Índice:
Convulsiones en el Mundo Entero.
Los Factores Condicionantes.
La Localización de la Actividad Económica.
El Despegue Este, Tarea de Todos los Alemanes.
La Situación Actual.
Estrategia para Dinamizar la Actividad Económica en los Nuevos Estados Federados.
Fotos.
 

CONVULSIONES EN EL MUNDO ENTERO. La caída del telón de acero, las transformaciones operadas en Europa central, oriental y sudoriental y la reunificación alemana han alterado radicalmente el mapa político europeo. A ello han venido a añadirse las crisis financieras en el Sudeste Asiático y en Rusia, cuyas repercusiones no se perciben únicamente en Alemania. Todos estos factores confrontan no sólo a la República Federal de Alemania con graves problemas de ajuste. Alemania sigue siendo hoy en día un país con un alto nivel de productividad e ingresos, amplias prestaciones sociales y gran bienestar. Para mantener este estandar es imprescindible un ajuste en función de los avances de la ciencia y la tecnología y acorde con la evolución de los mercados mundiales. Un emplazamiento costoso únicamente puede consolidarse mientras sea un buen emplazamiento. Esto lo determina la dura competencia propia de una economía internacional con un grado de interdependencia cada vez mayor. Al mismo tiempo esta interdependencia brinda nuevas oportunidades para un abastecimiento económico de bienes y servicios en consonancia con las necesidades de la población, así como nuevas perspectivas en los mercados mundiales y nuevas posibilidades de empleo.

Ahora bien, la globalización no sólo brinda grandes oportunidades, sino que también implica serios retos. En todo el mundo se permeabilizan las fronteras para los bienes y servicios, los costes de comunicación y transporte disminuyen y la técnica de producción adquiere mayor movilidad. De ahí que también en otras localizaciones industriales del mundo dotadas de la misma tecnología que Alemania sea posible alcanzar una elevada productividad. Las diferencias salariales y las cargas de las empresas resultan más determinantes que nunca. Las inversiones obviamente se realizan en los lugares donde resultan más rentables. Los parámetros de la competencia internacional indican el derrotero que ha de seguirse. Para consolidar la posición de Alemania frente a la competencia internacional es preciso aumentar la flexibilidad de cara a los ajustes y la voluntad de rendimiento, así como potenciar el papel del mercado y reducir el protagonismo del Estado.

 

ir al inicio de la página
 

LOS FACTORES CONDICIONANTES. En cuanto localización industrial, Alemania ha tenido en términos comparativos varios puntos a su favor: elevada productividad, alto grado de capacitación y motivación de los trabajadores, alto estandar tecnológico, científicos creativos, infraestructura funcional, paz social, moneda estable y unas coordenadas políticas perfectamente delimitadas y confiables. Evidentemente estas ventajas no van a bastar de cara al futuro. Por lo que respecta a los costos salariales y costes laborales accesorios, tiempo de funcionamiento de las factorías (horario), impuestos, normas de protección medioambiental y gastos sociales, las empresas alemanas tienen una posición relativamente débil frente a la competencia internacional.

Todos estos factores tienen que contrapesarse con un elevado incremento de la productividad. Alemania tiene que procurar consolidar su competitividad a nivel internacional en el sector de la investigación y el desarrollo, en el fomento de nuevas tecnologías de vanguardia y en la plasmación práctica de las innovaciones en productos que tengan salida en los mercados. La competencia conforme a los principios de la economía de mercado es el mejor instrumento a estos efectos, por cuanto facilita la cristalización de estructuras productivas eficaces y garantiza un abastecimiento de bienes y servicios en función de la demanda de los consumidores finales.

