11- Museo Histórico Nacional
 

Defensa 1600.
Fue fundado el 24 de mayo de 1889. Su patrimonio resalta las tradiciones de la Revolución de Mayo y de las Guerras de la Independencia. Entre las innumerables salas y piezas expuestas, podemos destacar: una colección de pinturas y objetos que pertenecieron al General San Martín, la habitación ambientada del general Boulogne Sur Mer, el uniforme del protector del Perú y diversas condecoraciones recibidas durante su campaña. También documentación testimonial pertenecientes a Manuel Belgrano y Juan Manuel de Rosas.
Una colección de Banderas de las Guerras de la Independencia, una colección de uniformes del Siglo XIX y muebles dé los Siglos XVII al XIX.

RESIDENCIA DE DON GREGORIO LEZAMA
(MUSEO HISTORICO NACIONAL) 1858
Calle Defensa Nº 1600/52/58

El edificio se asienta sobre la meseta superior de una de las seis únicas barrancas de Buenos Aires. El lugar es considerado por algunos historiadores como el primer asiento de la ciudad fundada por Pedro de Mendoza.
Con distintos propietarios desde entonces, se sabe que en 1812 Don Manuel Gallego y Valcárcel vendió los terrenos a Manuel Mackinlay.
Al fallecer éste, el americano Charles Ridgley Horne compró la propiedad, que pasó a ser conocida como "La quinta de los Ingleses". En 1857 fue adquirida por el salteño José Gregorio Lezama, quien construyó esta gran mansión de estilo italianizante, en la que se destacan la torre mirador y la galería. Las lujosas salas interiores, con cielorrasos artesonados de madera, fueron decoradas por el artista uruguayo León Palleja. Lezama extendió el parque de la residencia hasta completar sus más de 85.000 metros cuadrados actuales, y lo mejoró, otorgándole un tratamiento paisajístico como no había tenido Buenos Aires hasta entonces: a la abundante forestación existente sumó otras especies provenientes del exterior, trazó caminos con escalinatas, divisaderos de la barranca y glorietas, distribuyó estatuas, fuentes y estanques.
De la imponente verja que bordeaba el parque, hoy subsiste sólo un tramo en los frentes de la casa. Hacia 1887 el Intendente de Buenos Aires, Antonio F. Crespo, adquirió el parque y lo destinó a paseo público.

Al morir Lezama en 1889
, su viuda vendió la casa a la Municipalidad. Diez años después se instaló allí el Museo Histórico Nacional.

 

 
 

HISTORIA DEL MONUMENTO

Algunos historiadores fijan el lugar donde se encuentra ubicado el monumento como el primer asiento de la ciudad fundada por Pedro de Mendoza. El espacio comprendía el Parque Lezama hasta la actual Calle Chile. Ocupaban la zona los indios querandíes, que vivían en las márgenes del Riachuelo, dedicados a la caza y a la pesca.
En el plano de repartimiento de Juan de Garay (1580), los Solares no pasaban de la Calle Chile, pero en la mensura de azores hecha a principios del Siglo XVII, las tierras de la Ribera del Riachuelo figuran a nombre de María Basurco.
A fines del Siglo XVIII, la zona del Parque Lezama comprendía los terrenos de Juan Necochea Abascal, que poseía el Solar que abarcaba el terreno de la residencia y del actual Parque Lezama. Cercano al lugar se encontraba la real Compañía de Filipinas.
De la barranca fue mas tarde propietario don Manuel gallego y Valcárcel, Secretario del Virrey don Pedro de Portugal y Villena, quien la vende en 1812, en remate público a don Manuel Mackinlay.
Al fallecer este, su viuda vende la quinta en 1846 al caballero americano Carlos Rialgely Horne, quien construyó allí su casa. Para entonces el lugar era conocido como Quinta de los Ingleses o Barranca de Horne. Hacia 1805 encima de la barranca del parque se encontraba un depósito de pólvora, usada para la Guerra de la Independencia. La zona en los años siguientes tomó una fisonomía propia, en sus quintas las familias pudientes pasaban el verano. La barranca fue escenario en 1814 de la derrota de los patriotas chilenos, que culminó en el duelo de Luis carrera y el brigadier Juan Mackenna que resultara fatal para este último. Durante 1858 el cólera hacia estragos en San Telmo y la Municipalidad de la Ciudad instaló en la Quinta Lezama un lazareto para la atención de los enfermos.
En 1871 en la epidemia de fiebre amarilla sirvió de albergue a numerosas personas, que creían así alejarse del contagio. El progreso y la belleza de la barranca llegó en 1857, cuando el rico salteño, José Gregorio Lezama adquiere la quinta a Horne, cuya extensión aumenta un año después, edificando una residencia de estilo italiano con galería exterior, torre mirador, hornacinas, estatuas y macetones, con su interior decorado por el artista uruguayo León Palleja.
Apasionado de las plantas, Lezama convirtió la quinta en jardín, como no lo había tenido Buenos Aires; salpicado con estatuas de mármol y vanos renacentistas, rodeada por una verja. Hacia 1887, por iniciativa del Intendente de Buenos Aires Antonio F. Crespo, se tramitó la adquisición del parque, para destinarlo a paseo público. Gregorio Lezama muere en 1889 y la casa es vendida a la municipalidad por su viuda Doña Ángela Álzaga, estipulándose en el contrato de venta que, al convertirse el parque en paseo público, debía conservar el nombre de Lezama. En ese paseo proyectado se instalaría diez anos después el Museo Histórico Nacional. No es posible hablar de esta Institución sin mencionar a su fundador, el Doctor Adolfo Carranza, quien la dirigió 25 años, reuniendo material histórico disperso por el país y en el exterior para formar su patrimonio. El Intendente Francisco Seeber, por iniciativa de Carranza, crea el Museo Histórico de la Capital (1889), destinado según sus fundamentos para el "mantenimiento de las tradiciones de la Revolución de Mayo y de la Guerra de la Independencia" . La primera sede fue la Calle Esmeralda y l
uego pasa a la Calle Moreno. Carranza vio limitada la acción del Museo al ser municipal y logra que su patrimonio se nacionalice. En 1893 el Museo fija su sede en el actual Jardín Botánico, hasta que se muda al Parque Lezama en 1897. El Museo se instaló en la Residencia Lezama conservando el edificio su aspecto exterior. Se utilizaron cuatro grandes salones, adaptándoselos a su nuevo destino; a tales efectos se tapiaron puertas y se derribaron tabiques. El Doctor Carranza vivió con su familia en el ala izquierda de la casa.


Fuente de esta Información:
www.fnartes.org.ar
www.monumentos.org.ar