Índice:
Introducción.
Fuentes de energía.
La política energética.
Política de materias primas.
Fotos.
 

La República Federal de Alemania es un país con escasos recursos energéticos. Para abastecerse de materias primas y energía tiene que recurrir en gran medida a las importaciones. Alemania importa las dos terceras partes de la energía primaria que necesita. La dependencia del exterior también es considerable respecto a las materias primas minerales. Los yacimientos de mineral y petróleo son escasos. Por esta razón, Alemania hace tiempo que ha diversificado extraordinariamente sus fuentes de suministro de materias primas y energía para poder garantizar un abastecimiento seguro.

La demanda de gas natural se cubre hasta una tercera parte con la explotación de los yacimientos nacionales. Los yacimientos de hulla, lignito y sal son por el contrario ricos y contienen reservas para varios decenios. Las desfavorables condiciones geológicas y climáticas limitan el potencial de explotación rentable de las fuentes de energía renovables.

 

ir al inicio de la pagina
 

Fuentes de energía. En 1997 el consumo de energía primaria se elevó a 14.509 petajoule, cifra que sitúa a la República Federal de Alemania entre los mayores consumidores de energía del mundo. Los esfuerzos encaminados al ahorro y al aprovechamiento racional de la energía están dando buenos resultados. El consumo energético específico, es decir, el uso de energía necesario para generar una unidad del producto interior bruto, ha disminuido en cerca de una tercera parte desde principios de la década de los setenta.

El lignito ocupa en Alemania la primera posición entre las fuentes de energía no importadas. Su explotación no se subvenciona en ningún punto del país. Las mayores reservas de lignito se encuentran en Renania, en el Sur de Brandeburgo y en Sajonia. También son importantes los yacimientos de Sajonia-Anhalt y el Este de Baja Sajonia. Las expectativas de explotación se cifran en 43 millardos de toneladas.

Más del 85 por ciento del lignito se destina a la generación de energía eléctrica. El lignito sigue siendo, junto a la hulla y la energía nuclear, uno de los tres pilares del abastecimiento de energía eléctrica en la República Federal. En 1997 representó aproximadamente el 26 por ciento del mercado eléctrico y cubrió en torno al 11 por ciento del consumo de energía primaria.

En la antigua RDA el lignito era la principal fuente de energía (más del 70 por ciento); la total concentración del abastecimiento energético en esta fuente trajo consigo una masiva degradación ambiental.

Desde la unificación del país la explotación de lignito en los nuevos Estados Federados ha disminuido en más de un 70 por ciento, concretamente de 249 millones de toneladas en 1990 a 74 millones de toneladas en 1997 (datos de finales de 1997), debido a la reestructuración económica y la diversificación del abastecimiento energético. Con todo, el lignito sigue siendo, si bien a un nivel más bajo, la principal fuente de energía, sobre todo en el mercado eléctrico. La menor explotación de los yacimientos, la modernización del parque de centrales eléctricas y la construcción de centrales de última generación, así como las medidas de saneamiento ecológico impulsadas con recursos estatales, se han traducido en una notable reducción del impacto ambiental durante los últimos años.

Las principales minas de hulla se localizan en la cuenca minera renano-westfaliana y en la cuenca carbonífera del Sarre. Las reservas se estiman en 24.000 millones de toneladas aproximadamente, pero no se pueden explotar competitivamente.

En 1950 el lignito concentraba en la antigua República Federal el 73 por ciento del consumo energético primario. Esta cuota iría disminuyendo hasta el 14,1 por ciento en 1997. También la aportación del petróleo al abastecimiento energético ha ido decreciendo como consecuencia de la explosión de los precios del crudo en los años setenta. La cuota del petróleo en el consumo energético bajó del 55 por ciento en 1973 (en 1950 apenas se llegaba al cinco por ciento) a menos del 40 por ciento a finales de los años ochenta. En 1997 se situó en el 39,6 por ciento.

Las reservas de gas natural se cifran en cerca de 382.000 millones de metros cúbicos (datos de finales de 1996). Las importaciones de gas natural proceden de fuentes muy diversificadas y las cantidades necesarias están garantizadas hasta bien entrada la próxima década. El gas natural representó en 1997 en torno al 20,6 % del consumo energético primario.