 

ir al inicio de la página

 

LA LOCALIZACIÓN DE LA ACTIVIDAD ECONÓMICA. La respuesta a este reto no puede ser ni el proteccionismo ni una política industrial dirigista, ya que las barreras comerciales y las subvenciones causan más daño que provecho. El Gobierno Federal aboga por el libre comercio mundial y rechaza cualquier forma de retracción. Dado que exporta cerca de la tercera parte de su producto social bruto, Alemania depende de mercados internacionales abiertos. Para la economía alemana reviste vital importancia aprovechar mediante una estrategia de mercados abiertos las ventajas que ofrece la división internacional del trabajo, preparar la Unión Económica y Monetaria europea y acceder a nuevos mercados dentro y fuera de la UE. En consecuencia, el obetivo del Gobierno Federal consiste en mejorar las condiciones marco para la actividad empresarial. Para fortalecer la competitividad de las empresas en los mercados globalizados se seguirán tres líneas de actuación: una reforma fiscal a gran escala, una iniciativa en favor de la innovación y la ecología y un fomento eficaz del sector de la pequeña y mediana empresa.

La reforma fiscal rebajará los tipos imponibles en varias fases. La meta es establecer un tipo máximo uniforme del 35 por ciento tanto en el impuesto que han de pagar las sociedades por los beneficios retenidos como en el impuesto sobre los ingresos empresariales (rendimientos de las explotaciones económicas). Asimismo, se reducirán los seguros sociales. Las cotizaciones a la seguridad social se rebajarán del 42 por ciento actual a un nivel por debajo del 40 por ciento. Este paso beneficiará por igual a las empresas y a los ciudadanos.

Para fortalecer la capacidad de innovación de las empresas y, más concretamente, de la pequeña y mediana empresa se pondrá en marcha un programa de innovación que facilitará y acelerará el acceso de las empresas a los resultados de las investigaciones de las universidades y los institutos de investigación.

La modernización ecológica brinda nuevas oportunidades para las empresas orientadas hacia el futuro. El sistema de tributación del consumo de energía potencia la competitividad de los productos que ahorran energía, como el «automóvil de tres litros». También existen buenas expectativas de que la industria alemana pueda asumir una función pionera para otras industrias, por cuanto la mejora del medio ambiente es una tarea global que en el futuro habrán de plantearse todos los países del mundo.

El sector de la pequeña y mediana empresa es la piedra angular del sistema económico alemán. Por eso una de las tareas prioritarias del Gobierno es crear unas condiciones marco que faciliten al máximo la actividad de las pymes. Junto a las mencionadas desgravaciones fiscales está prevista una serie de medidas concebidas para las empresas de menor tamaño. El fomento de la actividad empresarial se simplificará y optimizará.

Los proyectos de fundación de empresas disfrutarán de cupos de fomento especialmente elevados. En muchos casos las empresas carecen de la suficiente base de capital propio para superar situaciones de estrechez en un contexto económico dominado por una feroz competencia. En consecuencia, el Gobierno Federal mejorará el marco institucional para la dotación de capital riesgo. Además, se sondearán posibilidades para crear fondos de capital riesgo en colaboración con los bancos, las sociedades de inversión y las compañías de seguros. Como foco de la actividad económica, Alemania en estos momentos también se ve confrontada con un importante reto desde el punto de vista de la política de empleo. El índice de desempleo, por encima del diez por ciento, ha alcanzado un nivel difícilmente soportable para la sociedad en su conjunto. No obstante, la lucha contra el desempleo no es una tarea que puedan resolver únicamente los políticos, sino que requiere el concurso activo del sector privado y de los agentes sociales.

 

ir al inicio de la página

 

EL DESPEGUE ESTE, TAREA DE TODOS LOS ALEMANES. En octubre de 1990 el grado de desarrollo económico de Alemania oriental era precario. La economía de la parte occidental, muy dinámica y competitiva a nivel internacional, se vio confrontada con un sistema dirigista en el Este muy mal pertrechado para el futuro proceso de integración.

La reconversión de un sistema económico mínimamente rentable con vistas a crear estructuras empresariales competitivas requirió un formidable esfuerzo conjunto por parte de todos los implicados, a saber, el sector económico, el Estado y, en particular, los ciudadanos alemanes orientales, quienes con su empeño siguen impulsando decisivamente el proceso de renovación hasta el día de hoy. Los avances solo fueron posibles porque los habitantes de los nuevos Estados Federados actuaron con un espíritu emprendedor y una capacidad de adaptación ejemplares. Mucha gente tuvo que aprender un nuevo oficio o cambiar de residencia para encontrar trabajo. Muchos trabajadores se vieron confrontados con el desempleo.

