Índice:
Política de Cooperación.
Cooperación Financiera y Técnica, Recursos Humanos.
Los Puntos Centrales de la Cooperación al Desarrollo.
Fotos.
 

POLÍTICA DE COOPERACIÓN. La política de desarrollo es parte integrante de la política de cooperación internacional del Gobierno Federal, consagrada a sentar las bases para asegurar un futuro viable a escala global. En palabras del antiguo Canciller Federal Willy Brandt, es la «política de paz del Siglo XXI». Como política estructural global, tiene la función de coadyuvar a mejorar la situación económica, social, ecológica y política en los países interlocutores del Sur y del Este. Se basa en la responsabilidad ético-humanitaria y ecológica global, en los intereses de estabilidad política a escala regional y mundial y en un cambio estructural de la economía mundial ventajoso para todos. La Política de Desarrollo del Gobierno Federal se orienta a:

promover la justicia social a escala global, combatir la pobreza y respaldar el respeto de los derechos humanos y la observancia de los principios democráticos fundamentales,

• contribuir al arreglo pacífico de controversias,

• proteger el medio ambiente y limitar el crecimiento demográfico, así como

• propiciar el desarrollo económico de los países interlocutores.


Alemania es uno de los países que más recursos destinan a la cooperación al desarrollo. Colabora con prácticamente todos los países en vías de desarrollo (PVD) con arreglo al principio de la cooperación en pie de igualdad.

A estos efectos se creó en 1961 el Ministerio Federal de Cooperación Económica (BMZ), designación oficial que en 1993 se completó con el añadido «y desarrollo». Por primera vez en la historia la cooperación al desarrollo adquiría rango gubernamental. La creación del BMZ puso de manifiesto la voluntad del Parlamento, del Gobierno Federal y de la población de ayudar a las personas necesitadas de otros países tras la reconstrucción del propio país en los años de la posguerra, reconstrucción que sólo había sido posible con tanta rapidez gracias a la ayuda externa.

Tras el desmoronamiento del antiguo bloque oriental han pasado, asimismo, a ser socios de la cooperación, además de los tradicionales países en vías de desarrollo, los países en transformación de Europa Central, Oriental y Sudoriental, así como los de la antigua Unión Soviética.

A lo largo de los ya más de cuarenta años que lleva operando la política de desarrollo, el Gobierno Federal ha ido acumulando conjuntamente con organizaciones no gubernamentales e instituciones privadas un importante acervo de experiencias, lo cual le ha permitido articular una amplia gama de instrumentos y mecanismos para dar efectividad al fomento del desarrollo en los países socios del Sur y del Este. Mediante una estrecha cooperación de los países implicados ha sido posible adecuar las medidas de ayuda a las diferentes situaciones de partida existentes tanto a nivel económico como en el plano social en Africa, Asia, América Latina, Oriente Próximo y Europa central y oriental.

La cooperación al desarrollo no puede y no debe reemplazar la responsabilidad de los países interlocutores con respecto a su propio desarrollo y a sus aportes para asegurar un futuro viable a escala global. Las prestaciones externas están concebidas como incentivos y estímulos, pero no sustituyen los esfuerzos propios. En este sentido la cooperación al desarrollo puede coadyuvar de forma destacada al desarrollo sostenible de los países interlocutores y a la solución de las tareas de alcance global. La política de desarrollo también implica una participación en la configuración de las condiciones marco globales para propiciar un desarrollo económico, social y ecológicamente sostenible en todas las regiones del mundo, incluyendo un sistema financiero internacional operativo, la observancia de estándares sociales y ecológicos en los convenios internacionales y también el fomento de soluciones sólidas para enfrentar el problema de la elevada deuda externa de muchos países interlocutores.

El objetivo prioritario de la política de desarrollo alemana es contribuir a erradicar la pobreza generalizada combatiendo sus causas estructurales. En el mundo del mañana la paz sólo podrá imperar si se logra paliar el hambre y la miseria, superar la brecha del bienestar, proteger y conservar el medio natural e imponer el respeto de los derechos humanos. La prevención de conflictos mediante la erradicación de sus causas y el fomento de la gestión pacífica y democrática de los conflictos son elementos primordiales de la política de desarrollo alemana.

