Turismo y Cultura.

El Jardín Japonés de Buenos Aires. 
Una Aproximación al Paraíso.

El Jardín Japonés se puede decir que es una simbiosis de arte y naturaleza, en donde se reproduce el intento del hombre por encontrar su posición y su relación dentro de ella .

El diseño de los jardines japoneses fue realizado con el concepto de representar la esencia de la naturaleza. Es decir, que toma algunos elementos naturales como las piedras, el agua y la vegetación, para luego ser apreciados y contemplados en su conjuntoPor lo tanto, lo característico de un jardín es que pretende reflejar naturalidad y simplicidad.

El Jardín Japonés: arte, vida, paz , serenidad y equilibrio
al alcance de sus visitantes.

Japón es una isla rodeada de mar, ríos, montañas, escarpados acantilados, árboles y vegetación. Sus jardines son en sí mismo, un reflejo del paisaje y de la cultura japonesa. Por ello se utilizan las piedras, las lomadas, los árboles y el agua. Muchos de estos elementos están cargados de simbolismo, ya que poseen influencias religiosas y filosóficas tanto del sintoísmo como del budismo.

 
VER VIDEO No.4:  Puente Trunco 
VER VIDEO No.5:  Campanario de la Paz Mundial
VER VIDEO No.6:  Sosegada Contemplación de la Naturaleza 

Las piedras y otros elementos del jardín no son considerados como simples objetos, pueden representar animales, seres mitológicos o un espacio con la presencia de un ser divino, etc.

El Jardín Japonés es un paisaje minimalista,  que intenta descubrir y entender la belleza externa e interna de la naturaleza. A través de la contemplación y de la meditación una persona pueda encontrarse y dialogar con el silencio de la naturaleza.

Texto:

Fernando Matsui | Responsable del Mantenimiento del Jardín.


DIA DE LA CULTURA JAPONESA - FESTIVAL DE PRIMAVERA HARU-MATSURI

Coincidiendo con el Día de la Cultura Japonesa, el 3 de noviembre el Jardín Japonés lució sus mejores atavíos para albergar el Festival de la Primavera, el "Haru-Matsuri".  Dos jornadas durante las cuales la cultura de Japón se ofreció a Buenos Aires con todo el sabor y la cadencia de OrienteKimonos, ceremonia del té, música, danzas y artes marciales dejaron al fin, la estela de un momento tan especial como el entorno.

Historia del Jardín Japonés.

El Jardín Japonés de Buenos Aires fue inaugurado en 1967 con la asistencia del entonces Príncipe heredero Akihito, actual emperador y la princesa, hoy emperatriz, Michiko.
En 1977 el Jardín fue rediseñado
bajo la dirección del ingeniero paisajista Yasuo Inomata, quien tomó como modelo el Jardín ZenCercado, finalmente en 1979 se efectuó la segunda inauguración.

Cultura Japonesa.
 
La cultura japonesa está basada en diversos caminos o sendas, tomados libremente.  Es el camino que sigue el hombre en su búsqueda de algo superior, de la perfección en esta vida.  Ese sentimiento es el que aflora en el bello jardín, en donde la paz y la tranquilidad, se aúnan a la increíble hermosura de un diminuto paisaje en permanente equilibrio, y exultante en la esencia misma de esa naturaleza que atesora.

 

Tanto los puentes, la cascada y las islas, no son otra cosa que relatos de la mitología en donde, cada símbolo, intenta impresionar espiritualmente a cada visitante.  El gran Maestro Basho dijo: "Aprende de los pinos, aprende de los bambúes.  Aprender quiere decir unirse a las cosas y sentir la íntima naturaleza de las cosas".

Artes Marciales.
 
El judo es, dentro de las artes marciales japonesas, una disciplina formativa para la niñez.  Además de deporte de defensa personal, el judo desarrolla en el luchador un sentimiento de seguridad que finalmente lo perfecciona en plenitud.

El karate, mientras tanto, es una filosofía de no agresión creado en el pueblo de Okinawa, de proverbial ánimo pacífico.  En él, el perfeccionamiento de la mente y el cuerpo, hacen que esta expresión cultural supere los límites de un mero deporte.

VIDEO No.7:  Festival de la Primavera "Haru-Matsuri".
Atracciones y Actividades en el Jardín Japonés

VIDEO No.8:  Música. Instrumentos Musicales Tradicionales Japoneses

VIDEO No.9:  Cultura Japonesa. El Sentimiento por la Naturaleza

Otras manifestaciones deportivas son el Kendo, que es el arte de la esgrima.
El Kobudo es otra de las artes marciales y se practica con herramientas de trabajo.  Recién en el Siglo XIX los japoneses permitieron que los extraños conocieran este arte secreto.

 
Danzas.
 
Allá por el Siglo XIII, los pasos y movimientos de los campesinos en las plantaciones de arroz, fueron la base de la danza japonesa.  Pero recién en el Siglo XVIII, la danza logró la evolución necesaria.  Estas danzas son interpretadas por un número mínimo de bailarines, razón por la cual, la coreografía y la escenografía se vale de grandes utilerías, maquillajes, instrumentos y cantantes que incorporan sus rutinas entre los vistosos vestuarios.

Música.
 
Nacida con los sacerdotes durante las ceremonias budistas, quizás la particularidad de la música japonesa estribe en su estrecha vinculación con la danza y el teatro.  Los sonidos exóticos de los instrumentos, también extraños, crean una atmósfera singular. 

Así escuchamos al koto, una especie de arpa que se toca en el suelo; al shamisen, una guitarra de tres cuerdas; el shakuhachi, instrumento de viento construido en bambú; al oodaiko, aparato de percusión que se toca verticalmente, de sonido grave, y el shimedaiko, otro tambor más pequeño que se interpreta horizontalmente.  El conjunto imprime a las canciones un encanto que en la evocación del jardín, logra consonancias muy íntimas.

Escritura.
 
Dicen los japoneses que utilizar idiogramas no tiene por objeto escribir una hermosa letra, sino representar a la persona misma.  En la caligrafía participan el kao, que indica la tierra, y el so, que señala el área mental que otorga la serenidad y la belleza.

Tres son los tipos de escritura: los caracteres chinos adaptados para escribir el idioma japonés y otros dos, el hiragama y el katakana, ambos compuestos de 46 letras.  Los caracteres chinos llamados kanji, superan los 2000 en el uso cotidiano.  Los estudiantes deben poder leer y escribir unos 1000 kanjis antes de finalizar el ciclo primario.

Animé.

En el Anime Domo, se desarrolló un espectáculo de teatro leído de cuentos japoneses, estructurados sobre nociones morales, la humildad, la solidaridad, el respeto hacia los mayores, la resignación ante las desgracias y el sacrificio para superarlos.
La mirada absorta de los chicos fue la demostración cabal que el vínculo entre la magia del relato y el intérprete, habían sido bien recibidos.

Final.
 
El Jardín Japonés permanece allí, esperando la oportunidad de envolver al visitante con el encanto de su cultura antigua y sabia, reiterando las frases naturistas del Libro de los Cuentos de Asai Ryoi, escritos en 1661:
 "Vivir el momento presente, saber estar atento sólo a la belleza de la luna o de la nieve, a los cerezos en flor, a las hojas de arce, cantar, ser feliz y dejarse flotar, rechazar todo desaliento y como una brizna de paja abandonarse a la corriente del río.  Así es el mundo, efímero e inestable".

Texto:

Horacio Bruzera | Historiador

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