En Alemania el uranio dejó de explotarse en el año 1980. El uranio enriquecido necesario para el funcionamiento de las centrales nucleares se importa; el suministro está garantizado por las participaciones de compañías alemanas en yacimientos extranjeros. En 1997 la energía nuclear volvió a ser uno de los pilares de la generación de electricidad de las centrales eléctricas públicas (35 por ciento del total). Habida cuenta ante todo de la falta de aceptación social, el porcentaje de la energía nuclear se irá reduciendo gradualmente hasta la total sustitución de esta forma de energía.

 

ir al inicio de la pagina

 

La política energética. La existencia de un abastecimiento energético estable es uno de los elementos fundamentales para el funcionamiento de una economía moderna. Los objetivos de la política energética alemana son la garantía de los suministros, la rentabilidad del abastecimiento y la protección del medio ambiente y de los recursos naturales. La apertura de los mercados mundiales y la globalización de la economía entre tanto también han modificado el marco de actuación de las compañías energéticas. Las empresas se ven cada vez más compelidas a efectuar ajustes, innovar y minimizar los costes. Para las energías dependientes de redes de suministro la competencia se traducirá en el desarrollo de mercados de electricidad y gas en lo que antes eran zonas de abastecimiento cerradas. Desde la unificación del país los principios de la economía de mercado y el ordenamiento jurídico rigen también en los nuevos Estados Federados, incluida, por ejemplo,la aplicación de una normativa medioambiental más estricta, lo cual ha supuesto el cierre de diversos reactores nucleares de la antigua RDA. A nivel mundial se vislumbra que en adelante, como consecuencia del progreso tecnológico y del intenso comercio internacional, el verdadero factor restrictivo del abastecimiento energético no será la escasez o el agotamiento de las reservas, sino antes bien el manejo del medio ambiente dentro de niveles todavía asumibles.

En Alemania el suministro de energía está a cargo de empresas privadas. El Estado fija el marco legal de la economía energética, constituido por la Ley de Economía Energética, las normas de previsión para casos de crisis, las disposiciones sobre reservas y la normativa de protección medioambiental, etc.

Desde 1973 los mercados energéticos internacionales han experimentado profundas transformaciones. En dos ocasiones las vertiginosas subidas de los precios del crudo provocaron fases de recesión a nivel mundial; a finales de 1985 los precios se hundieron estrepitosamente. Las revolucionarias transformaciones en Europa central y oriental y en la antigua Unión Soviética han dado una nueva dimensión a la cooperación Este-Oeste en el sector de la energía y al aprovechamiento de los recursos naturales de estos países, con Rusia a la cabeza. La guerra del Golfo en 1990/91 no hizo sino confirmar la insegura evolución de los precios del petróleo, que sigue siendo la principal fuente de energía.

En vista de que existe una gran dependencia de las importaciones, es fundamental que el sistema de suministro energético en su conjunto, es decir, no solo el segmento del crudo, siga siendo flexible y susceptible de ajustarse a las circunstancias cambiantes y cuente con fuentes de abastecimiento diversificadas. De esta inserción en los mercados energéticos globales se derivan, asimismo, oportunidades puntuales en orden a asegurar un abastecimiento energético eficiente. Bajo el impacto de las crisis del petróleo de los años setenta se amplió sustancialmente la cooperación en materia de política energética en el seno de la Agencia Internacional de Energía y, sobre todo, a nivel de la Comunidad (hoy Unión) Europea. Hoy en día la UE dispone de un importante conjunto de instrumentos para respaldar el ajuste estructural del sector, racionalizar el uso de la energía y reducir el grado de dependencia del petróleo (Programas JOULE/THERMIE, SAVE y ALTENER). En el contexto de una estrategia energética global con vistas a reducir las emisiones de CO2, la Comisión de la Unión Europea ha propuesto medidas fiscales que han sido favorablemente acogidas por el Gobierno Federal.

De cara al futuro la racionalización y el ahorro serán factores de vital importancia para la generación y el consumo de energía. Las empresas generadoras de energía y los consumidores alemanes ya han logrado importantes avances en cuanto al incremento de la eficiencia energética y la difusión del uso de energías ecológicas.

