Energía para Todos:
China en la Expo

El país más grande, la mayor población, uno de los mayores pabellones de la Expo - la República Popular de China brilla en la Expo con muchos puntos culminantes. Y verdaderamente, los logros económicos del país son impresionantes, y el potencial industrial chino sigue creciendo de año en año. Naturalmente que un desarrollo tan raudo acarrea numerosos problemas sociales que, en muchos aspectos, recuerdan la historia económica de los Estados industrializados más antiguos. Sin embargo, a diferencia de la situación a fines del Siglo XIX, ahora existen esas experiencias y la disposición a compartirlas con otros países. De ello testimonian con numerosos ejemplos los Proyectos de China para la Expo, de los cuales nada menos que cinco han llegado a Hannover con el apoyo del Programa "One-World" de la política alemana para el desarrollo.

Son siempre los mismos temas que se encuentran, por ejemplo: en la Nave de África como en los pabellones de los países asiáticos: la industrialización aumenta las diferencias entre la ciudad y el campo, acelera el desarrollo de las regiones urbanas y descuida el abastecimiento de la población rural. Los costos ecológicos de la industrialización se ignoran durante demasiado tiempo, y ello acarrea en el campo, generalmente, la erosión de los suelos, y en las regiones subtropicales una creciente desertificación. ¿Qué se puede hacer contra esa historia que, nuevamente, se está repitiendo?

Por ejemplo utilizar la energía eólica, como ahora se está haciendo en la Isla de Hainan, una de las aglomeraciones industriales de China que tiene una de las peores contaminaciones del aire en el mundo. La sustitución de las centrales eléctricas de carbón (alimentadas con el carbón local, que contiene un alto porcentaje de azufre) por centrales eólicas es una alternativa - en la Expo se puede estudiar este proyecto en el Parque Temático "Medio Ambiente, Paisaje, Clima". También la Sociedad de Cooperación Técnica (GTZ), la que por encargo de su propietaria, la República Federal de Alemania, realiza proyectos de desarrollo en China desde hace 15 años, apuesta por las tecnologías energéticas no contaminantes para el entorno natural. Desde hace cinco años está en marcha el Proyecto de Reparación de Centrales Hidráulicas Antiguas en Tíbet, que se presenta en el Parque Temático "Basic Needs". Esas instalaciones fueron desconectadas hace ya varios años, sobre todo debido a la falta de pocas piezas de recambio.

El objetivo de este tipo de proyectos no es únicamente abastecer a la población rural con energía para el alumbrado, la calefacción o las máquinas. Su meta principal es independizar a las familias campesinas de las fuentes energéticas caras (queroseno o petróleo), para así ampliar sus posibilidades económicas. La GTZ pone a disposición de esas familias, por ejemplo, prensas de aceite e hiladoras con la que, a largo plazo, pueden independizarse económicamente.