Historia del
ESCUDO DE LA PROVINCIA DE

CATAMARCA


HISTORIA

La Provincia de Catamarca está ubicada en la jurisdicción de la antigua Gobernación del Tucumán, creada en 1563 por el Rey de España, Felipe II. Esta Región fue descubierta en 1536 por el Conquistador Diego de Almagro, y reconocida y explorada, entre 1543 y 1545, por la expedición del Capitán Diego de Rojas. La Ciudad de San Fernando Valle de Catamarca y su jurisdicción fueron creadas por Real Cédula del 16 de agosto de 1679, en cuyo cumplimiento intervino el Gobernador del Tucumán, D. Fernando de Mendoza y Mate de Luna, quien concretó su fundación el 5 de julio de 1683. La nueva ciudad significó la culminación de un complicado proceso fundacional iniciado en 1558 por el Capitán Juan Pérez de Zurita, cuando pobló la Ciudad de Londres de la Nueva Inglaterra, emplazada en la zona oeste del territorio catamarqueño.(1)

Al subdividirse administrativamente el Virreinato del Río de la Plata, conforme a la Real Ordenanza de Intendentes del 28 de enero de 1782, Catamarca quedó ubicada dentro de la Gobernación Intendencia cuya cabeza era San Miguel de Tucumán. La Real Cédula del 5 de agosto de 1783, suprimió la Gobernación Intendencia del Tucumán, con lo cual Catamarca -además de Tucumán, Santiago del Estero, Jujuy, Salta y Puna- pasó a integrar la nueva Gobernación Intendencia de Salta del Tucumán, con sede gubernativa en Salta.(2)

Una vez disuelto el Virreinato del Río de la Plata a raíz de la Revolución de 1810 subsistió, sin embargo, el régimen intendencial, y por Decreto del 8 de octubre de 1814, el Director Supremo, D. Gervasio Antonio de Posadas, dividió la Intendencia de Salta del Tucumán y creó la Gobernación -Intendencia del Tucumán, con asiento en San Miguel, y cuya jurisdicción integraron, además, Catamarca y Santiago del Estero.(3)

En el marco de la crisis política que acompañó la disolución del Directorio y del Congreso, el Gobernador Intendente de Tucumán, Coronel D. Bernabé Aráoz, erigió, el 22 de marzo de 1820, la República Federal de Tucumán formándola con Santiago del Estero, Catamarca y Tucumán. El 25 de agosto de 1821, en un Cabildo Abierto, el pueblo catamarqueño disolvió la dependencia que ligaba Catamarca con Tucumán, con lo cual conquistó su autonomía.(4)


SU HERÁLDICA

Mate de Luna, al fundar San Fernando Valle de Catamarca, le dio un escudo redondo, timbrado de Corona Real de cuatro diademas, que aparece en el primer libro capitular de la ciudad. Dicho blasón lleva en Jefe un monograma con las iniciales "S" y "F" (San Fernando) puestas en pal, acompañadas a la diestra de una espada desnuda con su punta hacia el Jefe, y un creciente tornado, a la siniestra. En el flanco diestro, trae dos racimos de uva con hoja, y a la misma altura, en el siniestro, debajo de las letras iniciales, una rosa con tallo y en punta, tres sierras de su paisaje geográfico.(5)

Catamarca, al igual que las restantes provincias, utilizó el Sello que se dio la Soberana Asamblea General Constituyente de 1813, y que luego se convirtió en nuestro Escudo Nacional.

En 1914, el Gobernador D. Ramón C. Ahumada, considerando que no existía un símbolo provincial, encargó a los historiadores, Pbro. D. Antonio Larrouy y D. Manuel Soria, buscar los antecedentes relativos al emblema de la Provincia o proyectar un escudo nuevo. La Comisión hizo conocer las figuras heráldicas utilizadas en distintas épocas, si bien consideró que, oficialmente, se carecía de un blasón verdaderamente consagrado por la tradición.

En el año 1922, al ocupar nuevamente el Poder Ejecutivo, el Doctor Ahumada volvió sobre el tema, y la misma Comisión proyectó un escudo ...de forma cuadrilonga, con seis medidas de largo por cinco de ancho, respetando en esta forma el de la Madre Patria y cada una de sus Provincias. El óvalo del gran escusón con los colores argentinos es un homenaje a la tradición nacional. La bordura del escudo esmaltado en rojo con el castillo ibérico y la corona real simbolizan el dominio de España por más de dos siglos y medio en el territorio catamarqueño, así como los emblemas de la parte superior de la bordura, una cruz de plata sobre dos flechas indígenas y un racimo de uvas recuerdan la acción civilizadora de los misioneros y de los mismos conquistadores y la implantación de la industria de más porvenir en nuestra provincia.