Entre tanto, se ha extendido la percepción de la interdependencia de los habitantes de las regiones pobres y ricas del mundo. La alarmante magnitud de la degradación del medio ambiente y sus secuelas en los países industrializados, en los países en transformación y en los países en vías de desarrollo (PVD) así lo evidencian. Por eso el Gobierno Federal no sigue únicamente en Alemania una política progresiva de protección medioambiental, sino que también respalda a los países interlocutores en sus esfuerzos por articular un desarrollo ecocompatible.

Contándose -como se cuenta- entre los principales países exportadores del mundo, la República Federal de Alemania propugna un libre intercambio social y ecológicamente asumible a escala mundial. En buena medida tiene un interés directo en el saneamiento económico y el progreso de los países interlocutores. Cuanto más funcional es la economía de un país, más atractivo resulta como socio comercial y receptor de inversiones.

Pero además existe otra razón para promover el desarrollo: la mejora de las condiciones de vida en los países del Sur y del Este crea expectativas de futuro positivas tanto a nivel económico como social para infinidad de personas que de otro modo podrían verse obligadas a abandonar sus países. Así pues, la política de desarrollo también combate las causas de las migraciones, es por tanto una política preventiva en relación con la problemática de los refugiados.

LOS FUNDAMENTOS DE LA POLÍTICA DE DESARROLLO. Los objetivos del desarrollo tienen que ser fijados por los propios países socios en consonancia con los lineamientos formulados por la comunidad internacional con ocasión de las grandes conferencias mundiales de la década de los noventa. Las experiencias de los últimos decenios patentizan que las condiciones básicas internas a nivel político y económico en los países socios son determinantes para el éxito o el fracaso de las medidas de desarrollo.

La cooperación al desarrollo sólo puede ser eficaz si a nivel nacional existen unas condiciones marco adecuadas para que los habitantes puedan aplicar sus propias capacidades de forma útil y razonable. La experiencia demuestra que estas condiciones se dan en primer lugar en un sistema basado en el Estado de Derecho y en los principios de la economía de mercado, donde existan incentivos concretos para el rendimiento.

Atendiendo a este enfoque, el Gobierno Federal elevó los cinco principales requerimientos aplicables a nivel interno para el fomento del desarrollo a criterios oficiales determinantes a efectos de la aplicación de instrumentos y dotación de fondos con cargo a la cooperación al desarrollo. Del cumplimiento de estos criterios dependen tanto el alcance como las modalidades de cooperación. En concreto son los siguientes:

• respeto de los derechos humanos,

• participación de la población en los procesos de decisión política,

• garantía de la seguridad jurídica,

• implantación de una economía social de mercado,


orientación de la actividad estatal hacia el desarrollo (lo cual incluye también la reducción de gastos armamentísticos excesivos).

La cooperación al desarrollo secunda sistemáticamente las medidas de los gobiernos interlocutores y de las fuerzas sociales orientadas a mejorar las condiciones marco internas para el desarrollo.

La política de desarrollo también respalda el establecimiento de un marco internacional propicio para el desarrollo. Una política estructural global implica entre otras cosas la Reforma y Fortalecimiento de las Naciones Unidas y de sus Programas de Desarrollo y la Creación de una Arquitectura Internacional de «Global Governance». La política de desarrollo también se aplica dentro de la propia Alemania. La coherencia exige el fomento de reformas internas en los sectores que tienen una incidencia sobre el desarrollo sostenible global, como por ejemplo la protección del clima. En el fomento del comercio exterior se presta mayor atención a los criterios ecológicos, sociales y de la política de desarrollo. También reviste gran importancia la labor de información y sensibilización con relación a los temas de la política de desarrollo dentro del propio país.