La Agencia Fiduciaria (Treuhandanstalt)
, entidad de derecho público fundada en 1990 con el mandato de sanear, privatizar o, en caso necesario, cerrar las empresas de los tiempos de la RDA, consiguió privatizar o gestionar la reversión de prácticamente todas las empresas del sector industrial en poder del Estado en un periodo de tiempo relativamente corto (hasta finales de 1994).

Junto a la privatización de las empresas estatales, desde un principio se puso especial énfasis en la estructuración económica de un sólido sector de pequeñas y medianas empresas saneadas y dinámicas. Con ayuda de las cuantiosas dotaciones asignadas por el Gobierno Federal, los Estados Federados y la Unión Europea, se puso en marcha un formidable proceso de fundación de empresas que permitió absorber gran parte de los puestos de trabajo perdidos como consecuencia de la reestructuración de los ruinosos macrocombinados de los tiempos de la RDA. Entre tanto ya existen más de 510.000 pequeñas y medianas empresas y profesionales autónomos, que dan trabajo a cerca de 3,4 millones de personas.

Los avances son especialmente visibles en la puesta de marcha de infraestructuras de alto rendimiento. La modernización de las infraestructuras no tiene precedentes en Europa, tanto por su dimensión como por el ritmo de las obras:

• Hasta finales de 1997 se construyeron y renovaron 11.000 km de carreteras federales y 5.300 km de vías férreas.

• La Deutsche Telekom AG instaló cerca de 5,2 millones de conexiones telefónicas. Gracias a la digitalización de todos los servicios telefónicos, concluida a finales de 1997, Alemania oriental dispondrá de una red telefónica más moderna que Alemania occidental.

• Hasta la fecha se han rehabilitado o construido más de 3,8 millones de viviendas con recursos públicos. Esto significa que se ha modernizado o construido más de la mitad del parque de viviendas existente en 1990.

• También son notables los avances en la reestructuración de las empresas agrícolas. Especialmente competitivas a escala europea resultan las estructuras surgidas en el ramo de los cultivos.


Para impulsar la estructuración económica se necesita un ordenamiento jurídico definido y sólido y un sistema administrativo funcional a nivel de los Estados Federados y a escala municipal. Este objetivo se ha logrado en muy poco tiempo gracias a una amplia asistencia administrativa a cargo de profesionales de la administración de los antiguos Estados Federados.

ir al inicio de la página
 

LA SITUACIÓN ACTUAL. Los nuevos Estados Federados son en términos comparativos una localización económica de notable proyección. Así lo patentiza la actividad inversora de cerca 1.700 empresas procedentes de unos cincuenta países, entre las cuales figuran también consorcios internacionales de fama mundial, como por ejemplo: General Motors (industria automovilística, EE.UU.), Elf Aquitaine (industria energética, Francia), Dow Chemical (industria química, EE.UU.), Advanced Micro Devices (industria informática, EE.UU.), Samsung (industria electrónica, Corea del Sur) y Kvaerner (astilleros, Noruega).

Los inversores extranjeros tienen a su disposición una infraestructura muy avanzada. El nivel de formación, la motivación y la flexibilidad de la mano de obra son reconocidamente ejemplares. Además, los inversores extranjeros se benefician de incentivos cuya cuantía es muy elevada a escala europea.

Los avances en el proceso de reactivación económica se reflejan en los considerables índices de crecimiento. Hasta el año 1995 la economía alemana oriental creció a un ritmo muy vivo, con tasas de crecimiento de hasta el diez por ciento. Estos elevados índices de crecimiento obedecieron en primer lugar a la fuerte actividad en el sector de la construcción, cuya expansión fue muy notable sobre todo en los primeros años tras la unificación del país.