LECTURA HERÁLDICA

Forma: español moderno, en la proporción de sesenta y tres partes de longitud, por cuarenta y nueve de latitud.

Sobre campo de gules, un gran escusón oval cortado de azur y plata, en cuyo segundo cuartel, dos antebrazos humanos de carnación, movientes de los cantones diestro y siniestro de la punta, estrechan sus diestras en el centro de ésta, sosteniendo, por su tercio inferior, una pica de oro en pal que alza, en el primer cuartel, un gorro de la libertad doblado en la base y con punta vuelta a la diestra. Sobre el campo de gules, en el cantón diestro del jefe, una cruz de plata, con dos flechas indígenas en sotuer, ambas apuntando a la siniestra del jefe y, en su cantón siniestro, un racimo de uvas de su color natural con hoja de lo mismo. En el cantón diestro de la punta, una corona real de oro de ocho diademas, cinco visibles, surmontada de globo y cruz de lo mismo y, en el cantón siniestro, un castillo ibérico, de oro, almenado de tres almenas, con la puerta y dos ventanas abiertas. En jefe, un sol naciente, figurado, de oro, de ocho rayos visibles, flamígeros y rectos, alternados. El todo sobre cuatro banderas argentinas en sotuer, con astas de oro, dos a cada flanco, recogidas del lado del batiente. Sobrepuestos a ellas, dos ramos de laurel de sinople que se cruzan debajo de la punta con una cinta de azur-celeste y plata (blanco) formando moño.

Dicho escudo fue aprobado por Ley N 934, del 24 de junio de 1922, que, en su artículo 20, consigna:

El escudo de referencia blasona de la siguiente manera: escudo cuadrilongo de sesenta y tres partes de longitud por cuarenta y nueve de latitud. Gran escusón de óvalo colocado en su abismo con los esmaltes nacionales, con cincuenta y tres partes en su eje mayor y treinta y seis en su eje menor, escusón cortado, esmaltado el frente de azul, y de plata la punta. Sobre el campo del escusón dos brazos diestros de carnación que salen de los flancos del escudo y en la proximidad de los cantones de la punta. Ambas manos unidas sostienen una pica de oro en el tercio inferior de su latitud, y que se extiende desde antes de llegar a la punta hasta la faja. En la punta de la pica, gorro frigio de gules con su punta a la diestra. Bordura en campo de gules. En el cantón diestro, cruz de plata sobre dos flechas indígenas de plata, cruzadas en el siniestro un racimo de uvas de esmalte natural y hoja de sinople. En el cantón diestro de la punta, corona real de oro y en el siniestro un castillo, también de oro, almenado de tres almenas. Sobre el jefe del escudo, medio sol filtrado de rayos alternados rectos y ondulados, en número de ocho, toda la figura de oro. Ornamento de banderas argentinas con astas de oro, dos en cada flanco del escudo y fuera de ellos. Laureles de sinople, sobrepuestos a las banderas de la punta, unidos bajo la barba del escudo por una cinta de plata y azur.(6)


BIBLIOGRAFÍA

1) MINISTERIO DE CULTURA Y EDUCACIÓN DE CATAMARCA, Nota Nº 115 del 18 de mayo de 1993, con Informe Histórico de la Junta de Estudios Históricos de la Provincia, suscripto por su presidente, Lic Armando Raúl Bazán.

2) SIERRA, Vicente D., Historia de la Argentina, Tomo III (1700-1800), Unión de Editores Latinos, Buenos Aires, 1959, pp. 455, 468-479.

3) VEGA, Alfonso de la, "Catamarca (1810-1862)", en Historia de la Nación Argentina, Academia Nacional de la Historia, El Ateneo, Buenos Aires, 1947. Vol. X, pág. 321.

4) IBÍDEM, pp. 334-335, y SIERRA, Vicente D., op. cit., Tomo II, (1600-1700), Buenos Aires, 1957, pág. 526.

5) IBÍDEM, pp. 321, y SIERRA, Vicente D., op., cit., Tomo II, (1600-1700), Buenos Aires, 1957, pág. 526.

6) CASA DE CATAMARCA, Informe Nº 1 producido para el CFI, en nota del 30 de setiembre de 1992, y artículo Diario Clarín: "Los Escudos Provinciales-Catamarca". Buenos Aires, 1º de junio de 1969..