La cooperación en materia de política de desarrollo se vehicula a través de:

• actuaciones bilaterales directas de Estado a Estado,

• medidas multilaterales por parte de Organizaciones Internacionales, fundamentalmente las Naciones Unidas y sus Organismos Especializados,

• la Unión Europea, cuya política en el ámbito de la cooperación de desarrollo quedó definida en el Tratado de Maastricht,

• la promoción de Organizaciones no Gubernamentales, que disponen de una dilatada experiencia en el campo de la cooperación con sus interlocutores en el extranjero y, por último,

• el fomento de la cooperación del sector privado.


En 1997 Alemania destinó a la cooperación pública al desarrollo un monto neto (es decir, descontadas las amortizaciones) de 10,2 millardos de marcos. Esta cifra representa el 0,28 por ciento del Producto Nacional Bruto y abarca tanto las dotaciones del Gobierno Federal como de los Estados Federados (1997: 756,1 millones de marcos). Así pues, Alemania se sitúa por encima de la media de los países industrializados. En 1997 Alemania aportó además 1,1 millardos de marcos en concepto de ayudas públicas a países en transición.

 

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COOPERACIÓN FINANCIERA Y TÉCNICA, RECURSOS HUMANOS. La Política de Desarrollo del Gobierno Federal tiene por objeto respaldar el desarrollo económico, social, político e ideológico de los países socios y contribuir así a mejorar las condiciones de vida en dichos países. En las «Líneas Directrices de la Cooperación Técnica y Financiera Bilateral con los Países en Desarrollo» se hace hincapié en que dicho objetivo a la larga solo puede alcanzarse si se activan y aprovechan mejor los recursos y fuentes de ayuda de los propios países en desarrollo, en particular las aptitudes y conocimientos de la población. La cooperación trata de poner en marcha y potenciar la autoayuda y la iniciativa propia. Las directrices en cuestión, periódicamente actualizadas, son disposiciones administrativas del Gobierno Federal aprobadas por los ministerios implicados, a saber, el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo, el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio Federal de Hacienda y el Ministerio Federal de Economía.

En virtud de las directrices mencionadas quedan excluidos de la cooperación los artículos de lujo y los bienes e instalaciones militares, así como las aportaciones destinadas a tales fines. La cooperación se rige por el Principio General de la Intervención Mínima, lo cual significa que en la medida de lo posible los proyectos deben ser planteados y ejecutados por el propio país destinatario. El Gobierno Federal fija el marco de la cooperación, asume la responsabilidad política y se encarga de la gestión y supervisión de las medidas de fomento en función de la política de desarrollo.

En el seno del Gobierno Federal la competencia recae en el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo. Los contactos permanentes con los respectivos gobiernos para coordinar la cooperación competen a las misiones diplomáticas. En el marco de la Cooperación Financiera el Gobierno Federal confía la comprobación y asignación de sus aportaciones a la Kreditanstalt für Wiederaufbau (Instituto de Crédito para la Reconstrucción KfW). Las prestaciones de la Cooperación Técnica son gratuitas para el país destinatario y por regla general se realizan por medio de aportaciones directas. Estas funciones son desempeñadas fundamentalmente por la Deutsche Gesellschaft für Technische Zusammenarbeit (GTZ) GmbH, entidad dependiente de lab, y también por el Instituto Federal de Geociencias y Recursos Naturales (BGR) y el Instituto Federal de Física y Metrología (PTB). Las empresas alemanas reciben información sobre las posibilidades de contratación de suministros y servicios en el marco de los proyectos de Cooperación Financiera y Técnica, en particular sobre las licitaciones y concursos que se convocan a tales efectos.

En el ejercicio de 1998 las dotaciones del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo para las Actividades de Cooperación Financiera y Cooperación Técnica se elevaron respectivamente a 2,5 y 1,1 millardos de marcos. Gran relevancia revisten los créditos presupuestados («autorizaciones de compromisos»), en cuyo marco el Ministerio puede asumir compromisos internacionalmente vinculantes, que en su mayoría se desembolsan con cargo a las partidas efectivas asignadas en ejercicios subsiguientes. En 1998 los créditos presupuestados para la Cooperación Financiera y la Cooperación Técnica se elevaron respectivamente a 2.200 millones de marcos y 1.200 millones de marcos.

