y sonido.

La Sala Juan José de los Santos Casacuberta debe su nombre al destacado actor dramático del siglo XIX y tiene capacidad para 566 personas, en una platea semicircular dividida en tres sectores radiales. Por encima de ésta se proyecta un tablado levadizo que puede ser escenario, piso de platea o foso de orquesta, a continuación del cual se encuentra el escenario propiamente dicho, de 35 metros de ancho por 6 de profundidad.

La tercera sala teatral, denominada Antonio Cunill Cabanellas en homenaje al famoso director y pedagogo catalán a quien tanto debe el teatro argentino, posee una capacidad estimativa de 200 personas. Pero, puesto que está dedicada a propuestas experimentales y es apta para desplazar y modificar la relación entre el escenario y la platea de acuerdo con las necesidades de puestas no convencionales, dicha capacidad puede variar.

Sala Leopoldo Lugones

Un refugio para el cine

Como el teatro, la danza o la música, el cine también tiene un espacio en el Teatro San Martín es la Sala Leopoldo Lugones, llamada así en recuerdo del gran escritor argentino, y con capacidad para 233 espectadores.
Programados conjuntamente con la Fundación Cinemateca Argentina, sus ciclos permiten al público reencontrarse con las obras de viejos maestros como Chaplin, Griffith, Sennett, Keaton, Mumau, Eisenstein, Pabst, Visconti, Fellini, Welles, Bergman, Kurosawa, Lubitsch, Ford, Wyler o Hitchcok, entre otros, descubrir cinematografías raras o poco conocidas, o films malditos y otros perdidos y felizmente recuperados, o revisar géneros, escuelas y estilos de realizadores ignotos u olvidados.
Esta sala -que funciona desde 1967, cuando se proyectó La pasión de Juana de Arco, de Carl T. Dreyer- también ha recibido la presencia de prestigiosos realizadores y actores del mundo como Pilar Miró, Fernando Rey, Margarethe von Trotta, Gabriel Axel, Werner Herzog, Liv Ullmann, Istvan Szabó y Arturo Ripstein entre muchos otros.
Otro de los objetivos de este espacio fundamental del séptimo arte es lograr una integración con la actividad teatral del San Martín, a través de la mirada que el cine proyecta sobre las obras de los grandes dramaturgos representados en las salas teatrales, brindando así a los espectadores nuevos elementos para entender el contexto social y cultural en el que aquellos desarrollaron su obra.

La quinta sala

El Hall Central del Teatro se transformó, a lo largo de los años, en el lugar para el encuentro informal entre público y artistas: un espacio de libertad para el espectador habitual del San Martín como así también para los transeúntes circunstanciales de la avenida Corrientes, quienes tienen en el gran foyer la oportunidad de escuchar buena música y apreciar obras de danza y teatro.
Con capacidad para recibir hasta 4.000 espectadores, el Hall ofrece recitales de música de los más diversos géneros y tendencias: desde el tango hasta el rock, pasando por el jazz, el folclore y la música clásica, con entrada libre y gratuita.

Arte en imágenes

Desde 1985, el pasillo de comunicación del Teatro San Martín entre las calles Corrientes y Sarmiento se ha convertido en una sala de exhibición permanente de fotografías, con entrada libre y gratuita. Bautizado FotoGalería, este espacio estuvo dirigido durante más de una década por la prestigiosa fotógrafa argentina Sara Facio, hoy reemplazada por Juan Travnik, y tiene en programa exposiciones de los más prestigiosos fotógrafos argentinos y extranjeros. Ya ha sido sobrepasado largamente el centenar de muestras, las cuales pueden apreciarse diariamente desde las 10.30 horas hasta la finalización de las funciones del San Martín.