Índice:
Introducción
Los Sindicatos.
Las Patronales.
Convenios Colectivos.
Conflictos Laborales.
La Cooperación.
Fotos.
 

En Alemania la población activa (36 millones) se compone básicamente (89,5 por ciento) de obreros, empleados, funcionarios y aprendices. Junto a esta mayoría de «trabajadores por cuenta ajena» existen 3,3 millones de autónomos, que trabajan como empresarios (las cifras se refieren a los antiguos Estados Federados). Los autónomos emplean, además de a 488.000 familiares, en su mayor parte a trabajadores en sentido estricto. También operan como empleadores las sociedades de capital, la Federación, los Estados Federados, las entidades locales y otras instituciones públicas.

Los empleadores y los trabajadores están llamados a cooperar, pero a la par obviamente defienden sus propios intereses. En la República Federal de Alemania existe autonomía colectiva: las asociaciones de los empleadores y los trabajadores tienen derecho a concluir convenios colectivos entre sí sin que intervenga el Estado. Si bien es cierto que el Estado fija el marco legal correspondiente, no determina por ejemplo el sueldo de un obrero o un empleado en determinado ramo de la industria. La negociación de este aspecto – y de otros muchos, como por ejemplo la duración de las vacaciones – compete a los agentes sociales: los sindicatos y las patronales o los empleadores directamente.

 

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LOS SINDICATOS. La mayor organización sindical alemana es la Federación Alemana de Sindicatos (DGB), con alrededor de 8,6 millones de afiliados en 13 sindicatos (datos de finales de 1997).

Los sindicatos de la DGB se caracterizan por la aplicación del principio del sindicato sectorial (principio del sindicato industrial): Agrupan a los obreros y empleados de un ramo industrial, artesanal o de otro tipo (o de varios) independientemente de su situación profesional en la empresa. Esto significa que por ejemplo un chofer y un contable que trabajen en una imprenta se afilian al sindicato industrial (IG) de los medios. Junto a la Federación Alemana de Sindicatos (DGB) existe el Sindicato Alemán de Empleados (DAG), que tiene alrededor de 501.000 afiliados (datos de finales de 1996). Sólo pueden afiliarse por principio los empleados, pero, eso sí, de cualquier ramo económico. La Federación Alemana de Funcionarios (DBB), con cerca de 1,1 millones de miembros, es la principal organización de los funcionarios; dada la especialidad del régimen funcionarial, esta organización no tiene la facultad de llevar negociaciones colectivas y por lo tanto no puede convocar huelgas. Pero, por lo demás, tiene todos los rasgos característicos de un sindicato y notable influencia. La Federación de Sindicatos Cristianos de Alemania (CGB) agrupa en sus diversos sindicatos a unos 303.000 miembros.

Los sindicatos alemanes no son partidistas ni confesionales. Nadie está obligado a afiliarse; en la República Federal no se conoce el sistema del «closed shop», es decir, empresas que en función de acuerdos entre los sindicatos y la patronal sólo colocan a trabajadores afiliados. El grado de organización, es decir, el porcentaje de afiliados del sindicato entre el número total de trabajadores de un ramo económico determinado, varía notablemente; por término medio se sitúa no obstante por debajo del 50 por ciento. Los sindicatos gestionan para sus afiliados diversos servicios y centros de formación.

 

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LAS PATRONALES. Los empresarios se agrupan en asociaciones regionales, organizadas -al igual que los sindicatos de la Federación Alemana de Sindicatos (DGB) por sectores industriales. La Confederación de las Asociaciones Patronales Alemanas (BDA) es la organización que agrupa a las numerosas patronales del país. Al igual que la DGB no concierta convenios colectivos por sí misma, sino que funciona como órgano coordinador y representativo de los intereses básicos de sus miembros. El grado de organización de los empleadores, situado en cerca del 80 por ciento, es muy superior al de los trabajadores. La BDA agrupa a todos los ramos económicos, desde la industria, el comercio, la artesanía y los bancos hasta los seguros, la agricultura y los transportes. Sin embargo, sólo representa a las empresas en su función de empleadores, es decir, actúa como interlocutor de los sindicatos. Todos los demás intereses – por ejemplo las cuestiones económicas o de política fiscal – son competencia de otras organizaciones. Entre las más importantes figuran la Federación de Industrias Alemanas (BDI), la Unión Central del Artesanado Alemán (ZDH) y la Federación de Exportadores, Importadores y Mayoristas Alemanes (BGA).