Los Recursos de la Cooperación Financiera se destinan a la adquisición de bienes materiales y a inversiones en activo fijo. A tal efecto, se conceden créditos a interés reducido para determinados proyectos y subvenciones a fondo perdido, es decir, aportaciones que no devengan intereses y no deben reembolsarse, reservadas para los países más pobres del mundo.

El cometido de la Cooperación Técnica consiste en incrementar la capacidad de rendimiento de la población y las organizaciones de los países socios, en particular también dentro de los estratos menos favorecidos, concretamente mediante la transmisión de conocimientos y el fomento y movilización de las aptitudes y potencialidades existentes, así como la mejora de las condiciones básicas para su aplicación. La Cooperación Técnica incluye el envío de expertos, asesores, instructores, peritos y consultores, el suministro o financiación de bienes de equipo y material para los servicios fomentados y la remuneración de los expertos enviados, así como la formación y el perfeccionamiento de especialistas y ejecutivos nacionales, que asumen las tareas de los expertos enviados una vez concluida su labor.

La Cooperación en el Ámbito de los Recursos Humanos abarca la formación y el perfeccionamiento, principalmente en Alemania, de expertos y directivos de los países en vías de desarrollo. Hasta finales de 1997 se habían beneficiado de este tipo de programas en total unos 230.000 habitantes de países socios. En el año 1997 las medidas en cuestión se destinaron a cerca de 20.000 personas. La cooperación en este campo tiene por objeto darles a las personas con unas aptitudes y conocimientos determinados la posibilidad de desarrollar su potencial bajo su propia responsabilidad. Esto incluye ayudarles a establecerse por su cuenta y también el empleo de expertos nacionales en proyectos de cooperación al desarrollo.

A finales de 1996 ya trabajaban en proyectos de Cooperación Técnica en sentido amplio, incluyendo además de la GTZ sobre todo otras organizaciones de desarrollo como el Servicio Alemán de Cooperación Social-Técnica (DED) y las fundaciones políticas unos 7.900 expertos nacionales (contado el personal local) financiados con recursos alemanes junto a unos 1.400 especialistas alemanes. De los cerca de 1.800 expertos empleados en proyectos de Cooperación Financiera, unos 900 eran nacionales de países en vías de desarrollo.


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LOS PUNTOS CENTRALES DE LA COOPERACIÓN AL DESARROLLO. La decisión de en qué sectores ha de concentrarse la cooperación alemana para corregir situaciones de cuello de botella relevantes de cara al desarrollo se adopta en coordinación con el país receptor, tomando como referencia la concepción del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo y los pertinentes análisis por países.

Las medidas de lucha contra la pobreza se orientan a potenciar las capacidades productivas y las energías creativas de los estratos desfavorecidos para que puedan forjarse su propio futuro mediante una actividad económica autónoma. Para ello se priorizan reformas de las estructuras económicas y sociales destinadas a facilitar y propiciar el desarrollo humano. La participación y la autoayuda son los principios rectores de la lucha contra la pobreza. Especial importancia revisten los proyectos de autoayuda para combatir la pobreza, en cuya planificación y gestión participan directamente los grupos de población desfavorecidos. Se trata de lograr la mayor incidencia posible entre la población y promover reformas estructurales en el Estado y la sociedad. Por lo demás, la lucha contra la pobreza abarca un amplio abanico de medidas de muy diversa índole, entre las cuales destacan las reformas en orden a la implantación de la economía de mercado, el fomento de la iniciativa privada, la creación de puestos de trabajo y fuentes de ingresos mediante el desarrollo de actividades empresariales autónomas en el sector agrícola, la pequeña industria y la artesanía, así como la fundación de entidades de ahorro y crédito.