Entre tanto la actividad del sector se ha normalizado, lo cual se traduce en tasas de crecimiento a la baja. La evolución del sector industrial, que sigue registrando un fuerte crecimiento, no pudo compensar totalmente el retroceso de la actividad constructora, de forma que en 1997 la economía alemana oriental sólo creció un 1,6 %, situándose por primera vez desde la reunificación por debajo del índice de crecimiento de los antiguos Estados Federados (2,2 %). Sin embargo, para 1998 se cuenta de nuevo con un crecimiento económico del dos por ciento, basado cada vez más en la industria, que en 1997 registró una expansión cifrada en el nueve por ciento.

La evolución del mercado laboral sigue siendo insatisfactoria. La tasa de desempleo ha vuelto a alcanzar un elevado nivel tras una fase intermedia de recuperación. En 1997 la tasa de desempleo se situó en una media del 16,7 %, lo cual significa que había cerca de 1,4 millones de desempleados registrados en las oficinas de empleo. Sin embargo, en 1998 la reactivación coyuntural y los moderados aumentos salariales propiciaron un perceptible retroceso del desempleo.

Por otro lado aún no se ha conseguido eliminar todas las carencias estructurales. En este orden de cosas destaca el factor de los costes salariales por unidad producida (costes unitarios), demasiado elevados en comparación con Alemania Occidental. Mientras que los ingresos brutos por trabajador ya se sitúan por encima del 74 % del nivel de Alemania Occidental, la productividad media por trabajador todavía representa tan sólo cerca del 60 % de la productividad per cápita registrada en Alemania occidental. Los desproporcionados costes salariales y accesorios suponen una carga sobre todo para aquellas empresas que aún no han concluido su reestructuración y tienen que abrirse paso en los mercados mundiales.

En cambio, esto no supone ningún problema para los inversores, que han construido nuevas factorías y trabajan con una productividad muy elevada a escala mundial.

El colapso de los ruinosos macrocombinados industriales de la antigua RDA ocasionó un vacío en la producción industrial que todavía no se ha conseguido compensar del todo mediante el establecimiento de nuevas empresas. En los nuevos Estados Federados la industria sólo representa cerca del 16 % del producto interior bruto, en tanto que en los antiguos Estados Federados ronda el 27 %. Es de esperar que como consecuencia de una nueva aceleración del crecimiento económico sea posible seguir reduciendo los déficit estructurales. Ahora bien, esto requiere asimismo el concurso de los agentes sociales, que han de adoptar una política salarial moderada.

 

ir al inicio de la página
 

ESTRATEGIA PARA DINAMIZAR LA ACTIVIDAD ECONÓMICA EN LOS NUEVOS ESTADOS FEDERADOS. La meta de la política del Gobierno Federal sigue siendo dotar a Alemania oriental de una economía dinámica y autosostenida que se consolide en el mercado y ofrezca suficientes expectativas de empleo e ingresos.

El Gobierno Federal seguirá promoviendo coherentemente la reactivación económica del Este del país mediante el nuevo programa «Futuro Este», cuyos elementos esenciales son los siguientes:

estabilización de la política de gestión activa del mercado laboral en el nivel actual y creación de nuevos puestos de aprendizaje

• mejoramiento del fomento público, que ya en 1997 se consolidó a un alto nivel hasta el año 2004 en el marco del Plan de fomento a medio plazo. A este propósito se intensificarán las ayudas para consolidar la base de capital propio de las pequeñas y medianas empresas e impulsar las innovaciones ecológicas y la comercialización de productos de Alemania oriental. Por lo demás, el sistema de fomento en su conjunto se dotará de una organización más transparente, eficaz y sistemática.

• fortalecimiento de la base industrial mediante el fomento de la transición a la sociedad de los servicios, el saber y la información.

• prosecución de los «proyectos de transporte Unidad Alemana», intensificando el ritmo de ejecución. La ampliación de las infraestructuras no implica únicamente una mejora de las comunicaciones, sino también la modernización de las infraestructuras municipales, incluyendo sobre todo la construcción de nuevas vías de circunvalación.

En suma, el Gobierno Federal cuenta con una aceleración del proceso de reactivación, si bien a corto plazo probablemente no puedan volver a conseguirse tasas de crecimiento tan elevadas como en el pasado.

 

ir al inicio de la página