 

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CONVENIOS COLECTIVOS. Existen básicamente dos tipos de convenios colectivos, los que se negocian entre los sindicatos y las patronales y los que se negocian con empleadores concretos. La escala salarial regula los ingresos de los obreros y empleados. Por regla general se concierta por un breve lapso de tiempo. Los acuerdos marco regulan cuestiones generales como la jornada laboral, vacaciones, plazos de despido, horas extraordinarias, etc. En la mayoría de los casos este tipo de acuerdos se concierta por varios años. Además, existen convenios colectivos especiales que regulan materias concretas, como por ejemplo la formación profesional, la jubilación adicional, la protección contra medidas de racionalización, etc.

Las partes contratantes en los convenios colectivos son por principio libres a la hora de fijar el contenido de los mismos; eso sí, sus acuerdos tienen que atenerse a la Constitución y a las disposiciones legales preceptivas. Por ejemplo, legalmente la jornada semanal máxima por término medio es de 48 horas, pero de hecho casi todos los trabajadores tienen una jornada de menos de 40 y en parte de ya sólo 35 horas. Algo similar ocurre con las vacaciones, donde la ley prescribe 24 días laborables, mientras que en los convenios colectivos se conciertan por regla general 30 días feriados (seis semanas). Casi todos los trabajadores perciben pagas extraordinarias de Navidad y retribuciones por período de vacaciones. Los sueldos y salarios efectivos y las demás prestaciones se sitúan en muchos ramos perceptiblemente por encima de los niveles fijados en los convenios colectivos.


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CONFLICTOS LABORALES. En Alemania los conflictos laborales sólo están permitidos en relación con la concertación de convenios colectivos. Por eso sólo las partes contratantes en los convenios colectivos pueden organizar los conflictos colectivos. Los conflictos sobre contenidos fijados en los convenios colectivos no están autorizados mientras estos sigan en vigor. Además, los agentes sociales en muchos casos tienen previsto un sistema de arbitraje para evitar conflictos laborales. En los estatutos de la mayor parte de los sindicatos se exige además una votación previa entre los afiliados para decidir si se va a la huelga, que solo puede aprobarse por mayoría calificada. El derecho de huelga de los sindicatos tiene como reverso el cierre patronal. Tanto la Corte Federal de Trabajo como la Corte Constitucional Federal han reconocido, con ciertas restricciones, el cierre patronal como medio admisible del conflicto laboral, lo cual no impide que siga siendo un tema controvertido. En caso de conflicto laboral el Estado se mantiene neutral. Los huelguistas y los trabajadores afectados por el cierre no reciben pues ningún subsidio de desempleo con cargo al seguro correspondiente. Los miembros de los sindicatos reciben ayudas de las cajas sindicales de resistencia; los no miembros no perciben ayudas y se ven por tanto obligados a vivir de sus ahorros o a pedir ayudas sociales por el tiempo que dure el conflicto.

 

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  LA COOPERACIÓN. Los empleadores y trabajadores no sólo son «contrincantes», sino que también cooperan de muy diversas maneras. Aparte de la colaboración cotidiana en las empresas, se reúnen con frecuencia como representantes de sus respectivas organizaciones. Por ejemplo, los agentes sociales envían representantes a las comisiones ante las cuales los aprendices realizan sus exámenes finales. En las magistraturas de trabajo, que deciden en los litigios de la vida laboral, todas las instancias cuentan con jueces honorarios que representan a los trabajadores y a los empleadores. Conforme al principio de autonomía, los consejos y asambleas de representantes de los sistemas de seguridad social (desempleo, enfermedad, accidentes y pensiones) están constituidos por mitades por representantes de los empresarios y de los trabajadores («representantes de los asegurados»). El criterio de los dirigentes de las asociaciones también es recabado con frecuencia por los políticos.Ésta y otras formas de cooperación contribuyen a propiciar el entendimiento mutuo sin difuminar las posiciones e intereses respectivos.

 

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