La protección del medio ambiente y de los recursos naturales tiene por objeto conservar el medio natural del hombre, adecuar el desarrollo económico de los países destinatarios de la ayuda a los parámetros de la ecología y facilitar a dichos países la participación en las actividades de protección ambiental a escala global.

Los principales instrumentos de esta estrategia son el fomento de políticas, programas y proyectos ambientales nacionales orientados a la protección de los recursos naturales, la participación en iniciativas internacionales de protección de ecosistemas especialmente amenazados y la adecuación de todos los proyectos de cooperación al desarrollo a las exigencias de la ecología (exámenes de impacto ambiental). En el ámbito de la protección del medio ambiente se patentiza elocuentemente el destacado aporte que viene realizando la política de desarrollo alemana en orden a la reducción de los riesgos de alcance global.

Las medidas aplicadas en el sector de la educación y formación profesional tienen por objeto coadyuvar a los esfuerzos de los países socios en orden a conseguir los recursos humanos necesarios para un desarrollo sostenible. La educación y el saber son condiciones indispensables para el desarrollo humano. En todos los países receptores existen carencias que dificultan el desenvolvimiento de la capacidad laboral práctica, la creatividad y la autonomía. La cooperación al desarrollo promueve especialmente la difusión de una educación básica suficiente y el mejoramiento de la capacitación profesional. Se trata de transmitir los conocimientos básicos necesarios, pero ante todo la aptitud para aplicarlos en la práctica de forma que constituyan para las personas una ayuda inmediata para salir adelante. Los lineamientos alemanes en materia de formación profesional han alcanzado un alto grado de difusión y aceptación a escala internacional.

La cooperación también se extiende a otros campos de actuación, en parte de alcance global, tales como el fomento de la economía privada, la transferencia de tecnología, el aseguramiento de la alimentación, la política sanitaria y demográfica, la promoción de la mujer y las medidas de prevención y gestión de crisis.

La política de desarrollo se orienta hacia la prevención de crisis y la solución de conflictos, contribuyendo por tanto a la salvaguardia de la paz mundial. En los últimos cincuenta años el noventa por ciento de las guerras estalló en países en desarrollo, ocasionando hambrunas y miseria. Por eso el objetivo de la Cooperación al Desarrollo consiste en coadyuvar a erradicar las causas de los conflictos y fomentar medidas pacíficas para evitarlos y superarlos. La pertenencia del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo al Consejo Federal de Seguridad ilustra este enfoque extensivo de la Política de Seguridad del Gobierno Federal. También una vez finalizado un conflicto agudo la cooperación al desarrollo desempeña una función importante al asegurar sin solución de continuidad la transición de las ayudas de emergencia a los proyectos de reconstrucción. A diferencia de la ayuda humanitaria y como complemento de la misma, la función primordial de la cooperación al desarrollo consiste en coadyuvar a la construcción de estructuras duraderas para propiciar un desarrollo autosostenido.

Las mujeres son sujetos destacados del proceso de desarrollo. La pobreza y las violaciones de los derechos humanos se ceban especialmente en ellas. Por eso la asistencia a las mujeres y las jóvenes es una tarea primordial de la política de desarrollo. Todos los proyectos de cooperación al desarrollo se someten a exámenes específicos con miras a contrastar su incidencia sobre la situación de la mujer y la equiparación de los sexos. Con ocasión de la Conferencia Mundial sobre la Mujer celebrada en Pekín, el Gobierno Federal puso a disposición un total de 40 millones de dólares para medidas de orientación jurídica y sociopolítica al servicio de la mujer.

El fomento de la economía privada está adquiriendo cada vez mayor relevancia. Abarca desde reformas en orden a la implantación de la economía de mercado hasta tareas de asesoramiento en el sector informal, pasando por la ejecución de programas de crédito. Las medidas de fomento se centran en el sector de la artesanía y las pequeñas y medianas empresas, en cuanto pilares de un desarrollo económico equilibrado y sólido. La promoción de la actividad económica a pequeña escala contribuye de forma directa a la lucha contra la pobreza. Los criterios de la economía privada también se están abriendo paso en proyectos infraestructurales y planes de previsión.