La política energética del Estado Federado se centra en los siguientes aspectos:

vigencia de los principios de la economía de mercado, con vistas a lograr simultáneamente un abastecimiento energético seguro, rentable, ecológico y acorde con los recursos existentes. Con la apertura de los mercados se potencia la dinámica de la competencia en los sectores del gas y la electricidad. El modelo del desarrollo sostenible y el compromiso de reducir las emisiones de CO2 requieren nuevos ajustes de las estructuras de generación y consumo de energía en Alemania.

• garantía de un abastecimiento energético ecocompatible, incluyendo una estrategia global de protección del clima. Los llamados compromisos autónomos (adopción voluntaria de medidas específicas por parte de los sectores implicados) pueden ser útiles en segmentos claramente delimitados y coadyuvar a una efectiva gestión ecológica si los objetivos a conseguir se fijan de forma inequívoca, resultan verificables y van acompañados de sanciones en caso de incumplimiento.

• intensificación de los esfuerzos en orden a un consumo energético económico y a la investigación y aplicación de alternativas para la obtención de energía a largo plazo, con especial atención a las energías renovables.

continuidad del uso combinado de las distintas fuentes de energía (abastecimiento energético mixto) con criterios de equilibrio y diversificación. No obstante, el porcentaje de la hulla alemana será decreciente. Principalmente a causa de las desfavorables condiciones geológicas la hulla nacional es mucho más cara que la importada. El Gobierno Federal, los Estados Federados de Renania del Norte-Westfalia y el Sarre, donde se concentran las explotaciones mineras, y el sector minero acordaron en marzo de 1997 un marco financiero que prevé una considerable reducción de las ayudas públicas para el sector del carbón de aquí al año 2005.

• abandono reglado del uso de la energía nuclear. El uso de la energía nuclear no está aceptado por la sociedad. Por tanto, a fin de cuentas tampoco es asumible para la economía nacional. En consecuencia, el porcentaje de la energía nuclear en el suministro de electricidad se irá reduciendo de forma escalonada, hasta la sustitución definitiva de esta forma de energía. El Gobierno Federal quiere consensuar el abandono de la energía nuclear.

• desarrollo de la cooperación internacional en materia de economía energética, sobre todo a escala de la UE, pero también en el seno de la Agencia Internacional de Energía y en el marco del tratado sobre la Carta de la Energía con los Estados de Europa central y oriental y los Estados sucesores de la antigua Unión Soviética.

 

ir al inicio de la pagina

 

Política de materias primas. El abastecimiento de Alemania con materias primas se realiza básicamente a través de importaciones, tanto de países en vías de desarrollo productores de materias primas, en los cuales se adquieren minerales, concentrados o aleaciones de hierro, como de países industrializados que disponen de la industria transformadora necesaria (plantas metalúrgicas, refinerías) y por tanto pueden comercializar metales y productos semimanufacturados. También siguen ganando en importancia el reciclado de materiales, es decir, la reutilización de material usado (comp. capítulo «La protección del medio ambiente») y la aplicación de los trabajos de investigación y desarrollo en el campo de la ciencia de materiales, que permiten optimizar la utilización de las materias primas.

Para dotar al abastecimiento de materias primas de una base lo más amplia posible, las relaciones económicas de la República Federal de Alemania con los países productores se guían fundamentalmente por los siguientes principios rectores:

mantenimiento de la funcionalidad y apertura creciente de los mercados mundiales de materias primas,

estabilización de los ingresos en concepto de exportación de materias primas, sobre todo en los países menos desarrollados, con miras a asegurar la continuidad del abastecimiento de materias primas,

aceleración de la industrialización de los PVD y agilización de la transferencia de tecnología a los PVD,

apertura de los países industrializados a la importación de productos semimanufacturados y acabados procedentes de los PVD,

fomento de la transferencia de capitales a los PVD y protección de los inversionistas frente a medidas de expropiación,

explotación de nuevos yacimientos de materias primas mediante proyectos de cooperación,

 

ir al inicio de la pagina