Índice:
Plataforma de Intercambios en el Báltico.
Por Siempre Indiviso.
Ciudades con Tradición.
Economía en Transformación. 
«Turismo Suave».
Museos y Música. 
Fotos.
 

PLATAFORMA DE INTERCAMBIOS EN EL BÁLTICO. Schleswig-Holstein es el único Estado Federado alemán que abarca dos mares: el Mar del Norte y el Báltico. La región, escasamente poblada (2,7 millones de habitantes), se beneficia de su situación geográfica entre Escandinavia y Europa oriental. Es plataforma de intercambios para los países ribereños del Báltico, que constituye, con más de 50 millones de habitantes, una de las regiones con mayor proyección de futuro del continente europeo. La protección del medio ambiente es objeto de especial atención para poder preservar la espléndida naturaleza de Schleswig-Holstein. La política regional promueve con carácter prioritario planes ecológicos integrales, que abarcan la protección de la fauna y flora, los mares y los suelos.

 

ir al inicio de la página
POR SIEMPRE INDIVISO. En un tratado del año 1460 se estableció que el territorio compuesto por las regiones de Schleswig y Holstein quedase «por siempre indiviso». En Schleswig-Holstein no sólo se habla el alemán y el bajo alemán, sino también el danés y el frisio. La etnia de los frisones está compuesta por unas 40.000 personas, que habitan en la costa occidental y sus archipiélagos (Halligen). Los avatares históricos explican la diversidad nacional de Schleswig-Holstein, donde también viven 50.000 daneses. Año tras año visitan la región 13 millones de turistas.

ir al inicio de la página

 

CIUDADES CON TRADICIÓN. La capital del Estado Federado, Kiel (244.000 habitantes), reúne todos los años a los mejores regatistas del mundo en la «Semana de Kiel», que a la vez es una gran fiesta popular. Los astilleros y el tráfico de transbordadores con Escandinavia son inseparables de esta tradicional villa marinera, al igual que el buque-escuela «Gorch Fock», que documenta los estrechos lazos de Kiel con la marina. El conjunto medieval de Lübeck (216.000 habitantes), conocida como la «Reina de la Hansa», fue incluida por la UNESCO en la lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad. Las novelas de Heinrich y Thomas Mann, escritores originarios de Lübeck, son monumentos de la literatura universal. Lübeck-Travemünde es uno de los principales puertos de transbordadores de Europa. Flensburg (86.600 habitantes) es famosa por su «Regata del Ron», que reúne todos los años espléndidos veleros cuidadosamente restaurados y réplicas de modelos históricos.

 

ir al inicio de la página

 

ECONOMÍA EN TRANSFORMACIÓN. A lo largo de los últimos años Schleswig-Holstein ha vivido una profunda transformación. La antigua región agrícola y pesquera se ha convertido en un moderno emplazamiento económico y tecnológico. Los astilleros, que antiguamente tenían gran importancia, sobre todo en la capital, Kiel, superaron con éxito la crisis estructural pasándose a la construcción de buques especiales. Aproximadamente un millón de hectáreas se dedica a la agricultura; el futuro pertenece, sin embargo, a las tecnologías punteras, como la tecnología marina, la ingeniería médica, la producción de software y la tecnología energética y ambiental. Schleswig-Holstein es con más de 1.500 instalaciones la región de Alemania donde más implantada está la energía eólica; también ocupa una posición puntera por el número de centros tecnológicos y cuenta con más de 1.000 empresas sólo en el sector de la informática y la comunicación (software). Al mismo tiempo se ha ido dotando de las infraestructuras necesarias para impulsar su desarrollo. La red de autopistas forma el importante eje de comunicaciones Norte-Sur; las conexiones con la costa occidental vehiculan tanto los flujos turísticos como económicos. Schleswig-Holstein tiene tres universidades y respectivamente cuatro y dos Fachhochschulen públicas y privadas para formar a las nuevas generaciones de profesionales del Land. Todos estos factores potencian la sólida posición de que disfruta Schleswig-Holstein como foco económico entre los Estados Federados.

 

ir al inicio de la página
 

«TURISMO SUAVE». En la isla de Helgoland, en el Mar del Norte, famosa por sus acantilados rojos, compuso el poeta Heinrich Hoffmann von Fallersleben en 1841 la letra del himno alemán. Las Islas del Norte de Frisia, entre ellas la mundana Sylt, la familiar Föhr y la sugestiva Amrun, son paraísos de vacaciones, al igual que los balnearios del Báltico, como por ejemplo el moderno Damp, el recoleto Hohwacht y el bullicioso Timmendorf. El parque nacional del Mar de los Wadden (marismas) en el Mar del Norte atrae a innumerables amigos de la naturaleza. En el interior destaca como destino turístico la llamada Suiza de Holstein con sus numerosos lagos. También merece la pena visitar lugares como Mölln, la ciudad de Till Eulenspiegel, o Schleswig, famosa por su Catedral, en la que sobresale el llamado altar de Bordesholm, obra maestra de la imaginería, tallada entre 1514 y 1521 en estilo gótico tardío por Hans Brüggemann.

 

ir al inicio de la página
 

MUSEOS Y MÚSICA. Todas las poblaciones de mayor tamaño cuentan con su propio museo de tradiciones populares, pero el castillo de Gottorf, cerca de Schleswig, alberga un museo regional de gran fama en todo el territorio nacional. Otros museos de interés son el museo al aire libre de Molfsee, cerca de Kiel, en el que se puede ver y vivir cómo era la vida del campo en siglos pasados, y el museo de la antigua ciudad vikinga de Haithabu. Cada verano todo Schleswig-Holstein se convierte durante ocho semanas en una gran sala de conciertos: el Festival de Música de Schleswig-Holstein, fundado por el pianista Justus Frantz con ayuda del gobierno regional y que en 1998 celebró su décimo tercer aniversario, atrae con extraordinario éxito de público a primerísimas figuras del mundo de la música, que actúan en lugares inusuales -graneros o establos acondicionados- y en haciendas, quintas y palacios. No sólo los músicos se sienten atraídos por el Norte; en Schleswig se han instalado también famosos escritores como Günter Grass, Günter Kunert, Siegfried Lenz y Sarah Kirsch.

 

ir al inicio de la página