Los avances de los países emergentes de Asia y América Latina han puesto de manifiesto la formidable dinámica de desarrollo que generan la difusión del comercio y los incentivos para la inversión de capital privado. En el sector económico la cooperación alemana al desarrollo opera como factor de enlace y canalización. En colaboración con el empresariado alemán se aplica un amplio abanico de medidas de formación, asesoramiento, financiación y participación para secundar el desarrollo del comercio y de la empresa privada en los países socios. Estos programas fomentados por el Estado generan infinidad de efectos sinérgicos y multiplicadores que también redundan en beneficio de la economía alemana.

Sin embargo, la crisis financiera desatada en Asia también ha puesto de manifiesto hasta qué punto las turbulencias monetarias pueden poner en peligro los avances logrados en el desarrollo a lo largo de decenios y con qué rapidez adquieren dimensiones globales. Por esta razón el Gobierno Federal aboga también en el marco de la política de desarrollo por la puesta en marcha de mecanismos de control de carácter preventivo y por el fortalecimiento de un sistema financiero internacional operativo.

De este modo, la Cooperación al Desarrollo contribuye de forma señalada a fortalecer la posición de Alemania como foco de la actividad económica y a asegurar puestos de trabajo dentro del país. Aunque los proyectos se seleccionan y diseñan en función de los objetivos de la política de desarrollo y rige el principio de que los suministros y servicios respectivos no tienen que contratarse necesariamente con empresas alemanas, la competitividad del sector privado alemán hace que la mayor parte de los recursos estatales asignados a escala bilateral y multilateral retornen a la economía alemana a través de las contratas.

El Centro para la Cooperación Internacional establecido en la ciudad federal de Bonn ofrece a los actores de la política de desarrollo y la cooperación internacional en Alemania una nueva plataforma para fortalecer su proyección mediante la cooperación entre sí y con socios internacionales. De este modo pueden conseguir una mayor incidencia y reconocimiento en la opinión pública alemana y mejorar a la par sus posibilidades de participación política tanto a nivel nacional como internacional.

Al mismo tiempo la Ciudad Federal de Bonn y toda la región constituyen una localización ideal para otras organizaciones e instituciones debido a la presencia de importantes ministerios, que no se trasladarán a Berlín, así como de numerosas entidades relevantes para la política de desarrollo y, no en último término, a la completa infraestructura disponible. En la actualidad Bonn ya es sede de importantes organizaciones de las Naciones Unidas. A través de la organización de conferencias nacionales e internacionales de gran alcance político, el mencionado centro disfruta de una buena posición de partida para granjearse prestigio y reconocimiento más allá de las fronteras de Alemania como foro de diálogo con un elevado nivel de competencia en el ámbito de la cooperación internacional y de la política de desarrollo.

En estos momentos un total de más de setenta PVD están preparando su participación en la Exposición Universal EXPO 2000, que se celebrará en Hannover. Los más pobres están elaborando en colaboración con la Deutsche Gesellschaft für Technische Zusammenarbeit (GTZ) las concepciones para sus respectivos stands o pabellones en el recinto de la EXPO y para los aportes descentralizados, repartidos por todo el mundo, los cuales están destinados a ilustrar cómo funciona el desarrollo sostenible en la práctica y sobre el terreno. El Gobierno Federal ha asignado a través de la GTZ un monto de 100 millones de marcos para facilitarles a los PVD más pobres la participación en la Exposición Universal y promover la presentación de enfoques de la política de desarrollo, entre otras cosas en el parque temático y dentro del programa de eventos de la Exposición Universal. La EXPO brindará a los PVD una buena ocasión para mostrar ante la opinión pública mundial sus propios aportes a la cooperación global al desarrollo, por cuanto a los 20 millones de visitantes estimados se añadirá el eco mediático mundial. Durante la EXPO los países participantes tendrán la oportunidad de presentar a su modo a un público multitudinario sus enfoques para el próximo milenio.

 

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